Eh, actualización. Yo me alimento de los mails que llegan a mi correo*-*

Por cierto, a cualquiera que lea esto debe visitar el foro "Historias por contar"… Bueno, no obligo pero me encantaría que pasen :3

En fin, aquí esta, se verán unos OC creados por la fantástica yo y es a continuación del capítulo anterior.


En cuanto salió de la habitación notó que Kurt ya se había ido a trabajar. Con un suspiro fue a la cocina, donde la cafetera estaba llena, tomó una taza y se sirvió un poco. Apenas el líquido tocó sus labios agradeció mentalmente al castaño por haberlo preparado.

Se preparó como habitualmente lo hacía y se dirigió a la escuela. Entró al salón y les dijo a sus alumnos que tenían la hora libre. Cuando los aplausos y silbidos pararon, abrió el maletín y sacó unos papeles que tenía que revisar.

De mas estaba decir que no logró avanzar en su trabajo ya que tenia la mente ocupada en como poder arreglar las cosas con su novio.

Buscó un anotador y comenzó a hacer una lista de cosas que podría hacer.

-Flores.

Claro, dos problemas, a) no tiene idea si Kurt es alérgico a algún tipo de flor y b) regalar flores es la tipia excusa de la gente que no tiene ni dos gramos de imaginación.

Lo tachó de la lista.

-Serenata.

¿Otro 'Gap Attack'? No, gracias.

-Cena romántica.

No se va a arriesgar que aparezca otro novio. No necesita más problemas, ya tiene suficientes.

-Ropa.

No, eso sirve para los cumpleaños. Además, va a ser un poco complicado encontrar algo que no esté en el closet de Kurt Hummel.

Luego siente una vibración en su bolsillo. Saca el celular y lee el mensaje de Wes. Vuelve al inicio y mira la foto que tiene como fondo de pantalla. Con una sonrisa guarda el celular. Acaba de encontrar la idea perfecta. Perfecta como para arreglar las cosas o perfecta para que Kurt lo deje.

'Si no lo intentas, nunca lo sabrás' pensó Blaine.

Después de terminar con las clases del día, regresó a su hogar. Dejó sus cosas, colgó su saco y desabotonó las mangas de su camisa y los primeros dos botones cercanos a su cuello.

Caminó hasta su habitación y vio que la puerta estaba entrecerrada. Por el espacio se filtraba la música que provenía de la habitación. Era suave y tranquila.

Respiró un par de veces y abrió la puerta. Kurt estaba acostado boca abajo en la cama. Estaba a lo ancho del colchón, por lo que parte de sus piernas y pies estaban en el aire. Sus brazos estaban cruzados y su cabeza estaba apoyada de costado en ellos.

Sus ojos se abrieron lentamente y le ofreció una pequeña, casi inexistente sonrisa. Blaine sonrió de lado y se acercó a la cama. Se sentó en el borde y dudosamente colocó una mano en la espalda del castaño. Cuando el ojiazul se relajó, comenzó a mover la mano en pequeños círculos.

"Siento que ayer haya enloquecido. No quise decir todas esas cosas sobre ti. Es solo que… cuando estoy nervioso o irritado mi boca no encuentra el filtro entre lo que pienso y lo que digo".

"Pero lo pensaste" dijo suavemente Kurt y se podía escuchar el dolor en su voz. El moreno suspiró.

"Lo pensé, no quise, pero lo hice. Es que después de tanta mierda que he tenido en mi vida, pensar que haya la posibilidad de que me dejaras me destrozó completamente"

"No te dejaría"

"Lo sé pero también pensé eso antes y me equivoqué"

"¿Qué sucedió?" preguntó el castaño sin moverse de lugar.

"Pues, en pocas palabras, la gente tiende a abandonarme" dijo sonriendo de lado, obviamente, la sonrisa era sarcasmo puro.

"Cuéntame"

"Han sido varias cosas"

"Tengo tiempo"

"Está bien. Mi primer novio fue Jeremiah. Era unos años más grande que yo. Muy dulce conmigo pero en el closet. Estuvimos varios meses juntos, a escondidas, obvio. El único que sabía era Cooper y desde el primer día me dijo que me aleje. Debí hacerle caso"

"¿Qué hizo?" Blaine miró a Kurt y vio que su novio lo estaba viendo.

"Todos los días nos juntábamos, cada tanto traía flores o chocolates, parecía el chico perfecto. Para nuestro aniversario de cinco meses me invitó a un hotel. Unas pocas caricias y ya me tenía bajo su encanto. Yo era tan joven y tan inocente que le seguí la corriente." Dijo negando con la cabeza.

"Al día siguiente no había rastro de él, ni mis llamadas o mensajes contestaba. Cooper me fue a buscar y me abrazó durante horas dentro de su auto luego de que lo conté lo que había sucedido. Luego de un tiempo les conté a los chicos, todo menos sobre esa noche".

"Blaine…" comenzó a decir el ojiazul pero lo interrumpió.

"Hay más. También estuvo Sebastian. Lo de él es más simple. Yo sabía que era un tipo de fiestas y acostones, no servía como novio pero lo mismo intentamos. Un día llegué temprano a casa. No estaba follando con un hombre, sino con dos. Lo confronté y me dijo que hacía meses que me engañaba. No hizo falta que diga nada, él y los otros dos se fueron del departamento, así nada mas, sin disculpas o explicaciones."

Kurt se sentó y puso una mano en el hombro de su novio. "Blaine, yo- yo…" dijo antes de abrazarlo con fuerza. El ojimiel escondió su rostro en su cuello y dejó salir un suspiro tembloroso. Cuando se calmó, se alejó y habló.

"Y hay algo más. Te voy a pedir que me dejes hablar y que no enloquezcas, ¿está bien?"

"Okey" dijo lentamente Kurt. Blaine se paró y caminó hasta su mesita de luz, abrió el cajón y sacó una foto. Se volvió a sentar y se la dio al castaño.

El ojiazul lo tomó con cuidado y la miró. El papel en sí tenía una coloración amarillenta por no haber sido guardada con cuidado, una de las puntas estaba doblada.

En la foto había tres personas sentadas en un parque sobre una manta. Blaine estaba del lado izquierdo y al lado de él había una mujer de su edad. Era de piel clara, no tanto como la de Kurt pero aun así blanca. Su pelo era largo y castaño. Sus ojos eran verdes y grandes como su sonrisa.

Delante de ellos dos había una pequeña niña, debió tener dos años en la foto, cree el castaño. Su piel era más oscura que la de la mujer, parecida a la de Blaine. Su cabello también era oscuro y lacio con pequeños rulos en las puntas. Sus ojos eran de un brillante color verde y tenía una gran sonrisa.

Kurt miró a su novio y vio como miraba la foto con dulzura.

"Audrey tenía dos años y tres meses cuando sacaron la foto" comenzó suavemente. "Emma no estaba segura de que estemos afuera porque era otoño pero sus preocupaciones se fueron al verla juntar con las hojas que caían"

"Blaine… ¿Quiénes son?"

"Emma es mi mejor amiga de la infancia. Nuestras familias son amigas. Siempre estábamos juntos y crecimos así, inseparables. Hasta vinimos a Nueva York juntos, era nuestro sueño, yo de ser maestro y ella de ser abogada"

Kurt le tomó la mano y la apretó con gentileza para que siguiera.

"Compartíamos el departamento. Una noche llegué y estaba furioso por una pelea que tuve por teléfono con mi papá sobre ser gay. Cuando llegué la vi que estaba tirando sus libros por todos lados, el estrés la había consumido por completo. Sacamos una botella de whiskey que teníamos guardada y la bajamos en menos de dos horas. Cuando desperté en la mañana estábamos los dos desnudos en su cama"

El castaño abrió los ojos. "Oh Dios…". El moreno rió.

"Si… Al mes tuvo que ir a buscarla de sus clases porque se sentía mal. Fuimos al doctor y nos dijo que estaba embarazada."

"Entonces… Audrey es"

"Mi hija" terminó la frase Blaine. Kurt bajó la mirada y vio la foto por minutos en silencio.

"Se parece a ti" dijo suavemente.

"¿Te acabo de contar que tengo una hija y tu solo dices eso?" preguntó extrañado el mayor, su cabeza se fue para un lado y sus cejas se juntaron.

"¿Prefieres que salga corriendo de aquí?"

"No, no. No. Me alegra que no lo hagas pero creí que sería un factor decisivo en ti en cuanto a nuestra relación"

"¿Por eso no me dijiste antes?" preguntó. El moreno asintió. "Mira, me sorprende que tengas una hija ya que supuestamente eres gay, no esperaba una historia así… Pero no te dejaré"

Blaine lo abrazó con fuerza y suspiró de alegría. "Eres perfecto, ¿Lo sabías?"

"Me lo han dicho antes, si". El ojimiel se alejó y le pegó cariñosamente en el brazo con una pequeña risa. "¿Por qué no están aquí contigo?" preguntó después de un rato.

"Emma consiguió un trabajo en Montreal y no pude retenerla de cumplir su sueño. Pero allí conoció a Alex, es muy buen hombre. Por lo menos tengo a alguien que las cuide" dijo con una pequeña sonrisa.

El ojiazul asintió y lo abrazó por detrás. "¿Qué edad tiene ahora?"

"Cinco años y siete meses. Hace exactamente un año y cuatro meses que no la veo" Kurt no lo estaba viendo pero por el tono de voz se dio cuenta que estaba a punto de llorar. Lo tomó de la cintura y lo trajo encima de su regazo, el moreno instintivamente lo abrazó y se permitió llorar.

"Tranquilo, ¿sí? Te prometo que apenas podamos tomaremos el primer avión que encontremos" el moreno asintió en su cuello. "Te amo"

"También te amo" murmuró Blaine.


Bueno, creo que se llevaron una sorpresa ;) Tendrá dos partes, la siguiente mostrará cuando viajen a Montreal y prometo que será puro fluff. Family!Klaine, ¡Yay!