Disclaimer: Los personajes que aparecen en este relato le pertenecen a Naoko Takeuchi. La historia es mía

Una nueva vida

-Hola.- su saludo es lo primero que escucho en el día como ahora ya es costumbre, amo su voz que me despierta y esa tímida sonrisa que me alegra la mañana.

-Hola.- no puedo evitar contagiarme de ella.- ¿descansaste?- había notado de que sufría continuas pesadillas en la noche, el pasado era muy difícil de superar, sobre todo cuando diariamente lo revives una y otra vez.

Pero, el estar juntos ha sido un sueño hecho realidad, y espero poder ser útil para desaparecer los fantasmas y aceptarlos como lo que ha sido, una jugarreta del destino.

-Sí, Darien ,¿qué tanto miras?-

-Te vez hermosa hoy, bueno todos los días…-

- Gracias, pero eso no va evitar que me hagas el desayuno, se nos va hacer tarde y es mi último día.- Me lanzó la toalla en la cara y se apresuró a cambiarse, no podía evitar el dejar de mirarla.

Ya habían pasado dos años desde que yo había regresado, y uno desde que por fin le dio permiso a su corazón para sentir-¡Darien!.- Me gritó interrumpiendo mis pensamientos

-¡Lo siento! Mejor te compro algo en el camino- Me apresure a responderle, y entre pucheros acepto.

Pasamos a desayunar y la mañana paso entre abrazos, besos y buenos deseos de los compañeros, haciendo que Serena se sintiera un poco aturdida, sobre todo con los comentarios de Mina.

- Ya déjenla un momento- les dije tratando de ayudarla.

-Gracias Darien. –dijo aliviada

-Uyyy ya llego el caballero con su corcel-

-Déjalos Mina- Trató de calmarla Taiki.

-La verdad me da mucha envidia, pero de a buena, ehh; Serena espero que disfrutes mucho estos días y ni creas que te salvas de nosotros te vamos a visitar muy seguido.

-No es necesario- Trato de desalentarla.

-Sí, Mina no te preocupes, pero gracias, ya nos tenemos que ir.- y tome a Serena por la cintura alejándola, era una hermosa sensación poder hacerlo sin esconderse, sin miradas de prejuicios, sé que debió de haber sido así siempre, pero uno no sabe lo que les tiene preparado el destino, uno en ocasiones se apresura en decidir, pero el amor verdadero llega como un choque eléctrico, sin aviso previo, sin preparación, no importa lo que estés viviendo; soy consciente de que no tomé las mejores decisiones, que traicione a una gran mujer como Raye pero traté de reivindicarme, pero realmente ella no era para mí, esta hermosa rubia pareciera que llego tarde a mi vida, pero llegó para quedarse.

-Gracias Darien por salvarme. Esa Mina siempre ha sido tan…

-Es simpática.

-¡Esperen!- Gritó una voz femenina.

-¿Qué te pasa Mina?- Preguntó Serena sorprendida por lo exaltada que se veía.

-¡Es que no me han dicho!- Apenas podía hablar.- no me han dicho si va a ser ¡niño o niña!.

No pudimos evitar reírnos, lo que extraño un poco a Mina.

-Mina, ¿y por eso corriste?- Dijo divertida

-¡Sí!.

-Es una niña.- le respondí por lo que ella comenzó a dar gritos y saltos mientras se alejaba.

-Por eso los niños la aman, están entusiasta.

-Sí me he dado cuenta, vamos entra.- le dije ayudándola a subir al auto, su vientre estaba ya muy abultado por los casi ocho meses de embarazo.

-Darien.

-¿Sí?.

-Gracias.

-¿Porqué?

-Por amarme tanto- No pude evitar detenerme.-Por no darte por vencido e insistir y no dejarme, aún en los momentos que ni yo me soportaba.- No me resistí a besarla.

-Te amo y creo firmemente que eres mi alma gemela.-

-Y tú la mía.

FIN

Se que ha pasado tiempo para tan corto final, pero había pensado en cerrar la historia con el capitulo anterior, pero se me hizo injusto; y bueno espero que les haya gustado.

Gracias a todos los que se han tomado el tiempo para leerla y también a aquellos que me regalan un mensajito.