Disclaimer: Detective Conan no me pertenece

Capítulo 9: Empieza la batalla

Al día siguiente, diez agentes de cada división estaban reunidos a casi 1 kilómetro de la base de la Organización de Negro. Gracias al interrogatorio de Korn y Chianti, habían logrado hacerse una idea de los dos primeros pisos pero el tercer piso era desconocido puesto que estaba prohibido para todos excepto Gin, Vodka y Esa Persona.

Al parecer los del FBI tuvieron suerte ya que la Organización aún no se había dado cuenta de la ausencia de sus dos miembros. Así que se aprovecharon de esto y el mejor francotirador del FBI tomó sus puestos.

El plan era invadir los túneles que según Chianti y Korn no era más que un hueco en la tierra. Los agentes entrarían primero por el edificio C que era donde estaban Chianti y Korn y se quedarían esperando dentro del túnel. Este era el grupo 1: el de infiltración. Este estaba compuesto de los tres comandantes Jodie, Marcus y otro más junto a dos agentes de cada una de sus tres divisiones.

El grupo 2 era el que estaba encargado de arrestar a todos los francotiradores y tomar sus lugares, haciéndose pasar por los centinelas. Este era un grupo de un francotirador, que reemplazaría al centinela, y su pareja, que lo protegería. Un par para cada edificio B.

Una vez que el grup estuvieran en sus puestos y que el grupo 3, encargado de llevarse a los miembros arrestados y curar a los agentes heridos, se llevara a los centinelas arrestados actuaría el grupo 4, el que se encargaría de crear la distracción.

Shinichi, a pesar de haber sido la mente maestra del plan, seguía en el cuerpo de un niño por lo que formó parte del grupo 3, en la división de primeros auxilios. Su parte era de esconderse en el edificio C y cuando viera a alguien herido, traerlo sin ser descubierto y atenderlo.
Cuando James terminó de explicarle el plan a todos una última vez, todos asintieron y entraron en acción. Los grupo fueron al edificio C y el grupo 2 logró cumplir con su parte sin inconvenientes. Cuando los agentes del grupo 3 regresaron al campo de batalla, el grupo 4 empezó su parte.
Primero, uno de los francotiradores le disparó a un bote de basura cerca del edificio A. Luego los otros francotiradores empezaron a dispararle a la nada.

Dentro del edificio A
- Hay mucho escándalo afuera. - dice un rubio de pelo largo al notar todo el ruido de las balas.
-¿Crees que sea un intruso Aniki? - preguntó un hombre bajo con gafas de sol.
- Envíen a algunos miembros a investigar, ese es el sonido de rifles disparando. – ordenó una voz grave y dominante.

- Como usted ordene, jefe. – dijeron los dos al unísono, pero al contrario de los agentes ellos lo decían con una sonrisa burlona en el rostro. La sonrisa de Esa Persona también se distinguía entre las sombras. Después de que Gin y Vodka salieran, él hombre de voz grave y sonrisa siniestra dijo:

- Parece que hoy se derramará sangre.

Gin y Vodka bajaron al segundo piso donde se encontraron con varios miembros de la Organización, listos para el ataque. Después de todo, solo a los mejores se les permitía estar en la base. Todos los criminales en ese edificio eran profesionales y sabían bien cómo reaccionar a cada circunstancia. Así que ahí estaban ellos, listos para cumplir órdenes.

- Ustedes tres. - Dijo Gin señalando a los tres que tenía más cerca. – Vayan afuera a ver qué está pasando. – Ellos solo asintieron, tomaron sus armas y salieron por la puerta principal.

Gin y los demás miembros esperaron a que los tres hombres regresaran pero pasados los 5 minutos, quedó claro que no iban a volver al igual que ahora estaban seguros de que no era solo un vagabundo quien estaba afuera.

- Vodka, ve a decirle a Esa Persona. Los demás, vengan conmigo. Vamos a hacer un plan. – Todos asintieron y fueron con Gin mientras Vodka volvía a subir las escaleras.

Desde que la Organización descubrió que Kudo Shinichi seguía vivo y que había logrado escapar, sabían que el momento en el que el FBI vendría se aproximaba. Sin embargo, nunca esperaron que fuera tan pronto por lo que no habían hecho aún ningún plan. A fin de cuentas, solo había pasado cuatro días desde que todo rastro de Kudo Shinichi desapareció.

Mientras tanto, afuera del edificio

Los francotiradores lograron dejar inconscientes a los 3 miembros que habían salido del edifico A y algunos miembros del grupo 3 ya se los habían llevado. Ahora, el FBI se ponía en posición para hacer su segundo movimiento. Cinco agentes del grupo 4 se dirigieron a dos de los túneles de los edificios B opuestos al C. Abrieron las puertas sin dificultades y entraron en el edificio A, sin ser vistos por nadie. Otros diez miembros se escondían cerca de la entrada principal, listos para apuntar y disparar a cualquiera que saliera de ahí. Los centinelas dejaron de disparar poco después de que los tres miembros fueran arrestados y se dedicaban a recargar el arma sin quitarle los ojos de encima al edificio A. El grupo 1 seguía inmóvil en el túnel del edificio C, esperando la señal.

Los agentes que lograron escabullirse en el edificio A escucharon como algunos miembros de la Organización correteaban de allí para allá probablemente alistándose para la batalla. Cuando se aseguraron de que ya no había nadie cerca, empezaron con su misión.

Según respondieron Korn y Chianti, las ventanas no estaban realmente selladas, sino que estaban cerradas por dentro así que esa división del grupo 4 se encargaría de abrir todas las ventanas que pudieran. Empezaron a correr sigilosamente por todo el edificio abriendo cada ventana que encontraban a su paso. Al parecer, todos los miembros estaban reunidos en el segundo piso por lo que cuando terminaron con las ventanas del 1° piso, se retiraron por los mismos túneles que entraron, dejándolos cerrados a su paso.

Cuando el grupo 4 le dio la señal a los francotiradores, estos dispararon una bala en cada uno de los vidrios de las ventanas, dejándolas completamente abiertas.

En el instante en que los miembros escucharon los vidrios quebrarse, bajaron al segundo piso y se sorprendieron al encontrar todas las ventanas abiertas y los vidrios rotos. Apenas uno de los miembros se asomó por la ventana, recibió un impacto de bala en el hombro, una verdadera bala. Y de esta forma, cada francotirador puso en la mira las ventanas rotas y empezó a disparar a todo aquel que se asomara. Entonces Gin supo que los centinelas que habían puesto en los edificios del perímetro ya no estaban en sus puestos y en vez de ellos había francotiradores del FBI.

- ¡Dispárenles! Esos son francotiradores del FBI, ¡Dispárenles! – Gin entró un poco en pánico ya que aún no había hecho un plan y solo le quedaba improvisar. Algunos miembros con rifles asomaron las puntas de sus armas por la ventana, cuando los francotiradores del FBI las vieron, se refugiaron y un instante después se escucharon balas chocar en la pared y algunas entrando en la habitación.

- Ustedes. – dijo Gin señalando a un grupo que tenía cerca. – Vayan por los túneles y dispárenle a esos malditos del FBI por la espalda. – Pero antes de que pudieran cumplir las órdenes, se escuchó como los de FBI empujaban la puerta y terminaron por tirarla abajo. Entonces, entraron dos agentes y empezaron a disparar a los miembros, mientras se refugiaban atrás de la puerta que habían echado abajo.

- ¿Qué esperan? Son sólo dos. – dijo Vodka quien acababa de regresar y disparó una bala a la puerta donde los agentes se refugiaban. Cuando otros miembros se empezaron a acercar, los dos agentes dejaron el edificio y se refugiaron en el exterior del edificio A, tras algunas barricadas improvisadas por el FBI.

Poco a poco, los miembros de la Organización empezaron a salir del edificio y empezó un pequeño combate de armas entre los agentes del grupo 4 y los miembros de la Organización.

- ¡No salgan, idiotas! ¡Nos tendieron una emboscada! ¡Vayan por los túneles! ¡Los túneles! – gritaba Gin para que todos los miembros lo pudieran oír en medio de la balacera. Los que aún no habían salido, se dirigieron a las respectivas entradas de cada túnel.

Algunos francotiradores salieron heridos en la balacera pero fueron inmediatamente sustituidos por sus compañeros y llevados al edificio C por alguien del grupo 3 para ser atendidos hasta que finalmente los del FBI lograron inmovilizar a todos los miembros que disparaban desde las ventanas rotas del edificio A. Fue entonces cuando los agentes empezaron a entrar por las ventanas, ya que estas eran suficientemente grandes para que pasara un adulto, y les dispararon a aquellos que se dirigían a los túneles mientras que los agentes del grupo 3 se llevaban a los miembros de la Organización que ya estaban inconscientes.

- ¡Grupo tres! ¡Apresúrense a sacar a esa escoria de aquí, nosotros los cubrimos! – dijo un agente del grupo 4 al grupo 3, fuerte para que lo escucharan.

- ¡Gracias! ¡Nosotros le informamos al jefe! – respondió uno del grupo tres, fuerte también.

Antes de la batalla, se había decidido que no usarían transmisores para comunicarse ya que no estaban seguros si la Organización tenía máquinas para interceptar las llamadas, por lo que se haría todo al oral.

- ¡De acuerdo, pero salgan ya! – Le dijo el agente. El grupo tres se apresuró a salir con los cuerpos inconscientes y llevarlos al edificio C para curarlos. A fin de cuentas, también eran seres humanos y ellos también tenían derecho a la vida. En el edificio se encontraba James con Kudo quienes iban pendientes de toda la situación.

- ¡Señor! – dijo el mismo del grupo 3 de antes. - ¡Los hombres de negro ya están tratando de entrar a los túneles!

- ¿Tan pronto? Pensé que tardarían un poco más. – El hombre no se molestó en esperar la orden de retirada ya que sabía que no la recibiría así que después de hablar con James regresó a su trabajo.

- Es imposible predecir tan bien los movimientos del enemigo en un campo de batalla. De hecho tu plan está funcionando mucho mejor de lo que esperaba, Shinichi-kun. – No sabía si eso último había sido un cumplido o un insulto así que decidió solo ignorarlo.

- No podemos dejar que los de negro entren a los túneles ya que ahí es donde está el grupo 1 pero si tratamos de alejarlos demasiado de los túneles se darán cuenta de que algo pasa. Parece que es hora del plan B. – James asintió y tras llamar a unos mensajeros del grupo 3 les dijo:

- Infórmenle a todos los grupos: Los hombres de negro tratan de usar los túneles, es hora del plan B. – Los mensajeros asintieron y se fueron al instante a informarle a todos los comandantes la situación.

Mientras tanto, Kudo observaba los cuerpos inconscientes de los miembros de la Organización. Los veía con unos ojos tristes y entonces le comentó a James:

- No entiendo cómo hacen todas estas personas para vivir toda su vida de este modo. Simplemente no entiendo en qué estaban pensando cuando acordaron unirse a la Organización cuando hubieran podido tener toda una vida por delante. – hubo unos momentos de silencio y luego James le respondió:

- Una vez cuando era pequeño yo le hice una pregunta parecida a mi padre que era policía. Él me vio con una sonrisa y me dijo: "Hay veces en las que no tienen opción, hijo. No todos son tan afortunados, hay gente que no tiene a nadie quien los apoye así que se rinden ante la vida y terminan de esta forma. Para cuando se dan cuenta en lo que están metidos, ya es muy tarde para salir. Sin embargo hay una salida, y esa salida somos nosotros. Cada vez que arrestamos a alguien y lo hacemos pagar su debido castigo, cuando vuelve a ser libre se le da una nueva vida." Cuando él me dijo esto yo aún era muy pequeño y no entendí su significado pero me pareció algo genial así que decidí dedicarme a lo mismo que mi padre. Me terminé volviendo agente del FBI y hasta me casé con el amor de mi vida y tengo un par de hijos. Si te soy sincero, no fue hasta hace poco que entendí lo que quiso decir mi padre pero espero que estas palabras te sirvan a aclarar tu duda.

Shinichi lo pensó, pero al final no importaba cuanto lo pensara, no encontraba ninguna razón factible para quitarle la vida a otra persona. De todas formas, decidió grabar aquellas palabras en su mente ya que tal vez algún día las lograría entender. Mientras Shinichi seguía pensando, el mensajero del grupo 3 regresó con la respiración agitada de tanto correr y le dijo a James:

- Señor, todos los grupos están listos para el plan B y esperan su señal.

- De acuerdo. – James tomó su arma y salió del edificio. La cargó, la apuntó a un baúl y disparó. El baúl explotó en llamas que pronto se extinguieron, dándole a los agentes a entender que en ese momento empezaba el plan B.

Perdón por no subir el capítulo de la semana pasada. Pero en compensación, hoy subiré tres capítulos.