Capítulo 9/29

Agradecimientos: mynameisanewname, Dark Amy-chan, JenSchiffer, Magic ann love, pao20, Nadioshi, leidihuchiha, Juvia Mavis-chan, Tokeijikakeno orenji, andrea, aika yami, , Pandemonium Potter, LaCrazyWriter, Suzu. xD, angel, sasuhinafan por siempre, Elena, LightDanica, sasuhina.18, Mitsuki-chan17, hinamel, merylune, Kiranathas yue, setnysuna-chan, SheiAngZuya, Kat, Hinami Uzumaki, chiiiachan, Natsuki-07, EyesGray-sama, , marleen, LilyHime100, Rbk, SaSuHiNa-EvAnZ

Nota de la traductora: ahhh! debo dejar de actualizar tan tarde... ahora actualize tarde x ke andaba enferma... aca en Tijuana ha estado lloviendo y como como una universitaria inteligente que soy olvide mi paraguas en el departamento... asi que cuando sali de la escuela.. camine empapandome desde la universidad a mi departamente... consecuencia: pesque un resfriado...

Pero bueno! dejando eso de lado! muchisimas gracias x los reviews! me hacen sentir taaan feliz! :)! y bueno.. siento mucho haberlas dejado con la intriga una semana completa... pero les aseguro que este es un capi cargadito! :)... lo ke si es ke me dio trabajo traducirlo x ke ai muchas emociones que se describen.. asi ke me asegure de traducirlo lo mejor posible para que las emociones quedasen intactas! :) espero ke si me haya salido bien! :D

Disclaimer: Ni NAruto ni sus personajes me pertenecen, son del bastardo de Masashi Kishimoto que se empecina en hacerme sufrir con el manga (no dire nada mas... quienes leen el manga talvez me comprendan.. pero no kiero hacer spoliers.. XD) y bueno la historia no es mia es de deadly-chronicles.. lo que si me pertenece... es la traduccion! que bien.. con eso me basta! :D

bueno sin mas lo dejo leer el capi! :)


Acechada por los Uchihas

Capítulo 9

Historia por: deadly-chronicles

Traducción por: LordKami


Había pocas cosas en la vida que la afectaban mucho. Si bien ella era una persona que generalemente se preocupaba por los demás, había personas que la afectaban más que otras. Su tío era una de estas, ella se sentía ulcable cada vez que pensaba en él una vez que hubo muerto. Su madre era otra de estas, cada vez que recordaba el vacio que sentía una vez que hubo muerto. Sus compañeros de equipo también la afectaban, haciendo que se preocupase enormemente cuando no volvían a tiempo de sus respectivas misiones y no podía olvidarse de Naruto y Hanabi, cuando creyó que los perdería; Naruto durante la invasión de Pain, y Hanabi ahora.

Sin embargo, ahora que Uchiha Sasuke yacía inmóvil frente a ella, se dió cuenta de que el Uchiha también la afectaba mucho. Ver al Uchiha inconciente y sangrando frente a ella le dolía enormemente, y ella tenía miedo... miedo a perderlo. De alguna manera en esos pocos meses, su vida había comenzado a girar en torno a él; cuidarlo, hacerle la comida y cena... no podía imaginarse que pasaría su esas pequeñas cosas de pronto se detuviesen. No podía imaginar una vida donde lo podría ver nunca más.

― Uchiha-san―dijo ella mientras presionaba el pecho del chico para verificar su ritmo cardíaco. Este era débil, y de pronto recordó a Itachi diciendo que los kunais se encontraban cubiertos de veneno. Era cuestión de tiempo que el veneno llenase su sistema y si él no recibía alguna clase de tratamiento pronto, él podría no depertar. Sus palmas se encontraban cubiertas de la sangre el chico, pero ella no se dió cuenta. Su atención se encontraban en él mientras una luz verde cubría sus palmas, intentando curarlo y forzar al veneno a salir de su cuerpo, ignorando el hecho de que se estaba quedando sin chakra.

― Hinata-chan, dejame manejar esto― ofreció Ino justo después de derrotar al último ninja que enfrentaba.

Hinata asintió y dejó a Ino, quien sabía más de ninjutsu médico que ella, continuar el tratamiento, mientras muy dentro de ella, ella rezaba por su bienestar.

― Haré guardia― dijo de pronto Hinata y dió un vistazo a sus alrededores con Kiba sabiendo que algunos ninjas aún estaban escondiendose. Sin importar si se encontraban agotados por la batalla anterior, Kiba y ella continuaron alertas puesto que el enemigo podía atacarlos por sorpresa en cualquier momento puesto que ellos no podían detectar su presencia.

― Hyuuga-san, un shuriken viene hacia usted desde la derecha. Otro se encuentra en dirección al Inuzuka por enfrente― dijo la voz de Itachi. Rápidamente alertó a Kiba y pateó el shuriken que se dirigía a ella. Muchos shurikens y kunais continuaban dirigiendose a ellos, y Hinata y Kiba no tenían otra opción más que evadirlos y patear los que se dirigían a Ino, Sasuke y Hanabi. Gracias a las advertencias de los tres Uchihas, evadir los golpes era más fácil, pero ¿que tanto tiempo podrían permanecer así? Su chakra se estaba agotando.

Era obvio que los ninjas de la Nube estaban atacando mientras se escondían en algún lugar que tampoco podía ser visto. Hinata hizo una mueca. ¿Cómo podía uno pelear contra alguien que no podían ver ni sentir?

Después de mucho pensar, finalmente lo comprendió. Ellos podían haber escondido su chakra y su aura asesina. Su presencía podría ser invisible, pero ellos seguían ahí. Ellos podían estar escondiendose en algún lugar, pero ellos seguían ahí y cada inviduo tenía su propio y único... olor.

Era difícil deshacerse del olor, no importaba cuando uno tratase. Incluso si uno lo intentaba esconderlo, un poco de este permanecería ahí y si alguien tenía un fuerte sentido del olfato, él o ella podría detectarlo, y ella conocía a alguien que tenía un fuerte sentido del olfato.

― Tú puedes olerlos― ella murmuró al comprenderlo―. Kiba-kun, ¡tú deberías ser capaz de olerlos!

Kiba permaneció viendola hasta que su cerebro por fin proceso sus palabras

― ¡Joder! ¿Por qué no pensé en eso? ¡Akamaru!

Al escuchar la voz de su dueño. Akamaru corrió hacía Kiba, sin importar su debilitado estado. Palmeando su cabeza, Kiba le dijo a Akamaru que necesitaban hacer y segundos después, Akamru y él se encontraban olfateado. Con quien fuese que lidiaban, era definitivamente inteligente puesto que solamente había una razón para que de todos los lugares, escogiese el bosque para esconderse. El olor de la naturaleza del bosque disfrazaba su olor, permitiendoles escapar sin ser detectados y escondese de rastreadores como Kiba.

Sin embargo, uno no debía subestimar a los Inuzukas. Su nariz era defintivamente superior al resto, esta podía diferenciar aromas que se encontraban mezclados, como en ese momento. Incluso si el olor natural del bosque era fuerte, el olor de los ninjas enemigos no se desvanecía y este no podía escapar de su nariz una vez que este comenzase a olfatear. Finalmente después de determinar la posición del enemigo, así como su número sólo por su olor, Kiba frunció el ceño.

― Están escondiendose en un lugar al norte, pero realmente deberíamos escapar en este momento― advirtió Kiba―. No puedo decir exactamente cuantos son, pero definitivamente nos sobrepasan.

Ino intervino de pronto.

― Me las arreglé para forzar al veneno a salir del sistema de Sasuke-kun, pero necesita tratamiento médico y no creo que ninguno de nosotros este en condiciones de luchar más.

Tanto Kiba como Ino tenían razón. Necesitaban escapar. Si en verdad eran superados en número, ellos no tendrían oportunidad alguna, puesto que todos se encontraban considerablemente debilitados por su última batalla. Hanabi no tenía energías para luchar, Sasuke se encontraba inconsiente mientras que ella, Ino y Kiba estaban quedandose sin chakra. Sasuke y Hanabi necesitaban tratamiento médico, lo que significaba que necesitaban escapar. Sin perder más tiempo, accedió.

― Puesto que la mayoría de ellos están al norte, huiremos al sur. Si nos movemos rápido, podríamos librarnos de ellos. Sólo rezemos porque la suerte este de nuestro lado― murmuró Hinata, la última parte más para si misma mientras ayudaba a Kiba a poner a Sasuke y Hanabi en Akamaru. Sin decir nada más, comenzaron a correr.

Sin embargo, la suerte definitavamente no se encontraba de su lado, mientras corrían al sur, escucharon una risa y fueron obligados a detenerse cuando un pálido ninja con ojos verdes apareció frente a ellos.

― Parece que he subestimado la nariz del Inuzuka― comenzó a decir el hombre―, pero esta bien puesto que estamos uno frente al otro, como lo esperaba.

Parecía que él le hablaba a todos, pero Hinata no podía evitar estremecerse cuando sus ojos se encontraron con los de ella mientras pronunciaba la oración. Se sentía como si él le estuviese hablando sólo a ella. Viendo su pálida piel, su oscuro cabello que llegaba a sus hombros y ojos verdes, Hinata lo encontró extrañamente familiar. Ella había visto a esa persona antes, pero no podía recordar donde o cuando...

Sin importar quien fuese, ese hombre definitivamente estaba viendola directamente a los ojos, ella presentía que ese hombre definitavamente la conocía y la manera en la que la veía la hacía temblar. Ella podía verlo; el despreció y... ¿la venganza?

― ¿Quién eres?― gruñó Kiba e instintivamente se colocó frente a Hinata de manera protectora una vez que notó las miradas que el hombre le dedicaba a la chica.

― Quien soy no es lo que importa― dijo el hombre sonriendo de manera aterradora y volvió a ver a Hinata―, lo que importa es que te haré sufrir en este momento.

Así de misteriosamente como el hombre apareció, un grupo de ninjas de la Nube aparecieron repentinamente listos para atacar. Hinata, Kiba e Ino inmediatamente se pusieron en posiciones de batalla, permaneciendo de manera protectora alrededor de Akamaru, quien cargaba a Sasuke y a Hanabi.

Los ninjas de la Nube hicieron su movimiento mientras que el ojiverde permaneció en su lugar y veía todo con una aterradora sonrisa de lado en su rostro. Él sabía que estaban cansados. Que en ese momento no tenían ninguna oportunidad contra él y sus hombres. Ella no tenía ninguna oportunidad. Se encontraba a punto de reír de alegría cuando de pronto, una fuerte ráfaga de viento apareció y los ninjas de la Nube inmediatamente detuvieron sus ataques. Él frunció el ceño.

Cuando la ráfaga de viento se sintió y nuevos ninjas aparecieron frente a ellos, Hinata y el resto pensó que eran más enemigos habían aparecido y que ese era definitivamente era su final. Sin embargo cuando una ninja rubia se mostró, ellos parpadearon por la sorpresa y soltaron un suspiro aliviado cuando notaron las bandas de los ninjas recién llegados.

Viendo la nueva interferencia, el pálido hombre hizo una mueca. Él estaba ahí para tenerla a ella, no para comenzar una guerra. De nuevo, vió a Hinata a los ojos.

― Esto no ha acabado― siseó él e instantaneamente, todos los ninjas de la Nube se retiraron y desvanecieron.

― Eso estuvo cerca― dijo su rubia salvadora para después ver a los tres que aún permanecían viendola, sorprendidos de que ella se encontrase ahí.

― ¿Qué está haciendo un embajador de Suna aquí?― se las arregló para decir Ino.

― Me envió el Kazekage. Recibió una carta de la Hokage piendiendo un escuadron de búsqueda si ustedes no volvían en cuatro días. Así, que hice un equipo para buscarlos― explicó Temari.

― Pero aún no son cuatro días― dijo Kiba.

― Lo se, pero el Kazekage se sentía intranquilo así que nos envió antes, y deberían estar agradecidos de que lo hiciera. Si hubiese esperado a los cuatro días, probablemente estarían muertos― declaró Temari mientras los observaba.

― No nos subestimes. Nosotros podíamos haber sobrevivido de alguna manera― argumentó Ino.

― No lo hago― dijo Temari mientras la obsevaba―. Estoy diciendo un hecho.

― Eh, eh, Temari-san, gracias por venir― dijo Hinata intentando evitar que las dos rubiar continuasen discutiendo―. Creo que es mejor que nos vayamos. Uchiha-san y Hanabi necesitan tratamiento médico.

― Tienes razón. Los seguiré a Konoha, en caso de que los ninjas de la Nube vuelvan a aparecer― dijo Temari mientras fruncía el ceño y apuntaba a dos ninjas de la Arena―. Ustedes dos vuelvan a Suna y reportenle al Kazekage que paso. El resto siganme. Protegeremos a los ninjas de la Hoja de vuelta a Konoha.

― No necesitamos guardias― se quejó Ino.

― Si, claro. Con sus niveles actuales de chakra, no sobrevivirían ni siquiera una pelea― se mofó Temari e Ino simplemente la observó.

Kiba decidió permanecer en silencio por una vez, no queriendo interferir en la pelea entre las dos rubias, mientras que Hinata caminó en silencio, con sus pensamientos cambiando de Hanabi, a preocupación por el bienestar de Sasuke y finalmente al pálido hombre con el que se había encontrado. Él se veía familiar y era obvio que cuando les había estado hablando, claramente se estaba dirigiendo a ella. Hinata frunció el ceño.

¿Quién es él? ¿Dónode lo he visto antes?

(~ •w•)~

La Hokage observó de manera vacía la carta que acababa de recibir. Habían sido tres días desde que sus shinobis había vuelto de su misión y si bien se las habían arreglado para traer consigo a Hyuuga Hanabi, todos habían vuelto en una bastante mala condición. Ahora, acababa de recibir una carta del Raikage informandole que recientemente se había enterado de la situación y que los ninjas de la Nube se encontraban operando fuera de sus órdenes. Si bien se sentía aliviada de que el Raikage les ofreciera su ayuda y enviase a Killer Bee a investigar, buscar y localizar a los ninjas de la Nube que habían tomado a Hanabi y atacado a Hinata y al resto, ella se encontraba confundida de como el Raikage se encotraba al tanto de esa situación si ella aún no le había informado nada al respecto.

Suspirando, Tsunade releyó la carta. Ella había dado una rápida leída la primera vez, así que talvez había pasado por alto algo.

Para Tsunade-sama, Hokage de la Aldea oculta entre las Hojas, me disculpo por los acontecimientos recientes. Parece que algunos de mis ninjas de la Nube han estado causando problemas. Le aseguro que investigaré esto. Sin embargo, me encuentro descepcionado de que no me informase de esto antes. Si usted lo hubiese hecho, yo hubiese sido capaz de actuar antes. Fui informado de sto cuando recibí una letra del Kazekage dos días atrás...

Tsunade detuvo su lectura. 'Maldito Gaara' reflexionó, 'Siempre actua por su propia cuenta. No me sorprende, considerando quien esta envuelta en esto' pensó mientras sonreía de lado, 'y si no hubiese sido por él, mis ninjas hubiesen muerto. Joder, ahora le debo una al Kazekage' pensó mientras fruncía el ceño.

― Tsunade-sama― llamó Shizune interrumpiendo sus pensamientos―, la reunión está por comenzar.

― Ah, joder― maldijó Tsunade mientras hacía a un lado la carta. Sin decir nada más, se levantó y se dirigió hacía la sala designada para la reunión. Una vez dentro, vió a Hyuuga Neji y Hyuuga Hiashi sentados en la esquina. Quienes se suponía darían el reporte, Inuzuka Kiba y Yamanaka Ino, se encontraban sentados en medio de la sala. Hatake Kakashi se encontraba ahí puesto que él había sido nombrado tutor de Sasuke después de que este volviese a la aldea, aún si nunca actuaba como uno. Todos los que se suponía que estarían ahí había llegado, excepto uno.

― ¿Dónde está la embajadora de Suna?― preguntó Tsunade.

― Nara Shikamaru está escoltandola hacia aquí en este momentov respondió Shizune. Justo después de que ella hablase, Temari entró en la sala seguida de una aburrido Shikamaru.

― Que problemático― dijo el Nara mientras bostezaba―. Este es el lugar. Nos vemos luego.

― ¡Nara!― llamó Tsunade antes de que este se fuese. De manera vacilante él volteó su rostro a la Hokage teniendo la sospecha de que lo haría quedarse―. Por favor quédate para la reunión. Tus ideas podrían ser útiles puesto que lo que esta ocurriendo es definitivamente extraño.

Suspirando, Nara Shikamaru caminó hasta una esquina alejada, un lugar donde podría tomar una siesta mientras la reunión tuviese lugar.

Puesto que todos se encontraban ahí, Tsunade decidió comenzar.

― Cómo todos ustedes sabrán, Hyuuga Hinata, Uchiha Sasuke, Inuzuka Kiba y Yamanaka Ino fueron enviados a una misión para encontrar a Hyuuga Hanabi hace seis días. Exitosamente la encontraron y volvieron a la aldea hace tres días. El reporte de la misión fue retrasado para dejar a los shinobis recuperarse y también puesto que Hyuuga Hiashi y Hyuuga Neji pidieron escucharlo también. He leido el reporte y no estoy para nada feliz con lo que he leido, pero eso lo podremos discutir después. Ino, Kiba, pueden comenzar.

Ino y Kiba intercambiaron miradas antes de que Ino decidiese comenzar.

― La misión comenzó relativamente... fácil. Uchiha Sasuke nos guió la mayor parte del camino y honestamente, ninguno de nosotros esperamos encontrar a Hanabi fácilmente, pero después de dos días, Akamaru olfateó algo y nos llevó a un área abierta. Tendida en el medio del terreno se encontraba la hermana de Hinata. Inconciente y débil.

Kiba continuó.

― El Uchiha y yo pensamos que Hanabi se encontrase en un área abierta, así que mantivimos la guardía mientras Hinata e Ino iban a sanar a Hanabi. De pronto, kunais con sellos explosivos aparecieon en dirección a las chicas. Ví a Hinata empujar a Ino y tomar a Hanabi, después hubo una gran explosión. Cuando el polvo se disperso, nos encontrabamos rodeados por ninjas de la Nube, cada uno por cinco de ellos.

― Antes de que los kunais apareciese, Hanabi recuperó momentaneamente la conciencia para decirle a Hinata que huyese― dijo Ino―. Ninguno de nosotros podía sentir a los ninjas de la Nube. El Byakugan de Hinata tampoco los podía detectar. Era como si fuesen... invisibles. Cada uno de nosotros peleó contra cinco ninjas, cuando más kunais aparecieron en dirección a Hanabi. Hinata reaccionó... y decidió usar su cuerpo como escudo. Ella estaba a punto de dar su vida para proteger a su hermana cuando Uchiha Sasuke saltó frente a ella y tomó el golpe...

― Después de que Sasuke cayese, las cosas fueron cuesta abajo. Mientras Ino intentaba sanarlo, Hinta y yo continuamos bloqueando más kunais y shurikens. Cuando tuvimos una oportunifad para escapar, la tomamos, pero no fuimos muy lejos puesto que un hombre pálido con ojos verdes nos enfrentó. Más ninjas de la Nube aparecieron y se encontraban a punto de atacar cuando Temari y un grupo de shinobis de Suna aparecieron. Al verlos, los ninjas de la Nube se retiraron.

Todos los ojos se dirigieron a la embajadora de Suna y esta dió un paso al frente para hablar.

― El Kazekage recibió una carta de parte de la Hokage hace seis días pidiendo un escuadrón de búsqueda en caso de que los ninjas de la Hoja no volviesen después de cuatro días, pero él decidió enviarnos antes y nosotros encontramos a los ninjas de la Hoja bajo ataque por parte de los ninjas de la Nube. Ellos retrosedieron, y nosotros los escoltamos de vuelta aquí. Puesto que los ninjas de la Nube retrocedieron al vernos, ninjas de la Arena, sólo puede significar una cosa. Ellos definitivamente no quieren una guerra. Lo que sea que ellos quieran de sus ninjas de la Hoja, es definitivamente personal.

― Ahí es donde las cosas se ponen confusas― dijo Tsunade mientras hacía una mueca―. Ellos no quieron guerra, eso es por lo que no atacaron a los ninjas de la Arena. Podría creer que su blanco es sólo nuestra aldea, pero si ese es el caso, ¿por qué tomar a Hyuuga Hanabi? ¿Por qué no sólo atacarnos? Algo esta fuera del lugar.

― Talvez, ellos iban tras el Byakugan después de todo― comentó Hiashi―. Los ninjas de la Nube tienen una historia con el clan Hyuuga. Ellos secuestraron a Hinata cuando era más pequeña.

― Yo también creí que podría ser eso, pero si ellos e encontraban tras el Byakugan, ¿por qué dejaron a Hanabi irse? ¿Por qué la dejaron en un área abierta donde ella podía ser encontrada? Es como una emboscada o algo así, y definitivamente lo era. Si ellos en verdad querían el Byakugan, ellos simplemente hubiesen conservado a Hanabi― continuó Tsunade.

― ¿Así que estás diciendo que ellos tienen un proposito difente para tomar a Hanabi? Pero, ¿para qué?― murmuró Kakashi.

Tsunade asintió.

― Si lo supiese, no lo estaría discutiendo con ustedes.

El silenció llenó la sala mientras cada uno meditaba sobre eso. Hyuuga Neji frunció el ceño ante el pensamiento de que su prima hubiese sido tomada por algo en especial. La Hokage tenía razón. Si ellos hubien ido tras el Byakugan, ellos no hubiesen dejado viva a Hannabi. Así qu, ¿tras qué iban realemente? De alguna manera, Neji tenía un muy la presentimiento. Le dió un vistazo a su tío y notó que este también se encontraban con el ceñ fruncido. Él sabía que su tío también tenía la misma sensación. Algo no estaba bien.

― Talvez Hanabi era la carnada― dijo Nara Shikamaru después de haber estado en silencio. Tsunade había creido que se había quedado dormido, debido a eso ella se encontraba levemente sorprendida de que ofreciese su punto de vista, pero volviendo a la situación actual...

― ¿Una carnada?― preguntó Hyuuga Hiashi.

― Si, una carnada. Talvez los ninjas de la Nube no querían realmente a Hanabi. Talvez ellos querían a la persona que reaccionaría más ante la desparición de Hanabi. Sin importar que fuese que querían esos ninjas de la Nube, ellos se veían jodidamente seguros de que al tomar a Hanabi, su verdadero objetivo iría a ellos.

― Si Hanabi no era el blanco, ¿por qué casi todos los kunais se dirigían a ella?― preguntó Tsunade.

― Como dije, ella es la carnada. Los ninjas de la Nube debían estar seguros de que al atacar a Hanabi, la persona tras la que van realmente reaccionaría y protegería a Hanabi.

― Así que Hinata fue la primera en reaccionar, antes de que Sasuke saltase a protegerla, lo que significa que su objetivo real es o Hinata o Sasuke― murmuró Kakashi.

Shikamaru asintió.

― Si, pero yo creo que es Hinata puesto que ellos tomaron a Hanabi, alguien por quien ella se preocupa mucho.

― Cuando el hombre pálido habló con nosotros, sus ojos se encontraban en ella― dijo repentinamente Kiba y todos los ojos se volvieron a él―. Ese hombre la estaba mirando, sólo a ella. Talvez, él realmente va tras Hinata...

― Así que, ¿este hombre secuestra a mi hija menor para así tener a mi hija mayor?― dijo hiashi mientras fruncía el ceño.

― Ese parecer ser el caso, Hiashi― dijo Tsuande con una mueca―. Y no tenemos idea de porque está haciendo eso. Ni siquiera sabemos quién es. No sabemos de que es capaz. El Byakugan no lo puede detectar. Los shinobis no lo pueden sentir. Estos hombres se encuentran prácticamente escondidos.

― Entonces, ¿qué deberíamos hacer? Hinata podría estar en peligro...― dijo Ino, expresando su preocupación.

― Lo que podamos hacer. El Raikage me a ofrecido su asistencia en la investigación de esta situación. El me informará si obtiene alguna información. Por ahora, no hay mucho que podamos hacer. ¿Asumo que el Kazekague estará dispuesto a ayudar también?― preguntó Tsunade mientras veía a Temari quien asintió como respuesta―. Tengo curiosidad. ¿Por qué Gaara parece tan dispuesto a ayudar cuando no es un problema de Suna?

Temari suspiró.

― Él mencionó algo acerca de pagar una deuda. Que se él se lo debe. No se cual es la razón y no pregunté.

Tsunade le dedicó una mirada interrogatoria pero decidió dejarlo así.

― Está bien. Respecto a la seguridad e Hinata, no le prohibiré ir a misiones, pero tampoco la dejaré ir sola. Me aseguraré de que alguien la acompañe. Si queremos atrapar a este hombre, talvez necesitemos que Hinata lo atraiga. Hablando de Hinata, ¿dónde se encuentra?

― Ella se niega a dejar a Sasuke. Ella ha permanecido a su lado todos los días esperando a que despierte― refunfuño Kiba.

― Que dulce― dijo Tsunade mientras sonreía―. ¡Apuesto a que pronto habrá unos adorables bebés Uchiha-Hyuuga!

Todos inmediatamente se retiraron de la sala de reuniones exceptó Tsunade y Hiashi cuando sintieron una intesa aura asesina circulando alrededor del cuarto emitida por nada más y nada menos que el mismísimo Hyuuga Neji. Aún así, extrañamente, ese comentario no pareció importarle al padre. De hecho, Tsunade juraba que ella había visto los labios de este curvearse hacia arriba por un segundo.

Talvez pronto habrá unos adorables bebés Uchiha-Hyuuga

(~ •w•)~

Ella había permanecido a su lado de buena gana desde le momento que habían vuelto a Konoha. Aún después de que Sakura lo tratase en el hospital, él continuaba sin recuperar la conciencia por lo que Hyuuga Hinata decidió permanecer en su cuarto de hospital para hacerle compañía. Ni una vez dejó su lado. Habían sido tres días desde que habían vuelto, tres largos días desde que Sakura lo hubo tratado, pero aún así no despertaba.

Verlo de esa manera le dolía intensamente. El pensamiento de no volverlo a ver realmente la asustaba. Ella estaba tan acostumbrada a verlo todos los días que ella no podía recordar su vida antes de que ella comenzase a ser su cuidadora. Sin ser conciente de ello, unas lágrimas gotearon a sus manos por lo que ella rápidamente las limpió de sus ojos. Ella ni siquiera se había dado cuenta de cuando había comenzado a llorar.

Gentilmente, Hinata tomó su mano y la sostuvo. Ella nunca la dejó incluso cuando la enfermera llegó a revisar sus signos vitales. Ella continuó sosteniendo su mano sin importarle si alguien la veía y comenzaba a decir cosas. Ella no la soltó incluso cuando algunos de los 9 Novatos fueron a visitarlo. Cuando Kiba y Shino llegaron y la vieron soteniendo su mano, no dijeron nada y la dejaron ser. Ellos entendían. Cuando Neji le trajo un cambio de ropas, él gruñó levemente al ver a su prima sosteniendo la mano del Uchiha, pero no dijo nada tampoco. Cuando Sakura entró, ella le sonrió tristemente y le dijo que todo estaría bien, pero ella no le pidió que se fuese. Sakura pensaba que talvez la calidez de Hinata podía alcanzar a Sasuke y que este despertase, puesto que ella sabía que desde que Sasuke había vuelto a la aldea, él no se había abierto a nadie excepto a Hinata, y talvez Naruto.

Incluso cuando Naruto fue a visitarlo, Hinata no dejó su mano. En ese momento no le importaba si la persona que le gustaba pensaría que ella sentía algo por el Uchiha. Ella Simplemente continuó tomando su mano, como si pensase que al sostenerla le proveería algo de vida. Eso probablemente no era posible, pero Hinata pensaba que al menos le proveería algo de calor. Sus manos se enocntraban frías y ásperas, pero a ella no le importaba. Ella continuaba sosteniendo su mano y permaneció a su lado.

Mientras ella lo observaba en su estado inconciente, Hinata se preguntó si él iría a entrar en un largo estado de coma como ella, y si lo hiciese, ella probablemnte no se podría perdonar a si misma. Para ella, era su culpa que él terminase así. Él había saltado a protegerla. Hinata hizo una mueca. Si tan sólo ella fuese más fuerte, él no estaría ahí. Ella era su guardiana, pero él había terminado protegiendola. Hinata frunció el ceño. ¿Por qué siempre soy tan inútil?

― No te culpes a tí misma, Hinata-chan― le dijo suavemente Mikoto―. No es tu culpa.

― Pero porque él me protegió é-él...― sollozó ella.

― Nosotros también somos culpables, Hyuuga-san― agregó Itachi―. Si hubiesemos usado a tiempo nuestra energía espiritual, Sasuke no estaría aquí.

― No tiene caso culpar a nadie ahora― gruño Fugaku―. Lo que ahora podemos hacer es creer en Sasuke; que él podrá volver a este mundo.

Al escuchar eso, Hinata afianzó el agarre en la mano del chico.

― Lo siento. Lo siento mucho― sollozó Hinata―. Por favor, vuelve Uchiha-san. Por favor.

(~ •w•)~

Por una vez en su vida, no podía sentir nada. Él ya no podía sentir su odio, su furia, su culpa, todo lo que sentía era un vacio. Algunos diríanq eu sentirse vacío no tenía caso puesto que uno aún debe de conseguir paz, pero para Uchiha Sasuke, él se dió cuenta de que no le importaba ni siquiera un poco, puesto que el sentirse vacío era definitivamente mejor a tener todo ese odio y furia en él.

¿Y qué si é se sentiría vacío para siempre? Al menos, no volvería a sentir dolor. Ese vacío era definitivamente mejor que el odio que sentía al pensar en la injusta aniquilación de su clan. Ese vacío era mejor que la culpa que sentía por haber matado a Itachi; el hermano que lo había amado más que a su aldea. Ese vacío era definiticamente mucho mejor que esas pesadillas que lo continuaban acechando cada noche. Al menos, las pesadillas ya no lo acecharían ahí, y eso era definitivamente algo bueno.

Honestamente, él no tenía idea de donde estaba. A parte de no proveerle ninguna emoción, ese mundo lo hacía sentir ligero. Él se sentía como si estuviese flotando y todo era blanco. A donde fuese que viese, todo era blanco. No había nada ahí; sólo era un mundo blanco. Sin embargo, él recordaba como había llegado a ese lugar. Él recordaba claramente el haber saltado frente a la Hyuuga y tomar el golpe por ella. Sin embargo, aún no comprendía el porque lo había hecho.

Talvez él sólo quería morir, y tomar el golpe por ella había sido la manera más rápida de lograrlo. Igual, él no tenía ninguna razón para vivi, así que, ¿por qué no dar su vida para protefer a alguien que definitivamente tenía a muchos preocupandose por ella? Si, talvez esa era la razón... o talvez no.

Talvez la razón pof la que la protegió era porque tenía miedo. Que él tenía miedo de verla morir. Si, él no quería que ella muriese. El pensamiento de que ella muriese lo aterraba enormemente, tanto que él sólo reaccionó. Ni siquiera le había pensado en su propia vida al momento en el que saltaba para protegerla. Lo único en su mente era que si ella moría y el permanecía vivo, las cosas no volverían a ser iguales. Uchiha Sasuke no lo quería admitir, pero el pensameinto de una vida sin Hinata lo aterrorizaba por lo que simplemente reaccionó. Durante esos pocos meses, se había acostumbrado a su tranquilizadora presencia, su gentil tacto, y su dulce voz, tanto que él no podía imaginar su vida sin Hinata en esta. Hinata se había vuelto su ancla y in ella, él temía que simplemente se volviese... loco. Por lo que, cuando los kunais se dirigieron hacia ella, su instinto tomó el control de su cuerpo para poder saltar y protegerla, sin importarle que él pudiese morir en el proceso.

Como sea que hubiese sido, era obvio que se encontraba muerto, ¿por qué otra razón se encontraría flotando en ese mundo? Mientras Hinata se encontrase a salvo, no le importaba si él moría. No tenía nada porque vivir de cualquier manera.

Estás equivocado. Aún tienes algo por lo cual vivir.

Sus ojos se abrieron al escuchar esa gentil voz. A juzgar por el tono agudo de esta, él se encontraba jodidamente seguro de que le pertenecía a una mujer, así que murmuró el primer nombre que llegó a su mente.

― ¿Hinata?

Dió un vistazo alrededor, pero no había nadie. Él aún estaba flotando solo, en ese mundo blanco. Se encontraba a punto de cerrar de nuevo sus ojos e ignorar esa voz comos si fuese un fragmento de su imaginación, cuando vió algo acercarse a él... o alguien.

Cabello azul como la noche, lo suficientemente largo como para que pasase sus hombros, sus ojos pálidos definitívamente la indentificaban como una Hyuuga, pero estos no era fríos como en la mayoría de los Hyuugas. Estos eran amables y gentiles, justo como los de Hinata. Primero pensó que ella era Hinata, pero ella no podía estar ahí, a menos de que ella también estuviese muerta. Ante el pensamiento de que ella estuviese muerta, la sensación de vacio desapareció al tiempo que el pánico llenaba sus sentidos.

No obstante, para su alivio y confusión, mientras la figura se acercaba, se dió cuenta de que no era Hinata. Bien, ella tenía rasgos parecidos a Hinata, pero ella era... mayor. A menos de que alguien relacionado a Hinata hubiese muerto, no había manera en la que esa mujer se encontrase conectada a la tímida Hyuuga. Sin embargo, en el momento en el que ese pensamiento cruzó su mente, sus ojos se abrieron. Alguien relacionado a Hinata, alguien muy preciado para ella de hecho había muerto hacía bastante tiempo. Él recordaba el evento cuando él era más pequeño. Esa mujer era...

― Tú eres... su madre― murmuró él con sus ojos aún abiertos por la impresión.

No importa quien soy yo, Uchiha Sasuke― dijo la mujer mientras sonreía amablemente―, tú aún no perteneces al otro lado.

― ¿Qué?

Aún hay oscuridad en tu corazón. Si fuese a morir en este momento, no serías capaz de reunirte con tú clan... Serías arrastrado al fondo donde el fuego reside.

Sasuke frunció el ceño.

― No me importa. De cualquier manera pertenesco ahí. Después de todo lo que he hecho...

La mujer sacudió su cabeza.

No, no perteneces ahí Uchiha Sasuke. La oscuridad podrá residir en su corazón, pero puedo ver que en el fondo, eres una gentil alma, simplemente estas solo y confundido.

― No, la oscuridad me ha controlado demasiado. No puedo cambiar― dijo mientras fruncía el ceño.

La mujer le sonrió tristemente. Él sonaba tan triste, tan perdido y tan... confundido. Ese hombre que se encontraba vagando entre la vida y la muerte se encontraba roto, pero merecía una segunda oportunidad. Él no era una persona malvada. Él sólo había hecho unas muy malas decisiones en su vida, pero ¿quién lo podría culpar? Después de todo lo que había pasado...

Yo se que puedes cambiar― dijo de nuevo la mujer―. Todos pueden cambiar. Los únicos que nos detienen de cambiar somos nosotros mismos.

Sasuke no pudo contener su sonrisa de lado. Él recordaba claramente haber escuchado esas mismas palabras antes, esas palabras que habían sido dichas de igual manera por nada más y nada menos que Hyuuga Hinata, excepto por el hecho de que esta mujer no lo había dicho tartamudeando, y él no se encontraba estrangulandola mientras lo decía. Ahora él sabía de donde había sacado Hinata la mayoría de la personalidad.

Sin embargo, su sonrisa de lado desapareció rápidamente y el volvió a estar impasible como siempre de nuevo.

― No me queda nada más ahí.

La mujer sonrió.

No lo sabrás hasta que no vuelvas ahí.

― Sólo dejame morir.

Era obvio que la mujer no daría lugar a discusiones puesto que inmediatamente ella tocó su corazón y lo siguiente que sintió fue un creciente dolor. Él se encontraba cayendo. Él se encontraba cayendo fuera de ese mundo. Él estaba volviendo, volviendo al mundo real.

Sasuke sintió pánico.

― ¡No! ¡No lo comprendes! ¡Yo no quiero regresar a ese lugar nunca más! ¡Ya no me queda nada ahí!― gritó, pero él continuaba cayendo velozmente. Exasperado, él gritó su más grande miedo―. ¡Ya no hay nadie esperando por mí ahí!

Él vió que la mujer permanecía sonriendo, mientras esta murmuraba sus últimas palabras. De pronto, la figura se desvaneció, y Uchiha Sasuke se encontró a si mismo sacudiendose de manera incontrolable mientras continuaba cayendo.

Él dejó de caer, pero sintió un intenso dolor. El dolor rápidamente desapareció y sintió como la vida volvía a él. Él podía volver a sentir de nuevo todos sus sentidos. Sus dedos estaban moviendose, su nariz podía olfatear el olor a hospital, su garganta se sentía tan seca que incluso era doloroso tragar su propia saliva, sus orejas podían escuchar sonidos amortiguados y sus ojos...

Sus ojos... Él tenía miedo de abrirlos, puesto que él sabía que de nuevo se encontraría sólo. Después de todo, ¿quién esperaría por un traidor? Talvez Naruto y Sakura lo harían, pero, ¿quién más a parte de sus antiguos compañeros de equipo? ¿Quién más confiaría en él y esperaría por él? Sasuke sabía que él estaría solo y que la soledad lo golpearía fuertemente. La soledad le dolería enormemente. La soledad lo rompería. Él tenía miedo, pero las últimas palabras de la mujer continuaban rondando su mente.

No lo sabrás hasta que hayas abierto tus ojos, Uchiha Sasuke.

Reuniendo todo su valor, Uchiha Sasuke finalmente abrió sus ojos. Las luces lo cegaron por un momento, pero pronto su visión se aclaró. Él esperaba no ver a nadie. Él esperaba que nadie estuviese a su lado, como siempre había sido en su vida. Él esperaba estar solo como siempre, pero cuando su vista se aclaró, él la vio.

Sus ojos se encontraban ligeramente hinchados evidenciando su llanto, sus manos estaban sosteniendo la suya y él disfrutó el calor que ella le transmitía y ah, ella estaba hablando consigo misma de nuevo, pero a él no le importó puesto que se encontraba agradecido de escuchar su voz. Cuando él se removió, sus pálidos ojos inmediatamente se alzaron y encontraron con los suyos. Sus claros ojos se abrieron con una enorme mezcla de emociones antes de que se suavizasen. Su expresión mostraba un inmenso alivio mientra él la observaba, y ella comenzó a sollozar. El agarre en su mano se hizo más fuerte como si se estuviese diciendo a si misma que eso era real, que él en verdad estaba vivo. Cuando el le devolvió el agarre, ella alzó la vista y lo miró sonrojada. Sus sollozos se detuvieron y sus labios se curvearon para formar una gentil sonrisa.

Viendola ahí, llorando por él y sonriendole, él se dió cuenta de que talvez él ya no estaba solo. Hyuuga Hinata se encontraba ahí, sentada junto a su cama esperando por él. Él se encontraba sorprendido, pero más que nada sentía... calidez. Él nunca antes había sentido eso, no desde que había vuelto a la aldea. Ahora que observaba los cálidos ojos de Hinata, el corazón que creyó que ya no existía se removió y al ver su gentil sonrisa, Uchiha Sasuke no pudo evitar sonreír de vuelta.

Una sonrisa que no era falsa. Una que no era una sonrisa de lado. Una que no era presuntuosa. Uchiha Sasuke estaba sonriendole a Hyuuga Hinata y esa era una real y genuina sonrisa.


ahhh! les juro ke esta ultima escena creo ke fue de las que mas me gustaron de todo el fic... si no es la que mas me gusto... dios! es ke imaginarme a sasuke sonriendo asi de esa manera.. seria taaaan tierno ke pasase en el anime o manga! :)! cuando lo lei en ingles les juro ke solte un grito de fangirl.. ke bueno.. mi hermano me grito ke me callara x ke tenia que hacer tarea.. XD

bueno bueno.. dejando eso de lado.. les hare mi peticion semanal!

vamos dejen reviews! son algo ke me ace muy feliz! y creo ke estar feliz me ayudara a que se me kite el resfriado masd rapido! dejar un review sera bastante rápido, me hara feliz y no es necesaria una cuenta! :D

recuerden que sus reviews son mi motivacion! :D

atte: lordkami! :)