Cápitulo 9
Las semanas siguieron pasando y ahora me encuentro con un gran vientre de 24 semanas, demasiado embarazada para mi gusto.
-Toma- Stiles me pasa una camiseta de él, mi ropa no me queda, nada me sirve. Siempre estoy de los nervios.
Me la pongo rápidamente y luego experimento la picazón correspondiente por el estiramiento de mi piel, la piel de mis pechos y vientre.
-Oh por Dios, no deja de moverse- me quejo y me recuesto en la cama, Stiles me da un beso, me moja con su cabello de recién salido de la ducha.
-Ya bebé, deja a mamá descanzar- dice suavemente a mi vientre. –Nos escucha- susurra para mí.
Me quejo al sentir como retorna con las patadas, son las seis de la mañana y no me deja tranquila. Me dormí demasiado tarde estudiando para los exámenes que daré hoy, todas las materias para pasar el año. Es la fecha correspondiente por todas las tareas en correspondencia.
-Stiles, me duele mucho la espalda- me quejo al subirme los pantalones de chándal que me ha dejado Lidia, con un soporte especial para el vientre.
-Tranquila cariño, te dejaré justo en el salón de clases y te pasaré a recoger cuando termines. Yo iré a todas mis clases. Sé que te irá bien, te amo, mucho cariño- dice y me llena de besos.
Me levanto de la cama en cuanto él está listo y nos dirijimos al instituto, camino despacio con los zapatos más comodos que he podido comprar.
Aun no sabemos que es el bebé, no se deja ver en ninguna ecografía. Stiles y yo estamos emocionados pero en momentos así no veo el día en el que ya salga de dentro de mí. Las chicas han estado contentas también porque deje en sus manos la decoración del departamento que según nuestros cálculos faltan tres semanas para que esté listo. Justo una semana del parto. Mi embarazo avanza demasiado rápido solo hacen tres semanas tenia 16 semanas.
Estoy demasiado estresada y los dolores, picazones y molestias han estado a la orden del día. No puedo dormir por las noches, hiberno por el día. Salgo a caminar por las mañanas junto con Derek o el Sheriff para ayudar cuando el trabajo de parto comience.
-Vamos- Stiles lleva mi maleta y solo de pensar en la cantidad de miradas que recibiré al entrar al instituto me acobardo.
Subo al auto con ayuda de Stiles porque el Jeep es demasiado alto para una chica embarazada como yo.
Me pongo el cinturón de seguridad que escoce ante la irritación de mi piel, se me está rasgando la piel en pequeñas estrías a pesar de la cantidad de cremas que me pongo y la curación.
-Tienes todo lo que necesitas, lápices, marcadores, borrador- pregunta al ayudarme a bajar del auto, yo asiento. Lidia está recostada sobre su auto, con un maletín a su lado. Niega con la cabea al verme.
-Cariño, estás causando sensación al entrar aquí embarazada, si lo vas a hacer hazlo con estilo- dice y me lanza la maleta.
-Lidia, no me pondré ningún vestido, está decidido- replico al verla.
-Entra al auto y quítate ese atuendo- dice y señala su auto de ventanas polarizadas. Entro lanzándole un gruñido y me comienzo a desvestir lo más rápido que puedo. Encuentro un pantalón elástico con un soporte de vientre y una blusa suelta de colores, es algo bonito y me da seguridad.
Me arreglo el cabello y salgo, le doy el maletín a Lidia y ella asiente. Me da un abrazo.
-Vamos, tienes que pasar el año- dice Lidia y caminamos con Stiles, los chicos se me quedan viendo y les lanzo un gruñido, el bebé se mueve. De que me sirve quejarme si de igual manera está flotando dentro de mí.
Un fuerte ruido que reconosco como la campana de inicio de clases hace que el bebé de un respingo dentro de mi, sé que se asustó. Pongo mi mano protectoramente sobre mi vientre, Stiles agarra mi mano y paramos frente al salón del papá de Kira.
-Te veo en seis horas cincuenta y dos minutos- dice y camina sin dejar de mirarme, entro y doy un respiro largo.
Entro y el Sr Yukimura me sonríe, señala una silla y me siento en ella.
-Espero que estés bien Malia, ahora vamos a comenzar con inglés- dice y me da la hoja del examen.
…
Estoy tranquilamente esperando a Stiles fuera del salón cuando toca la campana, los chicos que pasan a mi lado solamente observan mi vientre, ya quiero salír de aquí, he ido uns cuatro veces al baño y mis pies me están matando.
-Estás bien- pregunta Scott llegando primero que Stiles.
-Y Stiles- pregunto al verlo solo. –Donde está- vuelvo a preguntar.
-Fue a buscar el auto, vamos. Hay demasiadas personas- dice y me ayuda con la maleta, me quejo luego de dar unos pasos.
-No veo el día en el que salgas de aquí- le susurro a mi vientre, Scott suelta una risita y le gruño.
Stiles está aparcado frente al instituto, Scott abre la puerta y me ayuda a subir.
-Gracias Scott- digo y revuelvo su cabello.
-Quieres comer pizza, me muero de hambre- dice Stiles y yo asiento. –Como te fue- pregunta y pone su mano en mi rodilla.
-Si, estaría bien, aunque el bebé no dej de moverse y patear mi vejiga, tuve que pedir permiso para ir al baño demasiadas veces- le respondo y el aprieta su mano haccía mi rodillas.
-Te amo, demasiado- me dice y toca mi vientre que goza de mucha acción.
…
Pedimos una pizza de peperoni y un batido de fresa para mi, estoy deseosa de llegar a casa y tumbarme de lado, descanzar los pies y la espalda.
-Quiero que me hagas el amor, duro- le susurro a Stiles al oído, puedo escuchar su corazón acelerado,
-Malia, no puedes decir esas cosas y luego quedarte como si nada- dice y traga grueso. –Prometo que apenas lleguemos a casa, me encargaré de ese antojo- susurra y yo le sonrío. Llama a la dependienta y pide la pizza para llevar.
Stiles paga la cuenta y salimos del local, me agarra la mano para ayudarme a subir al auto. Una vez dentro del auto, me pongo el cinturón de seguridad.
Un fuerte pinchazo en mi vientre me distrae, lanzo un grito y me agarro el vientre. Stiles me mira asustado, pronto el dolor se disipa y puedo sentir como todo vuelve a la normalidad.
-No fue nada- le digo y él me mira sin creerme. –Vamos a casa- le digo y saco un trozo de pizza y le doy un mordisco.
Al llegar a casa, subimos las escaleras y le doy un beso a Stiles, pongo mis manos en su cabello y tiro de él.
Me sigue besando hasta que caemos en la cama, con cuidado me toca los pechos y me muevo en aporvación, me quita la blusa y me besa el cuello, estamos ansiosos porque tenemos semanas que no hacemos el amor.
Rápido estamos sin ropa, él se prepara para entrar y yo arqueo la espalda al sentirlo dentro. Se mueve con cuidado y ambos gemimos.
..
Me recuesto a su lado con cuidado y sueño, son apenas las seis de la tarde en cuanto me duermo.
Me despierto al sentir otro fuerte pinchazo en mi vientre, Stiles se despierta conmigo y pone su mano en mi espalda.
-Duele- me quejo y me controlo para no comenzar la transformación. –Debemos ir a ver a Deaton- susurro y él se pone de pie en un salto, se viste y me ayuda a vestir despúes.
Me ayuda a bajar las escleras, subimos a su auto. Todo pasa muy rápido en cuanto a la siguiente vez.
-Deaton- habla Stiles por su móvil. –Es Malia, tiene mucho dolor en el vientre, se está quejando- dice rápidamente, el dolor comienza a desaparecer. –Es muy pronto para que venga el bebé- pregunta Stiles y espera la respuesta.
Luego de unos minutos nos estacionamos frente a la veterinaria, Stiles me ayuda a bajar y vuelvo a dar otro grito en cuanto llega de nuevo el dolor, Deaton sale de la clínica y ayuda a Stiles.
Me pone sobre la mesa y palpa mi vientre, él comienza a revisarme y me inyecta algo.
-Se le llaman contracciones de Braxton Hicks, comienzan a la semana 26. Es decir Malia que entraste en la semana 26, está avanzando mucho más rápido de lo que creí, a este paso terminarás dando a luz en dos semanas- dice Deaton mientras se limpia las manos.
-Pero el departamento aún no está listo. No tenemos la habitación ni nada listo aún- susurro y miro a Stles, quien toma mi mano.
-Apresuraré todo lo que pueda- comenta en respuesta. –Muchas gracias Deaton- dice y lo abraza.
-Bien, lleva a Malia a casa y descancen, luego de que nasca el bebé no tendrán tiempo para eso- nos abre la puerta de la clínica. –Las contracciones son solo prácticas para que tu cuerpo se prepare para el parto- explica.
-Gracias- le digo y volvemos al auto.
