Capítulo 9.- "Compañía Perfecta".
Quinn POV.-
El señor Shue me observó como medio segundo y sonrió travieso.
-¡Las audiciones comienzan este viernes! Y prepárense, chicos, porque si de verdad queremos tener un lugar en las regionales, debemos dar lo mejor de nosotros mismos-
Cerré los ojos, inhalando fuerte e ignorando un dolor en la barriga que el pequeño bastardo me estaba provocando con sus patadas y esperé a que Berry le saltara a la yugular a alguien que se mostrara ansioso con audicionar para quitarle un solo. Pero no hizo nada. Ni siquiera escuché un gemido de felicidad o algo parecido. Abrí los ojos y la enfoqué, confundida.
Berry no parecía ser Berry. Estaba decaída, con la mirada perdida y el gesto pensativo. Callada. Tan rara, que incluso Artie le murmuró.
-¿Estás bien? No le has gritado alguna propuesta al señor Shue-
Rachel simplemente esbozó una sonrisa más fingida que nada y asintió. Finn levantó una ceja y entonces Brittany interrumpió al señor Shue con un montón de nombres de canciones de One Direction para audicionar, Tina preguntó si podrían audicionar en parejas a lo que el señor Shue respondió afirmativamente y Mike puso una cara de incomodidad y dolor. Y yo sabía que no era por temor a cantar.
-Oh, vamos, bebé, yo te ayudaré a practicar tu canto y podremos audicionar- asintió Tina, besándolo en la frente. Mike sonrió, tristemente. A juzgar por sus gestos, ella no tenía ni idea de nada.
Y tal vez era mejor así.
Entonces Mercedes, al otro lado del salón, habló.
-Oh, profe, ¿Y tendremos que preparar alguna coreografía para tener puntos extra en la audición?-
El señor Shue la miró, sonriente.
-Pues claro-
-¡Pero yo no sé bailar!- se quejó ella, poniendo un puchero. Sam la abrazó más fuerte y acomodó la cabeza de Mercedes en la base de su cuello pálido y dijo.
-No te preocupes, nena, yo te ayudaré. ¡Seremos indetenibles! ¡A Finn y a Rachel les pueden dar, nosotros tendremos el dueto principal!- exclamó, provocando que Berry se sonrojara y que Finn alzara las cejas en su dirección. El timbre sonó y todos comenzaron a recoger sus cosas. Mercedes salió tomada de la mano de Sam y yo fui tras Kurt.
-¡Kurt, espérame!- le grité. Hummel no se volvió, sólo aminoró un poco su marcha y no respondió. Lo alcancé tan rápido como pude, casi en el umbral de las escaleras.
-Oh, hola, Quinn. ¿Vas al laboratorio también?-
Fruncí las cejas, pero hablé lo más amablemente que pude.
-No, no. Quiero hablar contigo-
-Sí, dime. Te escucho- respondió bruscamente. Lo miré una vez y me pregunté tres veces que por qué lo hacía. Mercedes Jones apareció como respuesta ésas tres veces.
-Kurt, ¿Tienes algo que hacer este viernes?-
Hummel se detuvo en silencio y con sus fríos ojos azules me analizó.
-No eres mi tipo, Quinn Fabray- suspiró, con un aire decepcionado. No quise indagar y continué.
-No, no hablo de mí- sonreí- Necesito que me hagas un favor-
Las mejillas y el cuello de Kurt enrojecieron de forma violenta.
-Oh, "necesitas". Necesitas. ¿Y qué hay de lo que YO necesito, eh? ¿A quién le importa lo que yo necesito?- me refunfuñó, provocando que yo me alejara dos pasos, confundida.
¿A los homosexuales también les bajaba el periodo o cuál era su excusa?
-¿Qué es lo que necesitas, Kurt?- cerré los ojos y fruncí los labios mientras me cruzaba de brazos.
-Necesito que dejes en paz a Mercedes. Ella es mi mejor amiga y fue mía primero-
-Vaya, ¿Y yo cómo interfiero en eso? ¿Por vivir con ella o cómo?- me molesté. Lo que decía estaba siendo demasiado estúpido como para tolerarlo.
-Sólo déjala en paz. Por tu culpa, ella ya no quiere salir conmigo ni con Rachel. ¿Tú crees que está bien andar robando mejores amigas?-
Me quedé estática y las lágrimas comenzaron a bombardear mis ojos. Me limpié la cara antes de que me derramara como una jarra de agua fría y miré enfurruñada a Hummel.
-De acuerdo. No sé qué piensas que estoy haciendo para impedir que ella esté con ustedes, pero ok, va, lo haré. Ahora, ¿Podrías, por favor, escuchar lo que tengo para ti?-
Hummel al ver mis lágrimas se calmó y hasta pareció arrepentido.
-Dime-
-Tengo un primo que acaba de llegar a la ciudad y necesita un poco de instrucción. ¿Se la podrías dar?-
-¿Por instrucción te refieres a bar gays y ésas cosas? Porque si es así, yo no salgo, Quinn Fabray-
-Es obvio que no. Lugares como cines, restaurantes, museos, y ésas cosas. Pero yo no puedo, porque tengo que ir con el ginecólogo, así que… ¿Podrías, por favor, cubrirme?-
Kurt se detuvo frente a mí y entrecerró los ojos, observándome.
-Déjame ver si entendí… ¿Quieres que le dé información a tu primo sobre la ciudad, porque tú irás al ginecólogo?-
-Sí- asentí- Y mágicamente él tiene nuestra edad, bueno, más o menos. Es guapo, educado y gay- le guiñé un ojo.
-¿Por qué siento que esto va a terminar mal?- masculló él lo suficientemente fuerte para que pudiera oírlo y sonriera más ampliamente.
Mercedes POV.-
Salí del baño después de terminar mi conversación por teléfono con Blaine Anderson, mi flamante alumno y el futuro guapo novio de Kurt, cuando Brittany se acercó a mí, con las mejillas sonrojadas.
-Mercedes, el señor Shue te espera en el salón de español. Dice que vayas cuanto antes-
Y continuó su camino. Levanté una ceja. ¿El señor Shue me citaba? Seguro me daría un solo sin siquiera audicionar. A lo mejor ya lo tenía todo arreglado, como solía arreglarlo con Rachel. O a lo mejor era otra cosa.
Los nervios se volvieron como agujas en mi estómago cuando frente a su escritorio estaba Quinn con una mueca de estrés. El señor Shue me señaló la silla junto a Fabray con su mentón y me invitó a que me sentara. Lo hice.
-¿Qué está pasando?- pregunté, insegura.
-El señor Shue tiene la ridícula idea de que hicimos trampa en el examen. ¿No es tonto?- respondió Quinn. Yo tragué saliva y el señor Shue sacó los dos exámenes.
-No es "una idea", Quinn, yo sé que hicieron trampa.-
-¿Cómo puede estar tan seguro?- insistió ella.
-Los dos exámenes tienen tu nombre, Quinn-
Las dos nos quedamos calladas y mientras Fabray recogía los exámenes y los examinábamos, ella frunció la frente y chasqueó la boca.
-Mierda, Mercedes, la cagamos-
-¿Escuché bien? ¿Dijiste "mos"?- habló el señor Shue, seriamente. Yo seguía callada, intentando buscar alguna razón coherente en mi cabeza para justificarnos. Pero no encontraba nada.
-¡No! No, digo, "la cagué". Seguro copié mal hasta el nombre... ella no tiene nada que ver-
-¿Tú copiar, Quinn? ¡Aparentemente eso es al revés, porque aquí no tengo ningún examen con el nombre de Mercedes!-
-Ya, pero…. ¡Yo tomé el examen de Mercedes! Y por eso puse mi nombre, o sea, ella entregó uno que yo había tomado para copiarlo y olvidé…-
-Yo fui quien hice trampa, señor Shue- murmuré. Quinn me miró, horrorizada al igual que el señor Shue.
-Lo sé, Mercedes. Sólo esperaba a que lo dijeras- asintió él.
Levanté el rostro, totalmente avergonzada. Los ojos verdes de Quinn me observaban, pero parecían no entender nada.
-Mire, señor Shue, yo fui quien convenció a Mercedes de esto, ¿De acuerdo? ¿Puede darle una advertencia para que pueda irse?-
-No- negué con la cabeza yo- Está bien, Quinn. Debo hacerme cargo de mis actos. Debo hacerme responsable-
-Miren, niñas, no quiero que ninguna salga expulsada una semana, porque si bien lo recuerdan, estamos a menos de dos semanas de recibir la carta de las regionales y no podemos perder a dos miembros tan fuertes como ustedes. Así que… simplemente las reprobaré en el examen.-
-¿No hay manera de recuperar la calificación, señor Shue?- quiso saber Quinn, casi desesperada.
-La recuperarán en el tercer parcial, ¿de acuerdo? Les daré la oportunidad de recuperarse, pero sólo hasta entonces. No lo pondré en sus antecedentes, porque sé que en un año comenzarán las solicitudes de universidades y no sería correcto marcarlas sólo por un error. Pero quiero que lo reflexionen bien, porque yo sé que ustedes no son así. No lo vuelvan a hacer, ¿de acuerdo? Ahora yo soy generoso, pero otros maestros podrán no tomárselo así, así que por favor-
Quinn y yo asentimos, recogimos nuestros exámenes y salimos del salón antes de que una oleada de nuevos chicos entraran.
Quinn y yo caminamos sin rumbo hasta que llegamos a la cafetería. Yo debía ir a mi clase de Ciencias y ella debía ir a su clase de gimnasia. No dijimos nada hasta que ella levantó la cara.
-¿Sabes? Si me hubieras dejado hablar, no te afectaría en tu promedio. Soy buena mentirosa- sonrió, triste.
La miré y pasé mi brazo sobre sus hombros y la atraje hacia mí, abrazándola.
-Gracias, Quinn, pero fui yo quien te metió en este apuro. Gracias, muchas gracias…-
Ella recibió mi abrazo de buena manera y luego me miró.
-¿No estarán muy molestos tus padres cuando vean la nota mala en tu boleta?-
-No- vacilé- Soy humana. Me puedo dar el lujo de equivocar-
Quinn sonrió.
-Nunca había conocido a alguien que asumiera tan bien las cosas. En mi mundo, eres como un unicornio. Mi madre me contaba sobre personas como tú, y a veces mis padres se hacían pasar como tú, pero no puedes fingir tener magia cuando no la tienes-
Me reí mucho.
-Dios mío, Quinn, ¡Sonó tan genial eso! Búscame en la hora libre en la biblioteca. Ya sé qué podemos hacer con eso de las Regionales para no defraudar al señor Shue-
Quinn POV.-
-Oh, Dios mío, Quinn, ¿Por qué mejor no lo anuncias por Facebook para que todos se enteren?- me gruñó Santana, cruzándose de brazos y mirando hacia todos lados, como si alguien estuviera persiguiéndola.
Ambas caminábamos hacia la biblioteca para usar las computadoras con el internet (irónicamente) más rápido de todo el campus. Después del almuerzo, la busqué al entrenamiento y la atrapé lanzándole sonrisas a Brittany, quien practicaba una nueva rutina de baile en donde Santana no participaba. Cuando ambas observaron que me acercaba, ellas simplemente se ignoraron, me ignoraron y sus rostros y cuellos se volvieron prácticamente de fuego de lo rojos que estaban.
Después Santana aceptó venir conmigo y aquí íbamos, apenas le había explicado mi idea a López cuando ella se había puesto a ladrar de forma compulsiva e incoherente. Nos detuvimos en las puertas de la biblioteca.
-¿Quieres que te ayude o no?-
-Sí- se mordió el labio- Pero… entiéndeme, tengo un poco de mied…-
-Miedo no, Santana- negué con la cabeza- Tú no le tienes miedo a nada-
López respingó con mi comentario y me observó un par de segundos antes de suspirar, derrotada.
-Eso tú crees- masculló para sí misma y yo simplemente decidí ignorarla.
Entramos y ella se aferró a mi brazo, cuando cruzamos por la mesa de la mujer que atendía, me soltó, pero continuó observando todo como si fuese peligroso para ella. ¿Es que jamás había entrado a la biblioteca anteriormente? Continuamos caminando hasta que encontramos una computadora desocupada. Tomé asiento y justo cuando tenía la intención de acercar una silla para que mi amiga se sentara, ella negó con la cabeza.
-Me quedaré de pie, por si alguien se atreve a espiar en lo que hacemos-
-¿Crees de verdad que a alguien le importa lo que haremos?-
Santana sólo me dedicó una mirada envenenada y yo exhalé. Prendí la computadora y me puse a investigar lo mío.
Podía sentir cada cinco minutos los ojos de López revolotear por mi espalda y por la pantalla, esperando minuciosamente las teclas que yo tocaba y los clicks que daba. Encontré por fin una página de ayuda para la mujer adolescente.
-Mira, esto está más cerca de lo que…-
-¿Qué? ¿Estás buscándome una ayuda psicológica? ¿Crees que estoy loca?-
-No. Creo que tú y Brittany necesitan analizar lo que está viviendo. Que sepan que no están solas-
Santana me miraba con sus ojos tan grandes como platos, con la expresión horrorizada y sorprendida. Parecía un gato mojado.
-¡Quinn! ¡¿Qué estás tratando de decir?!-
-Que no están solas- aseguré.
Los ojos de Santana comenzaron a inundarse de lágrimas y se mordió le labio. Me levanté y apenas extendí mis brazos para ofrecerle un abrazo cuando ella salió corriendo mientras soltaba gemidos bastante audibles.
Mercedes POV.-
-No entiendo… ¿Cuenta como audición o no?- quiso saber Artie, confundido. Sam puso cara de pocos amigos y me crucé de brazos, insegura.
-No- respondió Quinn, igual de vacilante que yo.- Es sólo… una prueba-
-Pues, una prueba es básicamente una audición, chicas- aclaró el señor Shue.
Me mordí el labio. Esta canción la habíamos ensayado desde en la mañana en mi casa. Desde que Quinn había regresado a casa después de estar la tarde con Santana, había llegado un tanto nerviosa así que intenté animarla proponiéndole la canción. Canción que adoró, por cierto.
-No puedo creer que estés haciendo esto, Mercedes- susurró Sam, lo suficientemente alto como para oírlo.
-Oh, no, Sam, no creas otra cosa. No haré el dueto, tú hazlo por mí- comenzó a alejarse Quinn, avergonzada. Puck frunció el ceño.
-¿No ibas a hacer el dueto con Sam?- preguntó Noah, confundido. Miré a mi novio. Parecía enfadado.
-Este… pues sí, pero se suponía que no contaba como audición mi canción con Quinn…- respondí, vacilante, y pidiendo ayuda con la mirada al señor Shue, quien me miró con culpa en sus ojos azules.
-No, hazlo con ella- objetó Sam- Yo lo haré con Artie o con quien sea-
Artie alzó los ojos, llenos de alegría y luego miró a Sam.
-Oye, soy mejor que "con quien sea"-
-Sí, ya sabes lo que quise decir, amigo-
Me acerqué a Sam y me incliné hasta donde estaba él. Lo miré.
-No quiero audicionar sin ti-
-Pero lo harás- asintió Sam, esbozando una sonrisa débil- Hazlo-
-Pero no quiero audicionar sin ti-
-Además, ya lo tenían preparado, ¿Verdad?-
Fijó sus ojos en Quinn, quien a lo lejos sentí cómo asentía.
-Adelante, nena. Yo te apoyaré-
-Pero no quiero audicionar sin ti- murmuré otra vez. Sam me levantó y luego me abrazó con mucha fuerza.
-Sabes que de todos modos te elegirán como mejor voz femenil y es probable que a mí como mejor voz masculina, así que… Si estamos destinados a cantar el dueto, lo haremos. ¿De acuerdo? Ahora adelante-
-Samuel Jessica Evans- lo miré mientras me alzaba de puntas para alcanzar su rostro y besarlo con mucho sentimiento. No nos dimos cuenta de que había más personas hasta que Artie carraspeó audiblemente, Kurt y Rachel me lanzaban sus aullidos de hienas emocionadas y Puck fruncía el ceño.
-Va, chicos, ya, sepárense que habemos menores de edad aquí- se rió Finn, un tanto incómodo. Sam me soltó y me dejó ir a cantar con Quinn.
-No tienes que hacerlo si no quieres- me replicó con sus ojos verdes llenos de lágrimas de tristeza. Suspiré y sonreí.
-Sí quiero hacerlo-
Fabray esbozó una gran y brillante sonrisa, se tocó la barriga cada vez más grande y dio la orden a Brad para que iniciara. La música comenzó. Quinn avanzó por el salón, moviendo las manos en sus orejas como loca y moviendo ligeramente la cadera. Empezó a cantar.
I'm clumsy, yeah my head's a mess
Cause you got me growing taller everyday
We're giants in a little man's world
My heart is pumping up so big that it could burst
Yo caminé desde el lado contrario del salón, directo hacia ella, haciendo un pequeño baile con mis piernas. Quinn sonrió cuando me miró caminar hacia ella y esperó en su lugar pacientemente.
Been trying so hard not to let it show
But you got me feeling like
I'm stepping on buildings, cars and boats
I swear I could touch the sky
Quinn y yo caminamos al unísono y nos acercamos a nuestros amigos, levantando los brazos y cantando juntas.
Ohhh ohh ohhh
I'm ten feet tall
Ohhh oh ohhhh
I'm ten feet tall
Después nos separamos, yo yendo hacia el lugar de Sam donde le extendí mis brazos y con la punta de mis dedos toqué su nariz y le sonreí. Canté mi parte. Rachel y Kurt saltaron, bailando, al igual que Mike y Brittany.
I'll be careful, so don't be afraid
You're safe here, no, these arms won't let you break
I'll put up a sign in the clouds
So they all know that we ain't ever coming down
Quinn por su parte, se acercó hasta donde estaba Brittany junto a Finn y le sonrió tímidamente, gesto que respondió Pierce con una risa y Hudson con una mueca de incomodidad. Rachel, una fila atrás de él, con el rostro lleno de perturbación. Quinn extendió los brazos y me señaló con un dedo, sonriendo.
Been trying so hard not to let it show
But you got me feeling like
I'm stepping on buildings, cars and boats
I swear I could touch the sky
Quinn y yo caminamos nuevamente al centro del salón, y nos abrazamos superficialmente.
Ohhh oh ohhh
I'm ten feet tall
Ohhh oh ohhhh
I'm ten feet tall
Deshicimos nuestro abrazo y nos acomodamos en el piano. Yo frente al piano, que daba frente a los chicos y ella casi junto a Brad.
You build me up
Make me what I never was
You build me up
From nothing into something
Yeah, something from the dust
Para este momento, Rachel bailaba muy animada con Kurt, Brittany daba vueltas con Tina y Artie e incluso Sam, Finn y Santana victoreaban a la canción.
Been trying so hard not to let it show
But you got me feeling like
I'm stepping on buildings, cars and boats
I swear I could touch the sky
Ohhh oh ohhh
I'm ten feet tall
Ohhh oh ohhhh
I'm ten feet tall
Cuando terminamos de cantar el dueto, nos abrazamos y el señor Shue nos alabó. Solté rápidamente a Quinn para ir a besar a mi flamante novio, que tenía las mejillas sonrojadas y los ojos llenos de luces de alegría.
Sam era el mejor novio del mundo.
¡Buenas noches, queridos lectores! :) Actualizando nuevamente, veamos...
Hablemos de que Quinn se impresionó por la calidad moral de Mercedes. Admitámoslo, amigos, no es algo común en estos días encontrar a una persona así. Hay que retener a las personas así, siempre tienen muchas sorpresas buenas :) En fin. Por ahí me llegó el comentario de que Kurt y Rachel les comenzaban a ser irritantes... ¡Y sí! Pero tienen sus razones. Aquí vemos una de las razones de Kurt. Anda medio amargado porque se siente un forever alone, pero las Quincedes están a punto de resolverlo. ¿Y Rachel? ¿Qué tendrá Rachel?
Gracias por sus comentarios y sus lecturas anónimas que sé que hacen. Si no han dejado comentario, ¿Qué esperan? Esta historia se nutre de sus feedbacks, ¡No la dejen morir de hambre! 8-)
Nos leemos pronto.
PD: Ten Feet Tall by Afrojack.
