Capítulo 9: El Jefe Final
Los días pasaban, para todos los campeones, como días normales, excepto para los dos yordles de esta historia. Era ya casi mediodía, y Veigar seguía durmiendo con el ceño fruncido en su habitación, en medio de sueños turbios y oscuros. El sol en sus ojos empezó a molestarle, y se despertó maldiciendo a su subconsciente por regalarle esas imágenes cuando se dormía preocupado. Era un completo fastidio.
Dio un pequeño respingo en su cama cuando escuchó un grito desde el comedor del Edificio:
-"¡SKINS NUEVAAAAS!"
No sabía si había sido Tristana o Jinx, pero lo que tenía claro era que le convenía levantarse, o aparecerían los demás yordles y lo llevarían a la rastra, en la ropa que tuviera puesta, a ver sus nueva skin.
Ya listo, se dirigió al comedor y vio sobre la barra de la comida relucientes cajas con los nombres de los campeones. La suya era especialmente grande y brillante, y el nombre "Veigar" estaba adornado con disparos y pequeñas pistolas al estilo de los videojuegos retro. Extrañado, se acercó y cuando estaba a punto de abrirla, se asomó Leona por sobre su hombro izquierdo:
-Wooow, ¿será una skin Arcade?-dijo con tono emocionado
-Eh…yo..supongo, ¿no?
-Anda, ¡ábrelo! Seguro te queda fenomenal-una sonrisa amable coronó el cumplido.
-Gracias…-dijo el Mago forzando un tono desinteresado mientras abría la caja. Un resplandor morado la iluminó mientras se desintegraba y dejaba en las manos del aludido un traje azul con detalles dorados, un sombrero, más similar a una corona, con una gema verde en la frente, un enorme guante plateado con adornos similares a los controles de un joystick, y un nuevo bastón con otra gema grande y verde brillante. De la nada, surgió un papel igual de reluciente que cayendo lentamente, se posó sobre el montón. Veigar lo cogió con la mano derecha y leyó "Nombre: Veigar, el Jefe Final"
Leona estaba impresionada-¡Es preciosa! ¡Te queda perfecta! Haciendo sonar sus tacos, Miss Fortune también hizo acto de presencia-Mmm…¿así que el Jefe Final? Bien…-hizo un globo con un chicle que mascaba, y el Mago tuvo una leve visión de ella en su aspecto Arcade-Nos veremos entonces, compañero-dijo dándole una palmadita en el hombro.
Veigar estaba enormemente sorprendido por la amabilidad de todos. Era lindo sentir esa atmósfera amena, donde podía dejar de ver a todos con odioy darse la libertad de ver a los demás con buenos ojos. Con una ligera sonrisa, le contestó a la chica-¡Sí! ¡Nos veremos!
Leona interrumpió-¿Vieron la nueva skin de Orianna? ¡Es maravillosa! Parece literalmente una muñeca, le da un aspecto tan dulce…hace honor a su nombre, "Orianna, la Maravilla Invernal".
-¿Sí?-inquirió Veigar.
-Admíralo tú mismo-le contestó el Radiante Amanecer y giró su vista a su espalda. Veigar hizo lo propio, moviéndose para ver mejor, y la vio. Era tal como lo describían, sus nuevos ojos azules le daban un aire increíblemente dulce, y sus mitones, entre otros accesorios, la hacían parecer una niña que jugaba con su mascota, que venía a ser la Bola, la cual estaba siendo sostenida entre los brazos de la Dama Mecánica para evitar que saliera volando.
Veigar estaba entretenido admirando los delicados movimientos de autómata de Orianna, cuando escuchó una conversación entre Annie y Tristana, unos pasos más lejos de él:
-¡Orianna está preciosa!-decía Tristana emocionada.
-Seguro los invocadores la eligen más por esto-subrayó Annie con una risa.
-Ay vamos, qué cruel-rió también la artillera-¿sabes a qué me recuerda?
-¿A qué?
-A la locura por el aspecto invernal de Lulu la Navidad pasada ¡Eso era espectacular!
-Y tiene sentido. Me encaaaaanta esa skin suya, se ve maravillosa-Annie tenía una mirada casi con brillos en sus ojos-¡ojalá la use estas Fiestas!
-¡Eso espero! A propósito…¿la haz visto?
-¿A Lulu? La verdad es que no, solo sé que Varus la vio muy temprano en las cámaras de invocación. Espero que sólo quiera decir que a los invocadores les dio con usarla…
Tristana puso cara de preocupación-Sí…de seguro es eso. Tengo entendido que siempre se despierta cuando el sol recién asoma, así que debió ser algo importante lo que la sacó de la cama tan temprano.
Ambas rieron alegremente, pero a Veigar le asaltó la duda. ¿Qué estaría haciendo Lulu que llevaba tantas partidas seguidas? Quizás…quizás estaba evitando la pena que él le había causado peleando en la Grieta…quizás se pretendía encerrar y hacerse fuerte y poderosa para sentirse superior…sólo le traía malos presentimientos lo que había acabado de escuchar. Pero hasta él sabía que no le convenía centrarse en posibilidades que no eran seguras, por lo que tomó su nuevo aspecto y se dirigió a su habitación a guardarlo.
Ya cerrando el baúl con sus aspectos diferentes, se sentó en el suelo un momento. Miró sus cosas, su cama, su ventana eternamente abierta, Nunca le había explicado a Lulu el por qué de esa manía suya…y la verdad es que era tan mínimo el motivo que hasta le daba vergüenza. Estando la ventana cerrada, lo oscuro de los tonos de su pieza, le traía recuerdos de la prisión en Noxus.
Se prometió que cuando todo pasara, le contaría a Lulu, Seguro se reiría de él…pero la verdad es que le daba igual. A estas alturas, incluso sentía que se lo merecía.
Abrió de nuevo el baúl y sacó su nuevo bastón de Jefe Final. Se puso de pie y lo blandió. Se sentía más poderoso…e incluso intimidante se podría decir. Seguro Lulu no quería verle ahora…pero no le hubiera molestado que lo viera. Se puso a girar y fingir ataques en su habitación, sintiéndose más confiado para su próximo enfrentamiento con sus antiguos enemigos, mientras todos los campeones continuaban cosiendo trajes y adornos, planchando viejos aspectos navideños, y preparando todo para el gran evento que se viviría en el Instituto de la Guerra.
Y efectivamente, Lulu no apareció.
Y en una posada, en esos caminos viejos, repletos de maleza y espinas, que ya nadie transita, que alguna vez conectaron a la Liga con el resto del mundo, un joven asesino de ojos negros y hundidos se estaba entreteniendo afilando sus cuchillos, cuando se cortó el dedo índice. La sangre cayó, roja, líquida, fría, y recorrió la palma de su mano, pálida como la muerte. Verbius abrió la puerta en ese momento, y ambos cruzaron miradas, en una horrible mezcla de sorpresa y ansiedad. La sangre goteó hasta el cuchillo que Scinder afilaba.
Como si se tratara de un presagio. Un funesto presagio.
:-:-:-:
Holaa! Creo que es cuando he subido capítulo más seguido, pero mis dedos llegaban a hormiguear de las ganas de seguir escribiendo *-* espero hayan disfrutado el capítulo! Alguien hace mucho me había dicho si podía incluir la skin legendaria de Veigar, y pese a no haberlo pensado mucho, calzó magnífico con lo que tengo planeado en los próximos capítulos *w*
Pregunta, alguien ha escuchado "Tiny Materpiece of Evil" de la música del LoL? Es increíble *-* da una imagen perfecta de mi querido Maestro del Mal 3 y quizás la acabe usando *-* pero no quiero adelantar xDD. Muchas gracias como siempre por los reviews a todos *-*
Y sin más que decir, soy Kori y nos vemos! :3
