Capítulo beteado por Vhica Tia Favorita, Betas FFAD
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Los personajes de la Saga Crepúsculo le pertenecen a Stephenie Meyer, la trama y cualquier personaje fuera de la saga, son de mi autoría.
Capítulo 9
Cada segundo que pasa hace que te extrañe más. A.
Los días se vuelven tristes desde que no sé de ti. A.
Tu silencio está matando mi corazón, ya no sé cómo luchar contra este dolor. A.
Mirando las notas que continuamente han estado llegando a la puerta de mi departamento, junto a algún tipo de flores. No puedo dejar de sentirme culpable, no he logrado dar respuesta a ninguna de ellas, ya que desde que volvimos de nuestro desastroso fin de semana en la playa, no he sido capaz de hablar con Anthony; siento que le debo una explicación, pero no sé cómo se lo vaya a tomar. Tengo miedo que al contarle lo que pasó con Edward, no me comprenda y mucho menos que pueda asimilar mi mal entendido y lo que me hace sentir peor, es que no puedo dejar de sentir los labios de Edward sobre mi y el tacto de su piel contra la mía, pero sé que esto es un error, entre él y yo no puede haber nada; aunque con el trato me he dado cuenta que no es superficial cómo pensé que era. De de igual manera, él vive siendo el centro de atención tanto en las carreras como en los negocios y eso es lo que menos quiero en mi vida, con la atención que recibo por mi trabajo es más que suficiente. ¡Mi trabajo! De sólo recordar que en la boutique también han llegado arreglos florales, me pregunto: ¿Cómo es que Anthony llegó a saber quién soy en realidad? Sólo hay una respuesta lógica y es Rose, ella será la que va a aclarar mis dudas cuanto antes; le mando un texto para que nos tomemos un café, esto tengo que solucionarlo lo más pronto posible.
—¡Hola Bella! Qué gusto verte. Desde nuestras minivacaciones no sé nada de ti.
—¡Hola! Es que he estado un poco ocupada.
—Bueno, pues gracias por hacerte un huequito para mí.
—Rose, sabes que no me gustan los rodeos, así que dime: ¿Por qué le dijiste a Anthony quien soy realmente?
—¿Quéééé? Bella, yo no le he dicho nada. ¿Por qué lo dices?
—Porque lleva días enviándome flores y mensajes.
—¿Te envía flores? ¿Pero si sabe quién eres, por qué no me ha dicho nada?
—Rosalie, de qué rayos estás hablando.
—Es que no entiendo ¿Por qué si E-e-e-e-mmm Anthony sabe quién eres en realidad, no me lo ha dicho?
—No tengo idea, Rose, pero necesito que me des respuestas, no puedes imaginar todo lo que está pasando por mi cabeza.
—¿Bella, confías en mi? —Asentí a su pregunta, ya que no entendía por qué lo hacía— Entonces cuéntame qué pasa, sé que algo pasó entre mi hermano y tú, déjame ayudarlos por favor.
—Rose —sollocé sin saber que tenía lágrimas reprimidas— me siento la peor persona del mundo, traicioné a Anthony.
—¿Cómo que traicionaste a Anthony? Bella, no te entiendo, qué te dijo el estúpido de mi hermano.
—No me dijo nada, pero, pero, Rose; me siento sucia, nunca he sido así.
—¿QUÉ HIZO EDWARD? —Preguntó a punto de estallar —¡LO VOY A MATAR SI SE TE OFENDIÓ DE ALGUNA MANERA!
—No es lo que piensas Rose. Y-yo, yo estaba soñando con Anthony, soñaba que dormía entre sus brazos y que hacíamos el amor —murmuré avergonzada de confesar mis sueños eróticos.
—¿Y qué tiene que ver eso con Edward?
—Recuerdo que ese día sentía nervios y no quería dormir sola, ya sabes que eso me pasa y como él me llevó a la cama, le pedí me acompañara; pero no pensé que iba a ocurrir lo que ocurrió.
—El por qué de tus miedos nocturnos, tendrás que explicármelo luego; pero Bella, eres una mujer adulta, tenías un hombre guapo al lado, estabas caliente por tu sueño, no es nada malo que lo hayan hecho.
—¿QUÉ? Estás loca, las cosas no fueron así.
—Entonces no te entiendo.
—Verás, lo que pasa es que yo sentí… —mis mejillas se coloreaban mientras le contaba a Rose lo que había pasado en mi sueño-realidad.
—¿Eso es todo?
—¿Cómo si es todo? ¡Rose, casi me acuesto con Edward!
—Bueno, técnicamente se acostaron juntos —dijo en tono burlón— pero no tuvieron sexo.
—¿Qué parte de que me hizo sexo oral, no entendiste?
—Te repito Bella, los dos son adultos, se dejaron llevar por el momento y ya.
—Cómo puedes estar tan tranquila, estamos hablando de tu hermano y tu amigo.
—¡No! La que tiene que entender eres tú. Dime, ¿tienes una pareja en este momento?
—Bien sabes que no, Rose.
—Entonces. ¿Por qué tanto drama?
—¡Porque traicioné a Anthony!
—¿Lo traicionaste? Permíteme reírme, Bella, para traicionarlo primero deben de ser algo y según me dijiste, ustedes no son nada.
—Pero Rose, yo siento algo por él.
—¿Por Anthony o por Edward?
—¡Por Anthony, obvio!
—Entonces explícale las cosas y a ver qué pasa.
—Rose, tú lo conoces. ¿Qué crees que piense?
—La verdad Bella, no sé, contigo él es diferente; así que creo que es mejor que lo averigües tu misma.
—No, hoy como ayuda has sido inigualable.
—Tranquila, que para eso somos las amigas —decía mientras se carcajeaba— ahora dime. ¿Qué tal es mi hermano en las habilidades orales?
—¡ROSALIE! ¿Cómo se te ocurre preguntarme eso?
—Es sana curiosidad, para ver qué tal es mi hermano o si tengo que darle unas clasecitas.
—¡Basta, Rose! No quiero hablar de esto, por favor.
—Pero Bella, somos amigas y las amigas se cuentan este tipo de cosas, si quieres yo te puedo dar detalles; Emm es un experto con su lengua, cuando empieza a lamer…
—Shhhh cállate, no quiero oír esas cosas, Emm es como mi hermano. ¡Qué asco!
—No seas mojigata, Isabella.
—¡No soy mojigata! Solo que no quiero saber de sus intimidades. Tampoco pienses que te voy a contar las mías.
—Bueno, entonces cuéntame que has hecho estas dos semanas que has estado en el exilio autoimpuesto por una tontería.
—¿Tontería? Solo tú lo ves así —dije para luego empezar a contar como iba todo en la agencia de modas y el embarazo de Alice.
A. Masen dice:
Hermosa, al fin te veo conectada.
IsaMar dice:
¡Hola, Anthony! He tenido unos días difíciles.
A. Masen dice:
¿Mucho trabajo? Si es así, dime quién es el estúpido de tu jefe y le daré su merecido.
IsaMar dice:
Como si no lo supieras Anthony, no veo el caso que finjas.
A. Masen dice:
¿De qué hablas Isa? No te entiendo.
IsaMar dice:
¿Por qué finges que no me conoces? Si me has enviado mensajes y flores a mi casa y trabajo.
A. Masen dice:
¿Flores? ¿YO?
Aunque me gustaría saber cuál es tu identidad, lastimosamente, yo no he enviado nada. :(
IsaMar dice:
¿Cómo que no? Si vienen firmadas con tu nombre.
A. Masen dice:
¿Con mi nombre?
IsaMar dice:
Bueno la firma es una A.
A. Masen dice:
Te repito que no soy yo, tal vez algún admirador
IsaMar dice:
O es una broma de mal gusto.
A. Masen dice:
¿Por qué una broma? ¿Quién sería capaz?
IsaMar dice:
No importa, no pienso darle más importancia de la merece.
A. Masen dice:
¿Preciosa, estás bien?
IsaMar dice:
Más o menos.
A. Masen dice:
¿Quieres contarme qué te pasa?
IsaMar dice:
Hice algo que me tiene incómoda e intranquila.
A. Masen dice:
Por qué no me lo cuentas y buscamos una solución entre los dos.
IsaMar dice:
Es que no creo que haya solución, no hay nada qué arreglar.
A. Masen dice:
Me intrigas. ¿Qué te pasó, mi hermosa?
IsaMar dice:
Hice algo inconscientemente y ahora me arrepiento.
A. Masen dice:
¿Te hicieron daño? ¿Heriste a alguien?
IsaMar dice:
A mí misma, traicioné mis sentimientos.
A. Masen dice:
¿Puedo saber cómo?
IsaMar dice:
Fue el fin de semana que no pudimos hablar.
A. Masen dice:
Yo también tuve un evento ese fin de semana.
IsaMar dice:
O sea, no fueron nuestros días de suerte.
Te resumo, tuve un "malentendido" con el hermano de mi mejor amiga, pasaron cosas que no debieron pasar y con esto traicioné mis sentimientos.
A. Masen dice:
Claro, te entiendo y el hermano de tu amiga, qué te dijo.
IsaMar dice:
Que para él también había sido una confusión.
A. Masen dice:
¿Y qué piensas hacer al respecto?
IsaMar dice:
No sé, estoy confundida.
A. Masen dice:
¿Confundida mentalmente o sentimentalmente?
IsaMar dice:
Creo que las dos.
A. Masen dice:
Lo que te puedo decir es que lo mejor es que trates de entender tus sentimientos y así tu mente encontrará tranquilidad.
Sé que no es de mucha ayuda, pero es lo mejor que te puedo decir
IsaMar dice:
Muchas gracias, por lo menos al leerme me ayudas a desahogarme un poco.
Por cierto, dijiste que ese fin de semana también te pasó algo. ¿Qué fue?
A. Masen dice:
Tal parece que dañé sin darme cuenta, a una persona que quiero mucho y ahora tengo que ver como arreglo las cosas.
IsaMar dice:
¿Alguien especial? ¿Un familiar?
A. Masen dice:
Sí, es alguien especial, pero no es un familiar.
Sabía que en este momento debía contestar, pero no podía, sentía que mis dedos no querían responder y mi mente estaba centrada en su última línea, alguien especial.
A. Masen dice:
¿Isa, sigues ahí?
IsaMar dice:
Sí, disculpa, es que llamaron al teléfono.
A. Masen dice:
¿Tienes alguna idea de cómo podría pedir disculpas?
IsaMar dice:
Usualmente a las mujeres les gustan las flores. ¿Rosas tal vez?
A. Masen dice:
No sé si a ella le guste lo tradicional. ¿Si fueran para ti?
ELLA, estaba en lo cierto, es a una mujer, sentí que mi corazón se rompía en pedazos
IsaMar dice:
Bueno, a mí me gustan las flores, pero no precisamente las rosas.
A. Masen dice:
¿Y cómo qué flores te gustan?
IsaMar dice:
Orquídeas, son hermosas.
A. Masen dice:
Sí, son muy hermosas, igual que ella; muchas gracias.
IsaMar dice:
De nada.
Debo irme.
A. Masen dice:
Hasta mañana, descansa, preciosa.
IsaMar dice:
Igualmente.
Apenas envié el mensaje, desconecté el chat y apagué la tablet; sentía que mi corazón no soportaría más, Anthony tenía a una mujer especial y era lo mejor, porque después de lo que pasó con Edward, no creo que él pudiera perdonarme. En medio de sollozos y sentir que mi corazón sangraba, caí dormida en un sueño intranquilo.
Sentía como Anthony se movía más abajo sobre mi cuerpo, su boca iba acariciando y lamiendo mis pechos hasta que un fuerte gemido sin aliento, salió de mi boca cuando él chupó las puntas duras en las que se habían convertido mis pezones, para seguir bajando por mi cuerpo, no podía dejarlo alejarse por lo que monte una pierna sobre sus hombros a lo que él respondió ahuecando mis nalgas para levantarme levemente de la cama y con pequeños golpes de su lengua empezar a torturar mi clítoris; el placer era exquisito y no podía dejar de gemir mientras mi cuerpo convulsionaba ante sus caricias, comía vorazmente de mi, llevándome a la locura, sentía que no podría aguantar más.
—¡Por favor!
—¿Qué quieres? Dime que necesitas —murmuraba mientras introducía un dedo dentro de mí.
—Anthony, ne-cesito, nece-sito llegar —tartamudeaba en medio de mi desesperación.
—Bella, mírame, mira bien, soy Edward, entiéndelo de una vez.
Me desperté sobresaltada y acalorada, había sido un sueño muy vivido, como era posible que siguiera sintiendo las caricias de Edward en mí, cuando al que quiero es a Anthony. ¿O será que en realidad al que quiero es a Edward?
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Hola Chicas!
Disculpen la tardanza pero como comente en el grupo hubieron problemas personales que no me permitieron publicar antes, espero y el cap valga la espera.
Acepto toda teoría de que pasará con estos dos
De nuevo muchísimas gracias por seguir conmigo y nos leemos el próximo martes o miércoles.
Besos
Yas
