Noveno Capítulo

El cumpleaños de Itachi era al día siguiente. Todo Akatsuki (Deidara estaba obligado) tenían que ayudar a los preparativos secretos. Itachi estaba leyendo una novela en su cuarto, Kisame lo vigilaba solapamente. Deidara y Sasori estaban haciendo la decoración, Pein y Konan estaban encargando bocaditos por teléfono, y Kakuzu estaba quejándose de la cirrosis que les iba a dar a todos por todo el trago que Hidan estaba comprando.

La pareja de artistas estaba teniendo problemas con su misión:

-Ni creas que vas a pintarrajear la pared.- soltó Sasori al ver a Deidara emocionado con sus baldes de pintura.

-¡No! Voy a hacer un cuadro del arte, demostrando que es efímero. Además no me digas que piensas colgar tus estúpidas marionetas.

-¡Claro que no! Pero para de pintar idioteces.

Al final, colgaron lamparitas y armaron el toldo. Deidara, en un lado escondido, hizo pequeñas esculturas de arañas para explotarlas en la noche.

Sasori no hizo nada sospechoso, pero empezó a ver la música que iban a poner. No le gustaba mucho la música que se bailaba ese verano. Le gustaba mas el pop y el rock ochentero. Quemó un CD y lo llamó "Reventón bailable eterno" Se abstuvo de poner "Explosión" porque sabía que Deidara se iba a emocionar si lo hacía. Con ese chico, tenía que cuidar su boca.

Mientras tanto, a varios kilómetros de ahí, Kabuto le llevaba el correo a Orochimaru.

-Cuentas, cuentas… Karin…. ¡Oh, una invitación!- exclamó Orochimaru emocionado, luego de haber descartado algunos sobres poco interesantes.

Lo abrió con dedos temblorosos y leyó en voz alta:

Querido Orochimaru,

Soy Tobi. Hoy es el cumpleaños de Itachi-san y quiero sorprenderlo con tu visita. Si puedes, trae también a Sasuke. A Itachi le hace falta amor fraternal. Mandale saludos a Kabuto.

La dirección es: ¿Conoces el bar Blue Note? Queda al lado.

Firma, Tobi

Orochimaru dobló el papel con gesto adusto y miró a Kabuto y a Sasuke, que había entrado al oír su nombre.

-¡¿Qué esperan?! Vayan a alistarse. Kabuto, ve a la bodega y saca unos vinitos para regalarle a Itachi-san.

Mientras tanto, Konan estaba pidiendo la comida de la fiesta por teléfono.

-¿Puedes pedir canapés de papaya y tocino?- preguntó Pein. Konan sudaba frío mientras se imaginaba cómo haría para pedir eso en un restaurante de 6 estrellas, donde un vaso de agua costaba tanto como 9 platos de tallarines en un buen sitio italiano.

-Bueno, también desearía tener canapés…- empezó Konan al reunir el valor suficiente. Pero fue interrumpida.

-Opción a: de Tocino y cebolla en salsa de ají tricolor con notas de vainilla, Opción b: de pecanas acarameladas en salsa de ostión, y carne de res marinada en salsa de almendras.

-Eh… yo iba a proponer una opción creativa.- dijo Konan en tono de disculpa.

- Opción a: de Tocino y cebolla en salsa de ají tricolor con notas de vainilla, Opción b: de pecanas acarameladas en salsa de ostión, y carne de res marinada en salsa de almendras.

-Claro, ya lo se… pero quería proponer canapés de papaya con tocino… en salsa de papayitas silvestres de ser posible.

-Esa opción no está en la lista.

-Los llamo para que ustedes las preparen. Además, deseo las otras dos opciones de canapés, lo cual harían tres ordenes, la a, la b y la creativa.

-No existe una posibilidad de que usted cree la opción creativa.

-¡Déjeme hablar con el gerente de este lugar!

-Soy el gerente.

-Pues entonces quiero hablar con… el chef.

-El chef es sordomudo.

Konan miró a Pein desesperada, y este tomó el teléfono y dijo:

-Soy el líder de Akatsuki y si no trae la órden creativa, sentirá el dolor… en su comida.

-Ok, no se preocupe. Sus órdenes llegarán a destino a las 16.00.

-Muchas gracias.

Konan miró a Pein, pensando en qué podría decir para comunicarle algo, lo que sea.

-¿Y cuándo estará listo el cine de Kakuzu?

Al día siguiente, Zetsu y Tobi estaban decidiendo la música que bailarían todos esa noche. Zetsu tenía cierta debilidad por el reggaeton y la cumbia, por eso, esos géneros dominaban el gigantesco remix fiestero que estaban creando. A Tobi le gustaba el punk rock pero como nadie nunca le hacía caso, tenía que conformarse con sugerir canciones techno.

Kisame, en un descuido, se dejó llevar y se enganchó a un culebrón tan complicado que hasta los actores parecían confundidos cada vez que otro colega aparecía en escena.

Itachi salió de su cuarto y se dirigió al patio, donde vio a los dos artistas colgando serpentinas e inflando globos. Vio el toldo, el cartel colorido de "Feliz cumpleaños Itachi", y un escalofrío le recorrió el espinazo.

Retrocedió cautamente pero tropezó con Hidan.

-¡NOOOOOOOOO!- gritó Hidan tratando inútilmente de taparle los ojos a Itachi.

Kisame apareció detrás de Itachi y dijo dramáticamente:

-No vale la pena llorar sobre leche derramada.

-¿Qué es todo esto?- preguntó Itachi.- Odio las fiestas de cumpleaños.

-Mira Itachi.- empezó Hidan.- A mí no me importa qué odias y qué te gusta, o sea no sabes cuánto me he esforzado para elegir los tragos y pucha todos estamos poniendo lo mejorcito. Así que te callas y disfrutas.

-…No quiero.

-Si no apareces esta noche… mataré a Sasuke.

Itachi lo miró con gesto adusto, giró sobre sus tobillos, y se fue a leer.

Los últimos rayos de luz bañaban el toldo, Zetsu prendía y apagaba el sistema de luces, subía y bajaba el volumen, mientras Tobi apuraba a todos para que fueran a cambiarse para la fiesta.

Deidara estaba eligiendo su ropa, sacando prenda tras prenda y probándosela primorosamente frente al espejo. Sasori sacó un pantalón negro y un polo de colores vivos y salió del problema de elegir qué ponerse.

Pein estaba afeitándose en el baño, cuando de pronto, Sasori entró apresuradamente.

-¡ESTÁ OCUPADO!- chilló Pein, navaja en mano, sin preocuparse por regular el volumen de su voz.

-Necesito un favorcito.- murmuró Sasori.- ¿Me puedes decir por qué Orochimaru está acá, en la fiesta?

- Me mato.- dijo Pein. Dejó la navaja sobre el lavatorio y salió a afrontar al ex miembro de su organización.

Orochimaru estaba sentado en una de las mesas redondas de lujo bajo el toldo, junto con Kabuto y Sasuke.

Pein estaba furioso, se acercaba como un torbellino, hubiera parecido el demonio de tasmania si las cosas a su alrededor se hubieran destruído a su paso.

Se paró en seco al escuchar lo que Orochimaru y Kabuto conversaban:

-Esas páginas de secretos son el gossip. Me encanta entrar a la de Itachi san, pero es bien raro que le hagan updates.

-A mí me encanta la página de Pein. Nunca pensé que Pein leyera los libros de Paulo Cohelo. Además, es como una novela pasar de su página a la de Konan, porque se nota que hay algo entre ellos.

Pein se puso colorado al instante y vio necesario correr al baño de visitas a calmarse.

-¡Kisame!-chilló.

Kisame acudió al baño en solo 5 segundos.

-¿Mande?

-¡Qué has estado escribiendo en esas páginas! ¡Ahora Orochimaru sabe… piensa que hay algo entre Konan y yo! ¿Y si Konan se entera?

-Bueno, líder… con todo respeto…

-Con todo respeto… ¿Qué?

-No es algo planeado, es espontáneo y yo no he publicado explícitamente algo como… eso. O sea, tal vez Orochimaru haya sacado algún tipo de conclusión.

-¿Y por qué le es posible sacar una conclusión así?

-Líder… bueno… esto de Konan y usted… creo que existe desde que el mundo tiene memoria. Tal vez no sea nada, pero en fin… usted sabe, la gente… a la gente le gusta pervertir su mente a la menor oportunidad.

-¿¡Pervertir!? ¿Qué se están imaginando esas personas?

-No… no en ese sentido, mi queridísimo líder…- trató de calmarse, y a la vez calmarlo, Kisame.

Cuando todo estuvo más o menos claro, y la noche ya se cernía sobre el toldo discoteca de la fiesta de Itachi, Deidara se sentó para hacer de dj y atiborró a todos de música trans, Sasori lo saboteó y mantuvo a todos bailando música ochentera. A eso de las 10pm, llegó el dj contratado, y la acción comenzó:

Hidan sacó a bailar a Konan una apretada canción del más vulgar reggaeton, y mientras bajaban lentamente, el jashinista pudo ver un destello desde el Rinnegan de su líder… lo vio acercarse al dj y hacerle un pedido. El dj se negó. Pein insistió e hizo girar su Rinnegan.

El reggaeton se transformó lentamente en Womanizer de Bristney Spears y todos los Akatsukis fueron a bailar, formando un corro alrededor de Hidan, que se quitó la capa al ritmo de la música. Pein se colocó brincando al lado de Konan y de pronto la canción cambió a salsa.

Pein y Konan bailaban mientras los otros se iban sentando en la barra, Orochimaru trató de convencer a Sasuke de que se quedara a bailar con él, diciéndole que no había nada de malo, pero Sasuke declinó en cuando vio a Itachi pasar al toldo.

-¡Tú! ¡Mataste a mi padre! ¡Prepárate para morir!

Corrió hacia Itachi y trató de hacerlo entrar en su genjutsu, pero Itachi convenientemente caminó a la barra y se sirvió vodka con naranja.

Sasuke se acercó a la barra y pidió lo mismo, había cambiado de estrategia. Embriagaría a Itachi y luego lo mataría lentamente.

Primero le cortaría la colita y se la pegaría como bigote con superglue industrial. La idea le dio tanta risa que empezó a ahogarse y Kabuto tuvo que venir para darle un sopapo.

Mientras hablaban, Sasuke notó un tic de su hermano: Cuando daba un trago de su vaso, se ponía virolo. Esto también le causó un ataque de risa y se cayó de la silla.

Zetsu por su parte se dedicaba a la ardua labor de tomar fotos de los mejores momentos de la fiesta.

Iba de un lado a otro mirando a través del lente de la cámara, cuando de pronto le pareció captar algo.

Sasori, Hidan y Kabuto estaban haciendo a Deidara tomar por embudo no menos de 12 shots de tequila seguidos.

Al terminar los shots, la cosa se puso interesante porque Sasori botó violentamente a sus dos cómplices y le propuso algo a su aprendiz señalando la casa. Deidara negaba lentamente con la cabeza. Hidan se acercó de nuevo y sacó a bailar a Deidara, pero en el camino a la pista, Sasori los interceptó y tomó a su aprendiz de la mano para volver a la casa. En ese instante pusieron Love Generation y Deidara jaló a Sasori a la pista de baile. Poco a poco, el trago se le fue bajando y el Ninja de Iwa siguió bailando, pegado a Sasori. Cambiaron de canción a Pose (el dj era pésimo) y todo el resto salió a bailar. Formaron un corro alrededor de los artistas, al notar que estos bailaban de una manera tan carnal.

Deidara y Sasori parecían fundirse en el otro, Zetsu se afanaba tomándoles fotos y Konan y Pein los envidiaban por lo desinhibidos que eran.

El dj puso Low y los artistas chocaban sus pechos y entrelazaban las piernas. Pein y Konan no se atrevían a pegarse lo suficiente, de seguro por que cada vez que lo intentaban, el recuerdo de su primer baile los asaltaba.

Hacía 15 años, cuando estaban a penas empezando su aprendizaje, los invitaron a un baile. Pein, que en esa época ya se sentía atraído hacia Konan en cierta forma, le pidió "una pieza". Por desgracia, a Pein le cayó un cisne de hielo en la cabeza y lo noqueó durante el resto de la noche.

De pronto, Orochimaru saltó a la pista con Itachi de la mano, éste quería zafarse pero Kabuto se puso al otro lado e hicieron un sanguche. Los tres voltearon la cara de pronto, gracias al ritmo de la canción, y vieron a Sasori y a Deidara besándose con pasión y huyendo de la escena, hacia la casa.

Orochimaru y Kabuto, unidos por la curiosidad, los siguieron… llevando en el sanguche a Itachi, que gritaba desesperado como si lo obligaran a comer uñas de los pies. Kisame y Hidan también fueron tras ellos.

Habían cerrado la puerta del cuarto de arte, Itachi sudaba frío al oír lo que pasaba ahí adentro. Hidan se introdujo con una cámara infrarroja por el ducto de ventilación.

-Mmmh…- gemía alguien. Itachi no podía distinguir las voces de sus compañeros. Ese era otro secreto.-Úntame aquí…

-Ni creas que te voy a pintar el cuerpo. Traeré una manta. Debes tener frío.

-¡Sí, pero quiero que este momento se cree espontáneamente! ¡Con la ráfaga de la pasión!

-Que me maten.- dijo Itachi en voz baja.

-Ahhh… Nhhh… Si…. Nh…

La otra persona susurraba cosas. Era espantoso para Itachi.

-¡Ahhh! Duele, duele… nhhh….- la persona lloriqueaba sin parar y se podían escuchar jadeos y la fricción de la tela contra la piel.

Un ruído en el tubo de ventilación los sobresaltó.

-Oops.- susurró la voz de Hidan.-¿Por qué hay arcilla aquí?- (Hidan no había contado con las excentricidades de Deidara de guardar su arte en un lugar ventilado y fresco)

Sasori y Deidara se acomodaron la ropa y se tiraron por la ventana a la piscina.

-¡Qué extremos! ¡Por los 7 mares!- chilló Kisame abanicándose con un abanico que salió de dios sabe dónde.

Corrieron como locos pero llegaron tarde: Se habían ido volando en una de las aves de arcilla de Deidara.

Itachi, por su parte, estaba cumpliendo 23 años en cuclillas frente al water vomitando por lo que había eschuchado. Sasuke le tocaba la puerta insistentemente.

Konan y Pein estaban conversando en una mesa en la esquina más oscura del toldo.