Capitulo 9: ¡Bienvenido, Baile!
Los preparativos para el baile no paraban más. Había chicos por acá y por allá, preparando el salón, cocinando, ensayando. Había de todo. Solo faltaban unas pocas horas para que comience.
Cuando los chicos terminaron de cocinar, se dirigieron hacia sus casas, para cambiarse.
En la casa Kurosaki:
Rukia tenía un hermoso vestido rojo y negro, con una sola manga, y la espalda descubierta. Esos colores resaltaban su piel blanca y sus bellos cabellos negros.
Estaba levemente maquillada con un color gris claro en los ojos, un poco de rubor y brillo rojo en los labios.
Había recogido su cabello con una hebilla roja y había dejado un mechón en su frente.
Ichigo tenía una camisa blanca, un traje negro y una corbata azul. Se veía muy bien y parecía más grande.
Su perfume volvería loca a todas las chicas. Uno que le había regalado Rukia para el día del niño. Como broma, obviamente.
El muchacho estaba abajo, con su padre.
- Guau, mírate Ichigo, me acuerdo cuando aun te cambiaba los pañales y mírate ahora. – le dijo mientras le pegaba en la cabeza.
- Ay, ya basta – le contesto pegándole una patada en la cara. Luego le sonrió.
- ¡Ichigo! ¿Ya vino Renji? – le pregunto la morocha mientras salía de la casa.
El muchacho la vio, y sintió dentro de el, algo que nunca había sentido. Su cabello, maquillaje y vestido estaban hermosos. Sintió ganas de besarla… Jamás la había visto tan bella. De pronto…
- Guau Rukia, te ves genial – le dijo Renji.
- Gracias Renji, tu también. – le respondió la morocha sonriendo.
- ¿Lista?
- Sí, claro. Hey, Ichigo, creo que ya debes ir por Matsumoto, nos vemos allá – le dijo la shinigami.
Renji vestía un traje marrón claro, con una camisa negra. En el pelo su típica cola, la cual hacia que se le vean todos sus tatuajes en la frente. Llevaba una rosa que le dio a Rukia cuando la vio.
¡Gracias Renji! Es hermosa. –dijo, sonriendo. Y lo abrazó.
Ichigo los miro y el dolor lo consumía. Pero aun así quería pasar una bella noche, entonces fue por Matsumoto.
- Ichiiigoooo! ¡Te ves genial así vestido! – le dijo la teniente a penas lo vio.
- Gracias Matsumoto, tu también te ves muy bien. – le dijo.
- ¿Tú crees? – Le dijo dando una vueltita – no podía decidirme entre este o el negro.
- No, eh… te ves genial así.
- Mm... ¿Te sucede algo? – le dijo observándolo.
- ¿ah? En nada. ¿Por qué?
- Te ves deprimido.
- Quiero pasarla bien Matsumoto. Todo esta bien. –Le mintió. La tomo del brazo, y se fueron.
Ya todos estaban allí.
Matsumoto vestía un vestido corto y escotado, blanco con flores rojas. El pelo lo tenía liso. Planchado, y sus labios estaban rojos como el carmín.
Orihime y Toushiro llegaron últimos. Como venían juntos, rápido corrió el rumor de que estaban saliendo. Pero a ellos no les importo. Se veían tan bien juntos.
Orihime llevaba puesto un hermoso vestido largo blanco con brillos plateados y su pelo lo tenía lleno de rulos. Un delicado rubor y una sombra en los ojos.
Toushiro tenía un traje negro, con una camisa muy linda blanca y la corbata blanca también.
Luego de hablar, y halagarse. Era la hora de comer. En la mesa se encontraban: Ichigo, Rukia, Orihime, Renji, Matsumoto, Toushiro, Ishida, Sado y Tatsuki. Como ellos habían planeado, la comida fue un éxito.
- ¡Esto esta riquísimo! –Grito Orihime.
- Es cierto. No puedo creer que nos haya salido tan bien chicos. –agregó Rukia.
Su felicidad por que nadie haya muerto fue gigante.
Pero luego un anuncio los puso nerviosos y ansiosos.
- Bien chicos, ahora empezaremos con las canciones – les aviso la profesora.
Como ya estaba previsto. No todos cantaron, casi nadie canto. Pero los que lo hicieron, lo hicieron genial.
Matsumoto quiso ser la primera y su canción dejó boquiabiertos a casi todos.
- Bien, Espero que les guste mi canción, se llama "SPICE!" Para que lo bailen. – dijo:
- Me despierta una llamada a las cuatro de la mañana. Me dice: ¿Donde y con quien estuviste anoche?
Alterno evasivas y excusas. Me divierto usándolos para diversos propósitos.
Digo algo como: "Eres el único". Pobrecito… me das risa. Solo quiero intimar con alguien ¿sabes?
Ahora te daré solo a ti… Mi esencia amarga y caliente. ¿Puedes sentir en todo tu cuerpo mi sabor enloquecedor?
"Quiero conversar contigo en persona" Al proponer eso di en el blanco.
Al amarnos, de cualquier forma nos sentiremos bien ¿no? Abre la cerradura del laberinto.
Te digo algo como "Te amo". Se trata de estrategia; en el juego del amor. El que cae pierde ¿o no?
Déjame lamer solo a mí, tu jarabe amargo y dulce. Con nuestra piel unida y tu sabor… ¡Satisfáceme!
A mí que no se amar. Con esto me basta. No necesito el verdadero amor. Un romance es mucho más cómodo ¿o no?
Hey mi esencia ahora te la daré solo a ti. Siente en todo tu cuerpo… Mi sabor enloquecedor.
La canción de Matsumoto fue un éxito. Aunque allá sido algo fuerte a todos les fascino.
Muchos le pidieron el número del celular. Ella se los dio a todos.
No dejaba de sonreír.
Ishida tomo el micrófono.
- Bueno, emm… esta canción se llama "Brand New Map". Espero que les guste:
El camino que deje, hace un tiempo atrás, te alejo de mí.
Vuelvo otra vez ahí. Sin saber cuál es la razón del regreso.
Quizás el dolor, de mi culpa se borre al volver. Solo quiero encontrarte otra vez y decirte que yo…
Por fin comprendí, que yo vivo por ti y que solo me queda esperarte aquí. Tu amor vive en mí, y te prometo que volví para cumplir tus sueños.
Viviré, otra vez lo que no viví.
Te diré lo que en un tiempo atrás no pude decir. Solo quiero otra vez volverte a sentir.
Es un lazo, que me mantiene unido a ti.
Fue algo corta, pero gustó. ¿Verdad Tatsuki? –le pregunto.
Fue genial, les encanto. Se cansaron de aplaudirte Ishida.
Ishida sonrió. Esa canción era muy especial para él.
Tomo a Tatsuki de la mano y miro a Renji que estaba subiendo al escenario.
- Yo voy a cantar ahora. – dijo Renji.
- ¿Qué? ¿Tu? Increíble – se burlo Ichigo.
- Lo tenía muy bien escondido yo ¿eh? – dijo el pelirrojo subiéndose al escenario. – Mi canción, se llama "Velonica" y dice así:
Manchado por la frustración, y distraído por modas. Yo pretendo ser feliz y cantar.
Corro con valor y el silencio adonde el viento esta soplando. Con el tiempo gastado con mis enemigos, pidiendo disculpas, después de una guerra viene un juego.
Hay una montaña, valle, acantilado y el polvo se acumula.
A la mitad de mi interminable viaje me detuve un momento en la ciudad. Estaba tan agotado que caí en un sueño superficial. Veo el mismo perfil una y otra vez. Escucho esas palabras una y otra vez.
"¿solo yo creo que la vida es triste?"
El humo del tabaco flota en el aire y desaparece en el vacío día en que aun eras joven y débil.
Ahora tienes una gran tristeza que no necesitas ver y derramas unas lagrimas que no debes derramar.
Quizás no sea suficiente vivir solo con la verdad. Pero tú sabes que no lo necesitamos ¿o sí?
Cuando mis parpados se levantaron, el mundo estaba en primavera y lleno de flores de cereza. En el camino a nuestro lejano destino me pregunto si estas en este campo de flores.
Buscare en este cielo a un blanco y aleteado pájaro.
Y tú buscas en la tierra a las hormigas negras al mismo tiempo ¿verdad?
Quítate ese disfraz de payaso.
En esa colina que el sol olvidara te asoleas a la luz de la luna.
En un mundo donde no hay gritos o sonidos que molesten. Aun sin compartir calor, la vida continúa.
Vivir sin sentido no es suficiente para nosotros
(Solo de guitarra)
El campo floreciente, el grueso árbol.
El arco iris que desaparece, los días que pasan.
La espiga del cielo nocturno, el misterio de las cuatro estaciones nos enseñan cómo seguir buscando la verdad. No importa que tan lejos viajemos.
El inicio de la vida, es como un solitario bebe que llora por ser amado.
Nuestra razón para seguir viviendo, es necesaria para ver que no hay respuesta mejor que la del corazón.
- Guau, ¿ese era Renji? – dijo impresionado Ichigo,
- Si me lo cuentan no lo creo – agrego Toushiro.
- Es una hermosa canción, ¿no creen? – dijo Rukia.
Todos concordaron.
- ¿Y? Estuvo bien. – pregunto Renji al bajar del escenario.
Todos asintieron con la cabeza.
- Eres genial Renji. Eres mi modelo a seguir. –se burlo Rukia.
Renji sonrió. Luego rió y la abrazó.
- Ahora vamos nosotras Tatsuki – le dijo la pelirroja a la morocha.
- ¡Sí! – le respondió la muchacha mientras subían al escenario.
- Nuestra canción se llama Shojo's. – Dijo Orihime mientras se colocaba el micrófono y la guitarra y Tatsuki la batería.
Creo que estoy tratando de agradecerte. Aunque solo te estoy demostrando un poco de sinceridad.
Aunque todo el tiempo esto es molesto, señalarlo en cada momento. Creo que estoy tratando de agradecerte.
Y siguen pasando los días, culpando a alguien más por esto. Lo siento, finalmente…. Adiós.
Te quiero cuando me haya ido. Así soy. Nunca lo voy a perder, nunca te dejare ir.
Aprenderé lo que significa el amor y la amistad.
Por eso la puerta de mi corazón está cerrada. Esperando a que la abras.
Creo que es algo que no es lo único que tengo desde hace poco.
¿Qué era la herida de hace un instante?
Quiero que me lo digas con palabras claras en ese camino. En el pasado te amaba, no puedo creerlo.
Incluso cuando, si fuese después de años.
Aunque esto no tiene caso estar así.
Es tan solo una imagen consecutiva de ese sueño de amor.
Ya nunca volverás a mi corazón.
Te quiero cuando me haya ido, así soy. Nunca lo voy a perder, nunca lo dejare ir.
Aprenderé lo que significa el amor y la amistad.
Por eso la puerta de mi corazón siempre está esperando… a que la abras.
No necesito a nadie más.
Voy a confiar en el mañana.
Hasta ahora, la canción de Orihime y Tatsuki había sido la más aplaudida y codiciada por todos. Todos la habían bailado, porque era la canción hasta ahora con mas ritmo.
Vaya, eres perfecta. Haces todo bien Orihime. –le dijo Toushiro.
Orihime sonrió´.
No todo, tonto. –dijo.
Toushiro la tomo de la mano y le dio un pequeño beso en los labios.
Ve. Quiero oírte. –le dijo Orihime.
Toushiro asintió y subió al escenario.
- Esta canción se llama "Tonight, tonight, tonight".
Desperté con un bostezo. Es madrugada. Aun sigo vivo.
Encendí la radio para empezar un nuevo día.
Mientras el condenado DJ palabrea de cómo sobrevivir. Fabulosas noticias recorren las ondas radiales.
Esta noche el amor esta racionado.
Esta noche, consternación.
Esta noche el amor infecta a todo el mundo.
… Y casi todos los días.
Desperté con un bostezo. Es madrugada. Aun sigo vivo.
Encendí la radio para empezar un nuevo día.
Mientras el condenado DJ palabrea de cómo sobrevivir. Fabulosas noticias recorren las ondas radiales.
Esta noche el amor esta racionado.
Esta noche, consternación.
Esta noche el amor infecta a todo el mundo.
… Y casi todos los días.
… Y casi todos los días.
Ella es una estrella fugaz, buenas noches, buenas noches…
Ella es una estrella fugaz, adiós.
Esta noche el amor esta racionado.
Esta noche, consternación.
Esta noche el amor infecta a todo el mundo.
Esta noche el amor esta racionado.
Esta noche, consternación.
Esta noche el amor infecta a todo el mundo
… Y casi todos los días.
La canción de Toushiro no fue menos que un éxito total también.
Cuando bajo del escenario, todos lo ovacionaban y le pedían otra.
- ¿Te gusto? – le pregunto el capitán a la pelirroja.
- Me encanto. – le respondió.
- ¿y si vamos afuera?
- ¿para estar solos? –pregunto con una sonrisa la pelirroja.
- Para estar solos…
- vamos – le dijo, sonriendo.
Ambos se encontraban en el patio, bajo un árbol. El rocío hacia que sus caras brillen más. Se tomaron de las manos. Y no hacían más que mirarse.
- Estas hermosa, te lo digo otra vez Orihime – le dijo Toushiro contemplándola de pies a cabeza.
- Gracias otra vez… Toushiro, tu… me hiciste muy feliz ¿sabes? Yo pensé que jamás olvidaría a Ichigo… que jamás me volvería a enamorar… pero me equivoque… tu, me hiciste olvidarlo tan rápidamente… Gracias, gracias a ti… yo sé lo que es el verdadero amor.
Toushiro se quedo mirándola. Esas palabras habían llegado a su corazón, nadie jamás le había dicho algo así, su corazón estaba feliz como nunca. Definitivamente, Orihime era la chica de sus sueños.
Luego de estar juntos, ambos volvieron para ver las últimas dos canciones. Ichigo y Rukia.
- Bueno… yo voy ahora. – dijo Rukia.
- Si, lo mejor para el final. – dijo Ichigo.
- Si, como sea.
La morocha se subió al escenario. – Mi canción se llama "Hitohira no Hanabira"
Los pétalos de una flor rozan contra mi piel. No quiero creer que mi amor es un error.
(Solo de guitarra)
Tú tienes una cara oscura al otro lado del teléfono.
Tú te asustas de las palabras que iban a salir.
Pensé que siempre estaría sonriendo.
¿Cuándo intentamos no darnos cuenta de sentimientos como este?
En el claro viento, al igual que el día que nos encontramos, podemos hacerlo todo.
Quiero abrazarte.
Los pétalos de una flor rozan contra mi piel. No quiero creer que mi amor es un error.
Pensé que te amaba.
Quise seguir escuchando tu voz más y más.
Y mientras siga a tu lado. No podré ver lo que el futuro me depara.
Tengo el feo habito de decir que todo está bien y solo olvidarlo.
Siempre quiero estar contigo. Y siempre te mirare a los ojos.
Pensé que siempre estaría sonriendo.
Por esa forma particular tuya de ser.
Igual que la primera vez que nos vimos.
Quiero abrazarte.
Los pétalos de una flor rozan contra mi piel. No quiero creer que mi amor es un error.
Tus palmas que han estado en silencio.
Las lagrimas que llegan y salpican.
Por favor, regresa el tiempo para que vuelva a ser como antes.
Los pétalos de una flor vuelan fuera de mí.
No quiero creer, pensando que es un amor indebido.
Te quiero. Te quiero tanto.
Yo deseo aferrarme a ti ahora.
Y mientras siga a tu lado.
Aunque mis manos te alcancen, parecen desvanecerse a lo lejos.
(Aplausos y gritos)
Esa canción… ¿será para mí? Cielos, que bien… Ojala que la enana sienta lo mismo por mí. Como yo siento cosas por ella. Es tan linda… y… ¡no! Ahora es mi turno. Soy el último, que presión. Ah, que cobarde, no eres un puto Ichigo… tú tienes los huevos para hacer esto… Y después, debo… decirle a Rukia…. Cielos, demasiada presión.
- ¿ya estás listo naranja? – le pregunto Renji en forma de burla.
- Si tomate… ya estoy listo – le respondió subiéndose al escenario. – Mi canción se llama "Alones"
Con tus frágiles alas rotas.
Poco a poco y con esfuerzo, puedes cruzar este cielo azul.
No lo hagas por nadie más, está bien sonreír para uno mismo.
Aunque te sientas solo, mantén la vela encendida en tu interior.
En un lugar como este no existen candelabros.
Las palabras no son suficientes.
En esta depresión, ¿Qué podría devolverme la felicidad?
Eso no lo sé.
Al menos entre sueños,
Puedes nadar libre en los cielos.
Mientras siga encendido,
Podremos esperar un nuevo amanecer.
Con tus frágiles alas rotas.
Poco a poco y con esfuerzo, puedes cruzar este cielo azul.
No lo hagas por nadie más, esta bien sonreír para uno mismo.
Ese sentimiento de inferioridad y los demás complejos,
Son comunes en la adolescencia.
Dejando escapar al cielo, sus sueños.
Escondidos bajo la sombra de un pétalo.
Grito en busca del amor.
Es frustrante seguir buscando esta relación.
Pronto las heridas,
Sanaran y todo cambiara.
Eres esta herida reciente, tan hermosa y tan efímera.
Y al sanar estas heridas, quedaran las cicatrices, pero podrán ocultarse.
Bajo el sol, hago esta temblorosa suplica.
Tratando de explicarme las razones,
Por las que un amor sin fundamentos no es bueno.
(Solo de bajo)
En ocasiones, en este mundo.
Tratar de continuar avanzando se vuelve difícil.
Como cuando caes, y te quieres rendir,
La seca tierra absorbe todas tus lágrimas.
¿Por qué siempre nos sentimos tan solos?
No necesitas cargar con todo el peso.
¿Por qué siempre nos sentimos tan solos?
Porque aunque lo soportes, eso no te hará más valiente.
La canción de Ichigo fue la más aplaudida y la que más le gusto a todos.
Esa canción… tiene la frase que a él le gusta… estuvo genial. Y fue la mejor… -pensó Rukia con una tonta sonrisa en la cara.
- ¡Eres genial Ichigo! –le gritaron todos.
- Genial, eso estuvo buenísimo, gracias a los chicos que cantaron… y ahora… ¡A BAILAR! – anunció la profesora y la música comenzó.
Todos bailaban y se divertían. También bebían y comían.
Renji se había tomado unas copitas de más, y estaba ebrio. No tenía ni idea que lo que sucedía.
- Matsumoto, ¿me disculpas? Debo ir a otro lado. – le dijo el pelinaranja a la teniente.
- ¿ah? ¿A dónde Ichigo? – le pregunto.
- Este… tengo que hablar con Rukia.
- ¡Aha! En eso pensabas…mm… yo sabía que lo iba a averiguar. Está bien, ve.
Ichigo se fue a ver a Rukia.
Mierda, que nervioso… jamás estuve tan nervioso… Rukia despertó en mi algo que nunca había sentido… Ya quiero decírselo, decirle que la amo muchísimo…
Pero Ichigo estaba llegando en el momento menos indicado, porque Renji se acercaba cada vez más a Rukia. Ebrio, como estaba.
- Rukiaaaa, te vez hermoza nena – le dijo.
- Mm… cielos Renji, estas ebrio. Vamos afuera, debes tomar aire – le respondió.
- Na, lo que yo nezezito ez un bezo tuyo. – le dijo acercándose a ella.
- Basta Renji, te voy a meter una patada en las….
La muchacha no pudo terminar cuando el pelirrojo la beso.
Ichigo se quedo mirándolos.
- ¡Renji! – le grito la morocha mientras le pegaba y lo tiraba al suelo.
En eso, la chica ve a Ichigo. Este la mira y se va.
La morocha quedo impactada.
No…. ¿Cómo? ¿Cómo pudo pasar esto? Que idiota… no puedo moverme. Paso tan rápido… Ichigo… no, no es lo que crees.
Todos habían visto lo ocurrido. Sado llevo a Renji afuera.
- Rukia… Ichigo venía a decirte algo muy importante… - le dijo Matsumoto.
- Pero yo vi lo que paso – la defendió Orihime – debes ir a decirle que no es lo que cree Kuchiki-san.
- S-sí, eso haré. – le respondió la morocha y fue a buscar al muchacho.
Ichigo se encontraba en la azotea del colegio, justo bajo la luna…
- Mierda, si seré un idiota, claro, ¿Cómo no lo vi venir? Ya veo para quien era esa canción… Já, yo quería engañarme. Y ella me engaño también… pero el idiota fui yo, claro… - se dijo.
- ¿I-Ichigo? – apareció Rukia.
- Vete, vete por favor Rukia. – le dijo el muchacho.
Gruesas lágrimas caían de sus mejillas. El se las secaba, pero seguían cayendo.
- Ichigo escúchame…
- No, no quiero escucharte, no quiero, me hace mal Rukia, ¿no entiendes? Mientras tú te besabas con Renji… Yo te iba a decir todo lo que sentía… Rukia tú… me partiste el corazón. – le dijo mirándola a los ojos, sin dejar de derramar lagrimas.
Al escucharlo, la muchacha también lloro.
- Pero…
- ¿Por qué Rukia? Solo quiero saber… ¿Por qué? Si, ya lo sé… el te hace más feliz… el te hace sentir como en casa ¿verdad?
- ¿vas a escucharme Ichigo? Porque te estás confundiendo muchísimo y derramas lagrimas que no debes derramar.
- Si, la canción de Renji, si ya lo sé…
Rukia estremeció a Ichigo, tomándolo de los hombros.
- Basta, no entiendes nada. Escúchame que yo te diré la verdad.
Ichigo solo la miro, con sus ojitos tristes, llenos de lágrimas.
- Renji bebió de más, estaba ebrio. Y me tomo por sorpresa, entonces me besó. Y si, tienes razón, Renji me hace sentir bien, me hace sentir como en casa. Pero yo decidí quedarme contigo. ¿Por qué? Porque eres tú a quien amo, eres tú a quien le escribí esa canción. Eres tú por la persona que llore esa vez que me dijiste. Tu, tu, no Renji. Tu, Ichigo.
- Rukia… ¿es en serio?
La morocha se seco las lágrimas y asintió.
- Soy un idiota - dijo mientras se tomaba la cabeza con las manos. – Rukia, lo siento, de verdad, perdóname. Por favor. Es solo que yo entendí cualquier cosa...
- Si… está bien. Te entiendo…
Ichigo la observo, estaba tan linda. Su maquillaje estaba corrido por sus lágrimas, pero aun así se veía hermosa. Le acaricio el rostro.
Las mejillas de ambos estaban mojadas.
Ichigo seco las lagrimas de Rukia
Rukia las de Ichigo.
Se sonrieron. Ichigo tomo a Rukia de la mano y la acarició.
No podía creer lo que ella le había dicho.
No podía creer que estaba a un paso de que ese milagro… se le cumpliera.
