Capítulo 9: La problemática de las cartas
Allí se encontraba la chica en el lugar donde Gray pasaría dentro de 2 horas a buscar esa carta que sería un escrito especial para él, después de todo así lo habían acordado. Aunque eso implicaba darle a entender al pelinegro que la chica de aquel encantador blog que el tanto idolatraba, se encontraba viviendo en el mismo pueblo que él. La chica no tenía nada que temer, estaba decidida pronto a decirle al toda la verdad, pero aun no era el momento. Con cinta adhesiva pego el sobre con una carta adentro escrito a mano debajo del tercer columpio del parque, aunque tuvo que cambiarla un poco para no ser tan obvia, esperaba que el chico no recordara su manera de escribir ni nada por el estilo, así salvaría su secreto por un tiempo más. Revisando que Gray no estuviera cerca por si acaso se le ocurrió llegar antes y atrapar en acción a la chica del blog, apresuro su paso y se alejó lo más que pudo del lugar, con la esperanza de enamorar al chico con aquellas bellas palabras que tanto se dedicó a escribirle. Pero Juvia no contaba con que ya alguien se encontraba siguiéndola.
-¿Que se supone que estaba haciendo Juvia? ¿Acaso esa es una carta?- preguntaba Lucy a su amiga Evergreen que se encontraban caminando por el lugar y al ver a la peliazul decidieron seguirla para ver en que estaba.
-Tal vez si nos apresuramos podemos averiguarlo- le sugirió la chica que la acompañaba, acomodándose los lentes.
Ambas se acercaron al columpio donde minutos antes se encontraba Juvia pegando algo debajo del asiento del mismo. Con cuidado lo quitaron y abrieron el sobre que tenía una hoja escrita a mano por la peliazul.
"Querido Gray:
Así es me tomo el atrevimiento de llamarte por tu nombre, después de todo ese es tu nombre ¿verdad? Me lo has dicho hace unos días y creo que es un lindo nombre ¿no te parece? Creo que es la primera vez que escribo algo para alguien en específico o tal vez no sea la primera vez. Con esto te doy a entender que vivo en el mismo pueblo que tú y te pido que no me busques, por lo menos aun no ahora, me gusta la manera en la que me he llegado a comunicar contigo es por eso que te dedico esto que escribiré a continuación espero te guste:
Como dos alas de un ángel, tan par perfecto, reluciente, tranquilo, adornado con plumas tan blancas como las nubes. Con esas alas toma mi mano y viajemos juntos a un lugar magnifico donde no exista más nadie, donde podamos hablar todo el tiempo y sonreír, donde no exista el odio ni la maldad, ni las personas que solo saben envenenar a otras con sus actos y palabras. Estoy segura de que en algún lugar del mundo existe un lugar así donde las personas que habitan son parecidas a un ángel pero no cualquiera puede llegar allí. Estoy segura que nosotros podemos pues a pesar de todas las dificultades que se nos han presentado en el camino, podemos llegar a estar juntos en ese lugar y quiero decirte que, te quiero."
-Vaya que es lindo lo que escribe- le comento la de lentes a su amiga rubia.
-Sería una lástima que otra persona lo encuentre y se lo quede- ríe tal cual maléfica que acaba de encontrar un plan -¿Crees poder copiar esta letra y escribir lo que yo te digo pero ya?- le pregunta casi segura de que aceptara su plan.
-Claro después de todo son algunas de mis tantas habilidades- ríe al saber cuál era el plan de su amiga.
Una vez terminaron con ello repitieron lo mismo que Juvia y dejaron todo en orden y salieron del lugar antes de que Gray se apareciera por los lares. Ambas chicas contentas, más las rubia, platicaban animadamente cerca del parque en una cafetería y vieron por los vidrios del local pasar a Gray con paso apresurado.
-Estoy segura de que a Gray le encantará mi carta, digo, la carta de Juvia- sonrió y tomo feliz de su bebida -Después de todo esa Juvia me debe unas cuantas -
Por fin Gray tenía en sus manos la carta que con tantas ansias espero desde hace días, solo deseaba que llegara el día de hoy y esta hora para poder averiguar más información de su escritora favorita. Abrió el sobre y desdobló la hoja que adentro se encontraba. Se sentó en el mismo columpio donde se encontraba escondido aquel regalo para él y se dispuso a leer.
"Querido Gray:
Así es me tomo el atrevimiento de llamarte por tu nombre, después de todo ese es tu nombre ¿verdad? Me lo has dicho hace unos días y creo que es un lindo nombre ¿no te parece? Creo que es la primera vez que escribo algo para alguien en específico o tal vez no sea la primera vez. Con esto te doy a entender que vivo en el mismo pueblo que tú y te pido que no me busques, por lo menos aun no ahora, hay muchas cosas que quisiera pedirte antes. No le hables a ninguna otra chica ¿sí? Es que solo la idea de tener que compartirte me aterra es que yo debo decirte que te quiero. Estoy más cerca de ti de lo que piensas querido. Estoy tan cerca de ti que no te das cuenta, piensa lo que quieras pero realmente eres un chico encantador. Me entristece ver que le hablas a la persona que me ha hecho tanto daño, aquella chica de cabellos azules, no sabes lo mal que me ha hecho pasar, es la principal causante de la mayoría de las cosas malas que me pasan, no sabes cuánto la odio querido Gray, por favor no la busques y ah no es necesario que respondas a esta carta por ningún medio pues te dejare otra carta, no aquí, sino en otro lugar donde la encontraras sin ningún problema. Cuídate por favor."
¿Chica de cabellos azules? Es cierto que conocía a varias chicas de cabellos azules pero, ¿cuál sería? Con las que más hablaba era con... Entonces el chico reacciono. Aquella chica sabía perfectamente quien es. Juvia Loxar. Al parecer a esa chica que muchos se alejaban era la culpable, tal vez por eso no tenía muchos amigos, ella era la abusiva causante de que su chica del blog tuviera esa actitud. Sintió odio y decepción hacia la chica peliazul. Definitivamente entraba en acción perfectamente aquel dicho de que las apariencias engañan. ¿Porque hacerse esa faceta de niña buena cuando no lo era? definitivamente no le hablaría más. Esa era la decisión y aptitud que había decido el chico en ese preciso momento.
Juvia no le quería mandar un correo a Gray preguntándole qué tal le pareció su escrito pues tenía algo de miedo por lo que esperó a que el chico le mandara algo pero la espera se hizo larga y ninguna respuesta llego, la chica de alguna manera se sintió deprimida. En la escuela Juvia seguía con su actitud de siempre, trataba de parecer normal, saludaba con entusiasmo a Levy, Gajeel y Natsu, este último era con el que últimamente más hablaba, era muy agradable hablar con él en los recesos.
Gray caminaba hacia su casillero en los baños del gimnasio luego de aquella practica de fútbol dos veces a la semana, a él le gustaba, lo distraía bastante de todos sus problemas aunque agradeció mucho cuando las practicas pasaron a ser tres veces a la semana ya que con la cantidad de cosas que se habían acumulado en su mente, necesitaba entretenerse en algo. Abrió su casillero y cayó al piso otro sobre de papel similar al que le dejo su chica del blog. Su corazón se aceleró y rápidamente abrió el sobre para saber su contenido. Leyó detenidamente y entendió claramente que la chica del blog estudiaba en la misma escuela que él, pero, ¿Quién sería?
Escucho unos gritos provenientes del lado de las chicas y pudo escuchar claramente la voz de Juvia Loxar, al parecer ella estaba discutiendo con otras chicas y él quería saber de qué se trataba, por lo que se acercó sigilosamente lo más cercano que podía y se detuvo a escuchar.
-¿No te había dicho ya que no le hablarás a Natsu? Por Dios Juvia, no sé qué cosas le andas metiendo a la cabeza a él para que de repente cambie tanto- le reclamaba la rubia.
-Eso no es verdad- aseguro Juvia -Ustedes jamás comprenderán por las cosas que Natsu ha pasado, jamás se han tomado la delicadeza de conocerlo realmente pero que saben ustedes, solo les importa su propio bienestar- grito con furia la chica, seguramente era la primera vez que le respondía a la altura de la rubia y sus amigas.
-Primero Gray y ahora Natsu, ¿Quién será la próxima víctima dime? ¿Acaso piensas entrometerte en la vida de Levy y Gajeel? Pues mira que a veces haces un mal tercio cuando estas con ellos- se cruza de brazos Lucy sin dejar de mirarla con rabia. En ese momento vio a Gray asomado escuchando todo pero trato de disimular y hacer como que no lo había visto, aprovecharía esa oportunidad.
-Juvia jamás haría eso. Y Juvia no se ha metido con nadie-
-¿Y qué me dices de la chica del blog de Gray? ¿Acaso te metiste con ella para evitar que Gray y ella estén juntos?-
Un silencio invadió el lugar. ¿Porque Lucy mencionaba eso en ese momento? Podría ser que sospechaba algo pero no entendía exactamente a qué se refería. En ese momento Gray salió de su escondite e hizo su aparición.
-¿Porque Juvia? Pensé que eras alguien diferente y es todo lo contrario. ¿Acaso pensabas que haciendo que hablarás más con la chica del blog la ayudaría a pasar los malos ratos que le haces pasar?- pregunto Gray con el ceño fruncido mirando fijamente a la chica que estaba totalmente confundida.
-¿Qué?- preguntó la chica con sus ojos bien abiertos tratando de comprender lo que estaba pasando.
-¿Porque me has mentido? El hecho de que me ayudaras aunque tú misma la hacías sentir mal, pero tú sabes bien quién es esa chica. ¡Dímelo por favor!- grito con furia el chico.
¿Que estaba sucediendo? Juvia se preguntaba una y otra vez de dónde diablos Gray había llegado a tales conclusiones. Miraba el chico con ojos suplicantes, casi pidiéndole que por favor se detuviera, que nada de lo que estaba diciendo fuera verdad, que la escuchara. Lucy miraba la escena con una sonrisa en sus labios y Evergreen imitaba su gesto. "De seguro si Juvia le dice ahora que ella es la chica del blog no le creerá ni una palabra y se hundirá más de lo que ya estaba" pensó la rubia en esos momentos.
Juvia...- titubeo y dudo mucho en decirlo pero tenía que hacerlo no podía guardarse el secreto más -Juvia es la chica del blog-
-¡Eso es mentira! ¿Realmente crees que hacerte pasar por ella te salvara de esto?- grito muy enfadado el chico.
-Juvia no miente por favor... escúchame-
-No tengo más motivos para escucharte, eres un asco de persona- el chico se retiró del lugar dejando a una destrozada Juvia que lo miraba mientras se alejaba de ella, una rubia contenta y satisfecha llamada Lucy y algunas chicas atónitas por aquella escena que recorrió toda la escuela entera.
Humillación, desesperación, dolor, agonía, amargura. Se sentía fatal, su corazón herido no podía soportar lo que acaba de ocurrir. Esa noche se empeñó a llorar con todo lo que su cuerpo daba, no se inmuto en revisar ni su celular ni en encender la computadora, no quería hablar ni ver a nadie, no quería saber de nada de nada. Tenía su garganta seca, sus ojos hinchados, su pecho oprimido mientras esas palabras retumbaban en su cabeza una y otra vez.
"eres un asco de persona"
N.A: acabo de escribir esto espero no me maten y les traigo esta pequeña actualización que para mi es un honor escribirla xD estamos cerca del final pues al fin pude escribir lo que quería aunque se viene la parte buena ewe espero les haya gustado y espero sus reviews. Besos.
