Hola 8D, sé que pensaban que había muerto DX, pero estaba trabajando de día y estudiando de noche, así que se imaginarán cómo andaba. Pero bueno, ya soy libre de nuevo 83, intentaré actualizar lo más que pueda.


DIVINA TRAGEDIA

CAPITULO 09: LA MANZANA DE ORO


ANTES

¿Vincent los mandó, no? – solo preguntó, ya se estaba dando una idea de lo que sucedía y el por qué habían venido por ese camino. Break y Gil se quedaron en silencio, no sabían que decir, lo menos que podían hacer era echar a Vin a la calle para salvarse.

No se preocupen, mis asuntos con él son aparte, solo quería cerciorarme de la veracidad de su historia – dijo ella sonriendo. Se levantó y les pidió que la siguieran. Abrió otra compuerta en el suelo que llevaba a unas escaleras y luego a un pasillo largo, habían muchas habitaciones que parecían mini bibliotecas.

Pues…déjenme decirles que su historia no está mal, ya que no son los primeros de los que tengo datos que les pasa esto…- dijo tomando un libro – díganme… ¿en su mundo había un Jack Bezarius? Sería como un ejemplo, aquí esa persona ayudó a muchos con su valentía…viendo eso, en su mundo debió ser alguien malvado ¿no? – Break y Gil se miraron como no entendiendo.

Lo que quiero decir es que mi antepasado de hace 100 años, se llamaba Jack Bezarius, el solía decir que él había venido de otro mundo que era paralelo a este - Ada levantó un libro e indicó que miraran cierta hoja, había un dibujo de lo que podían decir que se parecía a Alice solo que tenía unos centellantes ojos rojos…


AHORA

¿Alice? – dijeron al unísono Gil y Break, estaban estudiando el dibujo con detenimiento. Sus facciones, cuerpo, cabello y hasta la sonrisa eran iguales a ella. Lo único que no era parecido era la expresión que llevaba. Alice siempre tenía en su cara una sonrisa con la que hacía muchas tonterías, pero casi nunca estaba triste. En cambio, ella solo tenía ese semblante melancólico, como si hubiera perdido algo muy importante.

¿Alice? Ella se llama Lacie – corrigió Ada algo confundida, el nombre Alice le sonaba de algún lado ahora que se detenía a pensar. Pero como ahora no era importante, dejó de hacerlo. Les mostró otro libro en que aparecía Bezarius Jack, la mirada de Ada cambió, Break se dio cuenta al instante, estaba claro que hablar de su antepasado no le era muy cómodo.

Su nombre era Lacie BaskerVille, era la hermana menor de Glen, el último líder de los Baskerville – hizo una pausa para volver a sentarse, pasó la pagina para mostrar ahora a otro joven, cuyo ojos lilas resaltaban en la ilustración. La cabeza de Gil comenzó a dolerle de inmediato. No había dormido lo suficiente en las últimas noches, tenía sueños raros y recurrentes. No había querido comentárselo a Break por qué estaba seguro que lo molestaría con algún tipo de broma. Tampoco le parecía importante decírselo, al fin al cabo, solo eran simple sueños.

Según cuenta la leyenda, mi antepasado llegó perdido a estas tierras, hablando de una tragedia y sobre 100 años que habían transcurrido, siempre declaró que él no era de este mundo y que había cometido un error en su deseo – prosiguió Ada con su relato, los nervios de los dos se crisparon al escuchar la palabra tragedia. Break miró el libro, este Jack que vino del otro mundo conocía bien ese evento, ¿qué quería decir esto? Se supone que si era el doble, lo normal hubiera sido que cambiara en el mismo tiempo en que sucedió eso en el mundo actual donde estaban. Entonces, ¿por qué el llegó a este mundo 100 años después?

Eso hacía pensar que el transcurso del tiempo de este mundo no era igual al de su mundo. Si era así, quería decir que en su mundo ya había pasado un buen rato desde que habían desaparecido o estaban sus dobles en su lugar, cosa que no se podía descartar. Por ahora, no debía hacer un juicio apresurado sobre el asunto cuando solo había un simple testimonio.

Pero el asunto era que los Baskerville eran una familia con poder, Lacie había contraído matrimonio con el Rey, la cabeza de los Nightray en ese momento – Ada volteó la página de nuevo, revelando el retrato de un hombre mayor con mirada severa. Gil casi podía decir que era estricto y para Break una persona opresiva, ya que la siguiente hoja tenía una pintura del matrimonio "feliz". La mirada de ella era aún más vacía que en la anterior imagen que habían visto. Era solo un cascarón sin vida.

Jack intentó de todas las formas contactar con Lacie, pero ella se negaba a verlo, incluso dicen que se enviaron escuadrones de asesinato contra él – movió varias paginas hasta que llegó a una importante. Lacie estaba embarazada, le daba vergüenza verlo de esa forma, sentía que lo había traicionado al pensar que él había muerto. Y ahora que estaba atada al rey, no podía estar jamás con él.

Es aquí donde un personaje siniestro entra en la historia, una anciana que se encargaba de confeccionar los trajes de la realeza, le ofreció un trato a Lacie. A ella le parecía curiosa la anciana, ya que era la primera vez que la veía. La anciana dijo que le iba a dar una manzana de oro, que haría realidad su deseo a cambio de sus ojos rojos. Ella desesperada, accedió al tanto de que no podría usar sus ojos para ver el rostro de Jack.

La anciana le advirtió que si alguien la veía mientras pedía el deseo, sería maldecida y su deseo se convertiría en un maleficio que no se podría quitar jamás, toda la estirpe estaría bajo este encantamiento por siempre. A Lacie le dio miedo esta advertencia y no usó la manzana dorada, aún más por el hecho de que no volvió a ver a la anciana por el palacio. Por más que preguntó, nadie supo contestarle de quién se trataba. Y así pasaron nueve meses en desdichas y malos tratos por parte del egocéntrico rey, que solo se mofaba de haber obtenido a su bella esposa, delante del duque Jack Bezarius que ahora frecuentaba la corte. El rey estaba al tanto del pasado de los dos, cosa que Jack desconocía por completo.

En un descuido, Jack pudo escabullirse en los aposentos de Lacie, quién ya no compartía su cama con el Rey, le había puesto como condición que al tener un heredero varón, jamás la volvería a tocar. No era un secreto que mantenía relaciones con sus sirvientas y también con algunas damas de la corte real. Incluso se hablaba de concubinas que mantenía en otras mansiones. Solo era una simple adquisición para él. Fue una gran felicidad escuchar que Jack frecuentaba la corte y por instinto sabía que la estaba buscando.

Esa noche en su cuarto, por fin pudieron ser uno… – cuando Ada dijo eso, para Break fue como si estuviera viendo a Sharon por un momento.

Pero todo no fue de color de rosa, el rey fue informado por un espía de que Jack y Lacie tenían encuentros indecorosos a su reputación. Con rabia ordenó que los rodearan y quemarán el castillo que ahora pertenecía a su esposa. A causa de la furia desenfrenada, olvidó que ese día su primogénito se quedaba con su madre. Sin previo aviso, su pequeño ejército comenzó a bombardear con flechas incendiadas la estructura, con sus ocupantes dentro.

En esos momentos Jack no estaba presente, pero cuando se enteró de lo que pasaba, corrió con todas sus fuerzas hasta llegar al sitio. Ya el castillo estaba en llamas y la gente del pueblo veía con horror como el fuego arrasaba con todo sin dejar escapar a su reina y a su hijo. El rey al enterarse, sabía que perdería a su futuro heredero sin poder hacer nada. Todos cooperaban por apagar a las hambrientas flamas pero no había avance.

Hasta que alguien soltó un cubo de agua sobre sí mismo, todos se voltearon en busca del origen del sonido. Un rubio de ojos verdes y trenza se preparaba para entrar en el infierno. El rey no pudo ni decir ninguna palabra por esta acción. Jack pasó las puertas que se derrumbaban, dejándolo sin esa salida como una posibilidad. Fue escaleras arriba, podía decir que eran interminables, habían tantas habitaciones, ¿dónde se encontraba Lacie?, era una pregunta que llenaba su mente de desesperación.

El tiempo se acababa, Lacie podía darse cuenta fácilmente que no podría sobrevivir. Miraba a su hijo que se abrazaba con miedo mientras todo se veía rojo. Ella comenzó a llorar, ¿por qué todo esto tenía que suceder?, ¿por qué todo debía terminar de esta forma?, se preguntaba con angustia. Pero una voz resonó en sus oídos. Jack la llamaba desde el pasillo contiguo, el cuál había desaparecido en parte debido a otro derrumbe.

Jack pidió que saltaran, que él los atraparía. Ella dudó por un momento, pero el calor la comenzaba a asfixiar. Le pidió a su hijo que se aferrara a ella y se preparó para saltar con toda la fuerza que su cuerpo le permitía bajo esas circunstancias. Un tercer derrumbe azotó todo lo que era el segundo piso, haciendo que el suelo empezara a sucumbir bajo sus pies, Lacie se lanzó con todo hacia Jack que a duras penas pudo atraparlos a los dos.

Corrieron por varios pasillos en que todo estaba sepultado, las ventanas comenzaban a estallar por el calor, vidrios caían por todas partes, haciendo más peligrosa la travesía. Escucharon gritos desde afuera y se acercaron con cautela, los aldeanos habían reunido mantas para que ellos saltaran y tuvieran un buen aterrizaje. Se escucharon más explosiones que se acercaban con fuerza. Jack dijo que fueran los dos primero, el iría con ellos después.

Ella saltó con su hijo, pero cuando llegó el turno de Jack, el rey ordenó con dinero en mano que abrieran un agujero en una de las sábanas en que se supone que caería Jack. Llegó su turno, se lanzó ciegamente pensando en que estaría con su gran amor de nuevo. Luego de romperse la sábana y estrellarse contra el suelo, los gritos de Lacie lo hicieron darse cuenta de la realidad. Intentó alcanzarla para besar sus labios por última vez, la gente se arremolinó para llevarlo con un doctor. Pudo ver como el rey sonreía de manera cruel, había sido él.

"Lacie…" fueron sus últimas palabras antes de que partiera de este mundo. Lacie luego de eso cayó en una gran depresión, empañando la belleza que antes la hacía relucir. Y ahí fue que un día recordó las palabras de aquella anciana, recordó la manzana dorada que había escondido en ese bosque en donde las almas buscan abrigo, la oscuridad un hogar y el más allá se encuentra con las tierras de los vivos. El bosque de las Miradas – dijo Ada muy siniestra, a Gil le llamó la atención el nombre del bosque.

Lo que más rabia le daba era que el rey había hecho ver que todo fue un accidente, cuando había sido un asesinato. Hizo que el ejército mintiera y para no levantar sospechas, dijo que Jack había sido un héroe que había perdido la vida salvando a su esposa y a su heredero. Esto alimentó más el odio en ella, quería acabar con esas mentiras.

Fue en eso que se decidió por fin, ir en busca de su tesoro, pediría ese deseo aunque fuera lo último que hiciera en vida. Lo que no sabía, es que alguien informaba de sus pasos, debido a su infidelidad con Jack. El rey mismo pondría fin a todo. No dejaría que manchara su reputación y loco de celos la siguió sin que se diera cuenta. Justo en el centro del bosque descansaba la tan brillante manzana entre tantas nieblas y fantasmas, ella la tomó pidiendo un deseo al morderla. Justo en ese momento el rey gritó indignado al escuchar el deseo.

Todo el bosque se estremeció, incluso el reino sintió el temblor que destruyó una buena parte de este. Los animales emitían sonidos, los niños lloraban y la gente veía con terror desde las murallas como el bosque se extendía, pudriendo y oscureciendo todo a su alrededor. Se escuchó un alarido desgarrador por todo el lugar, el bosque se empezó a torcer hasta quedar preso en una gran espiral.

Días después, cuando decidieron emprender una búsqueda del rey y la reina, encontraron el cadáver decapitado del mismo, sus brazos habían sido arrancados al igual que sus piernas, solo dejaron el tronco. Se guardó silencio sobre el suceso, era tan aterrador que la gente evitaba hablar de ello. La reina nunca fue encontrada. Y por si no fuera poco, el cadáver de Jack Bezarius desapareció de su tumba.

¿Cómo sabes esto? – preguntó Gil algo traumado por el final del relato. Le daba escalofríos que la reina nunca fue encontrada, le hacía temer a algo desconocido. Break estaba igual de consternada, no era algo que pudiera contarle a un niño antes de dormir como las historias del hombre del saco y demás. Ada pareció pensárselo para contestar.

Pues…este es el diario de Miranda Barma, ella escribió todo lo que vio y a parte, reunió muchos testimonios. Por ahora este es el único que he podido conseguir, según tengo entendido hay tres diarios más que esconden otros secretos – dijo Ada levantándose y mirando a Break de modo extraño, bajó su mirada un poco como viendo más allá o esa era la sensación que daba.

Te lo doy a ti, creo que lo vas a necesitar pronto – Ada sonrió enigmáticamente, dándole miedo a Break por alguna razón. La rubia miró el reloj que tenía en la habitación. Puso una expresión preocupada a lo que hizo señas para que la siguieran, por otro pasillo largo los condujo, por lo oscuro que se veían las ventanas, se podía deducir que ya era de noche.

Este túnel lleva directo a la casa Nightray, no salgan al exterior, es algo peligroso, hay cosas salvajes rondando por ahí – dijo Ada sacando dos papeles negros – si me necesitan con mucha urgencia pero solo con "urgencia" – recalcó esto último– quemen uno de estos y apareceré al instante – dijo ella alejándose un poco de la puerta del túnel.

Cuando se preparaban para hacerle más preguntas, Ada había desaparecido – etto, esto no me agrada mucho… - dijo Gil con miedo. Eso se había pasado de tétrico, ¿cómo alguien se podía desaparecer de esa forma? Ni que fuera Batman o algo así, el pelinegro analizaba con temor. Sin darse cuenta estaba tomando la mano de ella.

Break iba a decirle algo sobre eso, pero el miedo había calado más en su interior de lo que pensaba, solo por esta vez se lo permitiría. Solo esta vez…


Bueno, de alguna forma se están esclareciendo algunas cosas sobre el mundo actual D8, ¿qué son esas cosas salvajes que andan por ahí? ¿qué clase de mundo es eso? ¿Lacie dónde quedó? ¿qué demonios es Ada? Da miedo D':

Esperen el siguiente capitulo 8D

DEATH GOD RAVEN :3