The Mr. Peabody's Invention. (Alternate Dimension)

Chapter Eight: Nada cambia

.

El niño se había quedado dormido hace un tiempo, pero no pudo separarse tanto antes de que este se aferrase a él, comenzó a crecer una curiosidad en sí mismo, Sherman ha asegurado que era su hijo y se preguntaba cómo era esa vida allá, como será esa versión de sí mismo como para hacer a un niño aferrarse así.

El agarre se volvió débil y con los minutos fue nulo, dejándolo en libertad, había que prepararse para la fiesta de esa noche, regreso para acomodar los objetos en su laboratorio; termino mirando la puerta entre sus mundos, será una lástima cuando se fuera, pero era lo correcto.

.


.

La fiesta había resultado mejor, el pequeño acompañante parecía decepcionado, seguro esperando algo más interesante, la cuestión era saber que fue. Mientras tanto, Sherman tiene un dilema para resolver, era el mundo aburrido o su padre lo hace ver divertido cuando le narra esas reuniones, será un misterio hasta regresar y aclarar esa duda.

Peabody parecía aliviado y era imposible no estarlo, con la petición completada, le dejaría tranquilo por unos días que se volverían un mes, el teléfono ahora descansa hecho pedazos por estrellarse en una calle, nunca sabrá nadie como ha aparecido allí, jamás.

Luego de haberse librado de tantas conversaciones pudo llegar al niño, necesitaba saberlo mejor, el pequeño saludo con aburrimiento, escuchando los murmullos y preferentemente evitando entenderlos.

Estaba tan cerca de preguntar, pero ha decidido no hacerlo, era mejor algunas cosas sin conocer, así como llegaron se retiraron, escondiendo al niño casi de todos, evitando preguntas; las semejanzas que tuvieron causaban intriga en los invitados, era momento para regresa a casa.

.


.

El niño estaba descansando, cuando se despertó a mitad de la noche, había mucho silencio, inquietando al chico, haciendo aparecer esa duda, entonces se fue a buscar al señor Peabody de ese mundo; no estuvo en la sala, su dormitorio, incluso reviso la nevera, por si este Peabody acaso tuvo un escondite secreto en su interior, como el suyo.

No hubo nadie, el último lugar donde termina encontrando a Peabody durmiendo en su escritorio, teniendo varios libros, todos mencionando el enlace con otras realidades y mantener estas activas; redirigir energía al pent-house será difícil y según los cálculos, causaría problemas en la ciudad, quizá provocando un apagón general, cada obstáculo será superado para regresarlo a su mundo.

Lo único diferente seria su apariencia, seguía siendo un buen padre, incluso si no lo era aquí.

"Sherman…" murmuro el Sr. Peabody.

"Señor Peabody, debe descansar" dijo el niño tratando de sacarle del laboratorio.

"Estoy descansando" dijo abrazando un libro y usándolo como almohada.

"Pero no aquí" era ya difícil llevar a rastra a un Beagle blanco a su habitación y este Peabody no ayuda mucho.

"Me agrada mi escritorio" se quejó mientras Sherman lo acompañaba a su cuarto.

"Eso no importa, vaya a dormir" ordeno el niño.

Peabody avanzo pero en dirección equivocada.

"A su habitación" dijo Sherman sobresaltando al mayor.

"Está bien, está bien" murmuro mientras se va a descansar.

El niño sonrió para si, algunas cosas no cambiarían.

.


.

¿Quien volvió aquí por ahora?

Siempre me gusto esta idea, era momento de regresar, además, hay quien merece saber como va esta historia y como termina, incluso su secuela.