Hola!!!! Sorry por la tardanza... es que mi inspiracion se dio a la fuga... y como mis otras historias... no pude continuarlas hasta hace poco... espero que les guste y una inmensa disculpa por la demora...
CAPITULO 9
La mano que aprisionaba su cuello era mas fuerte que la de un youkai y los poderes de sacerdotisa no le servían de mucho, apretando los ojos y luchando por soltarse, la joven mujer solo podía sollozar, era una inútil, por mas que Sesshoumaru le había enseñado a defenderse sola, estaba ahí causando mas problemas, aun no lo podía creer quería dar la batalla, pero aquel ser la detenía, no solo con su brazo si no es que también con una extraña energía que le era robada a ella. De pronto, frente a ellos una silueta se dibujaba, con una larga cabellera, una espada en la mano y una armadura con puntas de hierro, ¡¡ERA SESSHOUMARU!! Que la estaba buscando.
-¡¡SESSHOUMARU!!... ¡¡SESSHOUMARU AQUÍ ESTOY!!-grito Aome desesperada, pero sus esfuerzos fueron en vano, su amado youkai solo miraba de un lado a otro sin mirarla a ella, mientras que el polvo hacia perfectamente su trabajo, lo confundía mas debido a que no podía rastrearla con el aroma y mucho menos escucharla debido a que la mujer tenia la garganta bloqueada.
-No te escuchara Aome- murmuro el ser al oído de la joven sacerdotisa, en su voz había cinismo y algo tan penetrante y misterioso que al momento en que su aliento toco la piel de Aome, esta se erizo de pies a cabeza, ¿de que podía estar hablando ese ser tan maligno?, su presencia no era de un humano, ni mucho menos de un youkai, era similar a la de Naraku, sin embargo este ser tenia mucho mas rencor que el mal nacido de Naraku.
-¿Qué quieres?- preguntó Aome con dificultad para respirar, ante su pregunta el ser sonrió de manera malévola mientras acercaba nuevamente sus labios al oído de la joven, aspirando su aroma de forma lujuriosa, pasó su lengua por la mejilla de ella probando el sabor que tenía al sentir miedo. Un sabor exquisito para él o al menos eso le pareció a la sacerdotisa que apretó mas los ojos –Basta… ¡¡DÉJAME EN PAZ!!- grito con todas las fuerzas que le dieron sus cuerdas vocales, en ese momento Sesshoumaru volvió la mirada hacia donde se encontraban.
-Maldito… suéltala- ordeno Sesshoumaru con tono posesivo y los ojos llenos de furia, con la espada mas que lista para atacar, la mirada de Aome se enfrasco en el youkai frente a ella, en sus ojos mas que furia había preocupación… ¡¡PREOCUPACION POR ELLA!!, Sesshoumaru estaba preocupado por ella, pero por que si después de hacer el amor no había pronunciado palabra incluso ella estaba pensando que solo le había servido para aplacar la lujuria, sin embargo ahí estaba, dispuesto a matar al ser que la aprisionaba.
-Vaya vaya… Sesshoumaru… el señor de las bestias del oeste esta aquí frente a mi para salvar a una inútil humana- dijo con tono de burla mientras acercaba mas a Aome a su cuerpo y tocaba su rostro con la mejilla –Mira preciosa, Sesshoumaru quiere volver a jugar contigo… pero serás para mi- susurro sin quitar la vista del youkai que apretaba los puños y le dedicaba la mirada mas fría de todo el lugar.
-¿Quién eres?- pregunto Aome un poco mas débil con la mirada mas oscurecida, no podía soportar mas, estaba perdiendo mucha energía pero mas aun por la herida que tenia en la muñeca, no se había percatado de que el ser la mordió cuando la sujeto del cuello, su sangre corría a través de sus dedos dejándola mas débil, ese era el final de ella, pero no se quedaría con lo que estaba sintiendo su corazón.
-Sey- Shanin- respondió el ser de ojos rojos… su apariencia era parecida a la de Naraku, su cabello negro como la noche sin luna, la piel blanca, pálida como el papel, en las manos tenia garras delgada y afiladas, con una gran altura, brazos fuertes pero su cuerpo no era mas que atlético –querida Aome, estas muriendo preciosa, pero me imagino que tienes algo que decir antes de largarte de aquí- dijo Sey-Shanin en tono arrogante volviendo la mirada hacia Sesshoumaru que no se había movido del lugar con temor de que ese mal nacido pudiese hacerle algo a su amada.
-Sey-Shanin… -repitió Aome con voz temblorosa y con las lagrimas a punto de brotar de sus ojos –El hermano de Naraku- susurro abriendo mucho los ojos, no podía creerlo, anteriormente había escuchado de ese ser en algunas aldeas, sin embargo solo decían que era un ser místico… que no era real, pero ahí estaba quitándole la vida a ella, una lagrima rodó por su mejilla, la tristeza y la frustración iban envolviéndola, ya no podía mas, su vista se nublaba. Volteando a ver al imponente youkai que tres semanas atrás la había hecho suya –Sesshoumaru…. TE AMO- dijo para después cerrar los ojos y desmayarse, solo esperaba la hora de morir.
-¡¡AOME!!- grito Sesshoumaru con furia haciendo que todo el bosque se estremeciera, por primera vez el youkai se sentía impotente, sin poder hacer nada, no podía atacar por que Sey-Shanin aun tenia el cuerpo de Aome entre sus brazos y ni siquiera podía llorar por su maldito orgullo, estaba atrapado, el también amaba a esa humana pero no se lo había dicho por tonto, por ser un imbecil que no aceptaba que se había enamorado de una humana igual que su padre.
-Jajaja…. Fue mas fácil de lo que pensé- dijo Sey-Shanin soltando el cuerpo de Aome cayendo en el suelo como si no tuviese vida, sin embargo Aome aun vivía, pero la llama de su existencia se apagaba lentamente… en su mente podía escuchar la voz de Sesshoumaru lejanamente mientras amenazaba a Sey… los recuerdos se metieron en la cabeza de la joven, todo lo que había pasado desde aquel día, el peor de su vida.
~$ FLASH BACK $~
La luz de la luna se apagaba poco a poco a causa de una enorme nube mientras la joven de cabello azabache camina hacia el bosque, las dudas le revolotean en la cabeza, por que Inuyasha había dicho que se iba a lavar la cara si no era cierto, ni siquiera se había acercado al lago, no era coherente, el hanyou les mentía, pero ¿Por qué? acaso tenia que ir a otro lado, pero entonces por que no les dijo nada, eran amigos y debía de tenerles confianza. Un suspiro escapo de sus labios por más que deseaba que Inuyasha confiara en ellos no lo lograría nunca, ese testarudo siempre hacia las cosas a su modo sin que nadie pudiese decir nada.
-Hay Inuyasha eres un tonto- dijo Aome cruzando los brazos –siempre te vas sin decir nada y yo aquí estoy como tonta buscándote… y todo ¿Por qué?- bajo la mirada hacia la hierba que acariciaba sus tobillos –Todo por que te amo, soy una completa imbecil, ya me has dicho que solo amas a una mujer, pero yo no pierdo las esperanzas- se murmuro para después dar la vuelta y regresar a la aldea, de repente un ruido desvió su atención, curiosa, fue hacia donde estaba ese ruido, abriendo paso a través de matorrales, algunas hierbas grandes y ramas de árboles encontró a una pareja haciendo el amor… no era mas que Inuyasha y Kikyo entregándose a su amor. Aome sin decir nada, con los ojos bien abiertos, la respiración contenida y las lagrimar brotando de sus castaños ojos no pudo soportarlo, su corazón se rompía a pedazos, ahí estaba la explicación de que Inuyasha les mintiera, el nudo en su garganta la asfixiaba, dio media vuelta y corrió hacia el bosque. Todo su mundo se derrumbaba, aquellos besos, las caricias, todo era mentira del hanyou, ¿Cómo había sido tan tonta y no ver que Inuyasha jamás dejaría de amar a Kikyo? Sus ilusiones se derrumbaron… tan lastimada estaba del corazón que no logro ver que una flecha la hirió en el brazo, nadie la lanzo hacia ella pero si sobresalía de un tronco de árbol, debido a que días antes ocurrió una batalla entre pueblos. Detrás de ella solo escuchaba la voz de Inuyasha a lo lejos llamándola, al parecer se había dado cuenta de su presencia, sin embargo ella no regresaría, estaba demasiado claro, no podría soportar ver a Inuyasha y recordar esa horrible escena. Sin darse cuenta de a donde corría se adentro mas al bosque, al detenerse estaba perdida en un lugar desconocido, jamás había estado ahí antes, lleno de árboles extraños altos y gruesos además de que terminaban para dar paso a un enorme pedazo de tierra con solo pradera por delante… siguió caminando y miro al cielo estaba completamente nublado… y comenzó a caer el agua de las nubes.
-lo que me faltaba- gruño Aome para después seguir caminando, su día no podía estar peor, nada, nada estaba bien… ahora que iba a hacer estaba sola en un lugar peligroso, lleno de bestias sin escrúpulos dispuestas a comer humanos, pero eso era lo que menos le importaba, ya no tenia a Inuyasha y su corazón estaba mas roto que un cristal –Ya lo entendí Inuyasha… fue mas que suficiente –grito hacia el cielo y comenzó a sollozar sin dejar de avanzar por la extensa pradera, delante de ella se encontraba otro montón de árboles… después de un buen rato de caminar y pasar cuatro árboles enormes, estaba cansada ya no podía mas, la lluvia era mas intensa y sus piernas le fallaron, sentándose debajo de uno de los árboles rodeo su cuerpo mojado, la tristeza la consumía por dentro, sollozando esperaba que terminara de llover.
~$ FIN DEL FLASH BACK $~
Así había conocido a Sesshoumaru, gracias a que el hanyou le rompiera el corazón, todo empezó ahí, con esa escena, toda su desgracia hasta ahora que sabia perfectamente que se enamoraba del mas temido de los youkai, ese que le enseño a luchar, a que ella podía defenderse sola, que podía ser deseada y sobre todo que podía dar mas de lo que creía… después de reflexionar eso, Aome abrió los ojos para ver a Sesshoumaru luchar contra Sey- Shanin, no iba a ser una carga otra vez, demostraría que es una guerrera digna a la que debían temer y sobre todo capaz de ser amada por un frío youkai.
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La mujer camina cuidadosamente sintiendo que algo de ella esta en peligro, lo que fuese tenia conexión, después de ver a la bruja y recibir un liquido extraño, la mujer había dado media vuelta para regresar a su aldea, sin embargo esa presencia que emanaba maldad le producía miedo, un miedo que le recorría la columna vertebral… ¿Qué estaría pasando en esas tierras que colindaban con las de Sesshoumaru? Seguro que no era nada bueno ni para ella ni para nadie, así que después de pensárselo mucho fue hacia aya para cerciorarse que solo era una tonta batalla entre youkais buscando mas territorio como bestias salvajes, pero gran sorpresa se llevo al ver a lo lejos aquella cabellera plateada luchando con ferocidad contra un ser extraño que le traía vagos recuerdos a Kikyo, le parecía tan familiar sin embargo por mucho que busco en su memoria, no encontró nada… mirando la batalla desde un ángulo perfecto logro divisar el cuerpo de Aome tirado sin moverse, daba la impresión de que estaba muerta, sin saber por que se acerco lo suficiente, escondiéndose entre rocas y arbustos hasta llegar a Aome, la tomo entre sus brazos.
-Aome… despierta, no puedes estar muerta, aun siento un poco de vida en tu cuerpo… despierta y dime que paso- susurraba cerca del oído de la joven que solo se quedo quieta sin decir nada y apenas respirando, Kikyo temió por la vida de la joven tenían un extraño lazo que las unía y no solo por que fuese su reencarnación, mas bien, era mas profundo como si en sus brazos tuviese a su hermana menor… aquel rostro, su cabello, todo le emanaba una extraña paz –Aome, no te rindas niña, tu y yo sabemos lo que puedes hacer y lo fuerte que eres- volvió a susurrar pero esta vez los ojos de la mujer en sus brazos comenzaron a mover las pestañas parecía que trataba de despertar –VAMOS Aome despierta- ordeno Kikyo sacudiéndola un poco, al instante su mano cayo al suelo regando mas sangre –Oh por todos los Santos estas herida… con razón no despiertas- dijo para después arrancar un poco de tela de su kimono y enrollarlo en la muñeca de Aome.
-Kikyo…. Gracias-murmuro lentamente Aome con la voz débil y temblorosa, pero aun no abría los ojos por completo –Kikyo… perdón… perdóname por meterme entre Inuyasha y tu- murmuro mientras intentaba levantarse, estaba tan lastimada y con tan pocas energías que respiraba con dificultad –Ayúdalo por favor… ayuda a Sesshoumaru, Sey-Shanin es demasiado fuerte…- aseguro Aome gimiendo de dolor, una lagrima rodó por su mejilla trazando un pequeño camino de angustia.
-¿¿Sey- Shanin??... Aome ese ser es un cuento de aldea como me puedes decir eso, debe ser un error, ese Sey-Shanin fue destruido por sacerdotisas de mas de un siglo- anuncio Kikyo sorprendida volviendo la mirada hacia el demonio que luchaba contra Sesshoumaru y por muy fuerte que el youkai era el monstruo lograba esquivar los golpes y herirlo.
-Por favor Kikyo ayuda a Sesshoumaru… yo estoy bien, recuperare mis fuerzas para luchar… por favor Kikyo ¡¡Date prisa!!- rogó Aome sollozando, era evidente que le preocupaba demasiado el youkai al que acompañaba. Dejándola a un lado, la mujer preparo arco y flechas para comenzar a lanzarlas contra Sey-Shanin, la batalla se prolongo mas, Sesshoumaru lanzaba ataques con su espada y a veces daba en el blanco, pero no era suficiente y cuando Kikyo lo hería este se enfurecía aun mas, sin previo aviso apareció Inuyasha con colmillo de acero para atacar, entre los tres lograron un golpe tan fuerte que logro tirarlo al suelo y antes de que se levantara la flecha de Aome lo lastimo al grado de destruir la mitad de su cuerpo.
-Maldita- grito con furia dirigiendo sus ojos rojos hacia una mujer mas muerta que viva, Aome ya ni siquiera veía bien, y su piel se palidecía con mas rapidez, un ataque dirigido a ella fue lo único que hizo para después desaparecer, Inuyasha sin pensárselo dos veces corrió a salvarla y al impactarse la esfera de energía en el suelo mando a volar muy lejos a Inuyasha con Aome y a Sesshoumaru con Kikyo.
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Los castaños ojos estaban mas que sorprendidos, estaba ahí sola con él, aquellos cabellos plateados y los ojos dorados que no dejaban de ver hacia el horizonte, se podía observar la angustia que sentía al estar separado de la mujer que amaba, sin embargo Sey-Shanin fue lo suficientemente astuto al separarlos, ahora solo esperaba que ese youkai no la matase por la furia e impotencia que sentía al no encontrar a la joven sacerdotisa que para Kikyo ya estaba muerta, con pasos firmes y dominantes paseaba de un lado a otro tratando de rescatar el mas mínimo aroma de su amada, sin embargo todo era inútil, lo único que capturaba era el olor de Kikyo. Gruñendo con furia, golpeo el suelo haciendo estremecer a todo el bosque, tomo su espada y la coloco en el cuello de la mujer que estaba a un lado de él, el miedo se reflejaba en la mirada de la sacerdotisa, temía por su vida y sobre todo de la vida de su amado hanyou que intentaba salvar a Aome, aun no entendía por que lo había hecho, si se suponía que Inuyasha la amaba a ella, ¿Por qué había ido a rescatar a Aome?
-¿Dónde esta?- murmuro Sesshoumaru con la voz ronca y frunciendo el seño, tenia su espada contra el cuello de Kikyo, quien no quería ni respirar, podía sentir el filo de la espada cortando su pálida piel –Si Inuyasha se atreve a tocarla… lo matare tan lentamente que rogara por que le corte la garganta lo mas rápido posible- amenazo el youkai, estaba desesperado, raro en él, sin embargo así era, estaba que no lo calentaba ni el sol, deseaba encontrar a Aome, la había visto tan malherida que tenia miedo de perderla.
-No se donde esta… Sesshoumaru… -respondió Kikyo con dificultad –Yo también deseo encontrarlos- susurro con las palabras entrecortadas debido a la poca respiración que le otorgaba la situación y con un solo movimiento Sesshoumaru guardo la espada y dio media vuelta para después empezar a caminar hacia el lugar donde había sido la explosión. Kikyo no tuvo otra opción mas que seguirlo, solo rezaba para que Inuyasha estuviera bien, no soportaría perderlo una vez más.
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Continuara!!!!!
espero que les haya gustado... esta algo... no se... ustedes comentenmelo por medio de sus reviews que me llena de alegria recibir... y otra vez... disculpen la demora.... en fin ... me retiro por ahora cuidense musho y los veo la proxima vez... Shao...
