Bellemere y sus hijas se encontraban vendiendo mandarinas en el pueblo, los aldeanos andaban tranquilamente por la calle, y todo parecía que se encontraba bien, pero de pronto, comenzaron a escuchar unos gritos que procedían del mar.

Unos bandidos habían llegaron a la villa Cocoyashi dispuestos a saquearlo todo, y robarles todo lo que tenían los aldeanos. Pero estos no iban a darse por vencidos, y se abalanzaron contra los ladrones. La pelea había sido muy dura, pero los aldeanos ya estaban acostumbrados a ese tipo de amenazas desde que había comenzado la gran batida.

Bellemere, ordenó a las niñas que se escondieran en los matorrales y que se alejasen de aquel lugar lo antes posible. La casa de estas se encontraba demasiado lejos del pueblo, por lo tanto no la llegarían a encontrar.

Las tres corrían hacia su hogar, pero no se dieron cuenta de que unos bandidos las habían escuchado y que como consecuencia las empezaron a perseguir. Por lo tanto, se encontraban dos hombres siguiéndolas y otro que se había adelantado para cortarles el camino. El que se encontraba delante de todos, salió de su escondite, sorprendiendo así a las niñas y haciendo que parasen en seco.

-Vaya, vaya ¿Qué tenemos aquí?


Kai tenía los ojos rojos de tanto llorar, no podía evitarlo. Procurando hacer el menor ruido posible, se levantó de la cama y fue a coger una pequeña mochila. Una vez haber hecho esto, comenzó a llenarla de ropa y de algo de comida. Después sacó una nota que había escrito antes de irse a la cama, y la puso sobre la mesa. Fue hasta la puerta y la abrió intentando no hacer ruido. Se giró para ver por última vez aquella casa, y salió de allí para no volver.


Los hombres habían agarrado a las niñas y se disponían a llevárselas, estas no paraban de gritar, y ninguna de ellas sabía qué hacer. Un cuarto hombre se acercó a sus compañeros, y asombrado, preguntó porque habían cogido a unas niñas.

-Fíjate- dijo el hombre que tenía agarrada a Kai.- por esta niña ofrecen 40.000 berris.

-¿Tanto?- preguntó el anterior mirándola.

-Imagina en todo lo que podremos gastar ese dinero.

-¡Eso será si yo os lo permito!- escucharon una voz de una mujer que procedía de detrás de ellos.

-¿Quién eres?

-Mama- gritaron las tres niñas a la vez.

-Vaya, vaya, jajaja, asique mama ha venido a salvar a sus pequeñas.-dijo con tono burlón.

-Suéltalas.- ordenó la mujer.

-¿Y si no lo hago?

-Te las veras conmigo.

El hombre volvió a reírse ante el comentario de Bellemere.

-Bueno, hagamos una cosa. Puedes llevarte a esas dos- dijo señalando a Nami y Nojiko- de todas formas, ellas no me sirven de nada. La única que me interesa es esta- dijo alzando a Kai.

-Las soltaras a las tres.


(Presente)

Kai caminaba sin rumbo fijo mientras recordaba todo lo que había sucedido en el pasado. Cuando se quiso dar cuenta, se encontraba en un camino que llebaba a Arlong Park. Instintivamente, quiso ir a atacar a los tritones por haber intentado matar a Genzo, pero por otro lado, pensó que si lo hacía, podía meter en problemas a los ciudadanos.

No podía llegar a entender nada de lo que había sucedido, pero algo le llamaba la atención, y era el hecho de que todavía no había visto a Bellemere. ¿Dónde estará? Se preguntaba constantemente.

Decidió, que debería ir a Cocoyashi y hablar con alguien para que le contase lo sucedido, pero algo en el camino la llamo la atención. Se acercó cuidadosamente, para poder ver que era lo que estaba ocurriendo.

Pudo ver que Nojiko se encontraba de pie junto a Usopp, Sanji y Zoro. El primero estaba de pie al lado de ella, el segundo sentado y el peliverde estaba apoyado a un árbol mientras dormía. A pocos metros de allí, estaban Johnny y Yosaku espiando a los demás.

No sabía lo que estaba ocurriendo, pero por la manera de actuar de los chicos, se pudo dar cuenta de que la peliazul les estaría contando algo, y sin duda se trataba de algo importante.

Intentando hacer el menor ruido posible, se acercó a los amigos de Zoro y les imito. Estos dos, al verla casi gritaron del susto.

-Como hagáis ruido, os mato- les amenazo la chica.

-Va-vale- llegó a decir Johnny tragando saliva- ¿Que estas haciendo aquí?

-¿De qué hablan?- le preguntó ignorando al moreno.

-Nojiko, que resulta que es la hermana de Nami, está contándoles su pasado.- le comentó Yosaku.

Después de aquello, los tres se quedaron atentos a escuchar la historia que contaba Nojiko. Los dos chicos seguían escondidos detrás de unos arbustos y mientras Kai se apoyó en un árbol.

-Cuando los tritones llegaron…-seguía contando.

La rubia escuchaba atentamente la historia, consiguiendo encajar todas las piezas del rompecabezas. Por fin había podido obtener respuestas sobre cómo habían llegado a la isla, por qué los tenían sometidos y por qué tendían que pagarles. Su sangre hervía, y comenzó a apretar sus puños hasta el punto en el que podía sentir que sus uñas estaban a punto de clavarse en su piel.

Pero cuando comenzó a explicar lo que sucedió con Bellemere, sentía como se le formaba un nudo en la garganta. Al igual que los demás, ella sabía perfectamente que la mujer no tenía suficiente dinero, y dudaba que podría pagar aquel tributo, y por lo que contaba la peliazul, así había sido, por lo que comenzó a temerse lo peor.

-Entonces, Arlong, para demostrar que ocurre para aquellos que no pagaran, la mato.- se detuvo unos instantes y después siguió hablando- recuerdo perfectamente, que lo último que nos dijo fue que nos quería.- suspiró para después continuar- pero después de eso, los tritones comprobaron el talento que tenía Nami para hacer mapas…

Después de terminar su historia, Sanji se levantó con ganas de ir a pelear contra los tritones por haber hecho sufrir a Nami, pero lo único que consiguió fue un puñetazo de Nojiko.

-Te estoy diciendo que no interfieras. Si seguís diciendo que sois sus nakamas, los piratas dudaran de la lealtad de Nami. ¡Y todo su trabajo de estos últimos ocho años no serviría de nada!- esto hizo que el peliverde se despertara.

Kai podía sentir que todo dentro de ella se derrumbaba. Ni siquiera se dio cuenta de que unas lágrimas comenzaron a salir de sus ojos. Aquella mujer la había acogido, la había cuidado y la había tratado como a su propia hija. Bellemere era una mujer a la cual admiraba y adoraba, era una de las mejores personas que había conocido, pero la vida era muy injusta. Era injusta porque aquella mujer, que siempre había intentado, de todas las formas posibles, que sus hijas fueran felices, recibiera a cambio el abandono de una de ellas, y que además de eso, a causa del amor que sentía por ellas, un tritón la hubiera asesinado.

Su madre había muerto, y ella no se había enterado de nada. Y no solo eso, sino que sus hermanas habían estado solas, sobre todo la pelinaranja, la cual tenía que sufrir siendo parte de la tripulación de Arlong. Ocho años trabajando junto al hombre que asesinó a su madre delante de ella. Ocho años arriesgando su vida para salvar a su pueblo. Ocho años de sufrimiento.

Apretó la mandíbula con fuerza, no podía dejar que aquello siguiera así. Tenía que ir a por Arlong para darle su merecido. No podía tener ningún tipo de perdón.

-Pero nosotras no éramos las únicas hijas de Bellemere- escucho decir a Nojiko, lo que hizo que se sorprendiera- la verdad es que teníamos otra hermana más, se llamaba Kai. Pero un día, un año antes de que llegara Arlong, se fue.

-¿Kai?- preguntaron los tres a la vez sorprendidos, y Johnny y Yosaku se giraron para mirar a la rubia.

-Si.- contesto la peliazul extrañada.

-Te refieres a una chica, pelo rubio, con algunos mechones blancos, ojos verdes, y una cintura de escándalo y unos pechos…- comenzó a decir Sanji, diciendo lo último con ojos en forma de corazón. Pero fue interrumpido por un golpe de la peliazul.

-¿De que la conocéis?

-Vino con nosotros.- dijo Usopp.- pero desde que llegamos a la isla, se fue, y no la he vuelto a ver.

-Sí, esa idiota…- comenzó a decir Zoro- ni siquiera se para que vino con nosotros.

-Está claro- le contesto Sanji- sabiendo que se trataba de Nami, y que nos dirigíamos a esta isla, querría venir para ver si todo estaba bien.

-Cocinero, tú la conoces de antes, ¿alguna vez te dijo algo?- le preguntó el peliverde, recordando que en el Baratie habían comentado que en ocasiones la chica había trabajado en el restaurante.

-No- contesto Sanji, después de pensar detenidamente- nunca me conto nada de su pasado.

-No me extraña- interrumpió su pequeña charla Nojiko- ni siquiera durante los años que estuvo con nosotras supimos casi nada de su pasado.

Kai escuchaba la conversación y se quedó pensativa. Ya que Nojiko sabía que ella estaba allí, y que tampoco podía dejar así a Nami, se limpió las lágrimas y salió de su escondite. Todos la miraron sorprendidos, puesto que no sabían que los estaba escuchando. Kai, una vez levantada, se quitó las gafas y la sudadera, quedándose con una camiseta.

-Nojiko, ¿Dónde está la tumba de Bellemere?

-Kai- contesto la peliazul sorprendida- esta… en el acantilado.

-Bien.- dijo girándose dispuesta a irse de aquel lugar.

-Espera- le frenó Nojiko acercándose a ella- ¿Dónde has estado todo este tiempo? y…- pero se interrumpió y abrazó su hermana, dejando a esta con los ojos como platos, ya que no se esperaba aquello. Una vez que se separaron le preguntó- ¿Qué es lo que vas a hacer?

-Pienso darles una paliza a esas sardinas.

-No puedes hacer eso. Si lo haces tiraras a la borda todo lo que ha pasado Nami, y perderán la confianza que tienen en ella.

-¿Me estas pidiendo que me quede de brazos cruzados sabiendo todo lo que ha pasado? Créeme que no pienso hacer eso.

-Pero Kai…- pero esta no la escucho, se dio la vuelta y se fue hacia el acantilado.

-Déjala, cuando a esa chica se le mete algo en la cabeza, es imposible de conseguir que se olvide de ello- comentó Sanji.- además, ella no es la única que está dispuesta a pelear con ellos.


(Flashback)

En el puerto, consiguió robar un pequeño bote con el que se hizo a la mar. No estaba segura de lo que estaba haciendo, no sabía cómo podría sobrevivir a aquello. Lo único que sabía era que era peligrosa para su familia. Casi había matado a Nami, y había dañado a Nojiko. Para ella, aquello era motivo suficiente para irse.

Después de estar un par de días dejando que las olas movieran el bote, apenas le quedaba comida ni bebida. Pero por suerte, consiguió encontrar una pequeña isla. Al verla, comenzó a remar hasta la orilla y comenzó a buscar un lugar donde podría quedarse. ¿Pero dónde? No tenía dinero para pagar nada. No sabía cómo iba a conseguirlo.

Se metió en un bosque y comenzó a buscar un lugar seguro, y se sorprendió cuando escucho un ruido que procedía de detrás de ella.

-Oi, ¿Qué haces aquí?- le preguntó un muchacho de unos 13 años, con pelo oscuro el cual lo tenía un poco largo. Ella le miraba atemorizada sin saber qué hacer. El chico seguía mirándola de manera intimidante.- Te he hecho una pregunta.

-Yo…yo…

-Ese es tu nombre, ¿yo?- le contesto para después comenzar a reírse- o es que no sabes ni cómo te llamas.

-Me llamó Kai- le respondió de forma agresiva.

-Vale, Kai, no te enfades- le dijo el fingiendo tener miedo- yo soy Tobu.


(Presente)

Kai se encontraba frente a la tumba de Bellemere. No podía creerse que aquello que estaba sucediendo era cierto. Nunca había imaginado que se encontraría con que la mujer que había sido su madre, estuviera muerta. Pero aquello no era lo que más le dolía, lo que más le dolía era saber que la mujer había hecho todo lo que había podido por ella, y ella se lo devolvió abandonándola con una simple nota.

-Bellemere… yo... no puedo creerme que no estés aquí, nunca podría llegar a imaginarme que la situación aquí sería tan… crítica. Yo… yo…-comenzó a decir mientras las lágrimas comenzaron a salir sin cesar de sus ojos- nunca tenía que haberme ido. Lo único que pretendía era protegeros, y ahora…- se secó las lágrimas y apretó su mandíbula fuertemente- ahora voy a hacer lo que tenía que haber hecho hace tiempo, y es pegarle una paliza a quien ha hecho sufrir así a Nami y te ha asesinado. No pienso dejarles que se vayan de rositas. Hay muchas cosas que han cambiado, yo ya no soy aquella niña tímida que tenía miedo de sí misma, ahora son los demás los que deberían de temerme.

Después de aquello, Kai se dirigió a Arlong Park, pero unos gritos le llamaron la atención. Estos provenían del pueblo, se dirigió allí, pensando que los tritones habían vuelto a atacar a los aldeanos. Pero para su sorpresa, se encontró con una escena totalmente distinta a la que se imaginaba. Pudo ver como Luffy le daba su sombrero de paja a la pelinaranja y se fue alejando poco a poco, pero antes de aquello se paró para gritar fuertemente.

-¡Pues claro!

Volvió a andar, para juntarse con sus tres nakamas y juntos se fueron hacía Arlong Park. Kai no entendía muy bien que era lo que acababa de pasar, pero por los actos de los chicos, pudo imaginarse cuál era su propósito.

La rubia se acercó a Nami, que estaba mirando fijamente donde se habían ido los muchachos. Kai pudo ver que la pelinaranja estaba llorando, y no solo eso, sino que tenían una gran herida y todo el brazo lo tenía manchado de sangre. Instintivamente se agachó para observarlo, haciendo que Nami se sobresaltara.

-¿Quién eres tú?- le preguntó sin llegar a reconocerla del todo.

-Tranquila Nami, esas sardinas van a pagar por todo lo que te han hecho pasar.- dijo mirándola a los ojos- te prometí que siempre te protegería, y que no iba a dejar que te pasara nada malo, pero no la he cumplido. Pero eso cambiara de ahora en adelante.

-¿K-Kai?- preguntó la chica desconcertada, ya que solo ella le había hecho esa promesa, y solo la conocían ellas dos.

-Tranquila hermanita- le contesto dedicándole una sonrisa curvada- pagaran por todo lo que han hecho.


He de decir, que me desilusiono un poco que nadie respondiera a la pregunta anterior, pero en fin, no pasa nada, solo quería saber si alguien sospechaba de que se trataba, por curiosidad más que nada ;)

No he podido actualizar antes por culpa de un montón de trabajos que tenía que entregar, pero por fin, solo con un último trabajo para dentro de unos días, he podido tener algo de tiempo para actualizar el fic.

El siguiente capítulo, estará completo de acción y por fin se sabrá cual es la akuma no mi de Kai. No se cuanto tiempo tardare en actualizar, ya que apenas he escrito algo de acción, y quiero que este bien, mientras por otro lado también tengo los demás fics.

Por curiosidad que tengo, vuelvo a hacer esta pregunta jajajjaj: ¿Qué akuma no mi creeis que puede tener Kai? y ¿que tipo de akuma no mi puede ser, paramecia, zoan o logia?