Epílogo: Un deseo cumplido. Los idiomas como lenguajes de cariño: Los progresos de Takako

Sakura caminaba tranquila por las calles de Tomoeda. Había sido el último día de clases de su vida en la preparatoria, y el sábado sería la ceremonia de despedida para los recién egresados. Cuando estaba atravesando el puente en el parque Pingüino, logró ver una figura conocida sentada a orillas del río.

- Hola Takako - saludó Sakura.

- ¡Tenshi Sakura*! - la niña pelirroja de 12 años se levantó de un salto y abrazó a la joven - ¡Te estaba esperando! -

- Me lo imaginé... siempre me esperas en este mismo lugar - dijo sonriente, mientras una gota resbalaba detrás de su nuca - ¿Qué trajiste esta vez? - preguntó, mirando una bolsa de papel que estaba en el suelo.

- Ah... esto es... - dijo mientras se agachaba a extraer algo del interior del paquete.

- ¡Waah! ¡Son preciosos! - exclamó Sakura - Te deben haber tomado mucho tiempo hacerlos... - estaba emocionada.

- Para nada... es que no me cuesta tanto trabajo hacer esta clase de cosas - Takako se rasca un poco la cabeza. Luego volvió a guardar los objetos en su lugar. Sin decirse nada, las chicas comenzaron a caminar hacia la dirección a la que iba Sakura originalmente.

- Creo que haber tomado esas clases de costura con Tomoyo te han sido útiles - le comentó la maestra de cartas.

- Y no olvides las clases de piano y de cocina occidental con mi Onii-chan*, las de cocina oriental que me enseñaron Lehrer Meiling y Lehrer Nayoki* en las últimas vacaciones que fui a Hong Kong, las de artes marciales con el Sensei*, además de que ahora también me está enseñando el uso de la espada. Y no solo me dio las clases de costura, Madame Tomoyo* también me está dando clases de canto. Dice que cuando ingrese a la preparatoria podré entrar al coro sin problema alguno - dijo la pequeña, mientras enumeraba con los dedos la lecciones que fue aprendiendo de todos sus jóvenes maestros desde que los conoció hace más de tres años - Pero definitivamente tus lecciones son las que más me gustan, Tenshi Sakura -

- Pero no soy solo yo la que te ayuda en eso. No olvides que Eriol te está ayudando también, además de todos los guardianes-

- ¡AAh! ¡Se me han olvidado los dulces en el parque! ¡Enseguida regreso, Tenshi! - dijo Takako de repente, asustando a Sakura, que se quedó con unas gotas en la nuca resbalándose, suspirando.

- ¿Por qué suspira un ángel de la guarda tan lindo como tú? - se escuchó una voz varonil detrás de la joven, que se dio vuelta sosprendida.

- Es que te he extrañado mucho en todo el día - dijo la muchacha, acercándose hasta los labios de esa persona, y besándolos suavemente.

- Y yo a tí. Es una lástima que los dos últimos años de nuestro curso nos haya tocado cursar por separado - responde Shaoran, luego de haber correspondido.

- Si... Tomoyo y Eriol tuvieron la misma suerte que nosotros -

- Tú te quedaste con ella y Eriol conmigo, así podía hacer confidencias a nuestras espaldas -

- ¡Qué malo eres! - reía Sakura ante la ocurrencia de su novio.

- ¡Tenshi Sakura! - se escuchó la voz de Takako que venía a la carrera. En eso ve a Shaoran y disminuye un poco la velocidad. - Muy buenas tardes tenga usted, Sensei - dijo en tono respectuoso, al mismo tiempo que saludaba con una inclinación.

- ¿Cómo estás, Takako? - preguntó Shaoran, devolviéndole el saludo - ¿Pero por qué tanta formalidad conmigo? Eso lo puedes hacer cuando estemos en las lecciones, pero fuera puedes llamarme Shaoran -

- Lo siento mucho, pero es que me cuesta trabajo acostumbrarme - respondió ella, riendo algo avergonzada.

- ¿Están yendo a empezar con las lecciones de hoy? - preguntó el joven.

- Sip. Hoy me toca la lección con Tenshi Sakura - respondió la niña alegremente, mientras tomaba la mano de su maestra.

- Ya veo - dijo Shaoran, sonriendo - ¿Y cómo vas hasta ahora? Me dijeron que has progresado bastante -

- Ya puedo mover el agua a mi antojo, y eso me complace mucho. En cuanto a las predicciones, continúo estudiando - respondió Takako educadamente.

- Sin embargo, no entiendo porqué ella insiste con las lecciones para el control del agua solamente. Pienso que si continuara sus estudios en relación al control de otros elementos, no tendría ningún problema con ellos - comentó Sakura.

- ¡Pero es que me gusta más el agua que cualquier otro elemento! - insistió la pequeña de ojos negros - El agua es una señal de vida en cualquier lado de este universo, y es por eso que me parece tan importante. Además, el agua es un signo de pureza, y es un elemento que valoro mucho -

A todo esto, Shaoran había acompañado a las dos chicas hacia su destino: la mansión de Eriol Hiragizawa. Una vez que atravesaron los jardines, ellos continuaron hacia la parte trasera del edificio, hasta encontrar un amplio claro. Allí observaron que había una mesa y unas sillas de jardín, en donde estaban sentados dos personas tomando el té.

- Bienvenidos - dijo la voz del anfitrión, levantándose de su asiento para recibir a los recién llegados - Los estábamos esperando -

- Disculpa por la tardanza, Eriol - dijo Sakura - Es que Takako me estaba esperando para que vayamos juntas-

- ¡Onii-chan! - exclamó Takako adelantándose al joven de lentes, quien la recibió en sus brazos y la alzó en el aire.

- Perdona que te lo diga, princesa, pero cada día pesas más - dijo Eriol para molestarla.

- ¡Eres muy malo, Onii-chan! - le reprochó la pequeña, poniendo un puchero muy cómico.

- Me imagino que habrás hecho los deberes que te dejé en la última lección, ¿verdad? - preguntó él, para calmarla.

- Sip - dijo la niña - En el receso me fui al salón de música a terminar de practicar "Para Elisa"* -

- Excelente. Después de la merienda la tocarás para nosotros, ¿de acuerdo? -

- ¡Sólo si Tenshi Sakura y el Sensei se quedan para cenar! -

- ¿Qué dicen ustedes? ¿Aceptan la invitación? -

Sakura y Shaoran se miraron entre sí por un momento. Él tomó la mano de ella.

- Nos encantaría, pero es que hoy tenemos algo muy importante que hacer - dijo el joven.

- Que lástima... - dijo Takako, bajándose de los brazos de Eriol. Se acercó a Sakura y le tomó la mano que tenía libre entre las suyas - Pero será la próxima vez, ¿de acuerdo? - le preguntó, mirándola a los ojos, algo sonrojada.

Sakura se agachó hasta llegar a su altura y le sonrió - Claro que si. Sabes que me encanta escucharte tocar el piano -

Takako se sintió emocionada, y su sonrojo aumentó un poco más. Adoraba a su Tenshi Sakura tanto como la maestra de cartas adoraba a Yukito en su niñez. Sakura ya lo sabía, y al igual que Yukito en ese entonces, se sentía feliz de saber que en realidad Takako la considerara como una más en su familia, aunque la pequeña aún no se diera cuenta de eso.

De modo que se pasaron la tarde practicando magia. La clase estaba a cargo de Sakura y a veces Eriol ayudaba un poco, sobre todo en la parte de técnica física, mientras que la joven le enseñaba el control mental, ayudando a la niña a concentrarse. Al finalizar, luego de 3 duras horas de entrenamiento, Takako fue a sus aposentos a descansar, mientras se preparaba para tomarse un largo baño antes de la merienda. En ese tiempo se daban las confidencias entre los cuatro jóvenes.

- ¡Cómo ha progresado! - exclamó Shaoran, sorprendido - Dentro de poco podrá dominar perfectamente la técnica para predecir el futuro a través del agua -

- Tienes razón - dijo Tomoyo, antes de continuar dándole puntadas a un hermoso vestido.

- ¿Qué estás confeccionando, Tomoyo? - le preguntó Sakura, curiosa.

- Es para la obra de fin de curso de la escuela Tomoeda. Recuerda que a Takako le ha tocado el papel principal -

- Que extraño que ella no se haya hecho el traje por si sola - comentó Sakura.

- Es que la pequeña sacerdotisa estuvo ocupada cosiendo otra cosa - dijo Eriol.

- ¿Te refieres a...? - dijo Sakura, señalando una bolsa que la pequeña hechicera se había dejado olvidada en una de las sillas que rodeaban la mesa.

- Si, exactamente - y Eriol sonrió.

- ¿Quieres decir que los siguió fabricando? - preguntó Shaoran, incrédulo.

- Es que Tomoyo no pudo evitar decirle que sí a Takako sobre una maratón de películas caseras en los últimos fines de semana - dijo Eriol, divertido.

- ¡Como si fuera para tanto! - se quejó Tomoyo - A ella le gustan tanto mis diseños que quería verlos en acción, y por eso es que estuvimos viendo todos los videos que he filmado de Sakura en su vida - al decir esto, Sakura y Shaoran cayeron de las sillas por la sorpresa, dejando los pies hacia arriba.

- Pero aún así... - dijo Sakura, sacando algo de la bolsa que la pequeña tenía desde el principio, y dejándolo de pie en la palma en su mano - ...ver esto me trae tantos recuerdos - Y cada uno de ellos la imitó luego, sacando un objeto y dejándolo en la misma posición que Sakura lo había dejado.

Lo que ellos observaban con tanta fascinación eran unos pequeños muñecos hechos a mano por Takako, y cada uno representaba a todos aquellos que convivieron y conviven con ella desde que terminó el último Juicio Final: Sakura sostenía un muñeco que la representaba a ella misma, con el traje que había usado la vez que se enfrentó a la carta del Vacío y su báculo de la estrella, mientras que Shaoran observaba el suyo, que lo mostraba a él con su traje ceremonial y sosteniendo su espada. Tomoyo se veía representada con su antiguo uniforme de verano de la escuela primaria Tomoeda, sosteniendo una cámara de video y filmando con ella. Eriol veía con ojos llenos de ternura el muñeco que lo reflejaba en su antiguo traje con el que se enfrentó a Sakura en el templo Tsukimine, sosteniendo un báculo con un sol en la punta, hecho de madera y pintado con sumo cuidado con pintura dorada. Cuando Sakura había metido la mano para devolver el muñeco en su lugar, cuando descubrió que la bolsa tenía más muñecos de lo que aparentaba, y lentamente fue sacando uno por uno y dejándolos en la mesa. La cara de sorpresa de todos los presentes estaba bien justificada: Todos los pequeños peluches ocupaban casi toda la mesa.

- Realmente sí que ha estado ocupada - comentó Eriol, divertido.

En efecto, así parecía ser, por que había un muñeco de cada persona que Takako había conocido desde hacía tres años: Chiharu, Naoko, Rika, Yamasaki, la profesora Mizuki, Fujitaka Kinomoto y su esposa Nadeshiko, Sonomo Daidouji, el bisabuelo de Sakura y de Tomoyo, Touya, Nayoki, Meiling, además de Shaoran, Tomoyo, Eriol y Sakura. Pero no solo estaban ellos, sino que también había un muñeco por cada guardián, tanto en su forma falsa como en su forma verdadera: Yukito, Nakuru, Kero, Spy, Aby y Misa; y sus formas verdaderas: Yue, Ruby Moon, Kerberos, Spinel Sun, Abel y Artemisa.

Pero aún así, eso no fue lo que dejó sorprendidos a los presentes, ya que no sólo esos muñecos ocupaban todo el espacio en la mesa, sino que la figura de Sakura se repetía en la mayoría de ellos: había un peluche de Sakura por cada traje que ella utilizó desde que comenzó la captura de las Cartas Clow, incluso aquellos que había usado en las obras de teatro de la escuela, cuando hizo los papeles de príncipe en "La Bella Durmiente" primero (y al lado de ese había un muñeco de Shaoran en su traje de princesa), y el papel que le había tocado realizar en la obra que hicieron en las vacaciones de verano, antes de comenzar el curso de sexto año, aquel verano donde la carta Vacío había hecho su aparición. Por supuesto, el peluche de Shaoran en traje de príncipe también estaba allí, como también el de aquel traje de batalla que Tomoyo le había confeccionado, y que combinaba con el de Sakura.

- No hay duda de que Takako te adora, Sakura - dijo Shaoran, impresionado.

Y Sakura miraba aquello con verdadera emoción. Cuántas cosas habían pasado desde que ella abrió aquel libro y dejó escapar aquellas cartas mágicas llamadas Cartas Clow... Con sumo cuidado, ella guardó todo como estaba, y cuando terminó, Takako salía de la casa hacia su encuentro.

- Tenshi Sakura, ¿de veras no puedes quedarte a merendar con nosotros? - preguntó Takako.

- No, Takako, lo siento. Pero te prometo que luego de nuestra próxima lección me quedaré a merendar, a jugar y a cenar, ¿te parece bien? - preguntó la joven.

- Te estás autoinvitando demasiado, Sakura - bromeó Eriol.

- ¡Onii-chan, deja de ser tan malo con Mi Tenshi Sakura!- pero en seguida se tapó la boca con las manos y se le colorearon de rojo hasta las orejas... había dicho "Mi Tenshi Sakura" en voz alta. Pero Sakura, viendo que Takako había metido la pata, se hizo la desentendida, dándole la oportunidad a la muchachita de suspirar aliviada.

- Bien, será mejor irnos si no queremos que se nos haga tarde-

- ¡Ah! ¿Hoy es el día, verdad? - preguntó Tomoyo con emoción, mirando a Shaoran, que se puso colorado en ese momento.

- ¿De qué hablas, Tomoyo? - preguntó Sakura, confundida y colorada a la vez.

- De que hoy es su aniversario como novios, ¿no es así? - preguntó Eriol.

- Si, es cierto - dijo Sakura, con una sonrisa en su rostro.

Takako observó aquella sonrisa, pero en lugar de sentirse triste como hacía un año, en su rostro una dulce sonrisa se asomó. Su ser querido era feliz, aunque no fuera a su lado. Tomoyo se lo había explicado un año atrás, y Takako entendió que era mejor así.

- ¡Ya regresé! - se escucha la estridente voz de Nakuru, rompiendo esa atmósfera romántica que se había generado.

- ¡Sorella* Nakuru! - dijo Takako, corriendo al encuentro la recién llegada.

Aprovechando el regreso de Nakuru a su hogar, Sakura y Shaoran saludaron a todos y comenzaron a caminar hacia la casa de Shaoran.

- Que niña tan alegre es Takako, ¿no lo crees, Shaoran? - preguntó Sakura, entrelazando sus manos por detrás suyo.

- No sólo eso. Resultó ser una verdadera niña prodigio - contestó el aludido, levantando la vista al cielo con las manos en su nuca - Desde que Eriol decidió adoptarla como su hermana menor, Takako ha dejado ya de atormentarse con todas las penas que ha tenido que sufrir desde que nació - dijo él.

- Ha sido bueno que todos nosotros nos pusiéramos de acuerdo en colaborar con su educación. Estamos ayudándola, cultivando los conocimientos que cada uno posee en cada lección que ella recibe, y ella pone tal empeño en aprender que ya comenzamos a vislumbrar los frutos que se cosechan gracias a todo lo que va aprendiendo -

- Lo que me resulta gracioso todavía son los apodos que nos ha puesto a cada uno - bajó la vista del cielo y miró a Sakura - Está bien que me llame Sensei cuando estamos en las lecciones, pero no deja de hacerlo fuera de ellas... y eso me pone un poco incómodo -

- Bueno, yo me he acostumbrado a que me diga Tenshi Sakura desde hace mucho tiempo. Creo que si lo dejara de hacer, ya no sería lo mismo - expresó la joven, devolviéndole la mirada.

- Pero no solo utiliza motes comunes. Ha aprendido con tanta facilidad en las lecciones de idiomas que le hemos dictado entre Eriol y yo que a veces nos sale con frases en francés, en italiano o en alemán para que le sigamos el juego y le respondamos - comentó, divertido.

- Yo no sé mucho de idiomas, pero recuerdo que hasta hace muy poco a Tomoyo le decía de otra manera. Pero desde hace dos meses, cuando ella se casó con Eriol, le empezó a decir de otra manera -

- Es fue por que pasó de decirle "Mademoiselle" a "Madame", por que la primera significa "señorita" y la segunda "señora" -

- ¡Aah, ahora comprendo! - dijo Sakura, dándose cuenta - ¿Pero que me dices de los apodos de los demás? - cuestionó de nuevo.

- Veamos... a Nakuru le dice "Sorella" por que es "hermana", a Meiling y Nayoki les dice a ambos "Lehrer", que significa "maestro" -

- Increíble... - dijo Sakura. Pero se acordó de algo y añadió - ¡Pero a Kero, Aby y Misa les dice de dos maneras distintas tanto en la forma falsa como en la verdadera! -

- Es cierto - dijo Shaoran, elogiando para sí mismo la buena memoria de su amada - A Kerberos, Abel y Artemisa les dice "Gatinho"*, que significa "gatito", pero lo hace sólo cuando están en sus formas falsas. En cambio, cuando vuelven a sus formas originales, a cada uno le dice de una manera distinta, puesto que a pesar de ser todos felinos, cada uno es de una especie distinta -

- ¿En serio? -

- Claro - sonrió Shaoran. Adoraba ser maestro de dos alumnas tan encantadoras, pero esto no se lo dijo a Sakura, puesto que sabía que ella se moriría de la vergüenza "Tal vez más adelante" pensó para sí - A ver... A Kerberos lo llama "Leeuw"*... - decía, mientras contaba con los dedos para no olvidarse de nadie - Spinel Sun lo llama "Panthère"*... A Artemisa le dice "Leopard"*... Abel prefiere decirle "Leão"... - De repente detiene su paso y Sakura también lo hace, al darse cuenta de algo - Sin embargo, con Yue y Ruby Moon hizo algo distinto: como ellos se asemejan a ángeles, tal vez podría haberles dicho "Ange"* o "Angelo"*, pero en cambio a Yue le dice "Uccello"* y a Ruby Moon le dice "Vogel"*, y ambos significan "ave" -

- ¡Hoeeee! - decía Sakura, con sus ojos espiralados - ¡Qué complicado!... -

- Lo increíble es que a ella le sale de una manera muy natural. Jamás se confunde a nombrar a cada uno. Tanto es así que a tu padre lo llama "Père"* y a la madre de Tomoyo le dice "Mutter"*, puesto que son como padres para ella -

- Realmente es una chica muy inteligente - comentó Sakura.

- Bueno, si lo piensas lógicamente, el incremento de su empeño se debió a que hace un año pudiste cumplir el deseo de Raika, Sakura -

Si, era verdad. Sakura fue la que levantó la vista al cielo esta vez, rememorando lo que fue un paso importante en la vida de Takako

- FLASHBACK (Recuerdos de Sakura, un año atrás) -

- Llave que guardas el poder de mi estrella... - comenzó a recitar Sakura. Llevaba un precioso traje de estilo Oriental en distintos tonos de rosa y blanco, que Tomoyo había confeccionado para aquella ocasión, la cual estaba filmando muy cerca de allí - ...muestra tu verdadera forma ante Sakura... - Shaoran también estaba allí. Llevaba un traje ceremonial diferente al que usaba cuando era niño: Era el que solía usar su padre, el traje que sólo podía usar el Jefe del Clan Li - ...quien aceptó la misión contigo... - Eriol acompañaba a Sakura en el conjuro, haciendo el suyo propio sin necesidad de pronunciar palabra alguna. Llevaba exactamente el mismo traje que solía usar el mago Clow, y su cabello largo semirecogido lo hacía parecer mucho más a su anterior encarnación. Los guardianes de las Cartas Sakura, los de las Cartas Sakura Legendarias, y los guardianes de Eriol... todo el grupo conpleto estaba allí... - ¡Libérate! - y una luz brilló frente a una niña que se mantenía frente a Sakura.

La niña, que llevaba su largo cabello negro azabache recogido en dos rodetes, también llevaba un traje confeccionado por Tomoyo: Uno que se parecía mucho al que le había visto puesto a la hechicera Mahoushi cuando la habían enfrentado durante su estadía en Hong Kong. Sus párpados estaban cerrados, ocultando sus ojos más oscuros que su cabello.

Eriol se acercó a ella, en su rostro había preocupación. Apoyó una de sus manos en el frágil hombro y la miró directo a los ojos - Takako, ¿estás completamente segura de que quieres hacer esto? -

La pequeña le devolvió la mirada a esos hermosos ojos azules resguardados tras unos lentes que le daban la apariencia aún ás misteriosa de lo que ya era.

- Onii-chan, tú mismo lo dijiste. Cuando los recuerdos de Raika vuelvan a mi, no habrá ningún cambio en mi personalidad - le dijo con una voz tranquila. Al ver que eso no era suficiente, hizo un ademán que sorprendió incluso a Eriol: como si lo hubiese adivinado, lo rodeó con sus brazos y le dio un estrecho abrazo. Un ademán típico de Raika* - No te preocupes - dijo ella, sin apartarse de él - Tú serás siempre mi Onii-chan, Eriol - ella se separó apenas y él pudo ver brillar sus ojos negros la confianza y la decisión - Además, ya lo dijo Tenshi Sakura: "Pase lo que pase, todo estará bien" - agregó, con una pequeña sonrisa, para asípoder levantarle los ánimos a su hermano mayor.

Eriol se agachó hasta quedar a su altura y la abrazó. En todo ese poco tiempo que habían convivido juntos, él había aprendido a quererla como si en verdad fuera su hermana pequeña, a tal punto de amarla y protegerla como tal. Aunque le parecía absurdo preocuparse por algo que por lógica no podría salir mal, no podía evitarlo: La quería muchísimo.

- Tú puedes lograrlo, Takako. Sólo tienes que resistir hasta el final - le dijo Eriol, separándose de ella. Se puso de pie y fue hacia donde se encontraban los guardianes.

Tomoyo lo observaba a través de su cámara: era la primera vez que lo filmaba con su traje de mago. Él sintió que lo observaban, y al darse cuenta de quién era, se volvió hacia la cámara, sonrió con los ojos cerrados y mucho más tranquilo, volvió la vista hacia las dos figuras que habían quedado en el centro de aquel lugar: el patio trasero de Eriol. Planearon hacerlo allí, de noche, para no levantar sospechas ante la población de Tomoeda.

- ¿Estás lista? - le preguntó la joven de ojos esmeraldas.

- ¡Si! - dijo Takako con decisión. Ya estaba preparada, era el momento de afrontar la memoria de su antigua encarnación.

- ¡Carta, ayúdame a cumplir el deseo de esta criatura! ¡Deseo! -

Una criatura de tonos anaranjados con alas verdes y finas iguales a las de un colibrí, y una varita cuya punta brillaba una estrella de cinco puntas voló hasta la niña, la miró a los ojos y le sonrió. Luego le tocó la cabeza con su varita y un aura dorada rodeó a la chiquilla, que comenzó a flotar unos centímetros por encima del suelo a medida que iba cerrando sus ojos, elevándose más y más, hasta que el aura cambió de dorado a un color rojo oscuro y luego se hizo púrpura, para ceder finalmente al un color azul zafiro: la mente de Takako estaba dando lugar a los recuerdos de Raika, y el proceso no era sencillo. En medio de los gritos que la chica había comenzado a proferir desde que el aura dorada se volvió rojiza, Eriol se estaba poniendo cada vez más y más nervioso, sin embargo no se movía de su lugar. Ruby Mon lo sostenía de los hombros, tratando de reconfortar a su amo, mientras que Spinel Sun tenía una de las manos de su dueño sobre su hocico, para hacerle entender que él estaba ahí, junto a él. Kerberos y Yue pasaban la vista de su dueña a la niña y viceversa, mientras que Abel la mantenía fija en la pequeña, y Artemisa en su señora.

Quién sabe qué pensamientos pasaban por la cabeza de cada uno de los presentes. Y menos saber qué estaría pasando por la mente de Takako, quien hacía el máximo esfuerzo por no desmayarse y resistir todo cuanto pudiera. Recordaba los sueños que se le habían presentado en toda esa última semana, anunciándole que ya era tiempo de que Raika regresara a su cuerpo, para reencarnar en ella. Cuando el aura que la rodeaba se había hecho de un azul zafiro brillante, sus gritos cesaron, y su cuerpo fue bajando lentamente, pasando de forma vertical a quedar boca arriba, con la mirada de párpados cerrados apuntando hacia el cielo. El aura dejó de brillar repentinamente, y la niña estuvo a punto de caer al sueloalgo la atrapó. Cuando ella abrió los ojos, se encontró con una cálida mirada de ojos verdes, cuya dueña la sostenía entre sus brazos. Eran cálidos, como su presencia, y detrás de sus hombros se veían claramente un par de hermosas alas blancas. Sakura tuvo que utilizar la carta Vuelo para alcanzarla antes de que se estrellase contra el pasto seco de invierno.

- Tenshi... Sakura... gracias por ayudarme a volver - dijo Takako débilmente, con la voz de Raika, antes de volver a cerrar los ojos, y quedarse profundamente dormida.

- Fin de FLASHBACK (Recuerdos de Sakura) -

El muchacho de ojos café notó a su amada totalmente ausente.

- ¿Sabés qué? Olvidé algo - dijo Shaoran de repente.

- ¿Qué cosa? -

Y un súbito beso de Shaoran fue la respuesta que recibió.

- Feliz aniversario, my beautiful cherry flower* - dijo Shaoran en un susurro conquistador, al separarse de ella.

- Feliz aniversario, mi pequeño lobo - respondió Sakura en un suspiro, luego de ese hermoso beso.

Y continuaron caminando tomados de la mano... del mismo modo que ambos pensaban continuar juntos.

Holas a todos! Muchas gracias por haber seguido esta historia! Snif, snif... que emoción! Una historia más completada!

Como adelanto quiero decirles a todos aquellos que gustaron de la parejita Abel X Artemisa que va a haber un one-shot que continua la historia, así que no se la pierdan!

Dije que cuando terminara este fanfic iba a continuar el fanfic que interrumpí titulado "La aparición del mago Clow y las plumas de la Princesa Sakura". Lo prometido es deuda: me voy a poner a continuar con esa historia :D

Ahora si, a lo nuesto:

Aclaraciones de asteriscos (La mayoría de ellos son las formas que Takako adoptó de nombrar a cada uno de sus "maestros")

*Tenshi Sakura: Como recordarán, Tenshi en japonés significa Ángel en español.

*Onii-chan: Una forma que los niños pequeños usan para llamar a su hermano mayor, o cuando se encariñan con algún joven mayor que ellos.

*Lehrer Meiling y Lehrer Nayoki: Lehrer significa maestro en alemán. Y Nayoki es el novio actual de Meiling (ver en el fanfic de "Las Cartas Legendarias de Clow" para informarse).

*Sensei: Aquí es maestro en japonés.

*Madame Tomoyo: "Señora Tomoyo" en francés, ya que Tomoyo es casada. Shaoran habla en un momento de que Takako le cambió el apodo a Tomoyo al casarse ésta con Eriol. En efecto, se refería a que cuando Tomoyo era soltera, Takako le decía "Mademoiselle Tomoyo", que sería, en el mismo idioma, "Señorita Tomoyo".

*Para Elisa: (Für Elise, en alemán) es una obra para piano, compuesta en La menor por el famoso compositor alemán Ludwig van Beethoven (1770-1827). Fue compuesta el 27 de abril de 1810. (Información extraída del sitio de wikipedia, para más info, pueden buscar "Para Elisa" allí).

*Sorella: Significa "Hermana" en italiano.

*Gatinho: Tal y como dijo Shaoran, significa "Gatito" en portugués.

*Leeuw: León en neerlandés

*Panthère: Pantera en francés.

*Leopard: Leopardo tanto en inglés como en alemán.

*Leão: León en portugués.

*Ange y Angelo: Ángel en francés e italiano, respectivamente.

*Uccello y Vogel: Ambos quieren decir Ave, en italiano y alemán.

*Père: Padre en francés.

*Mutter: Madre en alemán.

*Un ademán típico de Raika: Esto se vio en el capítulo 5, cuando Eriol estaba inconciente y recordaba la despedida de Clow y Raika.

*My beautiful cherry flower: Shaoran hace uso de su galantería llamando a Sakura en inglés "Mi hermosa flor de cerezo".