Mussa se marchó del despacho enfadada y llamó al ascensor para bajar a su habitación, necesitaba estar sola un rato.

Suspiró cuando ya abajo se abrieron las puertas del ascensor y caminó por el pasillo escuchando que el payaso se movía. Cuando llegó a la altura del cristal cambió de idea y sacando la tarjeta de identificación ingresó en la celda volviendo a cerrar. Tomó asiento en la silla más cercana a la salida y cruzó las manos sobre la mesa en silencio.

-Doctora Mora.- dijo con voz suave sentándose frente a ella, sus ojos azules taladraron los negros.- Espero que hayas pasado mejor noche que yo.

-Prefiero no contestar a eso.- contestó malhumorada.

-¡Oh! Pero qué arisca estás hoy! Dime el nombre del que te haya enfadado y lo despedazaré vivo.- La ocurrencia hizo que Mussa se relajara y empezara a reírse mientras él la observaba interrogante.- ¿Qué? No es un farol.

-No será necesario, Pennywise. Estoy bien.- El payaso sonrió de lado y ella se sonrojó un poco desviando la mirada.- Bueno… ¿qué decías? ¿Has pasado mala noche?- preguntó.

- ¡Ah, no, no! Prefiero no contestar a eso.- Jugó él. Mussa entrecerró los ojos y el payaso se encogió de hombros.

-Vale, de acuerdo. He tenido algo de insomnio, el café estaría demasiado fuerte…- mintió.

-Sí, claro.-Contestó enarcando una ceja. -Por ahora me vale esa excusa taaaan pobre, pero seguro que hay algo más que no me estás diciendo…

Mussa se mantuvo callada mientras el payaso meditaba durante unos segundos. Al cabo de un momento éste se inclinó hacia delante y le hizo un gesto a ella de que se acercara como si fuera a contarle un secreto.

–¿Puedo serte sincero?-Ella asintió. -No pude sacarte de mi cabeza en toda la noche.

Mussa no supo qué responder, pero su lenguaje corporal delató su nerviosismo. Pennywise rió y ella volvió a apoyarse en el respaldo de la silla con su mejor cara de póker.

-¡No pasa nada, mujer! Tú me has preguntado, ¿no?

-Sí… en fin, déjate de tonterías, tenemos que hablar.- Dijo recuperando un poco la compostura. -Lo de anoche…- el payaso dejó de sonreír y la observó con una mirada inquietante.

-Si vas a decir algo desagradable, te sugiero que no lo hagas, doctora.

-¿Puedo preguntar por qué?

-Porque aunque me joda mucho admitirlo, sí, me gustó nuestro… momento. Y sé que a ti también, así que no mientas diciendo lo contrario.- confesó con ojos centelleantes.

-No voy a negarlo.- dijo arrepintiéndose en el acto. Su voz aunque había sido muy baja había impactado en el payaso como si ella se lo hubiera dicho gritando.

-Entonces… ¿te gustó?- Ella se aclaró un poco la garganta y el payaso se recostó en su silla imaginando su respuesta. Pero aun así él quería oírla de sus labios.

-Escucha…- evadió la pregunta. -Sé que me dijiste que estabas sólo… Ojalá tuvieras a alguien ahí fuera, un ser querido o similar. Yo intentaría conseguir que pasara a verte si eso te hiciera sentir mejor… -el payaso escuchaba en silencio mientras ella desconocía que se estaba enfadando.- Pero aunque nos sintiéramos bien, yo no puedo tener ese tipo de gestos con pacientes…

-¡Eh! Tranquila doctora. Supongo que los abrazos se sienten bien en sí, así que si no puedes hacerlo no importa…-Interrumpió.

-Me alegra que lo entiendas Pennywise.- Emitió una sonrisa que no le llegó a los ojos. Aquello era demasiado extraño, el payaso generalmente no era tan racional, era caprichoso, infantil e inestable, pero no racional.

-Consígueme un muñeco o algo que tenga brazos y problema resuelto.- La afirmación le cayó a Mussa como un balde de agua fría.

-Pero… no es lo mismo ¿no?- Preguntó con voz débil. El payaso sonrió de lado con malicia inclinándose nuevamente hacia ella en el asiento.

-A lo mejor me gusta más que contigo.

La frase que acababa de escuchar había hecho que sintiera una pequeña punzada en el pecho. Eso dolió, vaya que sí dolió. ¿Le estaba diciendo que a lo mejor con un muñeco sentía más cosas y lo disfrutaba más que con ella? ¡Pero qué se había creído ese estúpido payaso!

-Vale, veré qué puedo hacer. -la pelirroja fingió lo mejor que pudo una risita y se puso de pié. Él sonrió interiormente y también se levantó. Sabía que la había molestado aunque ella disimulara. Iba a sacar la tarjeta para abrir e irse pero notó que él estaba frenándola desde atrás agarrándola de la mano.

-Puedo oler los estados de ánimo de cualquier ser vivo, eso incluye a todos los de tu especie... a ti...-dijo con suavidad tirando de su mano para hacerla girar y que le mirase. - Así que sé que lo que te he dicho te ha molestado.

Mussa recurrió a su valentía para no gritar, despejando el miedo de su mente como pudo. "Ha estado fingiendo estar atado todo este tiempo y ni si quiera me he percatado de ello". Podía haberla atacado, podía haberla agarrado del cuello y asfixiarla o Dios sabe qué y nadie se habría enterado hasta ser demasiado tarde. Aunque pensándolo bien, todavía podría hacerlo.

-¿Ya estamos otra vez con lo de que no eres humano? Dime qué eres entonces.

-Soy del macroverso, el último de una raza agonizante. He venido a alimentarme de tu gente, de sus miedos, de su carne, sangre y huesos. Cuando me sacie hibernaré y volverá a empezar el ciclo dentro de 27 años. Puedo tomar la forma que me plazca, y si no estuviera la talla de Maturin mis poderes serían plenos y ya os habría matado a todos… o a casi todos… -sonrió mirándola con una mezcla de maldad y provocación. -Con la piedra aquí sólo puedo matar a los más ineptos. Soy todo y a la vez nada, sin forma…

-Abstracto.- interrumpió ella y él asintió.- Tienes una imaginación desbordante. Ahora si me disculpas tengo que irme.- Trató de soltarse, pero él no la dejó ir visiblemente ofendido.

-He contestado a quién soy, doctora. No puedes marcharte así sin más.

-¿Esperas que crea eso?-soltó irritada. -Un momento… ¿oyes voces en tu cabeza?

-¿Qué? Oye niña, ¿has oído lo que te he dicho? ¡No tengo esquizofrenia ni esas mierdas que decís vosotros! ¡Digo la verdad!- Le estaban dando ganas de atacarla, por lo que la soltó furioso y caminó por la celda para no hacerlo.

-Creo que deberías tomar antipsicóticos si de verdad crees en lo que has dicho. -Pennywise se frenó en seco dándole la espalda y se mantuvo callado durante un buen rato sin mover un solo músculo.

Extrañada, Mussa avanzó con cautela hacia él y le rodeó para ponerse en frente y ver qué le ocurría para estar tan en silencio.

Tenía los ojos cerrados y los puños fuertemente apretados, cuando fue a tocarle en el hombro el payaso abrió los ojos mirándola furiosamente y la agarró haciéndola retroceder hasta sentarla sobre la cama, él trepó sobre ella y se sentó a horcajadas aprisionándola. Mussa gritaba y él cerró los ojos aspirando su aroma.

-Dulce, dulce, bello terror. ¿Qué antipsicóticos me recomiendas para no devorarte ahora mismo?- Mussa le dio una bofetada y cuando él la miró impresionado por su reacción, ella trató de cogerle de las largas mangas de la camisa de fuerza y atarlas, pero él fue más rápido.

Con brusquedad tiró al suelo la prenda dejando su torso desnudo a la vista, Mussa contempló su cuerpo con la boca medio abierta y sintió que su miedo se fusionaba con otra emoción más escandalosa que la quemaba por dentro. Avergonzada miró a los ardientes ojos de aquel ser.

-¿Te das cuenta de lo que estás haciendo? ¿De que esta situación se puede mal interpretar perfectamente?

-Oh, sí. Soy muy consciente de lo que hago.- Pennywise empezó a reírse pero su risa se cortó inmediatamente cuando algo captó sus sentidos. Mirándola intrigado, se encorvó hacia ella y en un rápido movimiento hundió su nariz roja en su cuello aspirando fuertemente. Un olor opuesto al miedo emanaba de ella y no podía identificarlo. -¿Qué estás sintiendo?- Preguntó con una mezcla de curiosidad y excitación.

-¡Siento que eres un imbécil y vas a arruinar mi carrera! ¡Déjame ir!- Trataba de apartarlo poniéndole las manos en su pecho, sorprendentemente suave y pálido traicionándola aún más.

-Shhhh… espera, ¡espera! Quiero saberlo…- murmuró sujetándola suavemente por las muñecas.

Mussa no creía o no quería creer que él pudiera notar que empezaba a tener demasiado calor, pero después de un rato así, comenzó a preocuparse. Pennywise la agarró del mentón suavemente obligándola a tener contacto visual con él.

-¿Pensabas en mí anoche? Dímelo.- demandó intrigado, su voz sonó como la de un adulto esta vez, sin un atisbo del personaje que pretendía ser.

-Yo... Por favor, está prohibido que esté pasando esto, deja que me vaya.- rogaba.

La miró unos instantes más, tenía los labios ligeramente separados y respiraba con dificultad, estaba nerviosa bajo él y tenía un atractivo color escarlata en las mejillas que incitaba que él quisiera pellizcarlas, morderlas, lamerlas, e incluso todo a la vez estaría bien. Contra su voluntad Pennywise cerró los ojos y se echó a un lado para liberarla, si seguía mirándola no la dejaría marchar.

Mussa se apartó de él y con rapidez se puso de pie colocando su vestimenta mientras trataba de no mirarle a los ojos. Él en cambio seguía sentado observando cada movimiento.

-Lo siento, es que eres tan...- estaba tan desconcertado que no encontraba las palabras.

-Se acabó por hoy.- dijo cortante. Vio que cogía sus cosas y que sus ojos parecían húmedos, se preocupó y se levantó caminando hacia ella.

–¿Te pasa algo?

-¡¿Que si me pasa algo?! ¡No te acerques!- le advirtió con mirada fiera. -¿Qué querías conseguir? ¿Que te dijera que sí estuve pensando en ti? ¿Y qué si así fuera? No tienes derecho a hacerme esto para saber ese imposible.- dijo dando más énfasis en esa palabra. -Como vuelvas a acercarte a mí me marcharé de Derry.

El payaso guardó silencio viéndola abandonar la celda y desaparecer de su vista rumbo hacia el ascensor. Mientras los guardias, avisados por Mussa, le ponían la camisa de fuerza y se llevaban el cuchillo escondido con el que se soltó, Pennywise trataba sin éxito de deshacerse de un estado interno nuevo para él y bastante molesto: La culpabilidad.


Espero que os haya gustado este capítulo, actualizaré después de Semana Santa.

Gracias dj83 por el truco, a ti te dedico el capítulo! A los demás les animo a que lean tu historia :)

Angel voldem snape, gracias a ti también por tu entusiasmo!

¡Felices vacaciones a todos!

MariaLestrange23