Hey Hey Hey! Como estáis en vuestros aposentos? Espero bien :D Primero que nada, gracias por los rev, fav, follows, dan fuerza a este fic :3 Sus buenas vibras son muy apreciadas XD

Bueno... Espero les guste, y no decidan aliarse con los ogros y los Trolls para venir a machacarme... Sin olvidar las antorchas y la turba furiosa :3

Por cierto, Bilbo les manda sus cordiales saludos, estamos con los enanos totalmente enojados con Gandalf (Nos acompaño todo el camino y nos deja en el hermoso y maravilloso Bosque Negro ¬¬)

-No puedo creer que dejara Hawai por esto ¬¬

-¿Te bronceaste? O, lo siento, olvide que en tus escamas NI SE NOTA

-A trabajar, Chimuelo, necesito redobles, tus vacaciones serán cuando termines

-¿Y el adelanto que me prometiste?

-Seras un joven que pertenece a la Resistencia

-¿De que resistencia hablas?

-Me pediste un adelanto, ahí lo tienes, ahora a la batería ¡Vamos!

-¿Y el pescado?

-JAJAJAJAJA ¬¬ Después del trabajo ¬¬

(Redobles realmente cool, y...)

Capitulo 9:

La semana comenzó y siguió de una forma positiva para los pequeños rockeros. Lograron crear un ambiente desmontable idóneo para amplificar los instrumentos, se dieron cuenta de que Gothi poseía ciertos horarios de supervisión, y les era más fácil prepararse para cuando venía. Gustav venció sus miedos a los solos de guitarra y, a pesar de haber tenido problemas con sus padres con respecto a lo que se pasaba practicando durante todo el día tratando de que fuera lo más secreto posible, logro subir su autoestima e integrarse de una forma muy buena a su grupo de banda y de clase, creando él mismo algunas canciones que Astrid no dudo en obligar a que interpretaran los instrumentistas. El combo conformante de la banda, que ya de por si eran buenos, mejoraron en un fin de semana algo que la Hofferson no pudo creer, se esforzaron mucho por hacerlo, y ella no lloraba porque aun quería mantener su personalidad fuerte, pero estaba extremadamente conmovida

Había algunos problemas con las decisiones en cuanto a vestuario, a logotipo, nombre de la banda, y demás situaciones ajenas a lo musical. Sin embargo, el avance general era para la rubia ''¡Extraordinario!'', ya que simplemente faltaba corregir el repertorio de Covers y arreglar armónicamente las canciones que compusieron los chicos, cuestiones un tanto específicas. La rubia tenía claro que en realidad una o dos obras serían suficientes para una presentación de talentos, pero estaban tan emocionados que decidió dejarlo al criterio de los estudiantes

-¡Bien, niños, vamos genial! Necesito más distorsión en la Fender, te estoy oyendo, Catrina-Decía mientras la miraba divertida peleando con su amplificador-¡Gustav!

-Que hay…-Se encontraba tan concentrado en ecualizar su guitarra que no presto mucha atención

-Te conseguiré una pedalera en cuanto pueda… ¿Sabes usarla?

-Si…-Lo dijo por inercia

-Bien, veré si encuentro alguna en mi apartamento-Siguió por donde estaba el tecladista-Sé que no estás acostumbrado al sintetizador, pero no encontré otro, tuve que recurrir a un compañero de composición, Patapez, y fue lo que tenía disponible, cinco octavas y demasiados botones

-No hay problema, busque un manual en internet y creo que lo entiendo-Probo unas cosas mientras la profesora le acariciaba la cabeza, como solía hacer. Realmente sonaba bien

-¡Hey, Astrid! ¿Puedes venir?-La bajista estaba sentada en un sistema Marshall de mucha potencia

-¡Nosotros se lo pedimos primero!-Gritaron el grupo de coristas

-¡Pero acá necesitamos ayuda con el vestuario!

-¡Chicos! ¡Silencio por un segundo!-Todos pararon con una posible riña-Tenemos dos semanas y media para prepararnos bien, SIN contar la audición. Traten de no pelear, o todos tendrán rojo depresión en sus calificaciones finales-Su mirada se posó sombría en todos y cada uno de ellos

Quedaron tiesos, y ante un soplo para arreglar su flequillo por parte de la mayor, camino al centro del lugar. Era un miércoles cansador, como venía siendo la semana, llena de tareas por hacer con su ''Gran-Mini-Banda'' como solía llamarlos

-Falta menos de dos minutos para el almuerzo, no haremos nada en eso-Prosiguió la profesora- Mañana atenderé a todos, en serio. Ya sé que los de vestuario tienen ideas locas-Algunos se cruzaron de brazos, mientras otros asintieron-Lindsey-La bajista levanto la mirada hacia ella-Te ayudare con los cables, tranquila, tratare de ver uno nuevo, sino arreglaremos ese mismo mañana. Las coristas, no están desafinando, solo no se escuchan entre ustedes, todo se mezcla mucho con el ambiente, hay que armar un horario, yo estoy con… muchas cosas para hacerlo-Carraspeo nerviosa ''Demonios, tengo tantas ganas de dormir''-Así que necesito de mi confiable manager-El estudiante inflo el pecho-Para que atienda ese asunto. Por ahora, junten todo que Ghoti llegara en cualquier momento. Acuérdense, la semana que viene es la audición, estudien niños

Seguido a su discurso, se apresuraron para arreglar el salón y dejarlo como un lugar de enseñanza normal

Entre tanto, Astrid tenía su cabeza en otros asuntos que la molestaban, pero que parecían haberla consumido en los días que pasaban, y ya no podía luchar contra ello

La relación con Hipo había cambiado, pero no se definía como mejor o peor, simplemente cambio. Cuando lo veía, en vez de forzar una sonrisa la esbozaba relajada, considerada para con él, recibiendo el mismo gesto como saludo amable. A veces se cruzaban por la mañana, y no dudaban en compartir algunas palabras y alejarse para seguir con lo suyo, pero en los almuerzos el ya no se acercaba a ella, sus pasos tomaban dirección hacia la mesa de profesores, dejándola sola. Antes le gustaba, es más, suspiraba relajadamente al verlo pasar de largo, pero en esos momentos, y a pesar de que no lo quisiera admitir, extrañaba sus comentarios ocasionales, sus charlas tímidas y a la vez extrovertidas, su mirada verde bosque acompañando su sonrisa, y esa ensalada de vegetales que le provocaba nauseas

Sacaba de a una los granos sobre la hamburguesa con desinterés, re-meditando como irían ella y los alumnos a las audiciones, que diría el jurado al verlos, como mentiría sobre las edades de los chicos, lo cual era una cuestión que aún no les había comentado. Los únicos que podían entrar a la competencia eran personas mayores de edad, dieciocho años en adelante, aunque en realidad no habían muchos detalles sobre ello

Pero apenas trataba de pensar seriamente, sus ojos recaían en el cabello castaño a lo lejos, ese mismo cabello que recordaba de una forma diferente desde lo sucedido hace tan solo cinco días, que ahora se encontraba recluido de sus colegas, asintiendo algunas veces, riendo por respeto, y llevando a la boca un poco de ensalada para disimular. Como odiaba esa sensación de necesidad

Sin que nadie se diera cuenta, puso auriculares en sus oídos, activo la música de su celular, e invadió sus pensamientos con AC-DC. Que mejor que eso para sacarle una sonrisa y des-estresarla, dejando su mente en la meditación de las rápidas notas que se emitían gracias a las estruendosas e impresionantes cuerdas y teclas, acompañados por el retumbar de la batería y la voz áspera y aguda del cantante. Su apetito se abrió y no pensaba más que en la música, amaba el rock, era al único al que necesitaba, el único que le quedaba

Nadie se dio cuenta que cuando subió a su Porsche, realmente no se fue del predio, simplemente estaciono cerca de la salida y espero con unos buffers a todo volumen, o al menos el que se podía permitir para mantener discreción. Ya no podía pelear con ella misma, apuñalarse el estómago o tomar pastillas no calmaba el incesante cosquilleo, no le tendría que importar, se lo repitió muchas veces, y estaba muriendo por dentro. Termino por negarlo, nuevamente, y creyendo que lo que hizo esa mañana fue una buena cuartada para sacarse un problema de encima sin pagar

-Flash-Back-

No perdía tiempo, no más del que desperdiciaba mirando Mtv. Su paso era tranquilo, demasiado tranquilo, y su mirada fija al frente, mientras los dedos rozaban esas hojas verdes, vivas, que coexistían en el mundo sin molestar a nadie. Era una mañana bastante tranquila, disfrutable para una persona que sabe justamente que en ese mismísimo miércoles sus tan odiados colegas habían comenzado a trabajar desde temprano, cuando el sol trataba débilmente de dar a conocer el amanecer

Las zapatillas pisaban firmemente el cemento, y de a poco sus manos comenzaron a investigar un tanto más en esas curiosas plantas, objeto de desinterés para los demás, con una rara excepción que la rubia conocía

Si se necesitaba resaltar una cosa de Astrid, era su cualidad para recordar, no cualquier cosa, sino lo que le pudiera servir en un futuro, o un presente. Aunque también poseía otra gran capacidad, sin embargo, no tan innovadora, más bien muy utilizada por ella

De pronto, la piel rozo material áspero, solido, muy diferente a lo que venía palpando. Su mirada, ante un in-intencionado pase por alto, volvió en sus pasos y se posiciono en su última estadía dactilar. Su mirada se frunció en duda, y curiosidad

-¿Sera verdad?-Susurro, y confirmando que nadie la espiaba desde el gran edificio, acelero el paso

Llego hasta tan afamado arbusto, y ahora con sus dos brazos rebusco entre la maleza. No tardo en sacar un objeto justamente buscado por ella, y su sonrisa maliciosa no tardó en aparecer, junto a una risa disimuladamente macabra

-Fin Flash-Back-

Golpeaba las manos contra su volante al compás de la música, con sus ojos azules clavados en las grandes puertas esperando a que se abrieran

El castaño no tardo en salir, en un atardecer un tanto inquieto, sentándose sobre un banco, esperando a que los padres vinieran por sus hijos, con los cuales entablaba una charla corta, comentándoles el progreso de cada uno de los jóvenes, o en otros casos, la des-evolución de su atención, pero solía ser muy comprensivo con ellos, nunca se daba por rendido, y sea como fuese el método lograba enseñarles algo de importancia

Una vez que todos se fueron, aun con el sol sin ocultarse, miro a sus lados, confirmando de que realmente no había nadie, y sin advertir el Porsche ni la música, camino por la acera desolada de automóviles

Sus manos se posaron relajadamente en los bolsillos de su saco, el cual utilizaba para dar clases, un marrón un tanto desgastado. Silbaba alguna que otra cosa, pateando una pequeña piedra con desinterés. No poseía auto, no podía conducir de forma correcta por el faltante de su pie derecho. Al no sentirlo hasta lo que comprendía centímetros antes de su rodilla, se le dificultaba bastante el frenar, desacelerar, o demás tareas típicas de un conductor. Podría acostumbrarse, pero aún le faltaba tiempo para obtener total control, dos años no bastaban

De pronto, paro justo frente a uno de los arbustos, y sintiendo total confianza, hundió los brazos en el vegetal. Se asustó al no palpar lo que esperaba, y le aterro el siquiera sentirlo allí

Una voz conocida corto todos sus pensamientos

-¿Buscabas esto?

Se dio vuelta con dificultad, y atemorizado como estaba trato de entender la situación

-¿Cómo…-Trago saliva reponiéndose de su postura en cuclillas, mostrando una pose no del todo erecta-…Como lo encontraste?

La rubia carraspeo una risa

-¿Te acuerdas del viernes, cuando viniste a mi casa? Me dijiste que buscara tu skate en los arbustos. Me dije ¿Por qué no?-Su voz era sombría-Obviamente, no lo haría un sábado-Lanzo una carcajada recordando la conversación-Ni un domingo, lunes, martes, pero un miércoles por la mañana… Podría ser-Se froto la barbilla, enigmática, y posiciono la skate a su lado, en forma vertical, repoyando su peso sobre ella, utilizando su antebrazo relajado

El castaño se rasco un poco la nuca, miro a su compañera con curiosidad, dejando el susto de lado, y tratando de recordar cuando le había dicho eso. Sin embargo, sabía que lo que tramaba no era justamente muy amigable

-Entonces…-Sus hombros generaron esos movimientos característicos en él-¿Me la devuelves?

-Déjame… Pensar-Tomo el objeto entre sus dos manos y lo inspecciono de punta a punta-Un profesor de Física, andando en esto-Elevo su vista al perplejo ser-Es algo interesante para comentar ¿No crees?

Esa manera psicótica de hablar por parte de Astrid le generaba escalofríos, más por el hecho de que era totalmente verdad. El método de la joven no siempre era el mismo para los negocios, con su padre se presentaba de una forma, pero con los demás utilizaba otras técnicas

-Astrid, por favor, lo que pienses hacer…

-¿Decirle a Ghoti? ¿A eso te refieres?-Fue suficiente como para que el muchacho se acercara desesperado a ella

-¡Espera! Cualquier cosa, pero menos perder el trabajo-Esa acción desato la desesperación en el

Con su mirada firme y decidida, desato una sonrisa pícara, típica de negociante

-Un trato-Musito ante el castaño muerto en suplicas

-Claro, lo que sea. Bueno, dependiendo de que…-Se encontró un poco más relajado sabiendo cual era el objetivo de su colega

-Tranquilo-Su risa no llego a salir-Por las dudas… ¿No sabrás reparar televisores, o esas cosas?


Bien, espero les haya gusta, nuevamente con mi intriga (Jaja, todos esperan ver a Hipo reparando un televisor XD Si, claro XD) Como sea, espero igual los haya intrigado (Porque me gusta verlos sufrir, me diagnosticaron Sádica Peligrosa XD )

Espero sus antorchas sean de esas que se apagan con el viento, y los Trolls estén surmiendo

Abrazo Virtual!