PECADOS

-Ahora sí cuéntanos que pasó con Sakura-exigió el Uchiha menor muy temprano por la mañana cuando todos ya estaban levantados.

-Cuando Ino me dijo que no había podido hablar con Sakura de ninguna manera algo me sonó extraño, así que me dirigí a mis superiores para indagar en ello, al recibir la afirmativa fui de inmediato a casa de los Haruno, ahí sus padres no pusieron resistencia y nos dejaron trabajar tranquilamente, la habitación se encontraba cerrada, pero...como si la hubieran sellado, cuando hayamos la forma de entrar nos llevamos la sorpresa de que el lugar estaba hecho un asco, sinceramente nos sorprendió que el hedor no llegará al resto de la casa, había comida echada a perder, el lugar olía realmente asqueroso, incluso podría jurar que percibí un olor a azufre, pero Sakura no estaba en ningún lugar-Ino ensancho los ojos ante la descripción del lugar, era justo como ella lo había soñado.

-¿Qué procede?-cuestionó Sasuke.

-Abriremos una investigación, tristemente los principales sospechosos son los señores Haruno, después de todo estaba en su casa cuando desapareció-

-¡Sus padres jamás le harían daño ellos la adoran!-se quejó la rubia.

-Lo sé Ino pero es el procedimiento, investigar a los más cercanos, después de los familiares se investiga a los amigos, por lo que ustedes también son sospechosos, bueno...nosotros..-entre todos se miraron analizando las palabras del Uchiha mayor.

-Estaremos al pendiente-apuntó el Uchiha menor.

-Ino..-la ojiazul miró al Uzumaki, sabía que precisamente él sería el que sacaría el tema de lo sucedido la tarde anterior-¿hoy si nos dirás que sucedió ayer en tu casa?-el mayor miró a la rubia un poco desconcertado.

-Sí, creo que deben saberlo...-todos la miraban esperando comenzara a explicar-sólo no me tachen de loca, porque no lo estoy-después de que todos asintieron les comenzó a relatar lo sucedido.

Todos escucharon atentamente lo que ella decía, incluso les habló de lo que sucedió los días en que Hinata y Hana perdieron la vida.

-Ino lo que dices es terrible-comentó el rubio cuando finalizó.

-Lo sé Naruto..-respondió cabizbaja.

-Ese niño que mencionas lo he visto desde que regresamos de la excursión-agregó Itachi.

-Yo también lo he visto, poco antes de la caminata por el bosque y después todos los que nos quedamos dentro de la cabaña lo vimos, a él y a la mujer que ha descrito Ino-apuntó también Sasuke.

-Así que eso fue lo que vieron en la cabaña, ¿por qué no me dijiste nada teme?-

-Intenté no darle importancia, aunque ha sido casi imposible..-el pelinegro juntó las cejas pensativo y molesto por lo vivido esos días-las primeras veces que me vi acosado por un ser extraño fue el día siguiente a nuestro regreso, iba caminando y un chico me tomó del hombro éste tenía una especie de cicatriz en el ojo que recorría todo el lado izquierdo de su cara, sus ojos eran de color magenta y su cabello era corto de color mmm crema, llevaba algo así como un pañuelo en su cuello, me miró de manera extraña y me sonrió como si se burlara, le pregunte si necesitaba algo y al no responder me di la vuelta ignorándolo, pero todos me miraban como si estuviera enfermo, regresé mi mirada hacia él, pero ya no estaba y digamos que lo mismo me ha ocurrido con un chico de cabello color gris-azulado y traje de monje y con una joven morena que tenía ojos de color naranja y cabello un poco largo de color verde, entonces decidí no salir hasta saber que estaba pasando-

Los presentes lo miraban atentos, al menos ellos no creían que estaba loco como los demás cuando le había ocurrido todo eso.

-¿Qué demonios está pasando?-cuestionó la rubia después de un momento en que todos quedaron en silencio.

-No estamos mal de la cabeza, es claro que algo pasa, el tipo de traje de monje también yo lo he visto-aseguró el Uzumaki.

-¿Por qué no habías dicho nada dobe?-preguntó el pelinegro menor.

-No lo sé, quería creer que sólo había sido mi imaginación-respondió encogiéndose de hombros.

-No les he dicho una cosa extraña que me sucedió también ayer-indicó la ojiazul obteniendo la mirada de los demás-soñé con Sakura, en mi sueño ella estaba en su recámara y se encontraba en las mismas condiciones que nos describiste Itachi...-continuó relatando lo que había visto en su sueño y todo lo que la Haruno había dicho.

-¿Hablas de una especie de visión...?-cuestionó el Uchiha menor.

-No lo sé-respondió la rubia alzando los hombros.

-Podría ser...-murmuró el mayor.

-Mi Sakura..-susurró el rubio.

-No sé qué haya sido, pero necesito encontrarla, necesito ayudarla-expresó angustiada la Yamanaka.

-Lo haremos Ino, debes estar tranquila-el pelinegro mayor se acercó a ella y colocó la mano en su hombro.

-Eso espero Itachi, necesito saber que está bien-el pelinegro asintió entendiéndola.

-¿Y papá?-cuestionó el menor de los Uchiha.

-Sigue en la oficina, todo esto tiene muy atareados a los detectives y a todos en general-explicó.

-Bien, Naruto e Ino será mejor que se queden aquí, tenemos que permanecer juntos, creo que será lo mejor-aconsejó el hermano menor.

-Sí, Sasuke tiene razón, ahora debo regresar a la oficina, se suponía que sólo venía a cambiarme y les avisaría y me quede a dormir-

-Pero tengo que avisarle a papá que me quedaré aquí, encontrará la puerta sin cerradura y se preocupará-apuntó la Yamanaka.

-Avísale por teléfono que te quedarás aquí por tu seguridad por todo lo que está pasando-sugirió el pelinegro mayor a lo que ella asintió entendiendo que quizás no era tan buena idea regresar ahí.

-Yo tengo que ir por algunas cosas a mí casa, a esta hora no hay nadie así que es mejor para salir de contrabando, no quiero darle explicaciones a mi madre-comentó Naruto.

-Bien Sasuke te quedarás con Ino aquí en la casa, cualquier problema por favor no duden en llamarme, papá no creo que venga en unos días, cuando algo así pasa no viene a la casa ¿verdad?-el menor de los Uchiha asintió.

Los dos chicos salieron y la rubia y el pelinegro se quedaron en casa, Sasuke subió a su recámara para darse una ducha, Ino se quedó en la sala viendo televisión, necesitaba enfocar su atención en alguna cosa que no fueran los recientes acontecimientos, tenía ganas de salir a buscar a Sakura, pero sabía que tenía que quedarse por su propia seguridad, después de unas horas subió a la habitación del pelinegro ya que no había bajado para nada y comenzaba a preocuparle, pero se calmó al verlo dormir tranquilamente, decidió bajar a la cocina y preparar algo de comer, así cuando Sasuke se levantara tendría que comer, sacó algunos recipientes y productos del refrigerador, la verdad es que no había mucha variedad, se notaba que ahí vivían sólo hombres, cocino lo que pudo, además de que sólo podía utilizar la mano que no tenía enyesada, se sirvió un poco, comió y comenzó a lavar los trastes.

Sasuke se encontraba en su cama durmiendo, pero una sensación extraña lo despertó, se sentó en la cama, sentía sus cabellos húmedos pegados a su frente y su nuca, estaba sudando, tenía la respiración agitada, al parecer había estado teniendo pesadillas, se secó la humedad de la frente y miró al rededor en su habitación, se sentía extraño, como si algo lo mirara, como si algo más estuviera con él.

-Sasuke..-escuchó de repente.

Se mantuvo en silencio, no había sido la voz de Ino, ni la de su hermano, ni la del dobe, ¿entonces quién era?, se levantó lentamente de la cama y caminó hacia el baño, la puerta estaba entreabierta, entró y lo revisó completo, al no haber nada se recargó en el lavabo y suspiró.

-Sasuke...-de nuevo oía su nombre y esta vez más cerca.

Miró alrededor de él y luego miró su reflejo en el espejo, no había nada fuera de lo normal, se inclinó en el lavabo y abrió la llave, comenzó a mojarse el rostro, de nuevo estaba alucinando, tan bien que estaba durmiendo, pero al parecer ese día tampoco podría hacerlo, se secó la cara con una toalla y se decidió a salir del baño.

-Sasuke...-el chico lentamente se giró de nuevo hacia el baño.

La toalla cayó de sus manos, en el espejo se encontraba él, pero de alguna manera no era él, se acercó lentamente y posó sus ojos negros en la imagen frente a él, pero el reflejo ni se movió.

-¿Cómo..?-susurró juntando las cejas.

-Yo soy tú Sasuke..-el pelinegro abrió los ojos sorprendido-en tu interior-

-¡¿Qué demonios eres, por supuesto que no eres yo?!-cuestionó entre molesto y aterrado.

-Soy tu interior Sasuke...soy eso que no quieres que los demás vean...soy el monstruo que te atormenta en las noches y que no te deja en paz en el día...soy eso que te come por dentro y no te deja ser como quisieras ser...soy la envidia que sientes hacia los demás...eso que quisieras pero que no tienes...-el Uchiha no sabía ni que decir, se encontraba petrificado.

Esa cosa que había en el espejo sonrió, de una manera tan extraña y tan terrorífica que el chico quiso gritar, quiso llorar, quiso salir corriendo pero no podía, nada en su cuerpo le respondía, sólo podía mirar a esa cosa, la cual lentamente salió del espejo y se acercó a él, cuando estuvieron el uno enfrente del otro pudo percibir el olor que desprendía, a podrido, a azufre, a algo en descomposición, pero aun así seguía sin moverse aunque en su interior quería correr, alejarse de ese monstruo.

-Conseguirás obtener lo que quieres...-

Colocó una mano sobre la frente del joven y empujó su cabeza hacia atrás, luego la figura se volvió humo y entró por la boca al cuerpo del chico, cuando terminó Sasuke se paró normal y se miró al espejo, sonrió y sus ojos brillaron volviéndose de un color verde jade y luego volvieron a la normalidad.

Ino estaba lavando los últimos utensilios que había utilizado, justo cuando sintió una presencia detrás de ella así que volteo y se sorprendió un poco al ver a Sasuke parado en la entrada de la cocina.

-Vaya ya despertaste, preparé algo de comida-comentó la rubia regresando a su labor, aunque no se sentía tranquila al darle la espalda.

-Bien, ¿te puedo preguntar algo?-la ojiazul se giró a mirarlo, no era muy usual que el Uchiha le preguntara cosas, menos a ella que según lo que había escuchado en un par de ocasiones la consideraba una rubia cabeza hueca.

-Dime..-

-¿Sientes algo por Itachi?-la chica se sorprendió por la pregunta, era aún menos normal que Sasuke se interesara en alguien que no fuera él.

-Eh..¿por qué preguntas..?-el chico solo se encogió de hombros.

-He notado como lo miras y como te mira él a ti-

-Vaya Sasuke no sé qué decirte...-respondió nerviosa.

-Sólo dime ¿por qué él?-la rubia abrió los ojos sorprendida.

-No te entiendo..-

-Sí entiendes, ¿por qué él y no yo, a Itachi no lo conoces tanto?-de acuerdo, algo no andaba bien, esas no eran preguntas normales, esa no era una conversación normal con Sasuke Uchiha.

-Bueno simplemente pasó, no nos conocemos mucho pero algo me agrada de él y, a ti, sólo te veo como un amigo-el chico asintió y se acercó a ella.

-Vaya, que raro ¿no?-la ojiazul negó un poco y junto las cejas.

-No entiendo..-

-Que siempre sea él...-

La chica iba a preguntar a qué se refería pero en menos de cinco segundos se hallaba amenazada con un cuchillo en su cuello, atrapada entre el cuerpo de Sasuke y el lavabo.

-¿Qué demonios haces?-preguntó alarmada.

-Digamos que esta vez Itachi no me ganará, tomaré para mí algo que él quiere-el color desapareció del rostro de la chica, esa sonrisa en la cara del pelinegro no anunciaba nada bueno.

-Sasuke por favor...-un fuerte golpe en su cara la hicieron callar de inmediato.

-Basta Yamanaka, en esto tú no tienes opinión, se hará como yo quiero-esta vez su voz sonaba más seria, incluso más parecida a la del Sasuke de todos los días.

Ella no dijo nada más y él la obligó a caminar a la parte de arriba, entraron a la habitación de Itachi y ahí le quitó el cabestrillo y se encargó de romper el yeso que mantenía el brazo inmóvil, Ino no decía ni hacía nada, extrañamente su cuerpo no hacía otra cosa más que temblar.

-Esto va a doler..-

Le advirtió al momento que alzaba ambos brazos sobre su cabeza, el grito que soltó la rubia retumbo en toda la casa, no tenía mucho del accidente y aún no sanaba correctamente, algunas lágrimas cayeron de sus ojos pero eso al pelinegro no hizo otra cosa que causarle gracia, de alguna manera cuando el chico retiró las manos las de la chica se quedaron en esa posición, como si estuviera atada, entró en pánico, básicamente estaba a su disposición y eso no estaba bien, vinculando sus palabras con sus acciones lo que le esperaba a ella no era nada bueno.

-Basta Sasuke, no hagas esto..-le pidió asustada.

-Shhh..haré una llamada-le dijo como si nada, como si lo que estuviera haciendo fuera lo más normal del mundo.

-Hola Sasuke ¿ocurrió algo?-cuestionó el mayor de los hermanos.

-Necesito que vengas Itachi-respondió como si de verdad estuviera alarmado, mientras colocaba el cuchillo en la garganta de la rubia para que no se le ocurriera hablar.

-Voy para allá ¿qué sucedió Sasuke?-

La rubia sollozaba, no quería que él viniera, su vida corría peligro si iba ahí.

-¡No vengas Itachi...!-gritó la joven recibiendo un golpe de parte del pelinegro, que le causó un corte leve en la mejilla derecha.

-¡Maldita sea Sasuke dime algo!-exigió el Uchiha mayor al oír gritar a la ojiazul.

-Por favor Itachi apresúrate-sin decir más colgó.

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Bueno ya que tuve algo de tiempo les dejo uno rapidito, para dejarlos con la intriga jeje hasta la próxima!

Ino Asakura n_n