Gracias por sus comentarios, por hacer de esta historia su favorita.

Como siempre no soy dueña de Saint Seiya

Disfruten


Nuestra Pequeña Aventura

¿Y él gato?

La mata de pelo azulado y alborotado, se observaba por encima de la barricada colocada para protegerse de las balas enemigas, sus ojos vivaces y turquesas analizaron el campo de batalla frente a él, los enemigos aguardaban sus movimientos, alertas para lanzarse en cualquier momento…

_ Todos alertas, en cualquier momento reanudarán el ataque – fueron la instrucciones del general Shaka.

_ Yo creo que ya se le acabaron las municiones… no se ha oído ninguna detonación.

Todos le observaron incrédulos levantando una ceja, en primera no tenían proyectiles, solo los ruidos producidos por ellos, en segunda sus barricadas eran los muebles de la sala y cocina de las recamaras privadas del templo de Leo, y en tercera los equipos de ataque eran divididos de una manera muy, pero muy injusta…

_ Tenemos que rescatarlo, quien sabe a qué torturas lo están sometiendo, pobrecito, ¡no, temas tu hermano está aquí! ATHENA no permitas que sufraaaaaaaa. – las lágrimas del arquero estaban comenzando a inundar el lugar.

El resto solo podía observar al dramático, alterado, exagerado ¿dramático?, mega, hiper dramático, digo, los mejor actores quedan cortos a su lado.

_ Aioros creo que estas exagerando, mira que son solo unos niños.

_Shura, no hay enemigo pequeño… además esos no son niños, ¡son unos demonios!

_ Hemos perdido al arquero, en definitiva el gato le causa alteraciones nerviosas.

Colocándose de ahorcadillas comenzó a marcar la estrategia a seguir.

_ Bien, Shura y Kanón, los atacarán por el frente, Maphisto y Afrodita atacarán por los costados.

El resto estaba incrédulo, ¿en verdad iban a atacar a los enanos?.

_ Aioros, entiendo que estés preocupado por el gato – la mirada molesta del arquero le perturbo – que diga, Aioria, si Kanon desapareciera yo también estaría preocupado, pero, en primera no sabemos si lo tienen, en segunda, nada nos asegura que lo estén torturando, en tercero… esto es completamente absurdo.

Queridos lectores, ustedes se preguntarán que es lo que ha ocurrido aquí, bueno les diré: después de abandonar la casa de Virgo (si, gracias a los dioses del Olimpo no terminaron dormidos, de lo contrario la historia habría tenido un final un tanto… ¿aburrido?, en fin), nuestros queridos angelitos, se encaminaron a Leo, lugar en cual comenzaron a admirar la basta construcción, las pinturas antiguas, la imponente armadura de leo se encontraba en el centro del templo observándoles con soberbia.

Aioria había pasado como cualquier otro día por el templo, sin detenerse a observar, pilares, cuadros o lo que se le atravesará rápidamente se adentró a sus habitaciones, en donde…

_ ¿En dónde está?, estoy seguro que estaba por aquí, tengo que esconder a Mufasa o de lo contrario Milo no dejará de molestarme… - buscaba y buscaba entre los cajones, debajo de la cama, en el armario, en el baño y Mufasa no aparecía - ¿acaso Aoiros lo abra tomado?

Mientras tanto en la sala de batallas…

_ Woooooow gato, esta armadura se ve genial – cumplido de Milo que no se volvería a escuchar, ni aunque le pagaran 1 millón de dólares – oye gato… - volteo para buscarle, sin encontrarle.

El resto se percató de la falta del pequeño minino, buscaron y buscaron por "todo" el templo sin hallarle.

_ ¿Mi hermano?, ¡MI HERMANOOOOOOOOOOOOO!, no puede ser esta perdido, debemos encontrarle Saga, no puedo vivir sin mi hermano.

_ Tranquilízate Aioros, posiblemente solo fue a buscar algo a la cocina y enseguida regresará.

_ Si tienes razón, tú siempre tienes la razón…. Pero y si lo secuestraron y si lo están torturando y si, no es posible mi hermanito.

_ Porque pensar necesariamente que lo secuestraron, -una cara de alivio se vio en el arquero hasta que – bien lo pudieron haber vendido en el mercado negro, vendido sus órganos, a millonarios enfermos que harían cualquier cosa por mantenerse una semana más con vida y no tener que ir a rendirle cuentas a Hades.

El resto solo golpeo su rostro tras la atinada intervención de Mephisto.

_ MILO, tú has sido el causante ¿dónde está mi hermanito?

_ Y yo que voy a saber, simplemente desapareció.

Entre dimes y diretes la batalla comenzó, los primeros en tomar el sofá como barrera, fueron los pequemos Aries, Tauro, Virgo, Escorpion, Acuario y nuestros queridos jueces y heraldo, ante tal situación el resto no tuvo más opción que entrar en la batalla y resguardar a su compañero en desventaja, volteando la mesa del comedor para cubrirles de los disparos y bombardeos de los que eran víctimas.

_ Entreguen al gato o serán bañados por nuestras bombas.

_ Los dejaremos como queso suizo.

_ ¡Cuando los capturemos serán torturados!

_ ¡ATAQUEN! –Fue el grito que resonó con la voz de Pandora.

Balas, bombas eran lanzadas a los mayores de la orden, con tanta precisión que les era muy difícil responder a los ataque, es más el simple hecho de asomarse les era casi imposible.

_ ¡Ya basta!, no voy a permitir que esos enanos me bombardeen, así que denles con todo – Mephisto tomo la voz de mando conduciendo a sus compañeros que ni tardos ni perezosos se unieron al juego.

Los sillones estaban tirados, las sillas y mesa volteadas, los trastos, cubiertos y alguno que otro adorno se encontraban en el suelo.

Pero… regresando a nuestra historia.

_ ¿Absurdo?, ya quisiera ver que fuera Kanon el desaparecido, estoy seguro que ya nos hubieras mandado a otra dimensión hasta que te regresarán a tu hermanos

Bueno pues sí, aunque no lo llegará a admitir en voz alta, definitivamente lo aria, si su hermano desapareciera de su lado, no solo utilizaría la Otra Dimensión, el Satán Imperial, la Explosión de Galaxias hasta la Exclamación de Athena utilizaría para recuperarlo.

Kanon aguardaba su respuesta con ojitos soñadores, si su hermano desapareciera el haría cualquier cosa para recuperarlo.

_ Aioros creo que es más que obvio que…

_ ¡PERO QUE LE HAN HECHO A MI CASA!

_ ¡Hermano, hermanito! – un arquero sumamente expresivo corrió a él para abrazarlo.

_ Aioros que sucedió.

_ Hermanito lo hicimos para rescatarte.

_ ¿Milo?

_ Él empezó, -fijo el pequeño bichito señalando al arquero – yo estaba muy tranquilamente observando tu armadura cuando comenzó a gritar como loco y me acuso de tu desaparición.

El silencio reino mientras la furia de un león dormido comenzaba a ser evidente, lentamente el arquero se apartó y comenzó a retroceder, más bien comenzó a salir del lugar silenciosamente y cautelosamente, en un instinto de supervivencia Milo realizaba la misma acción.

_ Tienen cinco segundos para salir, cinco, cuatro, - para ese momento los mencionados ya corrían para salvarse – se acabó el tiempo, ¡PROBARAN LA FURIA DE MIS COLMILLOS!

La persecución comenzó y con ello, bueno la curiosidad de todos.

Pasaron por la casa de Cancer sin observarla, descendiendo rápidamente hasta la casa de tauro.

A paso tranquilo Saga, Kanón y Mephisto cruzaban por el templo.

_ Parece que tu templo no sufrió daños.

_ Más le valía no hacerlo, o de lo contrario los mandaba al Yomotsu.