Saludos!!! Al fin el que sigue, estoy corrigiendo

Porque este fic ya lo tengo completo, sólo corrijo,

Para mayor información, vean mi perfil…

La cita es de Belinda "Luz sin gravedad"

Espero les guste

Makoto A. Black

Te sueño

"Y no sé si volverás, para amarme y esperar,

sin pedirme nada más, si pudiera ser verdad,

ya no habría oscuridad…"

Me adelanté para abrir la puerta y aprovechar para quitar el vaso que dejé en la mañana sobre la mesita del recibidor; corriendo fui a ponerlo en el fregador, mientras escuchaba detrás de mi los pasos de ella; me miré reflejado en el tostador y presuroso me acomodé el cabello, luego de preguntarle si quería beber algo, su voz aguda me dijo que un ron estaba bien; llevé la botella y los vasos y me senté con ella en el sillón, le serví mientras sonreía; sólo tuve cabeza para mirarla, no fuera a ser que parpadeara y ya no estuviera.

Sonriente me habló un poco de su nuevo proyecto, me preguntó cómo iban las cosas y contesté a penas, bebiendo según creo la cuarta copa desde que llegamos; ella parecía tranquila, tan fresca ahí conmigo y yo hasta cierto punto me sentía intimidado por su belleza, su sonrisa, por su tranquila simplicidad y su espontánea forma de hablar, de mirar, de sonreír por todo y a la vez por nada. Entonces pasó, un comentario alusivo a los dos, a nosotros y no pude evitarlo, aprovecho que se inclina para poner el vaso en la mesita, y pongo mi mano en su espalda, lo más lento que puedo, lo más dulce que se me da, ella se vuelve y así como así la beso, con la lentitud que hubiera querido para conocerla, y ella corresponde con la misma sencillez que si estuviera hablando de sí misma. Mis brazos que la aprietan, mis ojos que la inspeccionan, su rostro cándido, sus pasos lentos, mi mano guiándola, la cama, la almohada bajo su cabellera rubia, sus ojos azules plácidos, su sonrisa tierna.

-Luna, volviste… -Susurro, la beso, estoy tan contento de que haya vuelto, porque ahora que me doy cuenta está pasando, no es el recuerdo de esa noche, sino que ahora mismo pasa en esta habitación donde me vine a encerrar por su ausencia, ella ha vuelto y sonríe.

-Neville… -Contesta mientras me concentro en acariciarle el hombro, en conservar su sonrisa viva.

-¿Si? –Me inclino para besar su frente, oler su aroma, cuando vuelvo a levantar el rostro, sigue igual.

-Estás soñando. -Dice entre carcajadas que me hacen reír sin saber porqué, quizá por que ella lo hace.

-¿Qué dices? –Le miro con el ceño fruncido y una media sonrisa, sin quitarme de encima de ella, sin creer nada de lo que ha dicho, ella se levanta un poco, para poder poner sus labios junto a mi cara.

-Es sólo un sueño. –Dice, besa mi mejilla y se aleja para que la mire a los ojos, estoy confuso, está enfrente de mí y dice que no es cierto, me ha besado y dice que es sueño, ¿por qué? –Despierta Nev...

-Luna… -Susurro sin comprender, ¿cómo puede ser tan cruel? -…¿qué intentas? –Me inclino para mirarla más de frente, pero ya no está, se fue, no hay nada, más que la almohada y las sábanas debajo de mí. -¡Luna! –Abro los ojos, el techo liso de mi habitación me mira, la ventana está abierta, reviso rápidamente a mí alrededor, ella no está… como siempre ha tenido razón, era un sueño, ella lo supo incluso antes que yo.

Me levanto pesadamente, camino por ahí, los zapatos que traía puestos el día que se marchó siguen ahí, el suéter lo traigo puesto aún y huele a tierra, a vegetación, me miro en el espejo del baño, me ha salido una insipiente barba; la barba de los cuatro días que tengo aquí encerrado, pensando en mi desventura, soñando que vuelve, escuchándola que me pide que despierte; mirándome fijamente se me abre la mente y me doy cuenta de algo "Realmente te importa Neville".

Saco la navaja, la espuma se siente extrañamente incómoda, me rasuro lentamente mirando al espejo, pensando en ella, en el sitio en dónde estará; anoche la voz de Ginny y Hermione en la chimenea imploraban que les contestara, otra vez me negué; se pusieron a hablar, comentaron con la esperanza de que escuchara que Luna se comunicó, está tan confusa como yo; pero no tengo fuerza para ir a seguirla, ¿qué tal que no quiere ya saber de mi?... me miro al espejo, jeje, realmente la aprecio, estoy pálido y seguro he bajado unos tres kilos, ahora que lo pienso, la última vez que comí fue una galleta, ayer en la mañana.

¿Y si no vuelve Luna?... quito la espuma de la navaja y vuelvo a usarla, podría hacer esto con magia, pero no tengo ganas de usar la varita, estoy cansado pese a que he estado acostado desde que se fue; realmente me hace falta, todo aquí está oscuro, es de madrugada, no he querido prender la luz, necesito la negrura para pensar; alguien se mueve en la cama, alguien se mueve tras de mi, en la habitación, del susto me he cortado y la sangre me corre mejilla abajo pero no duele.

Me asomo presuroso, por que sé que es ella, no podría ser nadie más, es ella.

-¿Luna? –Pregunto a la habitación, al silencio, pero no hay respuesta, me limpio la espuma que queda con una toalla, me acuesto a ver el techo, que quisiera tuviera ya un decorado de rábanos, cierro los ojos, quizá ella vuelva. Alguien se ha acostado a mi lado, abro los ojos, Luna sonríe sentada junto a mí, me pone la mano en la frente y estiro mi mano para tocarla, para sentirla; sonríe y cierra sus ojos apretando mi mano contra su mejilla, se inclina sobre mi cara sonriente y alegre.

-Neville… -Susurra tranquilamente, yo abro los ojos más para captarla lo mejor posible, ella me mira. -…estás soñando.

Un saludo a Sely que sigue leyendo y comentando…gracias!!!