Capitulo VIII Loving jokes
-Genial- me cruce de brazos, me encontraba aun con pijama, perezosa y medio adormilada por así decirlo, jugando "Ronda" con Edward, que si por si no fuera obvio me iba ganando, nunca e sido buena en juegos de mesa. – Gane, de nuevo- Edward festejo su triunfo. Le saque de lengua y nuevamente me cruce de brazos y me deje caer rendida sobre su cama.
- ¿Otra?- Edward me vio burlón, y se encogió de hombros.- Haya tu- me guiño un ojo. Tomo su baraja y la acomodo nuevamente para repartirlas en iguales. Frunció el ceño pensando y murmuro cosas inteligibles. Yo veía mi baraja como si estuviera leyendo un recital en coreano, alguna vez un amigo me intento explicar la función de cada carta, pero poco de nada llegue a comprender. Edward llevaba dos horas intentando explicarme las reglas del juego, y no había ganando más que las risas burlonas de mi compañero a duelo. La relación entre nosotros mejoro inexplicablemente. En poco tiempo Edward había pasado de ser mi amor platónico a mi segundo mejor amigo. Ya no me dolía tanto recordar el día de su rechazo y comenzaba a verlo simplemente como un amigo, igual todavía no me hacia suspirar, pero bueno ¿a quien no? De eso ya eran cumplidos tres meses, mi trabajo en la casa Cullen se termino no era obligatorio, Edward se veía mas alegre, y podría ser que aun mas que antes del accidente. Aun asilos visitaba diario y los fines de semana la pasaba en pijamada con Alice.
-Contra caída- Alardeo, resople disgustada y claramente rindiéndome. No entendía ni papa al juego.
-¡Bella!- un chillido proveniente desde la planta baja, provoco que ambos, diéramos un respingo y las cartas salieran volando por toda la habitación. - ¡Bella!- el grito se escucho nuevamente, pero ahora seguido de unos estruendosos pasos, y acto seguido la puerta del cuarto se abrió y una figura veloz mente se estampo contra mí provocando que me fuera de espaldas al piso.
-Bella, Bella, Bella- seguía vociferando felizmente mi atacante,- como te extraño- lo único que entendió fue eso después de tanto barboteo, mientras intentaba quitármelo de encima, y sobre su hombro veía a un edward Desasosegado.
-¡Auch!- Gemí, - lo siento – se disculpo, se separado de mi, para luego extenderme su mano, alce un la vista para encontrarme con una grata sorpresa.
-¡Jake!- di un brinco, y esta vez fui yo la que causo que cayéramos directo al suelo, mientras depositaba besos por toda su cara, y el se los limpiaba cómicamente- Donde demonios te habías metido- lo apremie, mientras lo ayudaba a levantarse del lugar donde lo tenia aprisionado,- Viajes, vacaciones, mujeres y placeres – farfullo.
Escuchamos un carraspeo detrás de nosotros, Jacob parecía apenas darse cuenta de su escandaloso encuentro, pero aun así no se avergonzó ni en lo mas mínimo, simplemente sonrió con grandeza y se giro para quedar cara a cara con Edward.
-Edward lo siento, creo que me emocione y me asuste de mas- le dedique una mirada asesina a Jacob- olvide presentarlos – me disculpe apenada.
-ya lo creo- refunfuño Edward, al mismo tiempo que rodaba los ojos. Antes de poder presentarlos Jacob rompió el silencio tan incomodo, - Tu debes ser su enfer... digo su amo… perdón amigo- Jacob rió en silencio de su propio juego de palabras.- ¡Jacob!- gruñí pellizcando el brazo de Jacob, el dio un brinquito de dolor y murmuro un "lo siento" bajito.
-Discúlpalo Edward – lo excuse, edward asintió sin expresión alguna. Al menos no se notaba molesto. – Edward te presento a mi viejo mejor amigo- Jacob se tenso un poco, pero después soltó una risita disimulada.- Jacob te presento a mi nuevo mejor amigo- abrase fuertemente a Edward, causando que Jacob escondiera disimuladamente su risa tosiendo fingidamente. Edward sonrió torcidamente, al mismo tiempo que un adorable rubor cubría sus mejillas. Jacob lo noto, causando que siguiera disfrazando su risa.
- ¿Ya me remplazaste?- Jacob simulo indignación, Edward pasaba su mirada de Jacob a mi, de mi a Jacob- ¿Qué? ¿Por qué me ven así?, yo también tengo sentimientos- rodee los ojos, y le di un golpecito en la nuca.
- no, yo no te e remplazado… a los dos los quiero mucho- a los dos les di un cariñoso beso en la mejilla.
- Pero a el más- por primera vez Edward hablo.
- Edward, no estés celoso, a final de cuentas tu la vez mas tiempo que yo- le dio un codazo juguetón, Edward se veía un poco pasmado, – ¿Qué?- Edward abrió los ojos como platos, debido al indiscreto comentario de mi amigo.
- Estas celoso – Jacob le dio unas palmaditas en la espalda. Edward comenzó a balbucear palabras sin sentido.
-Yo... no… yo no... no estoy celoso - Jacobo se carcajeo, haciendo que su risa retumbara por todo el cuarto, Edward estaba totalmente sonrojado y yo, bien me ardía hasta la punta de la nariz.
-Basta Jacob- me apreté mas junto a Edward, Jacob nos miraba con una ceja enarcada y dio por olvidado el tema.
-En fin, planean hacer cositas hoy- las palabras de Jacob iban en doble sentido causando que maldijera el día en que lo conocí.
-no- murmuro enfurruñado Edward.
Definitivamente Jacob no venia por mera cortesía, desde que lo conozco se como se las gasta y esto era plan con mañana.
-Entonces me quedare con ustedes- como en su casa, se sentó en la esquina de la cama y comenzó a recoger las cartas regadas, Edward y yo nos mirábamos de vez en cuando,- ¿Qué?- pregunto Jacob.
-Nada- musito Edward, -¿oye así es siempre? – Jacob me pregunto, señalando con la cabeza a Edward.
-¿De que hablas?
-es que parezco loro, y el no dice ni pió- intente disimular mis risitas pero no dio mucho resultando, Edward resoplo disgustado y le di un apretón de manos.
-Jake...- comencé pero Edward me interrumpió – no soy así, pero tu mismo lo has dicho, has estado hablando sin dejar que Bella o yo digamos alguna oración completa – Jacob hizo una mueca chistosa y asimilo la verdad de las palabras de Edward.
-Tienes razón- suspiro vencido- estoy aburrido juguemos al papelito besucón
Edward rió por lo bajo y pregunto – ¿Papelito besucón?- Edward me miro confundido y me encogí de hombros, estaba en las mismas que el.
-si ya verán- Jacob me señalo – tu ve por un papelito que se adhiera a tu boca fácilmente, y avísale a los demás que vengan- luego señalo a Edward – y tu remoja muy bien tus labios- después le guiño un ojo y Edward parpadeo un par de veces asimilando lo dicho.
Me acerque un poco a Edward – Tranquilo, no puede ser tan malo – susurre en su oído, Edward trago un poco de saliva y asintió despacio.
-Alice, Jasper, Emmett, Rosalie – grite en las escaleras, esperando que me escucharan.
-¿Qué?-se escucho al mismo tiempo, me reí un poco.
-Reunión en cuarto de Edward – después busque una hoja de papel, que arranque de un pequeño cuadernito.
Llegamos todos juntos al cuarto de Edward. Jacob estaba riendo peladamente, mientras Edward se ruborizaba por segunda ocasión en el día.- Jacob Black, ¿Qué le hiciste?- Edward agacho la cabeza realmente avergonzado. Todos los mirábamos expectantes, -Nada, ¿verdad Edward?, - se cubrió la boca para evitar las carcajadas.
-Nada- dijo en un susurro, casi frágil.
-Ven- Jacob negó con la cabeza burlón, - Les explicare las reglas del juego, acomódense alrededor de la cama- Jacob señalo el orden, yo quedaba en medio de Edward y Jacob, a lado de Edward quedaba Rosalie, a lado de Ella, Emmett, a lado de Emmett, Jasper y por ultimo Alice en medio de su novio y de mi amigo. Todos esperábamos la explicación de Jacob.
-Suéltalo Jake- le pedí. Jake rió calorosamente, algo agradable de el.
-Todos nos pasaremos el papelito con la boca, eso es jueguito de niños- se froto la barbilla- pero a quien se le caiga recibirá castigo, no es justo que reciba solo el beso de premio. Ustedes me entienden.
- No es justo, yo quedo a lado de Jasper, y si lo tengo que besar, ese ya es suficiente castigo- se quejo Emmett, provocando las risas de todos.
- No abra problema a menos de que te guste – se burlo Jacob.
Emmett se carcajeo, sobándose el estomago de tanto reír.
-Empecemos- ordeno mi amigo, todos asentimos, Edward se miraba un poco raro.
-¿te sientes bien?- le pregunte al oído, - si, nada de que preocuparse – respondió Edward y me sonrió torcidamente.
-Bella empiezas tu con Edward- mi amigo me saco de mi transe.
Tome el papelito blanco, pegándolo a mis labios y se lo pase Edward con sumo cuidado, así sucesivamente, hasta que la tercera vuelta el papelito resbalo de los labios de Jacob y míos. Intente separarme al instante, pero sus labios eran calidos y carnosos, causaban una sensación extraña en mi interior. Jacob también se intento separar, pero vi un brillo extraño que no le permitió más que prolongar el beso, tierno y cuidadoso, hasta que alguien me separo bruscamente.
-¡Basta! – grito alguien a mis espaldas, y por la melodiosa sintonía supe de quien se trataba. Pero lo ignore, luego de haber cometido el peor error de mi vida, justamente ahora tenia que besar a mi mejor amigo, a mi confidente y protector, prácticamente mi hermanito pequeño. Jake se veía en la misma situación que yo, sus ojos estaban totalmente abiertos sin pestañear, y sus morenas mejillas tenían un color distinto, cosa que me sorprendió ¿Jacob Black sonrojado? Imposible.
-Jake, yo lo, yo lo siento – intente disculparme, pero las palabras me salían en un hilo de voz. Me dolía el simple hecho de perderlo, - déjalo Bella, no pasa nada. Somos amigos, solo faltaba que compartiéramos un beso – Jake ni si quiera me vio a los ojos, al decir esas palabras.
-Esta bien, ¿seguimos?- le pregunte a mis espectadores, pero cuando voltee a verlos seguían en su lugar congelados y Edward recostado con la almohada sobre su cara.
-¿Y a ti que te pasa?- le pregunte, al mismo tiempo que le retiraba la almohada de la cara, - Edward te estoy hablando- Edward cerro los ojos en cuanto quite la almohada.
-Esto es ridículo, ¿te gusta?- pregunto entre dientes.
-¿Qué?- gritamos atónitos Jacob y yo. Los demás se veían absortos.
-No- volvimos a decir al unísono, no pudimos evitar reír, pero los ojos de Edward indicaban total silencio y horror.
Emmett cubrió su boca para disimular la risa, Jasper se removió incomodo en su asiento, Alice pasaba sus ojos de Edward a mi, y de mi a Jacob, Rosalie miraba atenta y aturdida.
-Hey Edward, fue solo un beso, que no le afecta a nadie, mas que a...- Jacob ya no pudo continuar, porque Edward comenzó a reír, dejándonos a todos boquiabiertos.
-Tranquilos solo bromeaba- Edward se encogió de hombros y no se porque perdí toda esperanza, - solo no la lastimes, recuerda que ahora también es mi hermanita- Le dio unas palmaditas sobre su hombro.
Jacob me miro, infundándome apoyo, sabia lo que estaba pasando en ese momento, pero yo lo ignoraba.
-Continuemos – Jake se convirtió rápidamente en mi salvador, como siempre.
El siguiente en dejar resbalar el papelito y sin darse cuenta fueron Emmett y Jasper. Jasper pego un grito desgarrador y Emmett se limpio varias veces la boca.
-Demonios Jasper me babeaste- se quejo aun limpiándose la boca, con la manga de su playera.
-A ti te huele la boca- Jasper soltó un quejido doloroso. Alice se acerco para consolarlo y le dio un beso para limpiar toda impureza, según ella.
-Ustedes son ridículos- rió Jacob.
- ¡Cállate! – gritaron a la vez. Jacob Negó con su cabeza aun sin borrar su Reconfortante sonrisa, "de acuerdo esto esta mal, desde cuando alardeo las sonrisas de Jacob"
-Juguemos a la botella – canto alice, salio de la habitación seguida de Jasper en busca de una botella y de la pasta de dientes. "por si acaso" cantaron ambos.
Cinco minutos después llego Alice con una botella de refresco vacía entre sus manos, tras ella venia Jasper ya con aliento fresco y masticando alguna pastilla de menta. Cada uno se sentó en sus respectivos lugares y pusieron la botella en el centro del piso donde nos habíamos acomodado momentos atrás, mismo orden, misma situación.
-¿Quién empieza?- pregunto despreocupado Jacob. Alice señalo a Rosalie, quien se encontraba mirándose las uñas. Jake le aventó un pequeño papelito haciendo que gruñera y lo viera amenazante.
-Hey ¿Por qué hiciste eso?- Protesto Rosalie, señale la botella y rosalie dejo salir un "ahh".
Rosalie, giro la botella, nadie despegaba la vista de ella, mientras nuestros ojos giraban al ritmo de la botella hasta que se fue deteniendo lentamente, y para en Alice. Alice mascullo un "Genial".
Alice le hizo ojitos pero Rosalie no se inmuto ni un poco, simplemente prosiguió con el juego.
-¿Verdad o Reto?- Le pregunto Rosalie con una mueca de maldad, Alice se estremeció ligeramente.
-Reto- canto Alice ya totalmente tranquila. Rosalie se froto las manos planeando su castigo, después levanto un dedo, a señal de que tenia una idea.
-Haz dos bromas por teléfono, la primera rápida y la segunda tiene que durar tres minutos- Rosalie ladeo su boca haciendo un gesto chistoso y autoritario.
-Pero, pero- Alice comenzó a quejarse.
-Nada de peros- le regaño Rosalie.
-Esque eso es muy infantil- Resoplo Alice tratando de cambiar su tonto castigo. Rosalie la ignoro, sacando su celular de uno de los bolsos de su pantalón de mezclilla, luego se acerco a su oído y le susurro algo, haciendo que Alice hiciera una mueca de dolor.
Alice suspiro vencida, y comenzó a marcar un número al Azar, 5 segundos después comenzó el juego.
-¿Bueno?- hizo una pausa pequeña mientras le respondían.
-¿Lavan ropa?- prosiguió Alice muy seria. Espero un poco,- ¿No?- canto indignada, -pues que sucios- y colgó.
Alice nos miro frustrada.
-Esto a sido vergonzoso- murmuro mas para ella misma, -Alice, es divertido. Además, tu sueles hacer cosas mas vergonzosas que una simple broma- Alice la miro enojada e intento ignorarla pero después rió.
-Bien, sigamos con la segunda- bailo en su asiento y tomo el numero, esta vez le tocaba a ella arreglárselas solas con la broma larga.
El teléfono sonó 3 veces, hasta que por el otro extremo contesto una voz adormilada.
-¿Bueno?- pregunto la voz cansada de un muchacho.
-Pepe, pero que haces todavía de perezoso, mira nada mas que horas son estas de estar en la cama- se escucho el rechinido de donde se encontraba acostado, al momento que se incorporo.
-¿Quién habla?- pregunto un poco mas despabilado.
-Tu tía Chonita- Dijo Alice, poniendo un chistoso acento Mexicano al nombre. La mayoría sofocábamos las risitas con una almohada.
-¿Chonita?- pregunto confuso.
-¿Todavía estas dormido?, despabílate muchacho- su tono fue autoritario, pero igual gracioso, causando una nueva oleada de risas disimuladas.
-Pero yo no…- Alice no lo dejo continuar. Y prosiguió con su broma.
-Hablo para avisarte de la fiesta de tus primos Juanito Y Guadalupe, necesito que vayas a comprar la cerveza.
-Es que- nuevamente intento hablar, pero fue interrumpido por su ficticia tía chonita.
-No me interrumpas es de mala educación. Cómprate unos veinte cartones si es posible mas, mejor.
-Yo no- se escuchaba desesperado.
-Que me dejes terminar, ya hablare con tu madre por la falta de educación, mira que aparte ni una visita, una llamadita, y todavía tenemos la esperanza de que aparezcas en la fiesta de tus primos. Nombre muchacho si todavía recuerdo aquellos tiempos cuando éramos una familia, una verdadera familia, ¿te acuerdas?-
-No…- no pudo seguir.
-Ya decía yo, como te ibas acordar. Si los muchachos de hoy en día, su familia son los amigos, aquel niño ya no existe ¿cierto?, recuerdo cuando corrías desnudito por la finca de tu tío, por cierto de eso ya hace unos dos años, ¿todavía lo tienes chiquito?.- Alice casi le grito en un regaño.
-¿Qué?- claramente se escucho cuando el pobre se atraganto probablemente con alguna bebida.
-si hombre tu dedo gordo, estaba medio deforme espero ya haya crecido, si no ya necesitara una ayudadita. Bueno hijo, tengo que seguir con los preparativos de la fiesta me saludas a tu madre. – lo ultimo que escuchamos a lo lejos fue un "quien diablos es Chonita"
Colgó.
Y las risas de todos, hicieron eco en cada rincón de la casa.
-Eso fue genial- logre articular entre risas, los demás asintieron aun ahogándose en sus propias lagrimas.
-Tía Chonita, haznos el honor de girar la botella- pidió educadamente Jacob. Alice rió y luego giro la botella. Esta vez cayó en mí, me ahogue con mi propia saliva.
-¿Verdad o Reto?- pregunto Alice, enseguida me guié por Reto, no me gustaría que me preguntara algo que me pusiera en vergüenza por el resto de mi vida.
-Reto- solté rápido. Alice sonrió maliciosamente.
-Besa a Edward –dijo despreocupadamente.
-¿Qué?- gritamos al unísono.
-No Alice, lo siento, pero acabo de besar a uno de mis dos mejores amigos, no pienso besar al otro- me pare de un salto, y me cruce de brazos.
-Bella tiene razón- me secundo Edward, aunque su expresión era dolida y son media sonrisa no era tan deslumbrante como solía serlo para mi.
Salí del cuarto echando chispas. No pensaba acabar por perder lo que ya llevaba con Edward, mi trabajo me había costado verlo como un simple amigo, para que un beso me confundiera, suficiente e tenido con Jacob, no pienso matar dos pájaros de un solo tiro.
