CAPÍTULO 8
Todos de habían quedado en silencio total para poder escuchar con mucha atención lo que Kouji estaba apunto de contar.
El guerrero soltó un suspiro para así empezar a hablar.
-Todo esto empezó prácticamente desde que Mimi nació.- las princesas se llevaron una mano a la boca mientras que los príncipes endurecían mas sus rostros.- Cuando Keisuke Tachikawa se entero de que su esposa estaba embarazada, el fue el hombre mas feliz del mundo pues su mas grande sueño era tener un hijo para enseñarle todo lo que el sabía y que algún día pudiera tomar su lugar en el Escuadrón Dragón. Pero se llevo una sorpresa al enterarse de que su primogénito había sido una niña.
-¿Acaso nunca intento volver a tener hijos?-pregunto Taichi.-
-El problema fue que el embarazo de la señora Satoe se complico y ella falleció horas después de que Mimi naciera.
-Pero si tanto era su deseo de tener un hijo ¿por qué no se volvió a casar?- fue Sora quien hablo.-
-Keisuke estaba totalmente destrozado por la muerte de su esposa, pues el la amaba demasiado y decía que jamás iba a poder amar a alguien como lo hizo con Satoe. Hasta cierto punto, el esta resentido con Mimi por la muerte de su esposa.
Las reacciones de todos eran diferentes, pues Takuya simplemente permanecía en su lugar con la mirada baja, pues el ya conocía toda la historia de su amiga. La princesa Hikari tenía una lucha interna por no llorar. Sora, Taichi y Takeru tenían cara de desaprobación por todo lo que estaban escuchando. Y por ultimo quedaba Yamato el cual estaba batallando por no levantarse e ir detrás de Keisuke Tachikawa.
-¿Todo esto te lo contó Mimi?
La voz de Takeru temblaba pues no se podía imaginar lo triste que podía llegar a ser para Mimi que la culparan de la muerte de su propia madre.
Kouji negó con la cabeza.
-Mi padre y el general son muy buenos amigos.- apretó sus puños pues nunca le había gustado eso.- Una vez después de que una misión les saliera a la perfección fueron a celebrar y al parecer Tachikawa se paso de tragos confesándole todo eso a mi padre. El cual me lo dijo a mi tiempo después para que la cuidara, pues el sabe que ella es una persona muy importante para mi.
-Entonces esa es la razón por la cual Mimi es así…-afirmo Sora.-
-No princesa, ese es apenas el comienzo.- continuo Kouji.- El general espero a que Mimi cumpliera los seis años, pues esa es la edad en que los niños saben si controlaran un elemento o no. Pero eso nunca paso con Mimi.
-Si, aún recuerdo que cuando éramos niños ella nos contó que no controlaba ningún elemento.- recordó Taichi.- ¿A los cuantos años Mimi descubrió que podía controlar la tierra?
-A los catorce.- todos quedaron en shock pues nunca habían escuchado que alguien tardara tanto en descubrir su poder.- Pero durante esos ocho años de espera, Tachikawa decidió entrenarla en artes marciales y pelea con espada, pues aunque no controlaba su elemento, el quería que fuera una gran guerrera.
-¿Entonces que paso cuando lo descubrió?
-Keisuke Tachikawa decidió romper las reglas y enlisto a Mimi al Escuadrón Dragón, pues decía que ya había perdido demasiado tiempo.
Kouji recordaba muy bien ese momento, pues aunque Mimi siempre estaba ocupada con sus entrenamientos, en las tardes la podía ver y asegurarse de que estuviera bien. Pero cuando le dio la noticia de que había entrado al Escuadrón sintió una gran impotencia pues todos los soldados deber de vivir en el cuartel.
Los días se le hacían éntrenos mientras esperaba el único día que su amiga tenía libre, para así volverla a ver. Aunque la castaña siempre le contaba que no le gustaba el Escuadrón y muchas veces lloraba con el, Mimi nunca perdía esa sonrisa que tanto la caracterizaba y que a el adoraba.
-¡¿Qué?!- exclamaron todos.-
-¡Eso es!- dijo una Hikari bastante entusiasmada.- Keisuke Tachikawa rompió las reglas del Escuadrón Dragón al enlistar a Mimi cuatro años antes de lo permitido. Podríamos usas eso en su contra.
Los herederos habían recobrado el animo al escuchar las palabras de la menor.
-¡Tienes razón!- alentó su hermano.-
-Ya lo intentamos princesa, sin embargo usted misma lo dijo, pues el general rompió las reglas del Escuadrón Dragón, del cual el es el líder.
Todo el animo que tenían se había ido a los suelos. Al parecer de verdad todo estaba "justificado".
-Tuve que esperar tres años para enlistarme al Escuadrón y volver a estar con Mimi. Ahí fue donde conocimos a Takuya.
-Kouji.- llamo Takeru.- Pero si Takuya y en especial tu han pasado tanto tiempo protegiendo a Mimi, por muy mal que lo estuviera pasando… ¿Cómo fue que su actitud cambio tanto, volviéndose tan fría?
Kouji y Takuya bajaron la mirada, pues aun recordaban ese día como si hubiera sido ayer.
FLASHBACK
Era un día normal en el Escuadrón Dragón y como siempre todos los soldados tenían que hacer su ronda diaria para asegurarse se que todo estuviera en control.
El grupo al que pertenecía Mimi, le tocaba el área de los almacenes. Se separaron para así terminar mas rápido, dejando a la castaña verificando el almacén en donde se guardaba toda la comida.
Al ver que todo estaba bajo control dio media vuelta para retirarse hasta que escucho un ruido que provenía detrás de unas cajas.
-¡¿Quién anda ahí?!- exigió saber mientras desenfundaba su espada.-
Lentamente un chico de no mas de trece años iba saliendo de su escondite llevando consigo varios alimentos que al parecer estaba robando.
Al ver la cara de asustado del pequeño ladrón, Mimi se relajo un poco, pues solamente era un niño.
-No deberías de estar aquí.- dijo con voz suave.- ¿Sabes que estas en problemas verdad?
El chico bajo la mirada y simplemente asintió.
-Se que tienes hambre, pero cometiste un delito y te tendré que llevar con el general.- dijo mientras sacaba sus esposas.- Lo mas probable es que pases unos días en prisión.
El niño resignado se dejo colocar las esposas para después seguir a Mimi.
En el patio principal ya se encontraban todas las escoltas para así darle el reporte de las rondas al general Tachikawa. Kouji y Takuya vieron como la castaña se iba acercando poco a poco con lo que parecía ser un niño.
-General.- llamo Mimi.- En el almacén de alimentos encontré a este niño robando.
Keisuke Tachikawa bajo su mirada para poder observar mejor al niño, el cual se encogió en su lugar pues el general lo intimidaba con la mirada.
-Vaya, vaya, pero miren que tenemos aquí.- el general se dirigía a todo su escuadrón.- Por sus ropas sabemos que este ladrón pertenece a los rebeldes.
Tomo al niño por el hombro para ponerlo enfrente de todos sus soldados.
-Al parecer eres muy tonto al creer que podías robarle al Escuadrón Dragón, los cuales nos dedicamos a acabar con todos ustedes.
Los ojos del niño se empezaron a aguar, pues tenia mucho miedo por lo que le pudiera pasar. Mimi noto eso y decidió interrumpir.
-Si me disculpa general, llevare al niño a una de las celdas.
El general despego los ojos del niño para ver a su hija.
-Para nada Tachikawa, el no es un ladrón cualquiera, es un rebelde y por lo tanto quiero que tu le des una lección.
-¿Yo porque?- la castaña tenia un nudo en la garganta.-
-Porque tu fuiste quien lo encontró.- dijo como si fuera lo mas obvio del mundo.- Adelante, dale su merecido.
Mimi vio como el niño empezó a temblar en su lugar, cosa que hizo que el hueco que tenia en el estomago cada vez creciera mas.
-Lo siento general pero… pero no puedo.
-¡¿Acaso no lo entiendes?! ¡Es una orden!
Aunque Mimi tenia miedo de desobedecer a su padre, algo en su interior insistía en que estaba haciendo lo correcto.
-No puedo hacerlo.
Dicho esto, la castaña hizo una reverencia para así empezarse a alejar del general, sin embargo sus pies quedaron enterrados en la tierra.
-¿Estas consciente de que estas protegiendo a un rebelde?-pregunto encarando a su hija.-
Mimi no contesto, solamente alzo su cara para ver a su padre dando a entender que seguía en pie con su decisión.
Al ver que su hija no daría marcha atrás, volvió a ver a todo el escuadrón.
-Como ven Mimi Tachikawa,-dijo el apellido entre dientes pues le daba vergüenza.- ha decidido proteger a un rebelde, por lo cual este acto la convierte en una traidora. Y ya saben cual es el castigo.
Al escuchar eso, Kouji trato de protestar, sin embargo Takuya lo detuvo.
-Detente, puedes empeorarlo.
Batallo un poco mas con su amigo pero al final termino accediendo pues tenia razón. Si se involucraba, el castigo de Mimi podía ser mucho peor.
El día había llegado y todo el Escuadrón se encontraba en el patio principal. Mimi Tachikawa estaba en el medio con las manos atadas al asta sin la parte superior de su armadura.
-Como saben, hace dos días Mimi Tachikawa fue acusada como traidora.- hablo el general.- Por lo cual recibirá el castigo de cinco latigazos con agua.
Dicho esto, llego el soldado que controlaba el agua, el cual daría los latigazos.
Kouji seguía con una batalla interna para no interrumpir.
El primer latigazo llego, pero Mimi no grito, pues trataba de hacerse la fuerte, sin embargo sus piernas flanquearon y callo de rodillas con una mueca que demostraba todo el dolor que sentía.
El segundo latigazo se hizo presente y esta vez la castaña no pudo evitar soltar un espantoso grito el cual se clavaría por siempre en la cabeza de sus amigos, seguido de las lagrimas. Kouji apretó sus puños y rechinaba los dientes, pues ya no soportaba ver lo que le estaban haciendo a Mimi.
Antes de que el tercer latigazo pudiera hacer contacto con la ya ensangrentada espalda de Mimi, el agua fue desviada.
-¡Deténganse!- grito Kouji dejando la formación y colocándose entre Mimi y el soldado.- ¡Ya fue suficiente!
-¡Minamoto!- grito el general.- ¡Regresa inmediatamente a tu posición!
El peli azul hizo caso omiso por lo cual Tachikawa tomo medidas drásticas.
-¡Soldados, lleven a Minamoto a aislamiento!
Dicho esto dos soldados tomaron a Kouji por los brazos forcejeando con el, para así llevárselo a su celda.
Kouji seguía tratando de pelear para liberarse del agarre de los soldados, pero fue inútil. Toda la escena quedo fuera de su vista, sin embargo pudo escuchar con claridad como los siguientes tres latigazos era proporcionados seguidos de gritos desgarradores.
FIN DEL FLASHBACK
-Después de siente días, salí de aislamiento y me dirigí rápidamente a la enfermería en donde Mimi se encontraba, pero ya era demasiado tarde, pues Mimi había perdido por completo ese brillo en sus ojos y desde ese día no volvió a ser la misma.
-Mientras Kouji estaba en aislamiento, yo estuve todo el tiempo con Mimi.- hablo por primera vez Takuya.- Y fue ella misma quien me dijo que ya se había cansado de siempre intentar impresionar a su padre. Que jamás volvería a tratar de depender de alguien o de obtener su aprobación pues eso solo iba a traer mas problemas y sufrimiento.
Tras terminar el relato, las princesas ya no ocultaban las lagrimas que salían de sus ojos, mientras que Taichi y Takeru habían decidido sentarse pues su cabeza aún no terminaban de procesar todo lo que habían escuchado.
Yamato Ishida rápidamente se levanto para irse de ahí. Ya no aguantaba el seguir escuchando todo lo que le paso a su guardiana pues no entendía como es que alguien tan inocente y gentil pudo pasar por todo eso.
Dejo atrás la idea de entrar a ver a Mimi, pues en ese momento no podría verla a los ojos, mientras que ella se limitaría a actuar como si nada hubiera pasado.
Mimi Tachikawa estaba en la enfermería terminándose de vestir, pues el doctor la había dado de alta, sin embargo le había advertido que aun tenía que descansar.
-Veo que ya estas mejor.- hablo Keisuke desde la puerta de la enfermería.-Doctor ¿me permitiría hablar a solas con Tachikawa?
-Por supuesto general.
Dicho eso, el doctor salió dándoles privacidad
-Por ahí dicen que la razón por la que resultaste herida fue por proteger al príncipe Yamato.
El general Tachikawa se paseaba por todo el cuarto curioseando todo lo que había en este. Además de que su actitud era bastante tranquila.
-Así es, estaba cumpliendo mi deber.
Mimi por su parte no creía en la actitud de su padre por lo cual permanecía a la defensiva.
-Me parece perfecto.- dijo mientras veía con curiosidad un pequeño frasco.- Sin embargo espero que no hayas olvidado la conversación que tuvimos antes de que partieran.
La castaña frunció el seño al recordar lo que su padre decía.
-Por supuesto que no.
FLASHBACK
El día había llegado y las familias reales se estaban despidiendo, deseándose mucha suerte en el viaje. Mientras tanto los soldados estaban preparando todo lo que iban a necesitar en los tres días que estarían en el bosque.
-¡Tachikawa!- llamo Keisuke.-
-Si general.- al escuchar la voz de su padre rápidamente se dirigió a donde el estaba.-
-Acompáñeme un momento soldado.
Tanto Mimi como Keisuke se alejaron de donde estaban todos para que nadie pudiera escuchar.
-¿Qué era lo que necesitas decirme?
-Escúchame bien Mimi, quiero que después de esta misión renuncies al Escuadrón Dragón.-soltó sin rodeos.-
-¿Por qué tendría que hacerlo?- dijo con el seño fruncido y cruzando los brazos.-
Cuando Mimi y su papá estaban solos normalmente dejaban atrás las formalidades.
-¿Crees que haber atacado a un príncipe no es suficiente?
La castaña apretó sus puños pues sabía que ese había sido un gran error, pero no era totalmente su culpa, pues los pisos del castillo eran de madera, por lo tanto no pudo detectar de quien se trataba. Simplemente ataco al escuchar que alguien se acercaba a ella.
-Además,- continuo su padre.-quedé como un completo estúpido cuando los reyes decidieron dejar en el olvido el castigo que merecías y que yo mismo había ordenado.
-Si de eso se trata ¿por qué no simplemente me corres tu?
-Por alguna extraña razón las familias reales tienen un tipo de aprecio por ti y tratarán de hacer todo lo posible para que te quedes.
Mimi paso las manos por su cabeza pues ya estaba harta de esa conversación.
-¿Y si simplemente me niego a renunciar?
-Que bueno que lo mencionas, pues si decides hacerlo, haré que tu estadía en el Escuadrón sea un infierno total. Y no solo tu, también la de Minamoto y Kanbara.-al escuchar eso endureció la mirada.-No dejare que sigas avergonzando al Escuadrón Dragón y mucho menos que manches el apellido Tachikawa.
Mimi supo que no tenía otra opción, pues realmente no le importaba lo que pasara con ella, pero jamás permitiría que algo malo le pasara a sus amigos.
-Esta bien.-dijo rendida.-Después de esta misión, renunciare al Escuadrón Dragón.
Al escuchar eso, Keisuke Tachikawa se empezó a alejar.
-Estamos listos para partir.- hablo Hikari.-
-En cuanto llegue Tachikawa partiremos.- respondió su guardián.-
Minutos después la castaña llego con todo el grupo, sin embargo en su mirada había una mezcla de tristeza y frustración.
FIN DEL FLASHBACK
Los herederos y los guardianes habían llegado a la enfermería para empezar con sus visitas a Mimi, ya que el día anterior ninguno había quedado con animo verla. Sin embargo antes de que se pusieran de acuerdo para ver entraría primero, la puerta se abrió dejando ver a la castaña quien portaba su armadura y su espada.
-¡Mimi!- dijo una sorprendida Sora.- ¿Pero que haces fuera de la cama?
-No se preocupe princesa.- tranquilizo.- El doctor me dio de alta.
-Si, pero no creo que estés en condiciones para empezar con la rutina.-dijo Kouji al verla con la armadura.-
-Lo se.- contesto con rápidamente.- Pero solicite una reunión con las familias reales, así que ¿podrían acompañarme por favor?
Sin decir nada mas los siente jóvenes empezaron a seguir a la castaña. Abrió la puerta para dejar pasar a los herederos, sin embargo cuando Kouji y Takuya estaban a punto de pasar Mimi los detuvo.
-Ustedes no.- dijo poniéndose enfrente de ellos.- La reunión es solamente con las familias reales.
-Mimi ¿qué esta pasando?- pregunto Kouji, pues la actitud de Mimi se le hacia bastante extraña.-
Al oír eso, simplemente alzo sus brazos para abrazar a sus dos amigos. Al terminar el abrazo empezó a alejarse y entrar al salón principal dejando a sus amigos bastante confundidos.
Ya adentro pudo ver que los reyes y las reinas estaban sentados en sus respectivos tronos mientras que sus hijos estaban sentados a lado de ellos. También pudo ver que el general estaba presente.
-Mimi.-llamo la reina Yuuko.- Nos alegra mucho que ya estés mejor.
-Muchas gracias por haberse preocupado.- agradeció mientras hacia una reverencia.-
-¿Y bien, a que de debe esta reunión?- pregunto el rey Hiroaki.-
Mimi tomo aire y discretamente volteo a ver a su padre, el cual mantenía un semblante bastante sereno.
-Pedí tener esta reunión con todos ustedes, pues agradezco mucho que me eligieran como guardiana de los príncipes del agua.- la familia real de dicho elemento le dedico una leve pero sincera sonrisa.- Sin embargo he tomado la decisión de renunciar al Escuadrón Dragón.
Esa noticia tomo a todas las familias por sorpresa. Sobre todo a los herederos.
Yamato Ishida sentía que su corazón iba a salirse de su pecho en cualquier momento, pues la noticia que les dio la castaña no se lo esperaba para nada.
Al principio Mimi no era para nada de su agrado pues su orgullo había sido golpeado cuando la pusieron como su guardiana. Sin embargo con el paso del tiempo se dio cuanta de que estaba cometiendo un gran error.
La actitud fría de la castaña llamaba mucho su atención porque hasta cierto punto se reflejaba en ella, con la única diferencia de que el obviamente sabía el porque de su propia actitud. Pero con Mimi era diferente, pues aunque tenía muy poco de conocerla algo muy en el fondo le decía que ella no siempre había sido así, cosa que confirmo ese día en el río, pues cuando la vio a los ojos pudo darse cuenta de que muy en el fondo se encontraba una Mimi llena de sentimientos.
El interés que tenía por Mimi creció mucho mas cuando Kouji platico todo sobre el pasado de su guardiana. Sentía mucho coraje pues no se podía imaginar como es que un padre le pudriera provocar tanto sufrimiento a su hija. Pero lo que mas le molestaba era que gracias a los tratos de Keisuke Tachikawa, Mimi perdió toda la inocencia que tenía, convirtiéndola en una persona fría, pues el sabía a la perfección que ese tipo de actitudes podían ser un gran impedimento al momento de querer acercarse a la gente y odiaba con todo su ser que a Mimi le hayan arrebatado eso.
Yamato Ishida sentía la necesidad de proteger a Mimi y ayudarla a que volviera a ser como antes, pues no quería que terminara como el general Tachikawa.
-Pero… ¿A qué se debe esa decisión?-pregunto la reina Natsuko bastante consternada.-
-No quiero ser grosera ni mucho menos, pero son asuntos personales y me gustaría que así se quedara.
Al decir eso volteo hacia donde se encontraba su padre.
-General.- llamo, y este avanzo para ponerse frente a ella.- le hago entrega de mi placa y mi espada.
Keisuke se dirigió en total silencio hacia donde se encontraba su hija para así tomar las pertenencias.
-General.- llamo el rey Susumu.-¿Acaso no tiene nada que decir?
-Lo siento su majestad, pero los soldados del Escuadrón Dragón tienen toda la libertad de renunciar en cualquier momento sin que se les pidan explicaciones.
Era verdad, pues muchas veces los jóvenes que se enlistaban no sabían en lo que se metían por lo cual al ver que en verdad no podían con el entrenamiento decidían abandonar. Y el escuadrón no ponía peros pues para ellos era mejor quedarse únicamente con los soldados mas fuertes.
-¿Entonces tu decisión ya es definitiva?- pregunto con voz rendida la reina Toshiko.-
Mimi simplemente asintió.
-¿Y cuales son tus planes?- fue ahora la reina Yuuko quien pregunto.-
-Simplemente buscare un trabajo y un lugar en donde quedarme en el pueblo.
A Taichi rápidamente se le vino una gran idea a la cabeza, por lo que de inmediato se la dijo al oído a su hermana a la cual se le ilumino el rostro y de inmediato asintió con la cabeza.
-¿Padre?- el rey volteo a ver a su hijo.- Hikari y yo pensamos que ahora que Mimi dejo de ser parte del Escuadrón Dragón, se pudiera convertir en nuestra maestra.
Los herederos se tornaron emocionados al escuchar eso, pues así la castaña no se tendría que ir.
-Explícate mejor hijo.
-Después del atentado al castillo, nuestro antiguo maestro decidió renunciar para así estar mas cerca de su familia por si algo parecido volvía a ocurrir.- explico.- Y ahora que estamos pasando por momentos mas críticos con respecto a los rebeldes, creo que es necesario que nosotros sigamos con nuestro entrenamiento.
El rey Susumu medito por unos minutos y después de intercambiar algunas palabras con su esposa tomaron una decisión.
-Me parece una buena idea, pero quien tiene la ultima palabra aquí es Mimi.
A la castaña le parecía una excelente idea el convertirse en la tutora de los herederos de la tierra, sin embargo tenía que saber la opinión de su padre pues su prioridad era que Kouji y Takuya estuvieran bien.
Hola que tal? Bueno pues ya por fin se revelo el porque de Keisuke Tachikawa! (: Antes de seguir quiero hacer unas aclaraciones!
1) Edades: Taichi, Yamato, Sora, Kouji y Takuya tienen 22, Mimi tiene 21 y Tk y Hikari tienen 16
2) El general Tachikawa unicamente se limito a mandar a Kouji a aislamiento por ser hijo de uno de sus mejores amigos.
3) Cuando puse que Yamato se reflejaba en Mimi, es simplemente porque en esta historia al igual que en casi todas el tiene esa actitud de "lobo solitario" no es como que habrá un secreto detrás de eso.
Espero me digan que les pareció y nos seguimos leyendo! Bellas personitas con cuenta ya les respondí (:
Bellas personitas sin cuenta:
LULU29: hola! pues si, como ves las extensión del agua es bastante peligrosa y mas adelante se hablara mas de eso (: jaja ya por fin se supo lo de el ogro :3 y hubiera estado bien incluir eso de los dragones y hechiceros pero creo que ya hubiera sido mucho jajaja Cuidate!
SONY: hola! jajaja quien iba a pensar que por jugar con una revista te ibas a romper un brazo! pero que bueno que no paso! y bueno, como ves también ya se sabe un poquito mas de porque Yamato esta interesado en Mimi (: Cuidate mucho!
LAU: hola Lau! jajajaja pues si el capítulo pasado odiaste a Keisuke, creo que ahora lo odiaras muchisimo mas! y pues si, ya por fin se supo lo de las heridas de Mimi :0 Cuidate mucho!
