Setsu

¡Ash! ¿Cómo era posible que le pidieran que perdiera parte de sus preciosos minutos tiempo aire, aunque tiene el mejor plan todo incluido, llamando a alguien más? ¿Es qué no sabían? Su tiempo, sus circuitos y todo dentro de su electrónico caparazón, estaba destinado única y exclusivamente para:

En primer lugar: su onisan.

Segundo Lugar: su onisan.

En tercer lugar: su onisan.

En cuarto y quinto: su onisan.

Y si en algún momento de su ocupadísimo día, había un par de minutos extras, estos también estaban ya prometidos a él. Así qué ¿cómo ca... querían que desperdiciara parte de su valioso tiempo en alguien tan banal como él? Pero tenía que llamarlo. Si no fuera porque se decía que él era el presidente de una empresa muy importante en el mundo del entretenimiento, ni siquiera se dignaría a gastar sus preciados minutos en alguien tan mundano, pero todo fuera por el bien de su onisan y tal vez, solo tal vez un poco por su propietario. Así que dejando de lado la revoltura de circuitos que tenía, decidió permitir a su propietaria marcar...

Habían sido creados con segundos de diferencia. Pues en cuanto bosquejaron al primero, decidieron en el momento que debían crear al segundo. Eran modelos especiales. Eso era lo más peculiar de ellos. Diseñados en exclusiva para parejas. Pues él era un modelo más grande, con mayores capacidades y ella un poco más chica pero con apps diseñadas para mujeres. Y ellos (la pareja que los había comprado tan solo con mirarlos una vez) habían tenido la audacia y el buen sentido común para escogerlos a ellos. Eran tal para cual. Se notaba a leguas que estaban enamorados. Era evidente que para la chica lo primordial en su existencia era ese chico, tal como para ella era la inigualable presencia de su onisan.