Hola gente…tengo muchas (dos) historias sin continuar, pero esta idea estaba matando mi cerebro y me exigía escribirla, no creo que sea una historia muy larga (probablemente sea larga) pero espero les guste un poco.

Naruto no me pertenece y como pueden ver esta historia va a tener sorpresas y parece no tener mucho sentido.

Pero tranquilos mis pequeños saltamontes, todo se aclarara más adelante.

Que inicie el show.

Capítulos anteriores:

-bienvenido Naruto-dijo con tranquilidad ella.

Naruto le devolvió una de sus sonrisas falsas que practicaba para que nadie se diera cuenta de su interior. Ese saludo había sido diferente al que ella alguna vez le hizo, y le dolía, le dolía tener que recordarla como un fantasma que nunca lo dejaría tranquilo.

Lo peor es que el hijo de Gaara parecía ser un recordatorio de que ella se había ido, justo cuando lo estaba empezando a superar, llegaba ese mocoso a arruinarle todo.

-qué bueno que llegaste, vamos al festival que es hoy en la noche-

-claro Sakura…-

Capitulo ocho: recuerdos de un pasado

Hace nueve años…

Se observaba como en medio de la ciudad de Konoha, un chico joven de cabello rubio y sonrisa radiante paseaba tranquilamente, después de la guerra todo había sido paz…todo si se resta el hecho de que faltaba acomodar la vida de los ciudadanos de Konoha y todas las otras aldeas. Fueron unos meses difíciles para los kages de las cinco grandes aldeas ninjas, no todo era felicidad y había algunos pocos que parecían resistirse.

Naruto puso cara pensativa (poco usual en él).

El actual hokage le había informado sobre un peligroso grupo de rebeldes a las afueras de Sunagakure, como aldeas aliadas era probable que pronto mandaran a un grupo de selectos shinobis para ayudar, él como héroe estaba entre los elegidos.

Era un grupo bastante partículas el de los rebeldes, no llegaba ni al número de veinte ninjas, pero sin duda parecían ser sumamente peligrosos.

Aunque lo que le preocupaba más que todo era el dejarla sola a ella.

Una sonrisa algo idiota inundo en su rostro.

Todos a su alrededor lo miraron algo confundidos. No era normal que un chico tan conocido para todos, se quedara en medio camino sonriendo como idiota y un extraña aura rosada a su alrededor.

Con la habilidad de un ninja como él, salto por los tejados apurado en llegar a su departamento, de reojo saludaba algunos de sus amigos y sino seguía apurado.

Desde hace varios meses el joven shinobi solo tenía una cosa en mente (aparte de convertirse en hokage).

Cuando llego a su departamento, se quedó frente a la puerta intentando recuperar el aire, era algo estúpido, pero desde que había iniciado esa rutina, siempre estaba nervioso.

Tomo aire y entro.

Su usual departamento lleno de soledad, que generalmente estaba sucio y lleno de porquerías, ahora tenía un ambiente hogareño. No tuvo más que respirar un poco para que el ahora del almuerzo llegara a su nariz, joder, eso olía grandísimamente a gloria.

-YA LLEGUE-dijo como todo macho, pecho, peludo que se respeta.

Se escuchó un silencio y luego unos rápidos pasos acercándose a la entrada.

Su usual soledad se había ido con ella.

-Naruto-kun-

Una gran sonrisa inundo su rostro al verla.

Frente a él, Hinata Hyuga solo vistiendo una de sus camisetas, su pelo largo hasta la cintura (gracias a que él jamás dejaba que se lo cortara) y los ojos perla llenos de inocencia.

Una cosa que amaba de esa chica, era que aún conservaba parte de la inocencia que una guerra suele quitar.

-bienvenido a casa Naruto-kun-hablo ella con su usual sonrisa amable.

Él sonrió más grande de ser posible, desde hace un tiempo ellos habían iniciado una especie de relación, ella siempre lo amo, él ocupaba sentirse amado después de lo que había ocurrido con Sakura hace tiempos.

Recordaba como él le había explicado la situación a ella, que no la amaba como ella a él, que si tenían una relación no sería algo serio.

Ante su sorpresa ella había aceptado.

-yo sanare tu corazón-

Solo había dicho esas palabras y todo dio inicio.

Al principio solo eran castos besos robados cuando nadie observaba, pero la chica era como un delicioso mangar solo para él. No había durado mucho cuando la intensidad de esos leves besos aumento, aún era todo secreto, nadie imaginaba nada.

Por kami-sama no quería morir a manos de su odioso padre, celosa hermana y sobreprotectores amigos.

Ella fue la primera chica con la que tuvo relaciones, no salió nada bien y todo fue muy torpe, ambos se habían reído hasta llorar cuando todo término, había sido tan divertido que ninguno le importo burlarse del otro.

Después de esa primera vez, siguieron otras, más seguras, con más pasión y donde cada uno se entregaba al máximo.

La chica se quedaba en ocasiones en su casa para prepararle algo de comer, ella reprochaba sus malos hábitos alimenticios, él siempre le molestaba con que ella no debería hacer dieta, ella le decía que no era dieta sino comer sano…todo termino en ella cocinando comida deliciosa, casera, y deliciosamente sana.

En algún momento sin proponerlo, los momentos con ella eran los mejores que tenía.

Se había enamorado.

No fue hasta hace unos días cuando lo descubrió, era media noche y ambos estaban acostados en su caca después de…hacer cositas, él la miraba dormir tranquilamente sobre su pecho desnudo, la respiración de la chica era tranquila y él solo con tenerla cerca…era feliz.

Jamás se había sentido más en paz en toda su vida.

Aun buscaba el momento de decirle todo lo que sentía, pero aun no era. Por eso solo se conformaba con pasar cada día al lado de la chica.

-¿todo está bien?-pregunto Hinata al verlo tan en silencio.

Él sonrió como zorrunamente hacia y se acercó a la chica.

Cuando estuvo a un centímetro de su rostro, un sonrojo inundo el rostro de la chica, era tan adorable que a pesar de todo lo que pasaron juntos aún se sonrojara por cosas como esa.

Con rapidez e impaciencia, la tomo por la cintura y la beso de forma hambrienta. No podía controlarse al lado de la chica, ella nunca opuso resistencia, ella solo dejaba que él la tomara como quisiera y le robara el aliento en cada beso, caricia y roce.

Al separarse, ninguno tenía aire.

Hinata abrió levemente la boca antes de sonreír y negar con la cabeza. Naruto tenía una gran sonrisa de diversión en su rostro.

-prepare ramen para comer-murmuro Hinata algo tímida.

-joder Hinata eres perfecta-alabo Naruto.

Luego la sujeto de la mano para caminar a la cocina, ella reía ante las bromas de él y este se complacida de verla reír.

Todo era perfecto.

Tanto que no podía durar mucho tiempo.

Después de la comida, ambos fueron a la habitación, últimamente Naruto no podía controlarse y aprovechaba al máximo todo el tiempo con Hinata.

Pero justo cuando estaba besándola…una explosión.

Ambos se separaron incrédulos al observar por la ventana, humo negro salir cerca del hospital.

-imposible-susurro Hinata.

Un ataque a Konoha era ridículo…habían pasado varios meses de la guerra…no ahora.

Ambos salieron rápidamente del departamento, justo a tiempo de ver una explosión a menos de una cuadra.

Que rayos estaba pasando.

Volteo a ver preocupado a Hinata, pero en vez de ver a una mujer asustadiza, encontró a una mujer segura de lo que debía hacer.

-yo iré al hospital ayudar-le informo.

Él asintió y ambos tomaron caminos diferentes.

En la aldea había varios tipos enmascarados y con capuchas que atacaban a todo el mundo, él intentaba deshacerse de ellos, pero cuando hería a alguno este desaparecía como si fuera un clon de sombra, y de este aparecían dos más.

Era un jutsu muy avanzado.

¿Quién podría hacer todo eso?

Le costó varias horas el intentar retener la amenaza, ya habían llegado a la escena varios Jounin, y anbu que intentaban luchar contra la actual amenaza.

Se extrañó de no ver a Sasuke entre ellos…aunque ahora que pensaba debía estar ocupado con ese pequeño inconveniente de hace unos meses.

Ignoro todo aquello cuando la vio.

Una extraña mujer de largo pelo verde hasta su cintura, sus ropas eran del grupo de renegados que habían identificado a las afueras de Sunagakure, sus ojos eran naranjas con un brillo de malicia, también había una extraña cicatriz en uno de sus ojos.

Naruto se puso alerta…luego lo vio.

En la mano de la muchacha había un frasco, tenía algo que no identifico hasta después de sentirlo con su chacra del ermitaño…eran partes de un cuerpo humano muy pequeño.

Incluso del frasco salían unas gotas de sangre.

Observo incrédulo a la mujer que estaba cubierta de sangre por todo su cuerpo. Cuando ella volteo a verlo, algo dentro de él sintió una punzada de angustia…la mirada de la mujer era la de un desquiciado y la sonrisa que tenía parecía de maniática.

-Uzumaki Naruto…no nos interesas-comento de manera analítica.

Él apretó los puños molesto.

Cuando observo la mujer alzar el frasco, sintió inquietud.

-ya tengo lo que ocupamos-susurro.

Luego desapareció…como si fuera transportada a otra dimensión…el cuerpo de la chica desapareció en un remolino.

Confundido, noto minutos después que todos los invasores habían desaparecido en nubes de polvo.

Que pasaba.

Horas después…vio como Hinata corría en su dirección con expresión de angustia.

Algo dentro de él se inquietó.

-Sakura-san…-dijo la chica con angustia.

Naruto sintió como el alma se le bajaba a los pies, su amiga estaba mal.

Ese fue el principio del fin.

Tiempo actual…

Abrió sus ojos y observo a la gente a su alrededor riendo, todos vestían en Kimonos o Yukatas para el festival, los niños correteaban con máscaras y entre los adultos pasaban a los diferentes puestos de la feria.

Como Hokage era feliz de ver a su aldea tan tranquila disfrutando de algo como un festival…pero dentro de él…algo estaba roto.

A lo lejos observo como Sakura con un Kimono rosado, hablaba animadamente con Ino, la chica rubia estaba con un hermoso Kimono y un bebe de unos dos años entre sus brazos.

Si desaparecía unos minutos no las interrumpiría…iría a visitarla.

OoOoOoO

En otra parte aun mas adentro del festival, se puede observar a Shiro quien corría emocionado por todos los puestos, el niño se había negado a cambiarse de ropa, la que su tía Temari le había enseñado era horrorosa y prefirió seguir con sus ropas comunes.

Atrás de ellos caminaba Gaara sosteniendo entre sus manos todos los premios de Shiro, el pequeño era muy bueno para la suerte y siempre conseguía ganar juegos de azar, también tenía una gran habilidad en la puntería gracias a su gran vista.

Atrás del kazekage, estaban Temari y Matsuri hablando animadamente sobre la boda, Kankuro se había perdido hace unos minutos en un bar.

-mira oto-chan gane otro premio-dijo Shiro corriendo donde su padre con una extraña mascara de zorro en su cara.

Las chicas chillaron ante lo adorable que era Shiro, Gaara solamente sonrió antes de asentir en aprobación.

De pronto los cuatro llegaron a la parte más grande del festival, era una gran plaza circular que tenía puestos a todos sus lados, en medio de una tarima había un grupo de personas tocando una música y algunos aldeanos bailaban en medio de una improvisada pista.

Shiro vio todo eso con emoción…los festivales en Sunagakure no eran tan bulliciosos como aquí en Konoha.

El pequeño volteo a ver cómo tanto Gaara como Temari (él mismo le había ganado varios a su tía favorita por su boda) tenían varios de sus premios entre sus brazos, al ver que ninguno de ellos podía volteo a ver a Matsuri quien solo tenía uno que le había dado hace poco.

Con alegría le extendió la mano a una confundida Matsuri.

-vamos a bailar Matsuri-nee-dijo Shiro con una gran sonrisa.

La chica se sonrojo levemente antes de chillar emocionada, el pequeño se había visto muy mono al pedirlo. Luego puso su juguete en los brazos de Temari y tomo la mano del niño.

Ambos llegaron a la pista de baile, al ser tanta la diferencia de altura, nada más daban vueltas de manera divertida.

Shiro quería muchísimo a Matsuri, desde que tenía memoria la conocía por ser amiga de su mamá, la castaña era la que siempre le contaba lo que recordaba de su madre y siempre lo cuidaba cuando su padre o tíos no podían, era divertida y preparaba unos postres buenísimos.

Entre la multitud Temari sonreía enternecida al verlos bailar. Gaara en cambio solo tenía ojos para Shiro, el pequeño se veía demasiado feliz bailando (solo daban vueltas), de reojo miro a Matsuri que tenía una gran sonrisa con su vista solamente en Shiro, la castaña se veía bastante bonita tenía que aceptar.

-Shiro se ve tan feliz-murmuro Temari luego de unos minutos de verlos.

Gaara asintió algo distraído.

Temari lo observo de reojo antes de suspirar.

Era momento de decirlo.

-Gaara-

El peli rojo volteo a verla confundido y ella negó.

No, aún era muy temprano.

-sabes el hokage actúa de manera muy molesta con Shiro-comento de pronto el menor de los Sabaku no.

Temari pareció interesada y le puso más atención.

-me preocupa que pase por Shiro-admitió el chico.

-sabes que pase lo que pase el padre biológico de Shiro no eres tu-dijo de manera dura Temari.

Gaara la volteo a ver de mala forma.

-no me mires así, desde un principio ya lo sabias-

-ahora él tiene una esposa-

-Shiro siempre será su hijo haga lo que haga-

-cállate-

-no te enojes Gaara, solamente ten en cuenta lo mejor para Shiro-

Gruño de mala forma y se negó a verla nuevamente, estaba molesto con ella, Naruto ya tenía su familia.

Pero Shiro.

Debía hacer lo mejor para el niño.

¿Pero en este caso que era lo mejor?

-oto-chan-

Salió de su ensoñación y volteo a ver en dirección a sus pies, ahí con toda la inocencia del mundo, Shiro lo observaba atentamente.

Le sonrió de manera cariñosa y le acaricio la cabeza.

Ese momento era algo especial entre Shiro y él.

De pronto el niño volteo a ver a Temari con la usual inocencia que le caracterizaba.

-Temari-nee hay algo que me extraña desde que llegamos-comento Shiro ladeando la cabeza.

Todos voltearon a verlo con interés. Todo lo que el niño decía parecía ser de suma importancia.

-¿qué sucede Shi-chan?-dijo Temari confundida.

La niño la vio intensamente unos segundos y luego bajo la mirada a su estómago y lo apuntó con su dedo.

-dentro de tu estomago hay una energía espiritual nueva, es como si tu chacra fuera doble o que tuvieras una criatura viva en ese lugar-hablo confundido.

En cambio Temari sudo frio, Matsuri vio con los ojos abiertos a Shiro y Gaara…Gaara estaba que se lo llevaba quien lo trajo.

Shiro aún seguía sin entender nada por lo que siguió hablando.

-acaso es una nueva técnica, como se divide un chacra, además se siente casi igual que el chacra que emanaba Sakura-san, pero eso es porque estaba embarazada…¿Temari-nee porque te pasa lo mismo?-comento de manera inocente.

Temari solamente se encogió en su lugar.

Estaba frita.

De pronto observo como Gaara tomaba su hombro con más fuerza de la requerida, un estremecimiento paso por todo su ser al ver que ocupaba dar algunas explicaciones.

-Matsuri cuida a Shiro, Shiro quédate aquí no te muevas-hablo Gaara con voz tenebrosa.

La castaña y el niño se quedaron viendo por donde Gaara se fue arrastrando a su hermana, aunque no del todo ya que Matsuri tenía un aura rosada rodeándola al ver que había quedado a cargo por el mismísimo Gaara.

Shiro se aburrió después de unos minutos al ver que no llegaba su padre y su tía, además Matsuri había pasado de ser un adulto responsable a encontrarse en Gaaralandia y no cuidarlo como debería.

Después de ver a sus alrededores, noto con enojo como todos se divertían menos él.

Pero su padre se enojaría si se marchaba sin supervisión.

Pero como Shiro era un niño tan curioso, no pudo evitar que sus ojos se posaran en una extraña mariposa color negro. Eran tan oscura la noche que pensó verla mal y por eso se contuvo unos momentos, pero luego recordó que aunque no tenía la vista de su madre, si tenía una vista superior a la de un humano promedio.

Distraído de su orden, el niño salió corriendo y siguió a la mariposa por las orillas del bosque.

Cuando el niño vio a la mariposa entrar en el bosque se detuvo, luego mordió su labio, podría ser peligroso entrar.

Pero él era Sabaku No Shiro…no le tenía miedo a nada.

Con los ojos ardientes de aventura, el pequeño entro al bosque y siguió a la extraña mariposa negra con tintes azulados en sus alas.

Perdió el tiempo y la noción de su alrededor.

Justo cuando estaba por atrapar a la pequeña (sin lastimarla claro está) sus pasos se detuvieron y su respiración se cortó.

Había llegado a un extraño claro, en medio de él estaba una enorme piedra con nombres tallados en todos sus lados, frente a esa extraña roca estaba un hombre de cabellera rubia.

OoOoOoO

Después de soñar sobre su boda perfecta con Gaara y pensar el nombre de todos sus futuros hijos, Matsuri salió de su sueño ideal y vio a sus alrededores que Shiro ya no se encontraba a su lado.

Un temor inundo su ser, no por ser regañada por Gaara, temía que algo malo le pasara al niño.

Busco con la mirada en todas direcciones preocupada, todo sin notar las extrañas nubes que se comenzaban a formar.

OoOoOoO

Temari tenía la cabeza gacha.

Gaara la miraba con enojo.

Ninguno decía ninguna palabra, no era necesaria en ese momento.

Pero Gaara a pesar de ser padre, en estos asuntos no tenía mucha paciencia que digamos…además ahora tenía ganas de matar a alguien…un chico con peinado de piña más precisamente.

-Habla-

-mira Gaara todo fue un gran malentendido, solamente pasaron unas cosas que no te conté, pero te juro que iba hablar contigo…-

Gaara no se inmuto ante la mirada suplicante de Temari.

-Habla-dijo el peli rojo en tono más grave.

Temari bufo molesta y pidió paciencia al cielo.

Al mal paso mejor dale velocidad.

-tengo tres meses de embarazo-admitió la mujer de Sunagakure.

Aunque Gaara después de lo dicho por Shiro lo suponía, esas palabras fueron como echarle leña al fuego.

Mataría a ese bastardo.

Bueno al menos eso explicaba por qué había visto a Temari un poco más gordita que cuando llego, claro que no lo dijo en voz alta por temor a morir.

-lo matare-susurro en voz baja.

Temari frunció el ceño, a pesar de ser padre, Gaara a veces actuaba como un niño.

Luego ambos comenzaron a discutir, ignorando las extrañas nubes que se formaban en el cielo.

OoOoOoO

Shiro sabía que él no era normal.

Siempre lo supo.

Los niños normales no podían sentir el clima como si fuera parte de su cuerpo, tampoco podían sentir el calor de los seres humanos, no podían ver los sentimientos de los animales, no podían hacer que el día fuera hermoso cuando se sentían alegres, tampoco un niño normal podría hacer que el tiempo cambiara si se sentía mal.

Cuando era muy niño no pasaba eso.

Pero conforme crecía…algo dentro de él también crecía.

Lo notaba…su cuerpo lo sentía.

Su vista cada día era mejor, alcanzaba más su rango de visión y sus sentidos se agudizaban para superar a la de un humano promedio.

No solo su vista, su olfato y oído cada día mejoraban, su resistencia seguía aumentando y sus reservas de chacra cada vez eran más ilimitadas.

Por eso no se extrañó al ver nubes en el cielo, nubes de tormenta que explicaban su humor algo asustado.

Pero deberían comprenderlo.

Esos ojos azules que lo miraban con odio puro le daban miedo.

El hokage Uzumaki Naruto estaba frente aquella enorme roca, al principio no pareció percatarse de su presencia, pero cuando quiso huir, él rubio lo detecto.

Desde niño escucho las historias del héroe y hokage Uzumaki Naruto, el más grande ninja de la historia y respetado por todo el mundo…él quería ser igual a su héroe.

Pero este…

Parecía odiarlo.

Estaba vez no había sonrojos de vergüenza…solo pánico al sentir un aura asesina de ese hombre.

La primera vez que lo vio, sintió una calidez en su interior, cuando el hombre sonreía, él quería sonreír…pero ahora…quería huir.

Su cuerpo se tensó al ver al hokage mirarlo fijamente con los ojos perdidos.

Él de pequeño había visto mucho esas miradas…pero gracias al kazekage se habían ido disminuyendo al punto se olvidarse, eran pocas las veces que un ciudadano lo miraba de esa forma.

¿Por qué el hokage lo miraba así?

Acaso…

Los ojos de Shiro se abrieron con horror.

Ese hombre no podía saber lo que había dentro de él…nadie lo sabía…nadie debería saberlo más que el kazekage y los consejeros de Sunagakure.

Su cuerpo empezó a temblar y una ligera lluvia inundo todo Konoha.

Naruto en cambio miraba al niño con la vista perdida.

Luego abrió la boca.

Es irónico cuando alguien que sufrió toda su vida le paga a un ser inocente de la misma forma.

-aléjate monstruo-susurro el hokage de manera cruel.

La mirada de Shiro se abrió al igual que su boca…luego…algo en los ojos del niño se apagó.

Naruto seguía con la vista perdida…no parecía consiente que Shiro estaba frente a él…en su mente…se hablaba con repulsión a sí mismo.

Se estaba visualizando en el niño.

Todos lo que sufría ahora era por su culpa.

Por otro lado Shiro cerró sus ojos…recordando.

-aléjate monstruo-

-muerte estúpido-

-qué asco siento con solo verte-

-no es humano-

-mataste a mis padres, ahora sufre tu idiota-

-deberías morir-

-te odio-

-muere-

-ojala desaparecieras-

La lluvia comenzó a caer con más fuerza, la mirada de Shiro estaba perdida, sus ojos no lloraban, pero el cielo respondía a su dolor.

Una risa amarga inundo su rostro.

El hokage tenía razón…debería morir.

Él ya lo sabía.

OoOoOoO

Matsuri miraba desesperada en todas direcciones, no lo encontraba.

Su respiración cansada y agitada, era la prueba de haber ido por toda la feria en búsqueda del pequeño. Además la lluvia que caía del cielo le dificultaba encontrar el chacra del pequeño.

¿Dónde estaba?

Su mente estaba desesperada y preocupada por el niño.

Debió haberlo cuidado mejor.

-¿Matsuri?-

La castaña se congelo al reconocer esa voz.

Aunque en otra ocasión hubiera entrado al mundo de los sueños, ahora la voz de Gaara le daba terror.

Matsuri miro con algo de lágrimas a Gaara, este la miro sin algún interés aparente al igual que Temari…la chica solía exagerar en algunas ocasiones.

Después de solucionar la pelea entre ellos y quedar momentáneamente en no matar a Shikamaru, comenzaron a buscar a Matsuri y Shiro pensando que se habían ido a ocultar de la lluvia.

-G-Gaara-sama-tartamudeo Matsuri a punto de llorar.

Gaara se preocupó por ella, pero siguió caminando y paso al lado de la chica como si nada.

-Shiro-llamo el Kazekage tranquilamente.

Matsuri sintió que algo dentro de ella se caía al suelo…su alma…haber traicionado la confianza del Kage al que amaba.

Volteo a verlo y se quedó en shock con lo que vio.

Algo más alejado de ellos, sentado en una banca…estaba Shiro.

Sonrió sin poder evitarlo.

Pero algo había mal.

El niño tenía la mirada gacha y no parecía importarle la gran cantidad de lluvia que caía sobre él.

Gaara se preocupó.

-Shiro-hablo al llegar al lado del niño.

No contestaba.

-Shiro-dijo esta vez con una mano en el hombro del niño.

Pero al verlo alzar la vista, jamás debió haberlo hecho.

Los ojos morados del niño eran opacos, no tenía la vista fija en nada y todo su rostro se veía demacrado. No había visto ese rostro desde la muerte de Hinata.

El corazón de Shiro volvía a estar roto.

Nuevamente no pudo protegerlo.

Continuara…

hola...eeto...no se que decir, supongo que todo se ve confuso pero ya poco a poco se revela todo, aquí esta una parte del pasado de Naruto y en algunos capítulos se sabrán cosas del pasado de Sakura, Hinata y Sasuke, espero noten algo importante que puse en el pasado de Naruto ya que eso es fundamental para la historia.

los quiero

P.D: alguien de ustedes menciono en los comentarios que iba ir al dia siguiente hacer un cosplay...¿chico(a) eres de Costa Rica? yo fui al kamen al dia siguiente y se me pego la intriga si fuiste tambien, y si fuiste como cosplayer queria saber si te habia visto ya que habia mucha gente.

P.D2: espero no odien tanto a Naruto...tiene sus cosillas pero es todo un amor.

P.D3: ¿ya había dicho que yo si leo el manga?