Capítulo 9: Nuestra vida juntos
-Este capítulo puede ser clasificación M
—Sakura—
Habían pasado algunas semanas desde que Shaoran y yo hicimos esto oficial, las cosas no habían cambiado mucho, él no me presionó para nada. De vez en cuando compartimos su habitación pero solo dormimos. La mayoría del tiempo yo duermo en mi habitación, continuamos con nuestras rutinas, el trabajo mis pasatiempos y él en las tardes usualmente se las pasaba haciendo proyectos de construcciones, yo intentaba ayudarle pero no soy buena en eso. El nuevo inicio de esta relación solo lo sabían Eriol, Tomoyo y las hermanas de Shaoran. He pensado en mi familia pero Shaoran tiene mucha razón, no sería buena idea ya que mi hermano siempre quiso que yo me casara con el Yukito y mi padre, bueno no se mucho de él hace años, sigue dando sus pláticas alrededor del país. El cree que por que sus hijos seamos adultos ya no necesitaremos de él. Pero no me siento tan mal, la familia de Shaoran me ha tratado muy bien, bueno al menos su hermana Fanren que vive aquí siempre nos está invitando a quedarnos con ella.
Disfrutaba mucho los momentos con Shaoran, desde que estamos juntos como pareja veo todo distinto, ahora todo es tranquilidad, nos apoyamos en las pequeñas cosas buenas o malas que nos han llegado a suceder en estos meses que llevamos saliendo, me siento muy enamorada de él. Fanren, los niños y yo estábamos sentados en un mantel sobre el húmedo césped; los pequeños jugaban con figuras de acción y muñecas. Miramos con atención la escena frente a nosotros. Shaoran utilizando un traje de artes marciales verde, se veía muy bien elegante y atractivo aunque le quedaba un poco ajustado supongo que era el que usaba hace un par de años, Xen el esposo de Fanren vestía de una forma similar, su traje era de un color obscuro y con unos detalles muy elegantes. Ambos se miraron a los ojos, hicieron una reverencia y se pusieron en posición de lucha. Shaoran frunció su ceño, cuando hace eso me sonrojo, es algo que me gusta de él. Xen comenzó lanzando el primer golpe, Shaoran fue hábil y lo evadió, el hombre seguía golpeándolo y Shaoran sujeto las piernas de Xen cuando lo pateaban y con un fuerte movimiento lo hizo retroceder y perder el equilibrio, aprovechó el momento; Shaoran le coloco una patada en los costados y luego con un empujón de su mano derecha tumbo a Xen. Los pequeños Shui y Huo se pusieron de pie sorprendidos viendo a su padre en el suelo.
Él sonrió, su hermosa extensa sonrisa me cautivo en un instante. Pero Xen fue rápido tomo a Shaoran por sorpresa y aplico un estilo de llave de lucha rodeando su cuerpo, ahora Shaoran está en el suelo y Xen sobre el doblando su pierna dejándolo inmóvil.
Shui y Huo aplaudieron muy emocionados, sus cortas piernitas brincaban y corrían hasta donde estaba su padre.
La pelea se detuvo y se saludaron cordialmente al terminal. Ellos se aproximaban a nosotras ellos reían mientras cada uno cargaba a los pequeños niños.
—No sé qué te haya parecido, pero yo siempre disfruto verlos practicar artes marciales
—Es fascinante, verlo hacer esto me recuerda al niño que conocí hace muchos años—me sonroje un poco al recordar a mi pequeño y adorable Shaoran que era todo un rebelde en la primaria
—Aunque estamos de acuerdo que mi hermanito ya no es para nada un niño—el tono de picardía de Fanren provocó nerviosismo en mí
Era muy atractivo alto, guapo, inteligente, trabajador. No puedo quejarme, mi novio es un buen partido. Además de recordar lo mucho que me quiere y protege. El pequeño Huo se acerca a mí y me abraza del cuello
—Tía Sakura—me beso la mejilla y sentí un cosquilleo en el estomago
—Tu hermanito se puso nervioso—dijo Xen con esa voz tan ronca que lo caracterizaba
—Claro, como esta Sakura se distrajo un poco—Fanren empezó a reír
—Puede ser cierto—Shaoran me miraba y yo no podía borrar la sonrisa tímida de mi rostro
—Mami ya tengo sueño—la pequeñina de Shui se tallaba los ojos mientras que se acurrucaba en los brazos de su padre
—Creo que debemos de ir a casa a descansar— Fanren se puso de pie y su hijo le abrazo la pierna—vamos niños
Huo me tomo la mano e intento jalarme para ir con ellos
—No, no Huo tía Sakura acompañara a tío Shaoran a otro lado
— ¿A dónde?—pregunte y mire a mi novio que empezaba a tartamudear
—Bueno, solo quiero que conozcas un lugar
Seguía confundida me despedí de Fanren, Xen y los niños. Shaoran me tomó de la mano y me llevó al establo donde esta Eizo despierto ansioso por salir lo acaricie suavemente hasta que él se acostumbró y me obligara que lo siguiera acariciando. Shaoran se escapó de mi vista un momento, regreso con su ropa habitual. Una camisa color azul marino que había recogido hasta sus codos y sus jeans obscuros. Montamos a el caballo pero tomamos otro camino, nunca me había llevado a esta parte del rancho no dije nada y me abrase a su cintura. Sentía su calor su piel estaba cálida su espalda despedía su aroma personal combinado con su loción masculina. El olor de su piel hacia que mi propia piel se pusiera tensa, suspiré un par de veces, sentía un instinto en mí. Recordarlo en acción utilizando sus técnicas en artes marciales era realmente atractivo. "Excitante". Beso su columna vertebral. Él corrigió su postura, se puso tenso mis manos ligeramente se movían al sujetarlo. Le estaba acariciando su abdomen sobre la ropa. El cambio su postura y provoco que Eizo se detuviera, me miro a través de su hombro, su mirada era diferente, sentí algo dentro de mí. El bajó del caballo dejándome arriba.
— ¿Puedes montarlo tú?—mi novio volvió su tono dulce de voz
—No lo sé—estaba nerviosa
—Yo te ayudo—me regalo una leve sonrisa torcida
Me movía hacia delante y tome las correas, Shaoran subió y se sentó detrás de mí. Me rodio con sus gruesos brazos. Sus manos sujetaron las mías y me enseñó los movimiento que tenía que hacer para que el caballo avanzara, íbamos lento. El acomodo su cabeza junto a la mía mientras me hablaba para darme indicaciones sentía su respiración entre mi cuello y me estremecía. Aprendí un poco rápido, Eizo me apoyó mucho y avanzo a un ritmo lento. La vegetación cambiaba un poco por estos rumbos, era un lugar alejado de la casa de Fanren no estaba tan vigilado y no parecía haber nada interesante más que árboles y vegetación en general. Shaoran por fin soltó mis manos y me dejo controlar el caballo a mí. Pero sus manos se alejaban de las mías, las yemas de sus dedos recorrieron mis brazos subieron a mis hombros bajaron suavemente a mi espalda y regresaron delicada mente a mi abdomen. Empecé a sentir algo dentro de mí, me puse rígida y Shaoran lo notó.
—Si algo te molesta dime—susurro provocativamente a mi oído y luego beso mi cuello
Cosquillas en mi cuerpo, suspire y el aumentaba mi calor, sus manos de movían temerosas, toco mis costillas hasta que llego a mis senos. No avanzo, lo supuse, temía. No lo iba a detener. Subió y acaricio mis senos suavemente, mis partes íntimas se empezaban a poner rígidas, sentí la entre pierna de Shaoran un poco sobresaliente. No dejaba de besarme cerré los ojos por un momento, el comenzó a bajar su mano izquierda por mi abdomen y se detuvo justo donde debería de estar mi pubis. La ropa empezaba a molestarme, el caballo seguía cabalgando a un velocidad moderada con cada subir y bajar cada rose lo disfrutaba. Empezó a hacer movimientos ligeramente fuertes para poder traspasar la sensibilidad y movía lo externo estimulando mi punto débil, mi clítoris. Solté un gemido y parece que Shaoran le encanto ya que empezó a hacerlo con más intensidad, los movimientos todo era perfecto cerré los ojos, ya no podía concentrarme mucho en guiar al caballo y él tampoco. Eizo se detuvo. La ropa se sentía muy pesada. Me gire y vi a Shaoran. Nos besamos en los labios intensamente, nuestros labios se fundieron en un húmedo apasionado beso. Perdí el equilibrio él me sujeto, al mirarlo a los ojos me percaté que su mirada quemaba.
—Él lugar está cerca—dijo y obligó a Eizo a avanzar más rápido.
No tardamos ni un minuto y estábamos frente a una pequeña cabaña de madera. Muy bonita iluminada y con una ventana con cortinas color café. Hacia un pequeño hueco donde salía humo de la chimenea.
—Es muy linda—dije bajando del caballo con su ayuda, el sujeto de mi cintura y al colocarme en el suelo acerco su cuerpo al mío tentativamente.
—Yo la hice—me sonrió
— ¿Enserio?—estaba sorprendida
— ¿Recuerdas que soy arquitecto?— suspiro y me tomo de la mano llevándome hasta adentro. La madera tenía un buen acabado la puerta era elegante, Shaoran saco una llave y abrió la puerta—Tenía mucho tiempo libre hace algún tiempo
El olor manzana canela invadió mi nariz, pero era un aroma más natural ya que se mezclaba con la vegetación de fuera y la leña en la chimenea, era pequeña, no más grande que su habitación, solo había una cama matrimonial, algunos muebles y al fondo lo que parecía ser un baño. Estaba de pie sobre un tapete rojizo circular, Shaoran cerró la puerta tras él. Cerro las cortinas, como ya comenzaba a atardecer la única luz que alumbraba era la fogata. Por suerte es una zona fría donde la fogata se volvía agradable. Se acercó a mí y volvió a besar mi cuello por la espalda, me estremecí nuevamente. Me besaba y esta vez no soportaba cargar tanta ropa, y parece que el sentía lo mismo. Empezó a desnudar mis hombros quitando ese suéter dejándolo caer en el suelo. Ahora yo solo portaba esa blusa sin mangas ajustada, beso mis hombros desnudos y bajo hasta mi cintura. Me dejo llevar pero se detuvo, él me hizo girar y verlo. Yo estaba ardiendo.
Sus ojos y sus cejas hacían que su mirada fuera intensa, esos ojos negros profundos me excitaban tanto, frunció ligeramente su ceño como cuando está concentrándose. Tiernamente sus manos tocaron mi rostro desde mis mejillas, el toque de sus yemas sobre mi rostro me hacía temblar, bajo hasta mis labios y su dedo índice jugueteo un poco con ellos bajándolo y luego alejo su mano.
— ¿Quieres continuar?
—Si—dije firmemente
Trató de disimular una sonrisa torcida. Tanto él como yo estábamos esperando este momento desde hace mucho. Sus manos bajaron hasta el escote de mi blusa, miraba lo que podía verse mis senos con interés. Sujete con las manos cruzadas mi blusa y me la quite de encima dejándolo ver mi sostén negro que curiosamente tenía una joya colgando en medio. Acaricio mis senos desesperadamente mientras me besaba. Yo deje de acariciar su barbilla para empezar a desabotonar su camisa, cuando acabe abrí camino con mis manos y acaricié su abdomen, perfecto, ligeramente marcado. Todo su cuerpo parecía quemar. Sin dejar de besarme se quitó la camisa haciendo que cayera al suelo.
Nuestros besos continuaban sobre esta alfombra, cada uno se deshizo de sus zapatos y no tengo ni la menor idea de donde quedaron, desabotone mi pantalón y el me lo quito desesperadamente agachándose, y cuando iba bajando beso mi muslo derecho. Cuando regreso a mis labios y su lengua jugueteaba con la mía con movimientos rápidos, yo le desabotonaba su pantalón e intente bajarlo, él se alejó y se lo quitó muy rápido. Seguimos en nuestro apasionado beso con los ojos cerrados. Me tomó fuerte de las caderas, me levantó y me abrase fuertemente con las piernas a su cintura. Él se movió ágilmente hacia el escritorio donde me senté, sin romper ese beso, me sostuvo las piernas manteniendo nuestras zonas intimas más unidas. Sentía humedad en mí, mi pantaletas se estaba mojando. Sentía su miembro alborotado. Debe de estar incomodo en ese bóxer, rodeo su cuello con mis brazos y la batalla de lenguas no se detiene
El calor de nuestros cuerpos exigía más cada vez. El logro desabrochar mi sostén con solo una mano, mordió un tirante y me quito esa prenda. Ahora me miraba mis pezones estaban erectos, por un instante me preocupe porque los miro por un tiempo y empezó a acariciarlos, todo era más sensible se sentía muy bien. Su boca se enfocó en mi senos, los besaba suavemente succionaba y mordía muy débil. Creo que empezaba a gemir, a él le encantaba que lo hiciera lo notaba ya que con cada gemido él se inspiraba y se volvía más feroz.
Mi pequeño lobo feroz me recostó sobre la cama, mi cabeza se acomodó en las almohadas. Beso mi abdomen y jugueteo con mi ombligo, me quito la última prenda que tenía en el cuerpo. Empecé a sentirme incomoda y un miedo recorrió mi ser, quería salir corriendo. Temía, empecé a pensar muchas cosas, la temperatura de mi cuerpo aun deseaba esto, pero imágenes indeseables en mi cabeza me confundían. Regreso a mi rostro y me miro con esos ojos, los ojos que siempre conocí, el dulce y amable Shaoran toda la vida obsesionada con su mirada, me sentí segura de nuevo.
—Te amo Sakura—murmuro muy bajo pero logre escucharlo.
Ahora él se despojó de su última prenda. Su miembro provoco un cosquilleo en mi garganta, estaba muy húmeda erecta, dura y era gruesa. Por alguna extraña razón quería devorarla, el saco de su cartera un artículo cuadrado. Rompió el empaque y saco el condón de látex que rápido y ágil colocó en ese miembro, era transparente, el lubricante que traía era comparable con el que el mismo producía. Sedienta mis piernas no tambalearon y estando firmes separadas listas para dejarlo entrar.
Antes de hacerlo me miro a los ojos, notó mi seguridad y lo hizo. Lentamente sentí como por mi vagina pasaba su grueso miembro, no sentí ninguna incomodidad, todo estaba húmedo y caliente, resbalaba muy bien. Cuando estaba completamente dentro lo sentí topar. Se acercó a mis labios y me beso de nuevo. Suspiramos y me comenzó ese jugueteo de entrar y salir, empezó lento como el caballo cuando aprendí a controlarlo, nos volvimos un mismo ritmo fue aumentando, sin alearse de mí y ser romántico. El gemía ligeramente, yo gemía cortamente con cada movimiento. La fuerza de Shaoran era tan que movía todo mi cuerpo cada vez que se profundizaba en mí. Mis senos bailaban al ritmo de las penetraciones y sus movimientos de cadera. Fue intenso ardiente, mis piernas temblaban lo estaba sintiendo.
Él tenía el ritmo exacto, era conveniente, inicio siendo dulce y aumento el nivel, sentí cosquillas en mi cuerpo, expirada exageradamente por mi boca. Cuando empezó a moverse más rápido sentí sus brazos tensarse, él estaba esforzándose mucho en hacer este tipo de movimiento, llevaba ya un par de minutos en el mismo ritmo intenso, no pude controlarlo y abrazase su espalda con mis piernas como haciendo más profunda la penetración y así dándole más peso a el que cargar.
—Demonios—se quejó suave y cayó sobre mí—L-lo siento Sakura, me duelen los brazos por la pelea
—Tranquilo amor—dije y bese su cuello
Él se alejó un poco de la unión y yo me aventure, lo coloque debajo de mí y subí en él. Fue complicado acomodarme pero él me ayudo. La penetración fue muy sensible y sentí que yo me quedaba corta. Su cara lo decía todo, era diferente cuando yo estaba arriba. Empecé tratando de moverme de arriba hacia abajo pero era difícil, el me tomó fuerte de las caderas y me impulsaba. Fue más intenso, me sentía avergonzada el veía todo mi cuerpo en esa posición pero le encantaba. Descansamos un poco y empecé a moverme hacia delante y atrás en movimientos lentos y coordinados estimulando mi clítoris, fue una sensación distinta. Fui lento, el coloco sus palmas en mi abdomen y en mi espalda baja haciendo presión, ayudándome a moverme a mi ritmo. Cerré mis ojos y sentí que estaba montando a caballo, movimientos suaves, intenso excitantes, su calor, sus leves gemidos todos eran cómplice esta noche. Me hice hacia atrás mi cara miro hacia el techo y lo empezaba a sentir.
Era un gozo inexplicable. Mis ojos empezaban a arder un poco y se comenzaron a llenar de lágrimas.
Me detuve y disfrute el instante. Suspire fuerte y ruidosamente, él me sonrió adorablemente, sujeto mi cabeza con sus manos y con su pulgares limpio las lágrimas que empezaban a caer de mis ojos.
— ¿Estás bien?—pregunto preocupado
—Si—me acerque y bese sus labios
Lo supuse, había llegado a un orgasmo, fue lo más maravilloso que he sentido hasta ahora mi cuerpo aún estaba agitado. Me levante lentamente separando la unión de nuestros cuerpos, Shaoran rápidamente me abrazo y me obligo a acostarme en su pecho desnudo, me acurruqué en sus brazos
Su calor se sentía tan cómodo, y mi corazón iba salirse. Besó mi frente y dijo algo que estaba de más decirlo
—Te amo Sakura
—Te amo Shaoran-—bese sus labios y volví a acomodarme.
Él se sacó el condón y lo arrojo en el basurero que tenía a un lado de la cama, estaba lleno de ese líquido blanquecino, sospechaba que él había llegado mucho antes que yo, pero no se detuvo hasta que yo tuve el orgasmo. Me sonroje por todo lo ocurrido, me sentía rara, incomoda, pero muy feliz. Shaoran me había demostrado muchas veces su forma de amarme pero esta vez en una faceta distinta me ayuda a confirmarlo.
No me doy cuenta a qué hora me quede dormida, despierto poco a poco y seguía recostada sobre el pecho de Shaoran, él estaba completamente dormido su brazo me rodeaba débilmente, no quería despertarlo pero quería levantarme. Me siento un poco incomoda y prefiero tomar una ducha, me escabullo de sus brazos, y me dirigí al baño. Shaoran sigue dormido su sueño siempre ha sido profundo.
Abro la regadera y el agua salía helada, me tomo mi tiempo para meditar. Me miro en el espejo, ahora mi mirada tenía un brillo especial, me sentía ligera libre. Empiezo a ver que el agua forma vapor, me introduzco en la ducha, el agua caía en mi espalda provocándome una relajación máxima. Trate de asearme bien, masajeó mi cuello para relajarme.
Si, tal vez esta no fue mi primera vez, Shaoran no fue el primer hombre en mi vida a quien le di mi virginidad, pero fue el primer hombre que me ha hecho sentir especial y única, el primer hombre que me ha amado intensamente, que sus sentimientos son sinceros, me cuida, me protege y valora. Es un gran hombre, me acaba de hacer sentir mujer, me siento muy feliz de estar con él. No le importo si quiera si era virgen si seguía siendo "valiosa" el solo busco la forma de hacerme sentir bien y lo logró. Sin mencionar que cuido de mí. Me avergüenzo de pensar lo que acaba de pasar, me entregué al hombre que amo y que me ama también.
Mis pensamientos se vieron interrumpidos por los labios de Shaoran, entro a la ducha conmigo y besaba mi cuello por la espalda. Me abrazo fuertemente y me sentí segura.
Estando con él no tenía miedo, era feliz…no podía pedir algo más perfecto.
….
Tenía que escribir un lemon, Lo siento hay personas que no les agrada, pero esta historia creo que no es tan infantil y vamos tengo ya 21 años tenía que hacerlo en algún momento.
Gracias por leer y espero continuar esta semana, la próxima regreso a la universidad y dudo poder actualizar tan seguido, de cualquier forma no pierdan esta historia que se pone buena :3
