Konichiwa ~~ Aquí el siguiente capitulo w
Muchas gracias por sus reviews. Me hacen tan happy.
CAPITULO 9: NOTA
Temari avanzo entre la multitud hasta la siguiente estación de metro. El aire caliente era como el del infierno después del viento helado en la calle, ese estremeció sin control. Se sentía mal, cansada y a punto de derrumbarse después del enfrentamiento con shikamaru. No sabia que pensar acerca de su relación con él. Anhelaba el consuelo que shikamaru podría brindarle, pero no podía entregar tanto a un hombre. En especial a un hombre como shikamaru. ¿Qué pasaría si se limitaba a despedirla después de otro agradable fin de semana? Además, ¿Qué había con ino? Pensó en la humillación al reunirse con la esposa de itachi y trago con dificultad. No volvería a pasar por algo así. Nunca.
Preguntas y respuestas daban vueltas en su cabeza con insistencia. Era como si hubiera perdido la capacidad de pensar. Lo único seguro que tenia en la vida era su trabajo. Tal vez si volvierá sumergirse en él podría poner los acontecimientos en la perspectiva debida. Con un suspiro se obligo a bajar del metro e ir hacia su oficina. El resfriado que la afectaba la hacía sentirse débil. De regreso en la oficina contemplo la pantalla de su ordenador durante largo rato. Shikamaru y ino. Ino y shikamaru. Hacin tan buena pareja… ¿Cómo pudo imaginar que shikamaru la preferiría a ella antes que a otra, sobre todo si esta era un mujer deslumbrante como ino akimichi? ¿Qué significaba esa mujer para él? Te necesito con desesperación. Ese era el mensaje en el contestador. ¿Cómo cuanta desesperación lo necesitaba? ¿Engañaba a su marido? ¿Habría participado ella en el fraude también? Quizá ella y shikamaru lo proyectaron todo, asegurándose de que otros, entre ellos su marido, fueran acusados y enviados a prisión mientras ellos quedaban libres para disfrutar del dinero del fondo de pensiones.
No, shikamaru no era capaz de eso. No era deshonesto. Pensó en la noche que pasaron juntos y en el cheque que trato de darle y casi lloro de angustia. ¿Qué iba a hacer?
-¡temari!
Levanto la vista y descubrió a baki a corta distancia.
-no tienes que gritarme –le indico, tratando de controlarse.
-¿gritar? –repitió baki, exasperado-. Pude haber hecho estallar una bomba a tus pies y no lo habrías notado. Hace cinco minutos que trato de llamar tu atención sin éxito. Parecías muerta.
-pues he vuelto a la vida –replico ella-. ¿Qué quieres?
-nada importante –manifestó baki después de arquear una ceja. Sorprendida por su todo amable, temari levanto la vista-. Solo pedirte que hagas un trabajo.
-bien –temari reprimió el impulso de pasarse la lengua sobre los labios resecos-. ¿alguna idea?
-si –baki entorno los parpados para observarla-, ¿Qué hay de ese perfil? –pregunto al fin.
-¿perfil? –repitió temari a pesar de que sabia a que se refería.
-el perfil que te pedí sobre Shikamaru Nara. Mi fin de semana en su casa, ¿recuerdas? Sabes que te dimos una fortuna en gastos de viaje para que fueras allí. Esta mañana he recibido la factura por el coche que abandonaste. Si no quieres terminar pagándola tú, mas vale que te pongas a escribir.
-si, baki. De acuerdo –él la vio empezar a escribir en el teclado y se alejo, satisfecho.
Un perfil era lo que baki le había pedido y eso era lo que recibiría. Se froto la frente sudorosa con una mano. ¿Por qué tenia tanto calor? La cabeza le dolía de nuevo, pero se empeño, nada pudo detenerla. Todo lo que pensaba acerca de shikamaru empezó a aparecer en la pantalla. Su magnetismo, su humor, su amor por la vida sencilla. Lo que le había dicho acerca de su familia. conor. Temari sonrió al pensar en el temor inicial que había sentido por aquel perrazo juguetón. Al fin se relajo con un suspiro y transmitió su documento. Se levanto de la silla y fue a ver a baki.
-¿y bien? –pregunto el editor.
-ya esta. Dos mil palabras y muy buenas, debo agregar.
-lo has hecho muy rápido. Buen trabajo –el tono de baki se suavizo un poco. Pulso un botón de su ordenador y recobro el documento.
Temari lo observaba expectante cuando empezó a leer.
-¿Qué diablos es esto? –rugió, apuntando a la pantalla.
-un ordenador –le indico temari con sarcasmo-. En él se guardan artículos.
-¡me refiero a esta basura! –Rugió baki-. Estamos en un periódico, no un club de fans.
-no puedo evitar que el tipo me agrade –manifestó temari, ruborizándose.
-¿agradarte? ¡Esto no es más que una declaración de amor!
-no seas ridículo…-tartamudeo temari. Pero era cierto. Por una vez en su vida, baki había dado justo en el clavo.
-no quiero esta basura –siguió baki-. A nuestros lectores no les importa el color de sus ojos, o como se llama su maldito perro. Quieren saber cuantas novias tiene. Usaremos la foto que obtuvimos en el juzgado esta mañana, acompañado de esa rubia hermosa.
-¿Cómo te enteraste de eso? –pregunto temari, sorprendida.
-el tipo de la agencia de noticas presento un articulo. Cosa que tú no hiciste –rugió baki-. Según él, Shikamaru Nara y esa mujer, ino, estaban tan juntos como es posible estarlo en público. Tenemos una foto de ellos cuando llegaban a la audiencia. L llevaba del brazo, sonriéndole. Excelente foto. Por supuesto, ella desempeño su papel de la esposa fiel cuando fijaron la fianza de su marido, y el señor nara se mantuvo a distancia prudente, pero es algo digno de publicarse.
Temari se quedo boquiabierta al oír instrucciones.
-quiero todo lo que puedas obtener de ino akimichi. ¿Piensa abandonar a su marido y cambiarlo por shikamaru nara? ¿Ya vive con él? ¿Piensan casarse? Llámala por teléfono. Quiero sus palabras. Y que sean buenas frases –añadió, antes de ir hacia la mesa de fotos.
La palabra casarse golpeo a temari con la fuerza de un proyectil. ¿Era evidente para todos que había algo entre ino y shikamaru? Pues ella no esta dispuesta a escribir nada acerca del romance entre ellos. Lo que a escribir acababa de escribir no servía mas que para confirmar lo tonta que era. Con la cabeza hirviendo, agarro el teclado del ordenador de baki y vio que su escritorio desaparecía. El editor se volvio sorprendido y, sin pensarlo, temari desconecto el teclado y se lo arrojo. Baki se agacho a tiempo y el teclado fue a estrellarse contra la pared, detrás del editor de noticias internacionales.
El hombre se quitaba trozos de plástico de entre el pelo. Pero nadie se preocupaba por él. Baki dio un paso hacia temari antes de detenerse, con los puños bien apretados.
-¡estas despedida! –Le grito-. Y esta vez va enserio.
-¡no! –Respondió temari-. Yo renuncio. Ya estoy harta de trabajar para un bebedor de cerveza que no sabe lo que es una cuestión de principios.
Alguien en la sala de prensa rio, y cuando baki se volvio con furia se produjo un pesado silencio. En su ira, temari se volvio y casi choco con shikamaru, que extendió una mano para sostenerla y advirtió su rostro encendido por la fiebre y la furia. Luego miro a su alrededor en la sala.
-¿Qué sucede aquí? –pregunto en un tono que hizo que todos callaran.
-¿a usted que le importa, señor Nara? –pregunto baki, desafiante.
-mucho –le indico shikamaru con frialdad-. Soy el dueño de la compañía que acaba de comprar el periódico. Vengo a ver como están las coas y descubro que la tercera guerra mundial esta a punto de estallar. Repito, ¿Qué sucede?
-en ocaciones las cosas suben de tono, señor nara –le pidió, el director gerente-. Todo es parte del proceso creativo – se rio un poco pero guardo silencio cuando ndie compartió la broma. Se volvio hacia temari-. Esta es temari No sabaku, señor nara.
-nos conocemos –fue el conciso comentario de shikamaru-. ¿temari? ¿Quieres explicarme?
-por supuesto –respondió la chica-. Baki y yo discutíamos sobre si él me despide, o yo renuncio. De cualquier forma me voy, y por nada del mundo pienso volver. Tendrás que contratar a otro buitre –agrego, volviéndose hacia shikamaru.
-así que usted es el famoso baki –comento shikamaru con una media sonrisa.
-soy baki –replico el editor -. No se si seré famoso.
-permítame felicitarlo por su divorcio de temari –se burlaba shikamaru-. ¿O debo llamarla "Megan Bryan"?
Temari permanecía inmóvil al ver como su editor era puesto en ridículo.
-bueno, señor Nara –empezó baki, incomodo-. Son gajes del oficio. Estoy seguro de que temari uso mi nombre al azar para cubrirse. Espero que no le haya causado muchos inconvenientes.
-ninguno –sonrió shikamaru-. Si bien no estoy muy convencido de su forma de obtener material para sus artículos, al menos es original.
-es una excelente periodista –comento baki-. Un verdadero talento.
-¡mentiroso! –Exploto temari-. Eso no es lo que decías hace cinco minutos.
-después de una reflexión profunda, he cambiado de opinión –baki le brindo una de sus muy escasas sonrisas-. Puedes conservar tu puesto, temari. El equipo no seria el mismo sin ti.
-podría matarte en este momento –susurro antes de girar sobre sus talones para ir a su escritorio. Abrió los cajones y de ellos empezó a vaciar sus objetos personales en una caja de cartón. Sentía la mirada de shikamaru fija en ella, pero no se atrevía a levantar la vista. Así que los rumores de la venta del periódico eran ciertos. ¿Qué iría a hacer shikamaru con él? No sabía nada sobre su administración.
Lentamente, la oficina recobro su ritmo normal y temari vio que shikamaru charlaba animadamente con baki y con el director gerente. Los tres sonreían. Tal vez compartían un buen chiste. Furiosa, metió unos papeles en su bolso. ¡Hombres!
-¿necesitas ayuda con eso? –sin esperar respuesta. Shikamaru recogió la cartera del suelo y la dejo sobre el escritorio de la chica, mirándola a la cara.
-no. Lo último que necesito es tu ayuda. ¿Cómo te has atrevido a comprar el periódico?
-estaba en venta –respondió shikamaru tranquilamente.
-sabes a lo que me refiero –repuso temari, furiosa-. Supongo que ahora consideras que me has comprado a mí también. Obligar a baki a que me volviera a contratar de esa manera… ¿Qué pensara la gente de mí?
-me importa un bledo lo que piensen los demás. Pero se cuanto significa para ti trabajar aquí.
-es cierto, pero tu actitud es insoportable. De cualquier forma, si no hubiera querido ser despedida, lo habría dicho –agrego de manera ilógica. Estaba agotada por la discusión con baki y el estar tan cerca de shikamaru no la ayudaba a razonar-. ¿Qué sucede? –pregunto, al borde de las lagrimas.
-¿a que te refieres? –pregunto shikamaru, extrañado.
-te pregunto si tengo la cara sucia, un botón desabrochado, o algo así.
-¿deberías tenerlo? -¡maldición!, en los ojos de shikamaru aparecía de nuevo ese brillo divertido. Volvía a burlarse de ella.
-solo lo pregunto por la forma de cómo me miras. ¿No te dijo tu madre que es de mala educación mirar a la gente de esa manera?
-no –sonrió él-. Pero si me dijo que me fijara antes de saltar.
-pues no vs a saltar sobre mi –gruño temari.
-no, aquí no –acepto shikamaru-. Hay demasiado público. No hay lugar bajo tu escritorio y la mesa esta atestada. ¿Siempre eres tan desordenada? –Tomo la impresión que la chica había hecho de su artículo y leyó el primer párrafo-. Que interesante –comento.
-¡entrégame eso! –grito temari.
-te olvidaste de que soy el dueño del periódico –manifestó shikamaru-. Esta ser una lectura interesante –doblo el documento y lo guardo en un bolsillo de la chaqueta sin dejar de mirar a temari.
-deja de mirarme –le pidió la chica, ruborizándose.
-me temo que no puedo evitarlo.
-te daré una fotografía.
-creo que puedo obtener algo mejor –murmuro shikamaru.
-bueno, entonces mañana tendrás la foto de ino –temari no podía ocultar el rencor en su voz-. Dos millones y medio de ejemplares a todo color en la pagina cinco. ¿Es cierto que va a casarse contigo después del juicio?
-temari… -shikamaru se había quedado inmóvil, pero ya nada la detendría.
-necesitamos declaraciones exclusivas. Y ahora que eres el dueño del periódico, tal vez puedas hacer que se publique en la primera página, no en la quinta.
-¿es verdad lo que dices? –shikamaru tenia el mentón apretado.
-deberías saberlo. Eres tu quien acaba de comprar el periódico. Yo en tu lugar tendría listas esas declaraciones para la edición vespertina.
-sabes a que me refiero. A eso del articulo sobre ino y yo. ¿De verdad existe?
-ahora eres el gran jefe aquí. ¿Por qué no preguntas a tus empleados?
-tal vez lo haga –se volvio en dirección de baki-. Sal del edificio y sube a mi auto. Espérame allí –le ordeno a ella antes de avanzar.
-no, me voy en metro –insistió temari con terquedad-. No quiero tener nada que ver contigo.
-por una vez en tu vida, temari, haz lo que se te pide. Estas enferma y te llevare a tu apartamento. No iras en metro, en taxi, ni en autobús. Iras en mi coche, aunque tenga que llevarte a rastras.
-¡inténtalo! –lo desafío la joven-. Te demandare por acoso sexual, despido injustificado y…
-¿y? –la mirada de shikamaru brillaba peligrosamente.
-¡por aparcar en lugar prohibido! –Le grito temari-. No se permite aparcar frente al edificio. Una grúa se llevo mi coche la semana pasada. No veo por que no debes recibir el mismo trato, gran jefe Nara.
Shikamaru brio un expediente que llevaba bajo el brazo. Con desmayo, temari vio que tenía su nombre impreso en la portada.
-veo que debes al periódico mucho dinero por multas de trafico que no has pagado y que la dirección ha cubierto hasta ahora. También se ha hecho cargo de un coche alquilado que abandonaste en medio de la nieve en Oxfordshire y de los gastos de grúa y reparación.
-sabes muy bien que el eje frontal estaba roto. Un supuesto experto me dijo que no podía conducirlo.
-según el informe del taller, no tenia nada, excepto un ligero golpe y el motor ahogado.
-¡maldito manipulador…? –exclamo temari al comprender.
-¿si?
-¡me engañaste! Desde el principio sabias que el coche estaba bien. Eres… -por vez primera en su vida, las palabras le faltaban.
-no puedo resistir ver a una dama en problemas, y habrías estado en un serio peligro si hubieras permanecido allí en el coche. Pero nunca te habría convencido de que fueras conmigo a menos que te dijera que el coche estaba inservible.
-así que me engañaste –murmuro temari.
-cierto. Que terrible por mi parte, ¿no te parece?
Temari pensó en todo lo que ocurrió en casa de shikamaru, pero guardo silencio. Él la miraba a la cara, observando divertido sus cambios de expresión.
-ve al coche, temari –insistió shikamaru-. No lo repetiré. Tenemos mucho de que hablar. Y no pienses en escapar. Tienes que afrontar tus emociones y sentimientos en algún momento y quiero estar presente cuando lo hagas. No puedes seguir huyendo de la vida.
Temari mantuvo su actitud desafiante unos momentos y al fin bajo la visa. Pero no iría a su coche, podría estar seguro. Se puso el bolso al hombro, levanto la ceja y fue hacia el ascensor. Las piernas le parecían de plomo. El chofer de shikamaru leía el periódico sentado en el vestíbulo, pero se levanto en cuanto la vio.
-hola, señorita –la saludo con una sonrisa-. Permítame ayudarla.
Antes de que temari se dier cuenta de lo que pasaba, ya había puesto sus cosas en el maletero del auto y se arrellano en el asiento.
-ha sido divertido –comento shikamaru cuando llego cinco minutos después.
-¿divertido? –repitió ella-. Lo único divertido allí seria hacer una barbacoa con baki, asándolo con todas las cuentas de gastos que me ha rechazado.
-es evidente que n has logrado encontrarle su lado amable.
-buen, tu eres el dueño del periódico.
-cierto –admitió shiakamaru-. Además, tengo mucha información acerca de él –temari lo miro con extrañeza y él sonrió-. No eres la única que presenta cuentas de gastos exageradas. Él es un maestro. Debe de haberlo aprendido de ser tu esposo.
-¡eres…! –temari trato de golpearlo con el bolso, pero shikamaru le sujeto las manos por las muñecas y la empujo contra el respaldo del asiento-. Yo… -shikamaru interrumpió sus palabras con un beso.
De regreso en el apartamento, shikamaru le quito las llaves de la mano y abrió la puerta.
-nunca pensé que, dado lo mucho que te odio y desprecio, llegara a tener que decir esto, pero gracias –manifestó temari.
-no me oídas, ni me desprecias –enmendó shikamaru siguiéndola al interior-. Me quieres, pero esta bien.
-¿Qué quieres que decir con eso? –pregunto temari con el pulso acelerado, pero decidida a ignorarlo.
-he hablado con gaara esta mañana. Él y matsuri saldrán unos días.
-lo se –confirmo temari-. ¿A que viene eso ahora?
-tiene que ver con el hecho de que no te quedaras aquí, temari. No estás bien.
-puedo arreglármelas, gracias –manifestó temari con la mayor firmeza de que fue capaz.
-a la cama –le indico shikamaru, abriendo la puerta del dormitorio.
-apuesto a que dices lo mismo a todas las chicas.}
-temari –se acerco y le acaricio el pelo con delicadeza-, deja de comportarte como una niña de seis años, o tendré que ponerte sobre mis rodillas y darte unos azotes, con o sin resfriado… ¿y bien? –agrego al ver el titubeo de la joven.
Con un sollozo ahogado, temari se metió en su cuarto, dando un portazo. Estaba segura de que al otro lado, shikamaru se reía. Con rebeldía se arranco la ropa, se puso una camiseta de tamaño exagerado y se me tío en la cama. Un movimiento del colchón le dijo que no estaba sola. Abrió los ojos después de sacar la cabeza de debajo del edredón con cuidado y se encontró con un par de ojos castaños que la observaban. Shikamaru le tendió una taza humeante y un par de aspirinas.
Tomate esto –le indico-. Es un brebaje a base de whisky, agua caliente y azúcar. Te ayudara a dormir.
-¿no me emborrachara? –pregunto ella, enderezándose y rodeando la taza caliente con los dedos helados.
-por supuesto –asintió shikamaru-. Y mientras duermes, yo me aprovechare de ti antes de robar tus joyas y salir de tu vida para siempre.
-lo ultimo me parece interesante –manifestó temari mientras bebía el contenido de la taza. Shikamaru tenía razón. La bebida caliente empezaba hacerla sentirse mejor-. ¿A dónde vas? –pregunto cuando shikamaru se levanto.
-a la sala –le indico él, inclinándose para besarle l mejilla-. Tengo muchos papeles que revisar. ¿Te importa si uso tu teléfono?
Adormilada, temari negó con la cabeza antes de apoyarla en la almohada. Si dos horas antes alguien le hubiera dicho que shikamaru l arroparía en la cama como le habría hecho su madre, se hubiera reído en su cara. Los milagros suelen ocurrir. Con una leve sonrisa, se quedo dormida. Se despertó temprano a la mañana siguiente, sintiéndose mejor. Los síntomas del resfriado casi habían desaparecido. Al levantarse para ir a la cocina, vio a shikamru dormido en la cama de gaara. Entro en la habitación y sonrió ante su cara dormida. Era imposible no sentir agrado por él cuando se mostraba así. Se inclino para cubrirlo mejor con el edredón y jadeo cuando él tiro de ella, derribándola sobre la cama, a su lado.
-esperaba que me trajeras una bolsa de agua caliente –comento, adormilado-. Pero tenerte a ti es mucho mejor.
-gracias –respondió ella en tono cortante.
-relájate, temari -. ¿Qué te sucede?
-sabes perfectamente que es lo que me sucede.
-si –confirmo él, pensativo-. Estas muy nervios. Tuvimos un mal principio, pero si bien yo te he perdonado, tú sigues pensando en mí como si fuera una amenaza.
-trataste de sobornarme y…
-¿y? –la alentó shikamaru.
-dijiste que no te agradaba –murmuro temari-. Es increíble, pero me atraías a pesar de que te creía un canalla y consideraba que tú pensabas lo mismo de mí. Pero cuando me dijiste que no te agradaba y luego hicimos el amor, me sentí… me sentí… -se interrumpió. No podía seguir. Era como si le abriera su corazón y eso jamás lo había permitido antes.
-¿Qué sentiste? –insistió shikamaru con suavidad.
-que me estabas utilizando –manifestó ella-. Pero por tonto que parezca, lo aceptaba solo por estar cerca de ti. Después, cuando me pareció que tratabas de librarte de mi, no pude soportarlo. Por eso invente esa tontería de que gaara era mi novio.
Trago con dificultad y agrego:
-tenia la impresión de que esa noche en el restaurante todo se arreglaría, pero cuando manifestaste que no había sido ms que una aventura sin importancia y luego trataste de sobornarme, creí que no podría caer mas bajo –las lagrimas caían por sus mejillas y shikamru la acerco.
-temari, no trate de librarme de ti al día siguiente de hacer el amor, ni ningún otro, pero tu reacción me hizo pensar que tal vez no había significado nada para ti. Supongo que no pensaba con lucidez. Tenía muchos problemas en mente. Pero lo que te dije en el restaurante fue solo por la grabación. No quería que todos en la brigada de delitos monetarios de la policía se enteraran de nuestras emociones.
-no puedo controlarme cuando estoy frente a ti, shikamaru –manifestó temari con el asomo de una sonrisa-. Haces que mis emociones se vuelvan de cabeza. Nunca he experimentado antes lo que siento por ti.
Shikamaru se inclino para besarle el cuello mientras sus manos le recorrían el cuerpo, deteniéndose en su vientre y los senos.
-como te he echado de menos. Comenzamos con el pie equivocado. Pero podemos volver a empezar. Tenemos la vida entera para hablar.
-¿se trata de una entrevista?
-si, una entrevista exclusiva –confirmo él besándole l nariz.
Temari jadeo cuando shikamaru le quito la camiseta, haciéndola estremecerse. En una respuesta silenciosa a sus caricias se arqueo hacia él, deseándolo como nunca, queriendo entregarse en un amor que ya no podía negar. Sus manos lo acercaban, exigiéndole que se hiciera cargo de las llamas que corrían por sus venas. Luego él la tendió de espaldas sobre el colchón, acariciándola con un deseo concentrado que itachi nunca le había mostrado. Sus caricias sobre la piel desnuda la hicieron moverse contra él.
-tranquila, temari, tranquila –murmuro shikamaru-. Tenemos todo el tiempo del mundo –pero el tiempo y el espacio se habían reducido a la distancia de sus miradas y temari ya no era dueña de sus emociones. No podía controlar los jadeos que shikamaru le arrancaba del alma.
-por favor, shikamaru, por favor –gimió antes de que el placer se apoderar de cada fibra de su ser.
Mas tarde sintió una tranquilidad que nunca había pensado que existieran. Shikamaru le apoyo la cabeza contra su pecho y se quedo dormida. Suponía que habrían pasado unas horas cuando despertó. Shikamaru no estaba a su lado, pero la cama todavía conservaba el calor de su cuerpo y se acomodo en ese espacio. Dormito de nuevo antes de preguntarse que seria de él. Bajo de la cama, se puso la camiseta y fue a la sala. Shikamaru no estaba allí, pero encontró una nota de él sobre la mesa de la cocina.
Querida temari,leyó. Ino me ha llamado con urgencia. Te llamare mas tarde. Te quiere, shikamaru.
Temari se desplomo sobre una silla llena de amargura al comprender que shikamaru había dejado su cama para ir con otra mujer. ¿Cómo pudo hacerle eso? ¿Es que sus sentimientos no importaban? Ino y shikamaru. Volvería a ser lo mismo que con itachi. Apretó los labios al pensar en las últimas horas. Recordó su escena de mor como si la contemplara desde el techo y un nudo se le formo en el estomago. Que fácil debió ser para él. Se levanto de pronto. Ya se había comportado como una tonta en dos ocasiones. La tercera no ocurriría. No quería volver a ver a shikamaru.
WUAAA TENGO RESFRIADO UWU Y AHORA QUE YA HE TERMINADO CON EL CAP ME VOY A DESCANSAR…! DEJEN MUCHOS REVIENWS, CRITICAS (AUNQUE ME DUELAN TT_TT) FELICITAZIONES O LO QUE SEA XD
