Capítulo 9: Inocencia

Cuando Ichigo subió a su antigua habitación y se encontró con Kazui jugando con Ichika no pudo evitar pensar que su hijo era muy inocente. Aquella situación le recordaba a la primera vez que vio a Rukia, ella entró a su habitación sin pedir permiso pero él no se lo tomó tan bien como Kazui.

—Los estamos esperando —les dijo Ichigo mientras señalaba la puerta.

Kazui le ofreció su mano a Ichika para ayudarla a bajar del escritorio de Yuzu. Al ver que se veía ligeramente ofendida por aquel ofrecimiento, Ichigo supo que había heredado el orgullo de su madre.

Al verlos podía ver en ellos el reflejo de Orihime y de Rukia. Esperaba que al igual que sus madres, ellos se convirtieran en buenos amigos. También que Renji y Rukia no fueran celosos y pudieran ver la inocencia de la amistad entre los dos niños, algo que consideraba posible basándose en lo despreocupados que se mostraron.

Ambos bajaron corriendo por las escaleras, intentó advertirles que era peligroso pero ellos desaparecieron de su vista antes que pudiera hacerlo.

"Los niños de hoy en día son muy rápidos", pensó sintiéndose un poco viejo.