Cap. 9 "Un regalo para tí"
Llegó. Abrió la puerta y vio a Arthur recargado en su camilla leyendo un libro que su madre le llevó para pasar el tiempo. Arthur volteó la mirada y se dibujó una leve sonrisa al verlo entrar por esa puerta, como si lo estuviese esperando desde hace mucho.
-HEY ARTHUR!...-
-Ah! Hola Alfred… ¿cómo te fue hoy en la-? – al levantar la mirada comenzó a observar el rostro de Alfred con una cuantas vendas- ¿Qué te pasó…?-
-Ah!... ¿esto? No es nada serio… de veras…-
-Alfred… ¿volviste a involucrarte en una pelea en la escuela, verdad?-
-Es enserio, no fue nada…-
-Alfred…-
-¿Qué?... Bueno… está bien, sí me pelee otra vez…-
-¡Alfred!...-
-¡¿Qué? ¡ELLOS EMPEZARON!...-
-¡NO IMPORTA, NO VUELVAS A METERTE EN UNA PELEA!...-
-Pero… -
-¡NADA DE PEROS, NO LO VUELVAS A HAC-! Ouch…-
-Eh? Arthur, estás bien?...-
Esa queja bastó para cortar la discusión. Alfred no dudo en acercarse a Arthur para saber qué le pasaba, solamente vio que estaba sobándose una de sus costillas que le dolían cada vez que se movía por lo menos un poco, aunque no se las haya roto, habían algunos golpes que eran molestos al momento de dormir. Alfred colocó su mano en la frágil costilla del inglés, haciendo que éste se tranquilizara y el dolor fuera menos intenso.
-Ah…bueno… sólo fueron las costillas… me duelen un poco…- Sus ojos se agrandaron al ver tan cerca al americano tratando de que su dolor se fuese.
-¿Te las rompieron también, cierto?...-
-No… solo son golpes… pero me duelen un poco cada vez que me muevo…-
-Damn bastards…- Decía entre dientes – No puedo creer que se hayan atrevido a hacerte esto…-
-Alfred… no deberías preocuparte tanto por ello, no puedo hacer nada, por más que les llame la atención, esos tres no se van a detener. Así que vete acostumbrando a verme aquí todo el tiempo-
-Tú no podrás hacer nada… pero yo sí…-
-Eh?...- Arthur no tardó nada en sacar esa expresión al oír eso. – "…Enserio… no deberías…" – Pensaba.
-Mmh…- Alfred trató de darle un poco de calor dándole un muy ligero masaje en los golpes, para que bajara un poco. Lo hacía de una manera tan sutil que Arthur comenzó a sentirse mejor - …Así está bien?...-
-S-si… gracias…- Arthur desvió la mirada hacia una mesa que estaba frente a su cama, y vio un vaso con refresco. –Alfred, venías comiendo una hamburguesa, verdad? -
-Si…-
-Eh… ¿no comiste eso ayer en la escuela?...-
-Sí, ¿por qué?-
-Eh? ¿Cómo que por qué? ¡Eso no es bueno que lo comas todo el tiempo! ¡Debes cuidar un poco más tu alimentación!-
-Aaah… pero si saben tan bien…-
-¡El que sepan bien, no quiere decir que te hagan bien!...-
-Arthur… te quejas demasiado…- Mirándolo con molestia y sarcasmo, junto a una sonrisa de lado.
-Eh? ¡Eso no fue una queja! ¡Sólo digo que eso te hace mal si lo estás comiendo todos los días!...-
-Eeeh... bah…- Alfred se da la media vuelta y se cruza de brazos
-EH? ¡NO ME IGNORES ASÍ!...-
-*hmp*- Lo vuelve a ignorar de manera exagerada, dando señal de que no lo hacía enserio y era solo para fastidiarlo un poco.
-¡OYE TE ESTOY HABLANDO, MIRAME CUANDO TE HABLO!- Arthur estaba lanzando humo de su cabeza. Alfred volteó la mirada y lanzó una pequeña risa al ver el rostro de Arthur rojo de coraje, era muy divertido hacerlo enojar de esa manera. Daba patadas en la cama haciendo que las sábanas se levantaran un poco. Se dio la vuelta completa y lo miraba con una sonrisa.
-Haha… que gracioso te vez cada que te enojas así…-
-EH?... – Solamente hizo notar un ligero rubor, salió del shock cruzando los brazos y desviando la mirada, para terminar inflando sus cachetes – Idiota…-
-Talvéz… ¡pero no cualquier idiota trae una tarjeta para animarte!- De su chaqueta de aviador sacó la tarjeta que había comprado antes de llegar, y se la dio a Arthur.
-Eh…? Una tarjeta?-
-That's right! Espero te guste! La compré especialmente para ti…-
Arthur comenzó a verla cuidadosamente, y al abrirla decía en letras grandes: "Get well soon". No dudó en agradecerle por el detalle, cosa que no quería aceptar, ya que así se empiezan las amistades. Ya presentía el futuro de aquella tarjeta, lugar en donde terminan las cosas que ya no sirven y que hacen que te olvides de ellas de por vida: en la basura.
-Gracias Alfred, no tenías que…-
-Haha… no problem! Es lo más que puedo hacer, tú sabes, estar en un lugar como éste ha de ser deprimente y aburrido, y más si no puedes levantarte para salir...-
-Pues… sí-
-¿No ha pasado nada nuevo por aquí…-
-Mmh… pues, ¿qué debería pasar? Es un hospital…-
-Tú sabes, algo como… no sé, ¿alguna bonita enfermera?...- Decía Alfred con una mirada pícara hacia Arthur, quien pronto mostró un desagrado a la pregunta del americano.
-No… Es de mal gusto ver de esa manera a las mujeres, y más si están en su trabajo…-
-Aah… no hace daño ver las cosas de diferente perspectiva, ¿sabes?…-
-Eh?... Alfred mejor deja de decir esas cosas…-
-Eeeh… eso quiere decir un "sí"?-
-No. Ah… bueno, cambiando de tema, aparte de esa pelea… ¿cómo estuvo tu día?-
-Mmh… aburrido…- Bajando un poco la mirada.
-Eh?... ¿no hiciste nada nuevo hoy?-
-No, fue un día muy aburrido… y si quieres saber, no hay ninguna tarea que entregar…-
-Mmh… está bien, gracias por el dato…-
-Aparte…-
-Dime…-
-La escuela no era la misma sin tí…-
-Ah?...-Arthur quedó en shock. – "¿La escuela… aburrida sin mí?..." – Alfred… si te dieron muy fuerte…-
-No, es enserio… me sentía muy solo sin ti…-
Arthur no podía creerlo. No se creía el hecho de tener que escuchar a alguien que diga que la escuela es aburrida sin él. Es algo que nunca, ni siquiera Francis en aquellos tiempos, le había dicho tal cosa. Era muy extraño para Arthur sentir esta clase de cosas, el saber que alguien lo necesitaba era algo nuevo para él.
-Eh… ¿Es enserio?...-
-Oh yes… no tenía con quien compartir mi comida… no tenía a nadie con quien charlar… me sentía raro el no verte en la escuela…-
Poco a poco la mirada de Alfred comenzó a entristecerse conforme más se imaginaba los siguientes días sin Arthur en la escuela, y lo que Arthur no quería era verlo triste, así que trató de subirle el ánimo.
-Hey! No te pongas así… ya verás que pronto me verás rondando por la escuela como si nada...-
-Mmh… ¿eso crees?...-
-Claro, ya verás que eso pasará muy pronto…-
-Mh… está bien… ¡te estaré esperando con muchas ansias!-
Cuando Alfred dijo eso, Arthur estaba impactado del cambio de humor de Alfred. De verdad que estaba muy confundido con lo que estaba pasando. Una parte de él le rogaba a gritos que dejara de verlo, que se aleje de él, que rechace cada cosa que él le ofrece. Que no se haga tantas ilusiones, porque nada de es verdad. No existe. Cosa que lo torturaba por dentro, lo consumía poco a poco. Pero algo hacía que no se consumiera por completo. ¿Será un brote de esperanza? ¿Un milagro? ¿Una oportunidad, quizás? Quién sabe. Pero algo hacía que su frialdad se fuera, cuando Alfred estaba cerca.
¡MIL DISCULPAS A TODS! No había podido subir el capítulo siguiente, porque estaba en exámenes finales, además de que mi escuela me hizo hacer un montón de cosas este último parcial. Enserio que MIL DISCULPAS! Pero… ¡Y ESTOY DE VACASIONES! Así que… me tengo el propósito de adelantar MÁS este fic en esta vacasiones, además de que tengo preparado otro más para cuando termine éste. Bueno, los dejo, disfrútenlo n.n
