Hola a todos! Este capítulo será totalmente Hibiya x Momo x Davis. Lamento la tardanza...

Yuma: sos muy cruel Kisha

Kisha: :'c a muchas las autoras les pasa, sólo quería ser popular.

En fin, los personajes le pertenecen a JIN o Shizen no Teki— P.

(Excepto Davis, claro)

Mini aclaración: Este cap esta en el mismo espacio/tiempo que el anterior, pero desde otro punto de vista.

¡Disfruten!


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Capítulo 9: Sekai wa Koi ni oshite iru

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...

Su cuerpo estaba en la playa, pero su mente no.

Últimamente pensaba demasiado en otras cosas. En ese extraño "15 de agosto", en su familia, en Davis, en los chicos.

...
En Hibiya.

Y de repente, otra vez risas, luces brillantes, gente, mucha gente rodeándola, una carta cayendo... y agua mojándola.

...

Quizo ignorarlo... Se miró preguntándose si se veía presentable. Digamos que no había mucho trabajo que hacer, mas que buscar una bikini que combinara con su tono de piel. Algo que su amiga, Ayano, no pasaba por alto.

— Este te quedará de maravilla, resalta bien tus curvas y además... Un poco de sensualidad no mata a nadie —Anunció la castaña, mostrándole un bañador negro con detalles celeste turquesa.

— Gracias..supongo—Musitó la rubia recibiendo la recomendación, a veces Ayano era algo pícara respecto a la ropa. Su amiga no ignoró ninguna acción que hiciera.

— Es un lindo color... ¿No te parece?

— Sí, por supuesto que lo es.. es tan... —

Ahí entendió...
Celeste. Ropa. Hibiya. El beso.

— ¡Ayano! —Gritó la avergonzada Momo, haciendo que la otra empezara a reírse divertida.

— Calma niña, disimula un poco tu sonrojo. Tienes que contarme todo —Sonrió la chica.

— Ya Ayano —Sonrió Kido mientras se ponía su buso violeta sobre su bañador negro liso y tomaba de su jugo de manzana.

— Es que... Estoy segura que algo oculta, y me duele que no me lo haya contado —Fingía llorar la joven cubriéndose la cara con su bufanda.

— Disculpa Ayano, es sólo que... Es incómodo... —Se sonrojaba Momo quitándose la ropa y colocándose la bikini recomendada.— Verás... Hibiya.. M-me.. besó — Una pequeña sonrisa se formó en sus rosados labios.

...

Como era de esperarse, Kido estaba atónita y Ayano se cubrió la boca con las manos.

— ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Dónde? ¿Cuándo? Oh, esperen... eso ya lo sabía —Preguntaba la joven de largo pelo castaño oscuro golpeándose suave y tiernamente en la cabeza.

— Cielos Ayano, no eres la misma de siempre —Comentó Momo.

— Es que... me intriga mucho. Disculpen mis griteríos —Se disculpó tomando sus cosas, dispuesta a irse al living.

— Tranquila... pues, fue mientras volvía a casa. Sólo bailamos y nos reímos un rato, y entonces... Me besó.

— Eso no pasa a menudo, ¿tú qué dices Kido?

— Concuerdo... Hm... Voy a buscar a Kano a su cuarto y a Mary que no sé donde esta... Ustedes bajen, más tarde me contarás todo Momo, esto sí que es un avance —Acotó seriamente Kido yéndose del cuarto, mientras las dos chicas se dirigían al living.


Justo mientras bajaban por las escaleras, notaron a Shintaro, Seto, Hibiya y Davis, esperando en los grandes sillones.

Ayano retrocedió al ver que la rubia no estaba a su lado, sino mucho más atrás.

— ¿Estas bien?

— Él está ahí, no sé como reaccionar ¿Debería ignorarlo? — La chica temblaba y sus mejillas ardían.

— Calma Momo — Tomó su mano ayudándola a terminar de bajar las escaleras — Sólo actúa como si nada hubiera pasado, pero demuéstrale que no haz olvidado lo que pasó... Aunque él bien sabe que no lo olvidaste — Sonrió con sinceridad.

— Tienes razón... Supongo que debo intentarlo —

...

Entraron al living y se sentaron sin más. Pero Ayano de repente ya no estaba, por lo que habían decidido que Shintaro fuera a buscarla.

— Davis, esa consola es la última que salió al mercado... ¿Cierto? —Indagó Seto, mientras le daba a Haruka más brochetas para que comiese.

— Así es, ¿Alguien quiere jugar? ¿Hibiya? —Sugirió el pelirrojo.

— No gracias, no creo que te guste perder —Comentó Hibiya fingiendo orgullo, si bien en el fondo reconocía ser un patético jugador (Considerando que él pasó la mayor parte de su infancia en el campo, dónde difícilmente conseguía algo de tecnología).

— Vamos, ¿por qué no hacerlo más interesante? —Acotó Takane, que al oir la palabra "consola" ya se había quitado sus cascos.— Al mejor de tres, el que gane ganará una cena pagada por mi, ¡con la compañía de la bella Momo! —Acercó a la aludida al sillón.

— ¿¡Cómo!? ¡Takane! ¿Qué haces? —Gritaba la rubia, totalmente abochornada, intentando zafarse de la mano de la morocha.— Los chicos no quieren competir por eso.

...

Aunque al principio de la propuesta, ni Davis o Hibiya prestaba atención (porque Davis tiene suficiente plata para una cena, y Hibiya con un sándwich de calabaza se conforma), al escuchar el final, ya estaban decidiendo con calma, qué tipo de juego, tipo de dificultad y con qué control jugarían.

Empezaron los dos a jugar como si de ello dependiera su honor (pues que en Japón, el honor es muy importante), en un ambiente rodeado de truenos y relámpagos. Y siendo observados por Haruka, Seto, Momo y Takane.

— Esto no puede estar pasando —Murmuró la joven de grandes atributos.

— Tranquila, en el fondo tú sabes muy bien a quién apoyar —Dijo Takane, golpeándola levemente con el codo.

— P-puede ser... Pero, no entiendo por qué aceptarían... Seguro quieren una cena gratis —

— No te preocupes Momo, reconozco que los hombres somos algo complicados de entender — Dijo Seto con serenidad dejando que las dos chicas se sentaran a su lado.

— Ten Momo, te ves preocupada. Come un dango, los compró Takane y son deliciosos —Sugirió Haruka con una gran sonrisa.

— ¿D-d-dango? —Dijo la rubia, con ojos soñadores.

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Al cabo de unos minutos, Davis le había ganado a Hibiya, y luego de discutir con el tsundere, acordaron que se cumpliría lo dicho, mas al voltearse, notaron que nadie estaba poniendo atención a la discusión.

— ¿Momo? —Preguntó Hibiya.

— Dango, dango, dango —Decía su amiga, comiendo con felicidad su comida.

— Disculpen chicos, yo compré estos aperitivos, y como ven, Momo esta comiendo conmigo, Haruka y Seto. Pero si quieren, antes de que se terminen todo, vengan —Comentó la de dos coletas, alcanzándoles un oniguiri a cada uno.

Así, los dos comieron con cascadita en los ojos. A veces la gamer podía ser muy cruel cuando se lo proponía.
— Hibiya, ¿no es delicioso? —Cuestionó Momo sin más.

— Eh... —Musitó el chico, sonrojándose un poco por recibir palabras suyas.

— ¿?... ¡Oh! Emm... Jeje... Disculpa, etto... ¿Quieres? —Balbuceó al recordar la situación incómoda que se formaba entre ambos.
— ¡Claro! —Afirmó acercándose rápido a ella, para tocar su mano,y así sostener el vaso de jugo de mango.

...
Se miraron un poco nerviosos, y sólo un beso podía calmar con tanta tensión, o eso pensaban todos.
— ¿Chicos? —Indagó Seto viendo cómo de repente Momo y Hibiya empezaron a reírse, provocando incertidumbre en todos los demás. Si bien en parte estaban contentos de que la pareja se haya arreglado.


La playa lucía espléndida, brillante, limpia, serena y relajante. Todos reían y se divertían a lo grande.

Y Davis miraba a Momo muy sonrojado, intentando tomar su mano, pero los nervios lo vencían. Si no lo hacía pronto, ella se iría, o peor, se daría cuenta de sus acciones y lo evitaría.

Siempre fue muy tímido, tanto que sus sentimientos por ella eran algo notorios, con sólo verlo cuando la observaba.
— M-Momo... —Susurró.

— ¿Dime? —Respondió ella con felicidad.

— Esta noche, habrá un festival en la playa, ¿quieres ir conmigo? —

— Eh...¡sería genial! —

— ¡¿En serio?!

— ¡Claro! Somos como una familia. Los chicos, Hibiya, tú... ¡Todos! —

Davis suspiró... No se refería a eso.

— Momo... Pensaba en verdad... tú y yo... Como pareja, solos... En el festival —

— Oh... jeje... perdón, no lo consideré así —Se disculpó nerviosa — Verás... Ya voy a ir con alguien más... Igual, no te dejaremos solo, estamos todos en grupo ¿no? —

— Sí, sí, claro —

...
Sonrió la dulce Momo y siguió tomando sol.

— Hibiya se ve preocupado últimamente ¿no crees? —Acotó el chico sin notar que había dado en un punto frágil.

— ¡Ah! P-puede ser —Respondió sintiendo su corazón latir rápidamente.

— ¿Tendrá que ver con lo que pasó el "15 de agosto"? —

— ¿Cómo? ¿"15 de agosto"? ... ¿Acaso... pasó.. algo? —

— Fue el día en el que todos se conocieron... Y... Ahora suelen decirle "15 de agosto" a las fechas importantes que marcaron sus vidas.

...

Todo se detuvo por un momento. Un recuerdo apareció.
Era ella misma, sonriente, diciendo: "¡Voy a decirle lo que siento! No tengo que dudar más. ¡Hoy se lo diré!"

...

— ¿Momo? ¡Momo! ¡Despierta por favor! —Gritaba una voz muy lejana— No quiero preocupar a los demás... ¡Por favor! — La voz era más cercana de repente.

— ¿Davis? — Musitó débilmente.

Estaba sentada; los chicos no habían notado la escena; Davis la estaba sosteniendo entre sus brazos.

— ¡Momo! — Dijo alguien acercándose con rapidez.

— Hibiya... Jeje, tranquilo. Estoy bien... —

— Entonces ¿por qué te está abrazando? Te vez pálida... — Su voz sonaba seria, preocupada y en parte... molesta.

— Sólo me mareé un poco, no te preocupes. Ya se me fue — Sonrió incorporándose lentamente.

Mas la situación se había tensado. Los dos chicos se miraban con rabia, y lo peor era que Momo no entendía por qué.

— Voy a jugar al voleyball playero con Ayano... ¿Vamos? — Comentó ella.

— Me quedaré aquí — Sentenció Hibiya acomodándose en la sombra mientras llegaba Shintaro y lo imitaba tranquilamente.

— Y yo... emm... Iré a nadar con los otros — Dijo con timidez el pelirrojo tomando su tabla.

...

Al cabo de unos minutos, Momo vio a Haruka, enterrado, y una pequeña ola dirigiéndose hacia él. Y quiso intercambiar lugares.


La noche apareció, y Seto y Mary aún no se hallaban en la casona.

Las chicas se habían puesto sus mejores kimonos, ligeramente cortos, y con el pelo recogido.

Momo había dado vuelta de un lado para otro, esperando la respuesta a la pequeña carta que había escrito en el viaje.

— Alguien toca la puerta —Llamó Kido terminando de arreglar el peinado de Takane, que después de mucho insistir, había aceptado arreglarse el cabello.

— ¡Voy! —Dijo la rubia, corriendo a abrir la puerta.

...
Se encontraba Hibiya, algo impaciente.
— ¡Hibiya! —
— Tengo que hablar contigo, rápido —Dijo tomando su mano y llevándola a una habitación desocupada.

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Apenas entraron a un cuarto, el muchacho cerró la puerta suavemente y caminó hacia una ventana, mientras Momo lo miraba con incertidumbre, totalmente quieta, justo detrás de él.

— ¿Q-qué necesitabas? —Preguntó, dando gracias de que la leve luz de la luna, no mostrara sus mejillas rosadas.
— ... —Él se volteó mostrándole la dichosa carta— Explicame —Sentenció con seriedad.

El corazón de la joven latía con fuerza y sus manos se movían con inquietud.

— S-sólo... Quería invitarte a ir conmigo al "Natsu Matsuri" en la playa... —

— ¡¿Eres idiota?! ¡Me vuelves loco! — Su rostro se enrojeció por tanta vergüenza.

— ¡Idiota serás tú! ¡Sólo quería ser amable! ¡¿Sabes lo difícil que es esto?! —

— ¡¿Y por qué yo?! ¡Podías invitar a Davis... por ejemplo! —

— ¡P-porque pensé que te gustaría! ¡M-me..gusta estar a tu lado! —Se sonrojó, si bien intentaba sonar firme.

— Torpe... También me gusta estar a tu lado, sino... no te habría traído hasta aquí, ni me tomaría tantas molestias —

Se miraron unos interminable minutos. Hibiya sentía como de repente, todo el mundo parecía estar bien.
Nada del pasado interfería, no sentía esa tristeza por intentar olvidar todo, ¿o sí?

— ¿Hibiya? ¿Qué sucede? -

— T-te lo cuento más tarde... vamos.. Estoy seguro de que quieres ir al Natsu Matsuri —

— ¿Cómo estas tan seguro? —

— Estas usando un bonito kimono y estas muy bien arreglada, pareciese que estas ansiosa por ir —

— ... Bueno... Este sería mi primer Natsu Matsuri recordado —Sonrió tomando su mano. Eso entristeció un poco al muchacho.

— Es cierto...

— Tranquilo, es mejor de que lo que piensas. Siento que todo va a salir bien si estamos juntos —

— ... Vamos entonces, no querrás llegar tarde —Se dirigió el joven, siempre al lado de ella, a la entrada de la casa, dónde todos esperaban y hablaban sobre lo que harían allá.

— Momo...

— ¿Dime?

— Puede ser... Sólo "Puede ser" ... Que te veas... preciosa esta noche — Miró al frente para ocultar su rostro.

— ¿Esta noche? — No procesaba lo que el castaño decía.

— ¡Todos los días, las 24 horas! — Admitió.

— Gracias... Eres muy lindo realmente — Sonrió tiernamente caminando con firmeza.

Porque ..."Puede ser" ... Y con eso me conformo para sonreir


El festival estaba muy iluminado, pero había más gente que luces. Por otro lado, se llenaba de música, risas, diversión y felicidad.

— Qué curioso... Me recuerda a mi primer año nuevo, siento que lo estoy viviendo por fin —Musitó Momo.

— ¡Vamos! ¡Hay muchas cosas bellas allá y ahorré suficiente —Sonrió Mary con felicidad mientras se escabullía entre la gente.

— Esta niña... — Murmuró Kido llevándose una mano a la frente - Si no le alcanza la plata, Ayano tendrá que pagar por ella.

— Ni lo menciones —Lloraba Ayano justo antes de mirar un sector con tiernos llaveritos artesanales y dirigiéndose ahí.

— Ven Momo, ¡vamos a la playa a buscar un buen lugar para los fuegos artificiales! —Anunció Takane mientras Haruka les mostraba un gran mantel, una guitarra, cajas de pequeñas pirotecnias, encendedor y un mapa por si se perdía alguno.

— Oh, sí, sí —

Kido, Mary y Ayano se encontraban entre las galerías comprando detalles, Kano, Davis y Seto estaban junto a un grupo de personas que admiraban a personas bailar y tocar música, mientras que Haruka, Takane y Momo reservaban un lugar como los demás, y Shintaro y Hibiya los miraban desde no muy lejos.

— Kisaragi, ... ¿Qué tal si quisiera devolverle el favor a alguien? — Indagó Hibiya.

— Alejate de mi hermana, niño.

— ¡¿Qué?! ¡Nononono! ¡Nadie dijo que hablaba de la abue...

— ¿La abue..?

— ¿De la.. bue...na.. Momo...?

— ¿Dices que ella es atractiva?

— ¡N-no! Bueno..

— ¿Momo no es atractiva? ¿Te burlas de mí? Estuve toda la secundaria intentando que ningún idiota la lastimara o le coqueteara... Incluso intenté dejártela a tu cuidado el "15 de agosto" ¡Y mira como termino todo!

Un silencio se produjo. La gota que rebalsó el vaso.

— Disculpa Kisaragi, no es lo que quise decir...

— No me malentiendas, no te hecho la culpa ni nada parecido... Te lo agradezco... Sé que te preocupas por ella, y además... Tú la ayudaste mucho más que yo — La miró con nostalgia. — Entiendo que ahora no quieras hablar... Pero te diré que: El simple hecho de que la acompañes, ya es un gran favor para ella.

— Yo no estaría tan seguro — Murmuró con tristeza Hibiya sentándose en la arena.

— Sé que no debería ser quién te lo diga... Pero tienes que ser mas seguro con tus sentimientos. Creo que por esa razón las cosas salieron mal ese día.

...

..

Hibiya sonrió un poco al pensar que tal vez Shintaro estaba en lo cierto.


— ¿Hibiya? ¿A dónde vamos? — Preguntaba Momo. — Ya va a empezar el espectáculo de fuegos artificiales...

— Sólo vamos a comprar unos refrescos... — Respondió el chico.

— ¿Pero por qué venimos a esta parte de la playa? Estamos muy alejados del festival y por allá no están las tiendas —

Los gritos del festival se escuchaban ansiosos por el primer fuego artificial, que iluminaba el cielo con sus vivos colores rojos.

— Hablas demasiado — Afirmó Hibiya acercándola a sí mismo.

La rubia se sorprendió al sentir los suaves labios del chico, sobre los suyos. Cerró los ojos para disfrutar el momento.

...

Era maravilloso, era más de lo que esperaba.

Y lo amaba.

Amaba a Hibiya Amamiya.


.

..

...

Continuará...


Buenas... eue... Razones por las que no hice Hibimomo en el cap anterior? me gustan las otras parejas también y quería darles un espacio, ademas supuse que todo lo que siga volverá a ser Hibimomo 0-0

Espero les haya gustado este capítulo. ¡Dos Oniguiris para quiénes leyeron este fic!

Creo que se va entendiendo un poquiiito todo lo que pasó.

Natsu Matsuri es un festival de verano que hacen en Japón. Seguro lo habrán visto en muchos animes n.n

"¡Pequeña confesión!": Nunca probé el dango :'c ... creo ...

¡Saluditos grandes!