Clan, Obligaciones… ¿Y Nuestros Sentimientos?
Capitulo 8
Revelaciones
-Hiragisawa- murmuró sin poder moverse. Eriol se quejó por el dolor y por fin Shaoran se acercó hasta él y lo ayudó a incorporarse. –Te llevare hasta la casa, ahí te atenderán- Shaoran lo levantó, pero Eriol cayo inmediatamente y quedó hincado.
-Será mejor que se adelanten- le dijo y apretó su mano contra la herida. –llévate a Daidouji…-
-No puedo dejarte- la presencia de Tomoyo adentro de la habitación los hizo girar a mirarla. Ella se acercó junto con Sakura y Mei-ling posándose junto al herido.
-Eriol- murmuró intentando mantener la calma, pero algunas lágrimas brotaron por sus mejillas, las que enjuagó de inmediato con sus manos. –Hay que atenderlo antes de que muera desangrado-
-No creo que me muera por tan poca cosa- dijo, intentando mantener la calma y sonriendo.
-Cierra la boca. No estoy para tus burlas- las palabras de Tomoyo eran molestas y frías.
Poso su vista sobre Shaoran. –Necesito tu chaleco- le dictaminó. A lo que él no hizo ningún comentario, solo se limitó a desprenderse de la prenda. Tomoyo la tomó y la acolchó para ponerla en el piso. Luego delicadamente ayudo a Eriol a recostarse y apoyara su cabeza sobre la prenda. – ¿Estamos lejos de la casa?-
-Sí. Unos quince minutos de camino- respondió Mei-ling
-Eso es malo- Tomoyo comenzó a desabotonar la prenda que usaba Eriol, una chaqueta de hilo azul, debajo llevaba una polera con mangas. Se deshizo de la chaqueta hábilmente, pero la polera era más difícil, no podía quitársela, habría que cortarla. –Li, ¿puedes ayudarme?- Shaoran se acercó hasta ella y afirmó la prenda de Eriol y la tiro con fuerza, a lo que esta cedió y se rasgó. Tomoyo vio la herida y su rostro se exaltó, aunque intento mantener la compostura. Tomó la chaqueta ensangrentada y la apretó contra la herida. –Ahí que detener el sangramiento- Shaoran se quedó observándola detenidamente.
-Tomoyo, ¿en que puedo ayudarte?- preguntó Sakura al sentirse inútil.
-Sakura y Mei-ling vallan a buscar ayuda por favor- las chicas asintieron.
-No te preocupes, volveremos en un momento- dijo Mei-ling. Las dos salieron de la pequeña casa, corriendo.
-Eres buena- la alagó Eriol. Aunque ya no tenía fuerzas, ni ganas de bromear con ella. Sus parpados comenzaron a pesarle, al igual que su cuerpo.
-No te duermas- le dijo Tomoyo y su voz se quebró. Por más que tomó aire y suspiró sus lágrimas comenzaron a salir sin que pudiera evitarlo. Shaoran salió de la cabaña para dejarlos solos.
-No me voy a morir por algo como esto- le dijo Eriol. –Hay muchas cosas que no he hecho aún- Tomoyo se acercó hasta el rostro de él y lo abrazó. Sintió el cuerpo ardiente del joven.
-Tienes fiebre- ella se separó y comenzó a sacar tiras de su bata de dormir, eran largas y delgadas y le servirían para vendarle la herida.
-¿Dónde aprendiste todo esto?- su voz estaba más pausada que antes, algunos escalofríos le recorrieron el cuerpo, comenzaba a tener su respiración muy agitada.
-En un libro- le sonrió ella.
-Me encanta ser el primero en experimentar- sonrió sarcásticamente. Tomoyo lo tapó con la chaqueta ensangrentada, y le acarició la mejilla.
-Perdóname- él levantó su mano hasta acariciar el borde de la herida que ella tenía en la frente. –No pude protegerte, otra vez- dijo entrecortadamente. Tomoyo negó con la cabeza y se enjuago las lágrimas que seguían corriéndole.
-No digas estupideces. ¿No te das cuenta de cómo quedaste?-
-Pero te lo prometí, y eso me duele más que esta herida-
-Pues… puedes tragarte el orgullo si me prometes que te preocuparas solo en ti-
-Es difícil, estando en esta posición-
-¡¡ERIOL!!- exclamó Nakuru, quien se acercó hasta él. Kaho y Touya venían con ellos. Sakura se traslado junto a Tomoyo.
-Yo lo llevare hasta la casa- dijo Touya, que se sacó su chaqueta y se la entregó a Tomoyo para que se abrigara. Con la ayuda de Shaoran, Kaho y Tomoyo pusieron a Eriol en la espalda de Touya.
De camino a casa Tomoyo se fue junto a Touya, mientras le afirmaba la mano a Eriol, la que el chico no soltó en todo el camino.
Por fin llegaron a la casa. Eriol mantenía los ojos semi-abiertos y afirmaba la mano de Tomoyo. Ielan y algunas de sus hijas se acercaron para ayudar al joven Hiragisawa, fue ahí cuando sus manos se separaron.
Tomoyo observo que la atención de toda la casa estaba sobre Eriol, y eso la hizo sonreír. –"Por fin él estaría a salvo y en buenas manos"- Las chicas Li se movieron ágilmente según las ordenes del su madre. Volvió a mirar a Eriol, él la miraba fijamente, pero poco a poco la visibilidad se fue perdiendo y su cuerpo cedió ante el cansancio. Una gran angustia en su pecho, al ver como Eriol se alejaba. Su mundo comenzó a caer sin ella poder evitarlo.
-Tomoyo- la voz de Eriol le retumbo en los oídos, pero se fue alejando rápidamente. Sintió que sus pies descalzos eran retirados del piso y las voces que la llamaban desesperadamente se alejaban hasta el punto de desaparecer. La sonrisa de Eriol se quedo grabada en su cabeza, junto con la calidez de su cuerpo y sus ojos llenos de tranquilidad. –"Eriol, no vayas a abandonarme otra vez"- se perdió en la completa oscuridad que la consumía rápidamente.
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-Se pondrá mejor, no se preocupen- Ielan asintió un poco más tranquila cuando el doctor le trajo las buenas noticias sobre Eriol. Esa misma noche lo trasladaron al hospital, y ella en compañía de Kaho y Nakuru, lo acompañaron.
-¿Puedo quedarme?- le preguntó Kaho al doctor, en el pasillo del hospital afuera de la habitación de Eriol, pero este negó con la cabeza.
-Le recomendaría que no. El joven debe descansar- respondió este.
-Mañana vendremos a verlo. Por favor cuídelo-
-No se preocupe señorita. Queda en buenas manos- las jóvenes asintieron y se retiraron.
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-¿Como salió todo, Xing Ke?- preguntó la mujer de cabello castaño y largo.
-Espero que todo haya ido bien- respondió el joven de pelo largo y negro.
-¿Quien lo apuñalo?- preguntó la mujer.
-Xien Qu. No creo que esa herida lo vaya a matar, después de todo Xien Qu lo admira mucho-
-Es una lástima todo lo que está pasando. Todo por el odio de ese hombre- ella apretó los puños e intentó mantener su ira controlada –Si no fuera por las ideas de la señora Ielan Li, yo me encargaría personalmente de apresar a ese bastardo-
-Pero recuerda que no eres la jefa del clan y tú misión es solo cuidar del joven Li, ese fue el favor que te pidió Clow.- Xing Ke se traslado hasta el sillón de la sala y se sentó, sin quitarle la vista de encima a la mujer. –Si llegaras a inmiscuirte más de lo que debes lo único que causarías es desbaratar los planes de Clow y la señora Ielan-
-Tú siempre eres tan afectuoso con ella. –Ella comenzaba a exasperarse, pero al ver la expresión pensativa del joven se tranquilizo y se acercó hasta él. –Te siento distante ¿Sucedió algo?-
-No realmente- guardaron unos minutos silencio –A decir verdad hoy entramos en la habitación de la chica que siempre esta con la joven Kinomoto-
-La recuerdo. Una niña de cabello azabache- dijo pensativa Tian Zi.
-Ya no es una niña, es toda una mujer y muy hermosa-
-Al parecer has quedado flechado de esa chica, Xing Ke.- lo molestó Tian Zi, pero al ver la neutralidad del joven -¿Y qué ha sucedido?-
-Me dijiste que ella dio un pago para los dos jóvenes comprometidos- Tian Zi asintió –eso es muy noble de su parte. Incluso cuando la ataque ella estaba más pendiente de que no le hiciera daño a alguien de la casa que a ella misma-
-¿Por qué lo dices? ¿Ella te lo dijo?-
-No fue necesario. Xien Qu la amenazo con golpearla con un florero si ella gritaba, tenía miedo podía sentirlo, pero incluso así grito con todas sus fuerzas para alertar a la mansión. - Xing Ke se apoyó en el respaldo del sofá.
-¿Xien Qu la golpeó con le florero?- el joven chino asintió.
-Se desmayo después de eso y no pude sentir una cierta ternura por aquella reacción. Ella no me dijo nada, pero sentí que confiaba en mi, que se sentía protegida a mi lado.- Tian Zi sonrió tiernamente –Por eso le dije que sin importar lo que sucediera la protegería, aun cuando no estaba en mis manos hacerlo-
-Xing Ke- murmuró ella.
-Lo sé. Me enamore de esa chica. En una sola noche ella logró algo que no había podido conseguir en veinte años, enamorarme-
-Estás seguro, tengo entendido que ella es de Clow-
-No importa. Mientras ella no me rechace, no me diga que ama a otro, no me daré por vencido- Tian Zi se sentó a su lado y deposito su mano sobre la de él.
-No te des por vencido, Xing Ke-
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Eriol miró la puerta de su habitación que se habría suavemente. Mantuvo la vista fija en la persona que entraba, pero se desilusiono cuando reconoció a su visitante. Kaho, venia junto con la señora Li.
-Eriol- la chica se acercó hasta la cama y lo observo preocupada.
-¿Cómo se encuentra joven Eriol?- el joven mostró una sonrisa, ante la pregunta de la señora Ielan.
-Estoy bien, pero creo que me quedare un día más en el hospital-
-Necesita reponerse. No queremos que esté ausente en la ceremonia- él asintió. –Ya hablamos con el doctor y ha dicho que le darán de alta mañana, por eso hemos decidido retrasar la ceremonia para mañana-
-Gracias, no me gustaría perdérmela, por nada- la mujer mayor asintió.
-Será mejor que me retire, me alegra que no le haya pasado nada malo-
-Muchas gracias por venir- dijo Eriol a lo que Ielan asintió y después de una leve reverencia se alejó en dirección a la puerta.
-Te ves desanimado, Eriol- le comentó Kaho apenas estuvieron solos.
-No es nada- La puerta se abrió de golpe y la presencia de Nakuru los interrumpió.
-Eriol. ¡Qué bueno que aun vives!-
-Yo también estoy feliz de verte, Nakuru- dijo sarcásticamente.
-Hubiese venido antes pero Kaho no me dejaba entrar, dijo que no quería que te molestaran. Además el doctor dijo que solo podían entrar de a dos personas. Entiendo que la señora Li entrara primero, pero ¿Por qué tenía que yo esperar hasta la segunda ronda?- Nakuru se volvió hacia Kaho –Tengo tanto o más derecho de entrar a ver a Eriol-
-Nakuru- la llamó Eriol –no hay problema, si yo no me voy a ir de aquí, todavía-
-Lo sé, pero no me gusta ser siempre la última-
-"Ultima"- Eriol repasó las palabras de Nakuru. –"no había nadie más. Ella no había venido a verlo"-
-Eriol, es hora de llevar el libro a la casa, a Sakura- continuó diciendo Nakuru, pero ahora su semblante era serio.
-El doctor ha dicho que te quedaras aquí hasta mañana, así que nosotras nos encargaremos de proteger el libro- Eriol negó con la cabeza
-Pueden traerlo. Yo lo protegeré-
-Como desees- respondió Nakuru. Volteó a ver a Kaho y le sonrió –hay algo que quiero comentarle a Eriol, en privado-
-Entiendo- la chica se acercó a Eriol y le sonrió. –recupérate, por favor- le dedico una mirada llena de ternura y se alejó en dirección a la puerta. Nakuru la siguió con la vista hasta que Kaho cerró la puerta detrás de ella y los dejó solos.
-Has actuado muy distante con Kaho-
-No es que la odie ni nada, es que me molesta que esté detrás de Touya cuando ha venido a acompañarte-
-Quiero recalcar que tú le dijiste que viniera-
-Si sé, no me lo saques en cara, pero ella esta interponiéndose en la relación de Touya y el conejo de nieve y de Tomoyo y…-
-No ha hecho tal cosa-
-Lo sabes Eriol, que Tomoyo se aleja de ti cada vez que estas con Kaho- él negó con la cabeza –algún día te darás cuenta y te acordaras de mí-
-¿Cómo esta ella?-
-Eriol, Tomoyo… ella…- la puerta interrumpió la conversación. El doctor entró y miró a los presentes.
-Lo lamento, pero el paciente debe descansar- la chica asintió y se despidió de Eriol con la mano y con una sonrisa.
-Nakuru, ¿que le sucedió a Daidouji?- Intentó levantarse pero el doctor lo afirmó.- Nakuru se volvió hacía la puerta -¡Nakuru!- la llamó Eriol, pero ella se fue dejándolo solo.
-Por favor no se exalte- el chico volvió a recostarse –Le pondré un analgésico para poder descansar mejor- Sacó una aguja y un pequeño tuvo del que extrajo un liquido transparente. Eriol sintió el pequeño piquete en su brazo, el que hizo que su brazo se durmiera. El doctor se alejó –Ahora descanse- se alejó en dirección a la puerta y lo dejo solo.
Eriol sintió su cuerpo pesado, él no era una persona que le gustara estar en el hospital y menos en calidad de enfermo o convaleciente. Recordó lo que había sucedido la noche anterior –"No era necesario ser un genio para saber quién era el causante de todo. Fei Wang Reed, ese hombre aun no abandonaba la idea de eliminar a la supuestas personas que lo habían humillado en el pasado"- se acomodó y sintió una punzada en su hombro. –"Esa herida, si la hubiera recibido Sakura o Shaoran no hubiera significado mucho. La herida era más que nada superficial, pero los efectos que se creían que tenían sobre él, sobre el mago Clow Reed o su descendiente eran lo peor. No les podía decir a los demás lo que estaba pasando, seria una pequeña ventaja para él"- cerró los ojos agotado y comenzó a irse de la realidad, pero un ruido en la habitación lo hizo abrir los ojos. Todo parecía tan extraño, tan brillante, como un sueño.
Ella estaba a su lado. Su hermoso cabello azabache que le llegaba cerca de los muslos brillaba con la luz del sol y sus ojos penetrantes, oscuros estaba sobre él, devorándolo. Alzo su mano para tocarla, pero ella la tomó y la beso. Se sentó en el borde de la cama y se acercó a él hasta que su respiración estuvo tan cerca que él pudo sentirla
-Tomoyo- ella hizo que él le acariciara el rostro con su mano y junto sus labios con los de él. Él olor de su fragancia quedo grabada en su memoria. –Quédate conmigo- le dijo mientras se quedaba dormido.
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-Déjame entender…- Mei-ling estaba en la habitación de Shaoran, desconcertada por las palabras que su amigo y primo le había dicho - …tú dices de que Daidouji es la chica que viste en Japón- aunque no acababa de entender como su hermoso e inteligente primo hacía un razonamiento tan inconcreto y vago, lo que para ella era solo una estupidez. -No entiendo.-
-¿Qué es lo que no comprendes? Mei-ling – la chica se puso seria y se quedó frente a él. Shaoran estaba sentado en la silla que estaba frente a su escritorio, con la vista fija en ella, que se movía de un lado a otro.
-Quiero preguntarte algo Shaoran- Mei-ling lo observo – ¿Qué sientes por Kinomoto?- los segundos se hicieron interminables después de esa pregunta. Shaoran no dijo una palabra. La pregunta de Mei-ling lo dejo sin habla, fue tan repentina, pero tenía que pensar bien en sus sentimientos -"¿Qué sentía por Kinomoto, por Sakura? Siempre la vio como una chica simpática, dulce y bondadosa, pero mas allá de eso… nunca había pensado en ella como alguien especial para él"-
-¿Tengo que contestar a eso?- preguntó como última salida.
-Si-
-La veo como… - se detuvo, las palabras no pudieron salir de su boca, aunque estaba dispuesto a dar la respuesta –como…
-Aun no estás decidido ¿verdad?- "Si, quizás eso era, por más que intentaba ver a Sakura como la chica mala de la película, no podía. Algo en él había cambiado"-Shaoran negó con la cabeza. La expresión de Mei-ling se tornó mas tranquila. Se acercó a él y le tomó la mano –Shaoran, piensa bien lo que vas a hacer. No puedes dejarte llevar por un sentimiento que tuviste hace como tres meses cuando viste a una chica, además que ganarías si Daidouji fuera tu "chica misteriosa". Se nota que ella tiene otras preferencias-
-Lo sé-
-No por que a ti "quizás" ella te guste quiere decir que tú también le vas a gustar a ella. Quizás esa chica con la que estas obsesionado nunca la vas a volver a ver. Ahí miles de chicas en Japón que quizás tienen las mismas características que la que viste esa noche, no por eso te enamoraras de todas ellas- Shaoran apretó las manos de Mei-ling entre las suyas.
-Quizás estoy malinterpretando mis sentimientos -
-Lo ves. Quizás esa chica te deslumbró y como después supiste que tenías que casarte con una chica a la que no conocías, y por obligación, te aferraste al recuerdo de la "ella". Pero no tienes que tirar por la borda todo tu futuro. Se ve que Kinomoto es una chica simpática y linda y que quizás ella pueda llegar a sentir algo muy fuerte por ti, solo tienes que intentar corresponder a sus sentimientos. Analízate y piénsalo con cuidado- Shaoran asintió y abrazó a Mei-ling con fuerza.
-Gracias.- murmuró –Gracias por entenderme tan bien-
-De nada.- Mei-ling sonrió –Después de todo para eso estoy, además tú eres mi primo favorito. Tengo que hacerlo entender por las buenas o por las malas- los dos se separaron y Mei-ling pudo ver la gran sonrisa y expresión de aprobación que tenia Shaoran en el rostro.
-Ahora dime… ¿Quién eres tú y que hiciste con Mei-ling?-
-¿Estás diciendo que no puedo decir cosas profundas y con sentido, alguna vez?-
-Claro, pero no lo hagas con mucha frecuencia. Dejaras a todos con la boca abierta- los dos rieron.
-Bien. Ahora tengo que hacer algunas diligencias- Mei-ling se apartó de él y caminó hasta la puerta.
-Pensé que me acompañarías a la preparatoria por lo del traslado-
-Creo que voy a estar un poco ocupada. Lo siento, busca a otra persona que te acompañe-
-Está bien- Mei-ling cerró la puerta tras de si y dejo a Shaoran solo en su cuarto.
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-¿Estas ocupada?- Tomoyo dio un salto al sentir la voz de Mei-ling tan cerca de ella.
-No te sentí entrar-
-Siempre me lo dicen- Mei-ling sonrió al ver a Tomoyo. Ella estaba cambiándose de ropa – ¿ya te encuentras mejor?-
-Si-
-Anoche preocupaste a todos por lo de tu desmayo, ¿realmente estas bien?-
-Sí. Como bien dijiste: solo fue un desmayo. Estaba agotada y nerviosa, no es nada-
-Bien. Entonces vamos a lo mió. Necesito hacerte unas preguntas-
-¿De qué se trata?-
-Hace como tres meses se hizo un festival en Tokio ¿verdad?-
-Sí, el festival de Nadeshiko- asintió Tomoyo mientras recordaba aquel evento.
-¿Tú asististe a ese evento?-
-Sí, con Sakura y otras chicas.- Tomoyo miró al cielo y recordó el momento, sus ojos parecieron dos estrellas con su máximo brillo –La hubieses visto, Sakura lucia un kimono hermoso, parecía una princesa. Su estaba amarrado en un lindo moño, fue una lástima que decidiera contárselo- Mei-ling se sobresalto.
-¿Se corto el cabello?- preguntó Mei-ling exaltado.
-Sí-
-Daidouji ¿tienes algunas fotos de ese paseo?-
-Claro, pero tendríamos que sacarlas de mi correo- Mei-ling comenzó mirar a su alrededor
-Necesitamos un computador- dijo Mei-ling casi desesperada.
-¿Por qué necesitas con tanta urgencia saber eso?-
-Ven…- la tomó de la mano y la guió hasta la salida –Necesitamos investigar una cosa, la felicidad de Kinomoto depende de ello-
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Sakura llegó junto a su hermano que estaba descansando en la terraza con Kaho. Los dos voltearon a verla.
-Lo siento no quise molestarlo. Volveré en otro momento-
-No te preocupes Sakura, no nos molestas- comentó Kaho con una sonrisa
-¿Qué pasa, Sakura?- preguntó Touya.
-Hermano, ¿has visto a Tomoyo?-
-No- Touya se puso en alerta -¿paso algo malo?-
-No. Solo que no la he visto en todo la mañana-
-Ahora que lo mencionas – agregó Kaho –la vi salir con la chica Li-
-¿Li mei-ling?-
-Sí. Parecían muy apuradas-
-¿Hace mucho?-
-Mas o menos, fue antes de que saliera con Nakuru a ver a Eriol-
-Hiragisawa ¿Cómo esta?-
-Mejor. Gracias por preguntar- Kaho le sonrió tiernamente.
-Es un alivio. Bien las buscare- Sakura se despidió y se fue. Caminó sin rumbo por la casa. -"Donde se abría metido Tomoyo, se suponía que ambas tendrían que ver los últimos arreglos del vestido, además iban a visitar a Hiragisawa al hospital, se había retrasado la ceremonia para el día siguiente, ya que Eriol estaba ausente"- se dio media vuelta y chocó, lo que la hizo perder el equilibrio, pero la mano de una persona la afirmó de la cintura y la hizo mantenerse. Sakura miró a su acompañante. –Li…- sus ojos marrones estaban fijos en ella.
-Lo siento ¿te lastime?-
-No. Estoy bien- Sakura se separó un poco de él. –De casualidad, Li ¿has visto a Tomoyo? Me dijeron que estaba con Mei-ling-
-¿Con Mei-ling?- Shaoran dudó en su respuesta –Mei-ling dijo que tenía que hacer unos tramites y que saldría. No pensé que se llevara a Daidouji con ella-
-Eso quiere decir que no esta en la casa-
-Es lo más probable- Shaoran se separó de Sakura -Ahora tengo cosas que hacer nos vemos después- Shaoran pasó junto a ella y siguió su camino. Sakura comenzó a caminar lentamente, sin rumbo. El joven chino se detuvo y la observo. Parecía triste y solitaria, que lo maldijeran por lo que iba a decir –Kinomoto…- Sakura se volteó y lo observo –tengo que hacer algunos tramites en mi escuela ¿no quisieras acompañarme?-
-Claro- le respondió con una sonrisa.
Los dos llevaban un buen rato caminando sin decir palabra. Si ella no iba a romper el hielo él tendría que dar el primer paso. Ojala encontraran un tema apropiado para la situación -"Bien, hay voy"-
-Kino.
-Me ha gustado mucho Hong-Kong- Lo interrumpió Sakura -Ojala tenga la oportunidad de volver a venir- agradeció en gran manera que ella hubiese rotó el hielo, porque él no tenía un buen tema para comenzar una charla.
Analizando posibles respuestas… realmente no sabia que decir. Podría darle una respuesta, rápida y sencilla, amistosa o… -cuando nos casemos quizás vengas mucho a este país, después de todo tengo que visitar a mi familia. Tengo entendido que viviremos en Japón. Se supone que tengo que irme con ustedes cuando vuelvan a Japón- Sakura se sonrojó de pie a cabeza. Era la primera vez que él hacia mención de su casamiento sin tener ninguna obligación, ni a su madre amenazándolo con su presencia.
-Creí que te desagradaba el compromiso-
-Creo que estoy reconsiderándolo-
-¿Qué te ha hecho cambiar de opinión?- Sakura lo miró interrogante.
-Creo que no… - "no eres una mala chica después de todo" se detuvo en seco ante su brusca respuesta. Tenía que pensar mejor lo que iba a decir, no podría ser tan impulsivo y agresivo -…no la había tomado por el lado positivo- "esa era mejor, por lo menos mas suave"
-Y ¿Cuál es el lado positivo?-
-No lo sé. Pero las cosas no son tan malas como pensaba- Sakura volvió a sonrojarse. No eran sus palabras. Mas bien su tono de voz parecía tan profunda y… de alguna manera tan atrayente.
-¡Shaoran!- la profundidad y romance que pudo haber existido en ese momento se vio interrumpido por el grito de un alumno que caminaba hacia ellos, corría hacia ellos. –Ha pasado mucho tiempo-
-Tan solo media semana- dijo cortante el chico.
-Vamos no seas así. Tú ni siquiera llamas pero no importa, te disculpó si me dices quien es esta encantadora jovencita- el joven se poso frente a Sakura y comenzó a analizarle el rostro.
-Vamos, aléjate de ella- Shaoran decía frases cortantes. Pero su tono de voz era sarcástico y juguetón, como si se divirtiera con el recién llegado. Ese debía ser su amigo. –Ella es Kinomoto Sakura, viene de Japón- Shaoran miró a Sakura –él es un amigo, su nombre es He Xuanji -
-Un gusto- dijo sakura educada y amablemente.
-El gusto es mío- se inclinó en señal de saludo. Tenia el cabello negro al igual que sus ojos, su piel blanca, era un poco mas alto que Shaoran y llevaba puesto el uniforme típico de cualquier estudiante chino (no lo describo por que no tengo idea como son sus uniformes, por mi que se vallan lo mas rápido de Hong-kong)
-Ella es la chica de la que te hable. Ella es mi prometida- He Xuanji abrió los ojos como platos.
-¡No puede ser! ¡Qué envidia! Si necesitas un reemplazo con mucho gusto estoy disponible- los tres entraron a la preparatoria. – ¿vienes a buscar los papeles para el traslado?-
-Sí. Creo que a finales de semana nos vamos y prefiero dejar todo listo-
-Es una lástima, te echaremos de menos-
-Yo no a ustedes-
-Siempre tan simpático- murmuró He Xuanji. Los dos rieron. Sakura se quedó observando a Shaoran. Esa era la primera vez que lo veía actuar tan despreocupadamente, ni siquiera con Mei-ling actuaba así. Sonrió y se sonrojó. -"Ojala conmigo también actuaras así"-
Los tres llegaron hasta el pasillo que conducía al despacho del director. –Yo me quedare cuidando a esta chica tan linda, tú ve a hacer tus quehaceres-
-No se vallan de aquí- ordenó Shaoran.
-Tranquilo, aquí nos quedaremos. Nunca me atrevería a llevarla nuestro salón de clases- dijo He xuanji sarcásticamente, mientras sonreía.
-No te atrevas-
-Li- una nueva voz los interrumpió. Un hombre de contextura gruesa, con unos kilos de mas, pelo y ojos negros se aproximo hasta ellos.
-Director-
-Vienes por eso ¿verdad?- lo afirmó del hombro y lo guió hacia la oficina. Shaoran intentó detenerlo, pero no pudo evitar dejarse arrastrar, mientras veía como He xuanji se despedía con la mano y con una gran sonrisa en los labios.
-¡Nos vemos, Shaoran!- gritó el joven – ¿Sabes dónde buscarnos?- la puerta se cerró. Sakura miró a su nuevo acompañante. -¿no te gustaría conocer el salón y a los compañeros de Shaoran?- sin esperar respuesta la tomó de la mano y la guió por los pasillos.
-¿Desde cuándo conoces a Shaoran?- el chico miró al cielo y sonrió.
-Uf… desde hace mucho. Nos conocimos en primaria, cuando fue trasladado. Todos los chicos lo odiaban por ser muy serio y altivo, así que nos hicimos amigos. Es que a mi me pareció muy mono y desde entonces lo protejo. Somos como uña y mugre-
-¿Uña y mugre?- (NA: es la frase que siempre me dice Sakura)
-Es un término, se refiere a inseparable-
-Entiendo- los dos se detuvieron frente a una puerta.
-No te separes de mi y por nada del mundo salgas del salón.- Sakura asintió. He xuanji abrió la puerta y saludo a todos sus compañeros animadamente. –¡¡Chicos!! Miren a la preciosa chica que traigo ¿A que no saben quien es?- todos los presentes posaron sus ojos en Sakura.
-No importa, pero es muy linda- Sakura observo a todos los presentes, todos eran chicos.
-¿Como te llamas?
-¿tienes novio?
Los chicos comenzaron a rodearla. Se puso más nerviosa de lo que ya estaba, miles de preguntas se escuchaban por todos lados, como si fuera la octava maravilla del mundo. Como si fuera un trozo de carne en una jauría de lobos.
-Bien, no nos quiten espacio. Ella es la prometida de Shaoran, no es linda-
-¡¡¡DE LI!!!- todos se acercaron un poco más a ella. Sakura se aferró al brazo de He Xuanji como si su vida dependiera de ello.
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-Muchas gracias- dijo Shaoran. Se despidió y salió de la oficina calmadamente. Cerró la puerta detrás de si y comenzó correr rumbo a su salón. Ese muy bastado de He Xuanji le había desobedecido. Arrojaría a Sakura como se arrojaba un pequeño ratón, en este caso una ratona, a un grupo de hienas, ni siquiera alcanzaban para gatos.
Corrió por las escaleras, subiéndola de dos en dos, hasta que llego hasta su sala. Abrió la puerta de golpe y vio un grupo de chicos que estaban amontonados en lo que era su antiguo puesto. Sakura estaba sentada en el.
-¿Qué te ha parecido Hong-Kong?-
-¿Cómo te ha tratado Li? Ya que es muy serio-
-No nos has dicho ¿te gusta Shaoran?- Shaoran se quedo en silencio a escuchar la respuesta de Sakura, pero al parecer ella no alcanzo a escuchar la pregunta, ya que no dijo nada.
-Bien, todos, aléjense de ella- Shaoran entró en el grupo y miró a Sakura – ¿nos vamos?- ella asintió.
-Espera, no te la lleves. No todavía- dijo He Xuanji
-Tenemos cosas que hacer en casa- Shaoran se posó junto a Sakura y la ayudo a levantarse.
-¿Apurado Li?- una nueva voz lo interrumpía. A diferencia de las otras veces, esta le desagrado de gran manera –se dice que ella es tu novia, pobrecita- Sakura se quedo mirando al chico. Tenia el cabello negro y los ojos marrones, muy similar en altura y contextura a Shaoran. Este se quedo frente a ellos interfiriéndoles el paso. Los otros estudiantes se alejaron un poco.
-Vámonos- Shaoran dirigió a Sakura hacia la puerta, haciéndole el quite al recién llegado, pero el chico afirmó del brazo a Sakura antes de que ella saliera.
-Ten cuidado, no te fíes de Li- Shaoran de un manotón aparto las manos del chico del brazo de Sakura.
-No la toques- le paso su mano a través de la espalda y la acercó hasta el, para cambiarla de lugar. Sakura le tomo la mano a Shaoran y entrelazo sus dedos con los de él -No te atrevas a volver a tocarla.- En las palabras de Shaoran se podía notar la ira que tenia él por aquel joven. Sakura se separó un poco cuando Shaoran aflojó sus dedos, pero no la soltó. Los dos caminaron hacia la salida. He xuanji los siguió.
-¿Estas enfadado?-
-¿Qué crees tú?- Shaoran no volteó a mirar a su amigo en todo el camino hasta la salida.
-Míralo por este lado, no tengo la culpa de que apareciera y tampoco tengo la culpa de tus terribles celos- Shaoran se volteó atónito hacia He xuanji
-No tengo celos-
-Si claro, dile eso a ese bastardo que esta ahí arriba.- He xuanji apunto el edificio al azar –Casi lo fulminaste con la mirada-
-No es cierto-
-Claro que lo es.- He xuanji sonrió. –Está es nuestra última pelea- cambió el tema repentinamente.
-Te vas a poner sentimental-
-¡¿Y que si lo hago?!- lo observo y sonrió. Shaoran soltó la mano de Sakura y se puso frente a su amigo.
-Cuídate-
-Tu igual- ambos se dieron un fuerte abrazó. Sakura sonrió amargamente.
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Los dos ya iban llegando hasta la casa, aunque Shaoran había intentado entablar una conversación Sakura no decía nada, como si algo la perturbara.
-Has estado en silencio todo el camino- ella solo movió la cabeza – ¿Te sucedió algo malo?- Shaoran la tomó del mentón y la obligó a mirarlo a la cara, en la cual se notaba su expresión de preocupación.
-Es solo que tú tienes que hacer tantas cosas por el clan y yo…- respiró profundamente para intentar calmarse. –Tienes que separarte de tu familia, de tus amigos y mudarte muy lejos de tu país, a un lugar completamente desconocido- algunas lagrimas resbalaron por sus mejillas –yo no hago nada. No se usar magia, no se por que soy la elegida y cual es mi procedencia que me une al mago clow Reed, tampoco tengo que mudarme de casa y dejar a las personas que quiero, es como si todos los sacrificios los hicieras solo tú-
-No tienes que preocuparte por eso- Sakura lo observo. Shaoran parecía nervioso. –No llores, no me gusta ver a las chicas llorar-
-Lo siento.- más lagrimas resbalaron –No puedo detenerme- Shaoran la acercó a ella. –pero no puedo imaginarte solo en un país que no conoces y todo por una predicción-
-Si quieres llorar solo hazlo, pero piensa en esto…- la abrazó con fuerza. El rostro de Sakura quedo entre el cuello y el cabello de Shaoran, la respiración de él le llegaba al cuello -… no voy a estar solo en un país desconocido… –sintió que él respiraba con dificultad y nerviosismo, como si quisiera decir algo que no podía salir libremente de su boca, como si estuviese a punto de decir un tabú. Comenzó su platica nuevamente con voz suave y tierna -… no voy a estar solo, voy a estar contigo, Sakura- sus ojos se abrieron a mas no poder y lagrimas de felicidad comenzaron a brotar. Sus brazos rodearon el cuerpo de Shaoran, para corresponderle el abrazó.
-Y no te dejare solo- se hundió en la calidez del cuerpo de su novio -"…mi querido Shaoran"-
Continuara…
