Capítulo 9
A la mañana siguiente Sakura despertó ajena a los acontecimientos de la noche anterior, salió de la cama con cuidado de no despertar a Meiling, quien para sorpresa de la joven aún no había despertado, después de tomar un baño salió hacia la cocina para prepararse un café, cuando encontró a Takumi sentado en uno de los sillones con la mirada fija al frente, así que se acercó a él.
-Takumi, ¿estas bien?-preguntó Sakura colocandose frente a él, al verla el joven dio un respingo ya que no la había escuchado acercarse, ella lo miró con detenimiento observando qué tenía unas grandes ojeras
-Ah, Kinomoto, ¿necesitas algo?-
-no, solo te vi aquí sentado, parece que no dormiste anoche, ¿estás bien?-
-si, es solo que como no pude dormir baje aquí-respondió Takumi reprimiendo un bostezo, fue ahí donde la chica reparó en un detalle, el joven no llevaba sus acostumbradas camisas de manga larga, por lo cual pudo darse cuenta de algo que nadie sabía, Takumi tenía un tatuaje en su brazo derecho, era azul y parecía ser un animal, pero Sakura no lo pudo identificar
-voy a preparar café, ¿gustas uno?-preguntó sin dejar de ver el brazo, Takumi se dio cuenta de eso y rápidamente lo cubrió con su mano
-no gracias, estoy bien, subiré a mi habitación para tratar de dormir un poco-la joven lo miró alejarse aún pensado en ese extraño tatuaje, pero decidió no indagar más en eso, así que retomo su camino a la cocina, más tarde se encontraba preparando el desayuno cuando sintió unos brazos rodeando su cintura
-buenos días Sakura-saludó Syaoran recargando su cabeza en el hombro de la chica
-buenos días Syaoran, ¿dormiste bien?-
-no mucho pero estoy bien, ¿y tu?-
-algo, Meiling y yo estuvimos conversando de todo lo que ha pasado últimamente, dormimos hasta tarde, pero estoy bien, no te preocupes-la joven volteo a verlo para darle un ligero beso en los labios, el chico le correspondió colocando sus manos en la cintura de Sakura, continuaron besándose por un largo momento hasta que una tos que provenía de la entrada de la cocina los hizo separarse
-chicos, no quisiéramos interrumpir su momento romántico, pero el desayuno se esta quemando-dijo Eriol con una sonrisa, junto a él se encontraban Lian y Meiling quien sostenía a Kero entre sus brazos, el pequeño guardián se retorcía tratando de soltarse, mientras les gritaba a ambos jóvenes
-¿qué rayos creen que hacen?, ¿acaso no se dieron cuenta que estabamos aqui?- el rostro de ambos estaba completamente rojo, se separaron volviendo su atención al desayuno que habían quemado, comenzaron a preparar uno nuevo mientras que los otros jóvenes no paraban de reírse. Una vez terminaron de cocinar de nuevo comenzaron a comer, sin que Eriol y Meiling dejarán de molestarnos por lo que había ocurrido
-chicos, ya dejen de molestarlos, como si a ustedes no les hubiera pasado lo mismo- dijo Lian calmando a los dos jóvenes
-tienes razón primo de Syaoran, eso me ha pasado al menos tres veces y fue peor para mí, por qué quién nos vio era la mamá de Tomoyo, ella reaccionó peor que nosotros- respondió Eriol
-yo si puedo burlarme, ya que eso no me ha pasado a mí- mencionó Meiling sonriendo
-¿en serio?, ¿no has tenido novio?-preguntó el mayor de los Li sorprendido
-claro que sí, pero para ser sincera nunca nos besamos- confesó la joven china sorprendiendo a los demás
-increible, entonces ¿nunca besaste al chico tuerto?-
-espera, ¿porque crees que hablo de él?-
-la forma en que te mira y en la que tu lo miras, es muy evidente que algo hubo entre los dos, además en una ocasión escuche una conversación entre él y el otro muchacho-
-¿de qué hablaban?-preguntó Syaoran curioso
-de tu novia y de mí adorada prima, pero no entraré en detalles, ademas mas que platica, el tal Ryu era el único que hablaba mientras que el otro solo lo miraba asintiendo o negando a lo que escuchaba- respondió Lian, ambas chicas y Syaoran solo lo miraban preguntándose de qué habrían hablado
-hablando de Ryu, no ha bajado a desayunar-mencionó Eriol
-es extraño, ese mocoso diario está aquí abajo desde temprano- secundo Kero extrañado
-tal vez hoy se quedó dormido-sugirió Lian
-puede ser-dijo Syaoran
-y el flojo de Takumi no ha bajado, el fue quien sugirió entrenar por la mañana- se quejó Meiling cruzando los brazos
-no creo que vaya a bajar hoy, cuando baje para preparar el desayuno lo encontré aquí, dijo que no había dormido nada en toda la noche- explicó sakura
-ya veo, al menos descansaré por hoy- dijo la joven china mientras seguía comiendo, después de un rato terminaron de desayunar y salieron a entrenar al jardín, a excepción de Lian quien subió a su habitación.
Ya en la tarde, se encontraban descansando en la sala mientras conversaban.
-¿no creen que es extraño?, no hemos visto a Ryu en todo el dia- dijo Eriol mirando a sus amigos
-tienes razón, pero tal vez sigue en la habitación de Takumi-respondió Sakura con algo de inseguridad
-ni siquiera he visto que ese mocoso baje a comer algo-mencionó Kero
-si tanto les preocupa, vayan a la habitación de Takumi, seguramente está ahí-sugiro Tomoyo quien había llegado en el transcurso del dia
-ire a ver si está ahí- dijo Meiling levantándose del sillón
-te acompaño Meiling-Syaoran fue detrás de ella, ambos caminaron hasta la habitación del joven japonés, al llegar ahí tocaron a la puerta, pero al ver que nadie respondía, entraron viendo que solo estaba Takumi ahí, seguía dormido pero parecía estar teniendo una pesadilla, así que se acercaron para despertarlo
-hey, Takumi despierta- dijo Syaoran tocando el hombro del joven japonés
-no… de...dejenla...fue mi culpa, yo...yo la mate…-murmuraba entre sueños, los dos jóvenes mostraron confusión a lo que escucharon, Syaoran lo sacudió con más fuerza hasta que logró despertarlo -¿qué hacen aquí?- preguntó sobresaltado
-buscábamos a Ryu, no lo hemos visto en todo el dia, ¿sabes donde esta?- dijo Meiling mirándolo, el joven recordó lo acontecido la noche anterior, así que no tuvo más remedio que mentir
-no lo se, supongo que podría estar en la biblioteca, hay muchos libros ahí, tal vez esté leyendo-
-¿hay un biblioteca en esta casa?- preguntó Syaoran
-si, está en el sótano-respondió cubriendo su rostro con su mano derecha, Syaoran asintió saliendo de la habitación, Meiling lo siguió pero se detuvo en la puerta volteando a ver al joven que seguía en su cama
-cuando entramos estaban hablando entre sueños, decias que era tu culpa y que tu habías matado a alguien, ¿porque decías eso?- cuestionó la chica seriamente, Takumi la miro molesto levantandose y acercandose a ella
-olvida lo que escuchaste ¿de acuerdo?, y dile lo mismo a tu primo, no es de tu incumbencia-
-¿a quien mataste?- volvió a preguntar Meiling
-¿acaso eso importa?, ha sido mucha gente, esa fue la razón por la que fui a la cárcel, ¿no?- antes de que la joven dijera otra cosa cerró la puerta recargando su espalda en ella y dirigió su mirada al cajón donde guardaba las únicas tres fotografías que conservaba -al parecer sigo soñando con lo que ocurrio ese dia, ¿acaso te hace feliz eso?-
Meiling bajo a la sala solo para ver que no había nadie ahí., supuso que se encontrarian en el sótano así que bajó, había dos habitaciones ahí abajo, pero solo una de ellas se encontraba abierta, entro y viendo el interior no pudo evitar soltar un grito de asombro
-todos hicimos lo mismo Meiling- dijo Tomoyo acercándose a ella
-esto es increíble, ¿verdad?- preguntó Sakura mirando a su alrededor, la habitación era enorme, tenía varios estantes, todos ellos repletos de libros, los cuales Eriol y Syaoran ya se encontraban mirando
-no pense que habria tantos libros acerca de la magia en esta casa- mencionó Syaoran hojeando un par de ellos con avidez
-tienes razón, incluso aquí hay unos que no puedes encontrar en el consejo de magos, ni siquiera en el concilio- secundó Eriol
-¿en serio?, me preguntó cómo los consiguió-respondió Sakura, Kero volaba sobre los estantes cuando su mirada se dirigió a un libro en específico, lo tomó y se lo mostró a la chica
-mira esto Sakura, este libro habla acerca de las cartas Clow-
-eso no puede ser verdad- respondió ella tomando el libro y abriéndolo, para su sorpresa en él se encontraban descritas todas las cartas y sus efectos, incluida la carta que ella misma había creado, también la mencionaban como la nueva dueña de tales cartas -qué extraño, ¿quién podría saber tantos detalles de las cartas?-
-Clow no escribiría un libro sobre sus creaciones, así que tuvo que ser otra persona, ¿pero quien aparte de nosotros sabía tanto acerca de ellas?- mencionó el pequeño guardián, la maestra de las cartas continuó mirando el libro hasta que encontró el nombre del autor
-Kenji Rokujo, ¿quién será ese hombre?- preguntó confusa
-no lo se, nunca habia escuchado ese nombre, pero me gustaria saber como hizo para averiguar todo esto- respondió Kero mirando el libro con desconfianza
-aquí hay muchos libros interesantes, pero Ryu tampoco está aquí- señaló Tomoyo
-¿seguros que Takumi dijo qué Ryu estaba aquí?-cuestiono Eriol
-dijo que lo más seguro era que estuviera aquí- respondió Syaoran
-¿entonces dónde estará?, no habrá salido, ¿o si?- dijo Meiling, entonces Sakura recordó lo que Ryu le había dicho días atrás
-hace un par de días el y yo estábamos hablando pero me dio la sensación de que se estuviera despidiendo de mi, ¿tal vez ya había planeado irse?- recordó la joven japonesa
-entonces Takumi debe saber exactamente que pasa, vamos a preguntarle- sugirió Tomoyo, los demás asintieron saliendo del lugar, encontraron a Takumi en la cocina bebiendo agua, así que se acercaron a él
-Takumi, ¿donde está Ryu?- cuestionó Syaoran
-¿no está abajo?, entonces no se donde mas podría estar- mintió el joven sin mirarlos
-no mientas, tu debes saber dónde está-
-¿porque debería?-
-eres su amigo, si a alguien aqui le diria a donde fue, ese eres tu- Takumi los miro y respiro profundo antes de responder
-lo siento, pero no puedo decirles, me hizo prometer que no diría nada-
-por favor, dinos donde esta, el podría estar en problemas- pidió Sakura mirándolo a los ojos, el solo la miraba sin decir nada, meiling se acercó a él tomándolo del brazo
-se que el te preocupa más que a nosotros, dinos donde esta-
-yo...yo no se donde esta exactamente- respondió finalmente el joven japonés
-¿porque se fue?- preguntó Syaoran
-el fue con la persona que lo envió aquí hace una semana, dijo que tenía que volver o si no ellos vendrían y tratarian de matar a la señorita Kinomoto, él fue para tratar de convencerlos de que tu no estabas aquí y de esa forma ellos fueran a buscarte a otro lugar- terminó confesando Takumi mirando a Sakura, ella y los demás lo miraron sorprendidos
-¿porque haría eso?- cuestionó la joven
-le pregunté lo mismo, pero él está dispuesto a hacer lo que sea necesario para protegerte, aun si eso implica ir con el enemigo y poner su vida en riesgo-
-el no puede hacer eso, podría estar en peligro, ¿estás seguro que no te dijo a donde iría?- interrogó Tomoyo
-solo me dijo que iría a Tokio, no me dijo nada más, supongo que para evitar que fuera tras el-
-llamaré a Nakuru, ella junto a Spinel podría ayudarnos a buscarlo- dijo Eriol sacando su celular
-no te preocupes, lo encontraremos antes de que le pase algo malo- mencionó Meiling mirando a Takumi
-eso espero- respondió el aludido sin mucha seguridad
Tokio, Japón
Ryu despertó aun adolorido por los golpes de la noche pasada, con esfuerzo se sentó recargando su espalda en la pared, su mano izquierda sujetaba su torso el cual, seguramente, estaba lleno de moretones, su mano derecha recorría su rostro tratando de quitarse los restos de sangre seca, mientras hacía eso recordó algo, por lo que llevó su mano a su pierna encontrándose con la daga que había escondido la noche anterior, iba a sacarla cuando la puerta de la habitación se abrió.
-miren quien ha despertado, ya te habias tardado, comenzaba a creer que habías muerto, en fin espero que ahora si estes dispuesto a decirme donde esta Sakura Kinomoto-dijo Tao Liang entrando y mirando a Ryu con una sonrisa, el japones solo lo miro sin decir nada lo que causó que el hombre chino se acercara a él y poniéndose a su altura lo golpeó en el rostro -¿sigues sin querer contestar?, enserio, no quiero matarte, pero si sigues con esta actitud no me dejaras otra opción- aclaró dándole otro golpe
-de...de acuerdo, te...te lo diré- contestó Ryu entrecortadamente enderezandose mientras lentamente su mano derecha se dirigía al lugar donde estaba oculta su daga
-¿en serio?, debiste haber dicho eso ayer, asi no tendria porque dejarte así, honestamente me estaba cansando de esperar, ¿dónde está?- celebró el mayor colocando su mano en el hombro del joven
-es...esta en… como si fuera a decírtelo- dijo sacando el arma y clavandola con fuerza en el hombro de Tao Liang, quiso apuñalarlo por segunda vez, pero los guardias del hombre chino lo sujetaron y desarmaron
-eres un idiota, ¿en serio creíste que podrías matarte?, esto duele, creo que debo enseñarte un poco de respeto- mencionó el hombre tomando la daga, que había caído al suelo y acercándose a él
-¿qué… vas a hacer?, ¿matarme?- cuestiono Ryu tratando de soltarse del agarre de los guardias, pero sus heridas impedían que lo hiciera con más fuerza
-no, eso sería un castigo demasiado suave, ya sé que hacer, ¿ves esta cicatriz que tengo en mi rostro?- respondió señalando a su rostro el cual tenía una marca que recorría, desde su ceja izquierda hasta la boca sin dañar su ojo -te hare una igual, ¿qué te parece?- dijo quedando cara a cara con Ryu, antes de que el joven pudiera contestar sintió el filo de la daga hundirse en su rostro y la sangre correr por lo que soltó un grito de dolor
-señor, deberia ir a atenderse esa herida, está sangrando mucho, nosotros nos encargaremos de él, no se preocupe- recomendó uno de los guardias con precaución, Tao asintió y se levantó
-si, tal vez deba hacerlo, vuelvan a darle un par de golpes, pero recuerden, no lo maten, ah, tambien revisen que no traiga otro juguetito como este- ordenó saliendo de la habitación sujetándose el hombro herido, los guardias asintieron comenzando a golpear a un muy lastimado Ryu que nada pudo hacer para defenderse.
Horas más tarde Tao Liang regreso a la habitación con su hombro vendado e inmóvil y se acercó a sus hombres
-señor, ¿se encuentra bien?- preguntó uno de los guardias inclinándose en forma de saludo
-si, ¿lo revisaron bien?, ¿no tiene ningún otro juguete desagradable?- cuestionó mirando a Ryu quien yacía inconsciente con el rostro lleno de sangre
-sí señor, no encontramos nada más- en ese instante el hombre chino recordó que él le había dado algo al chico cuando lo mando a Tomoeda
-espera, ¿no traía consigo un teléfono celular?-
-no señor, aparte de la daga no tenia nada mas- la respuesta del guardia hizo a Tao sonreír ya que eso le daba una idea para lograr su cometido
-eso es bueno, gracias a eso terminare con Sakura Kinomoto más rápido de lo que pensé- mencionó tomando su teléfono para llamar al que le había dado a Ryu, el cual seguramente estaba en el mismo lugar que la maestra de las cartas.
Ignorando lo que pasaría se encontraban todos los jóvenes en la sala charlando acerca de lo que Takumi les había contado
-Nakuru y Spinel trataran de buscarlo, pero no asegura nada, después de todo el no posee nada de magia lo cual hará más difícil localizarlo con rapidez- dijo Eriol quien estaba cruzado de brazos sentado en uno de los sillones
-tal vez ya no esté en Tokio, puede que le hayan creído y ahora esté en otro lugar- mencionó Tomoyo
-podría ser, al igual que es posible que siga ahí, así que es mejor buscarlo- aclaró Syaoran quien estaba de pie a lado de Sakura, en ese momento se comenzó a escuchar sonar un teléfono en la habitación donde estaban, más específicamente en el sillón donde se encontraba sentado Takumi, así que lo tomo con extrañeza
-¿esto es de alguno de ustedes?- preguntó mirándolos, ellos negaron rápidamente mirando el aparato con un poco de temor
-creo que es de tu amigo, la noche en que llegó lo vi dejándolo ahí, supongo que lo olvido- respondió Lian Li entrando a la sala
-ya veo, debería contestar, puede que sea él- dijo el joven japonés, se dio cuenta que era una videollamada por lo que puso el celular frente a él antes de contestar
-vaya hasta que alguien responde, tu eres el sujeto que también estaba en prisión, ¿cierto?- los jóvenes escucharon la voz que provenía del teléfono, la cual no identificaron a excepción de los provenientes de China
-Tao, es el, ¿verdad?- preguntó Meiling en voz baja mirando a sus primos, quienes solo asintieron
-¿tu quien eres?- cuestionó Takumi mirándolo
-digamos que soy un amigo de Ryu, tengo un par de preguntas para ti-
-¿dónde está Ryu?- interrumpió el japonés con urgencia
-que maleducado, yo preguntare primero, Sakura Kinomoto está ahí, ¿verdad?- soltó Tao Liang sorprendiendo a los que se encontraban en la sala, la aludida trató de acercarse, pero con una seña de su mano Takumi lo impidió
-no se de qué hablas- respondió con firmeza, lo cual causó que el hombre chino soltara una carcajada
-se que ella está ahí, no mientas como lo hizo tu amigo, tuve que castigarlo a causa de eso-
-¿dónde está Ryu?- volvió a preguntar el japonés con furia
-vaya que eres preguntón, está aquí conmigo, pero no se si quiera verte, veras, el muy idiota trató de matarme por lo que tuve que disciplinarlo con dureza, así que no se encuentra en buenas condiciones- soltó Tao provocando que los jóvenes se preocuparan
-muestramelo-
-si insistes- respondió con una sonrisa dirigiendo el celular hacia donde estaba Ryu inconsciente -hey despierta tu amigo quiere hablar contigo-
-¡Ryu!- gritó Takumi a la pantalla al ver el estado en que se encontraba su amigo
-te dije que no podría hablar contigo- dijo el hombre volviendo a aparecer en la pantalla -tu amigo creyó que podría mentirme y salirse con la suya-
-imbécil, ¿qué es lo que quieres?-
-algo muy sencillo, tu me entregas a Sakura Kinomoto y yo te regreso a tu querido amigo- declaró Tao Liang con dureza, los que se encontraban en la sala miraron a Takumi con temor
-no se donde está- respondió el joven con un poco de temor en su voz
-no me gusta que me mientan, ¿sabes qué?, por cada vez que hagas eso le cortaré un dedo a tu amigo, ¿qué dices?- amenazó causando que el joven japonés palideciera y comenzara a temblar -si, me parece una buena idea, chicos sujeten su mano, este sujeto ya me mintió una vez-
-¡espera!- gritaron al unísono Sakura y Takumi , pero afortunadamente Tao solo escucho la voz del último
-¿vas a aceptar?- Takumi miro a la maestra de las cartas, quien asintió casi imperceptiblemente
-si, te entregaré a Kinomoto- respondió sorprendiendo a los demás
-estupendo, te enviare un mensaje más tarde indicando donde los estaremos esperando- dijo el hombre chino colgando el teléfono, el joven hizo lo mismo mirando a los que se encontraban ahí, quienes lo miraban con furia
-tengo que hacerlo-
-tiene razón, tenemos que salvarlo, incluso si yo tengo que arriesgar mi vida- mencionó Sakura colocandose al lado de Takumi y dejando a los demás sin habla.
