Gracias a: brenic1love, SolSalvatoxic, Elizabeth Mikaelson9, Rucky, KLAROLINE 4EVER, Dana.
Hola chicas, lamento la demora. Ya regreso con el especial de Klaroween para este mes de Octubre, espero que les guste el capítulo. Estaré actualizando seguido en este mes porque es el mes del Halloween, wuju!
9.
Caroline observó a Katherine andar de ahí para allá, tenía una sonrisa tonta en los labios, y… era humana de nuevo.
― ¿Qué haces aquí? Eres humana.
Katherine se encogió.
―No sé, me tienen aquí… como prisionera, supongo.
―No puedes estar aquí. Es el otro lado sobrenatural.
Katherine la vio con cara de pocos amigos.
―Lo sé, no soy tonta. ¿Qué haces tú aquí, Carebear…? Me he enterado que ahora eres el ser más poderoso de todo el mundo…
Caroline arrugó el ceño.
―No sabía eso.
Katherine sonrió.
―Claro que no lo sabías, has estado tan ocupada queriendo arreglar todo, como siempre… queriendo ser perfecta.
Caroline rodó los ojos.
―Después de que te ayudé con Maxfield ¿me hablas de esa forma? ―Fue el turno de Katherine de rodar los ojos y caminar en círculos de nuevo, aquellos zapatos caros y altos seguían bien puestos en sus pies―. ¿Y qué tal cuando te di mi sangre? Ya sabes, esa vez que Qetsiyah casi te mata…
― ¿Qué tal de como ayudaste a encerrarme en la tumba? ―re atacó la doppelgänger
―Me convertiste en un monstruo.
―Te mejoré.
Ambas se quedaron viendo con rostros serios.
―De acuerdo, tú ganas. Estamos a mano… así que no te debo nada… no me pidas regresar.
Katherine arrugó el ceño.
―No lo iba a pedir… ―dijo casi ofendida.
Caroline rodó los ojos.
―Claro que sí, puedo leer tus pensamientos ―dijo como si aquello fuera lo más normal del mundo.
―Huh… puedes leer mis pensamientos también. ¿En qué diablos te has convertido? Regresas muertos a la vida, lees pensamientos… el rumor dice que ellos te han dado magia. ¿Es así? Una vampira con magia… ―rio―. ¿Quién lo iba a decir?
Caroline echó los ojos para arriba y movió la cabeza con negación.
―Pareces una niña pequeña, una niña pequeña y caprichosa. No sé porque los hermanos Salvatore estuvieron tras de ti por tanto tiempo.
―No estés enojada porque Stefan nos prefirió a Elena y a mí sobre ti ―ronroneó la pelinegra―. No le gustan las rubias.
Caroline pudo sonrojarse ante aquello pero no lo hizo y solo atinó a soltar un rostro duro.
―Déjame en paz ―dijo caminando lejos de ella―. Espero que no andes por ahí conmigo ―dijo enfadada, esa mujer la ponía eufórica.
Katherine rio y ella desapareció.
―Rose… hola ―saludó Caroline.
Rose Marie había aparecido frente a ella junto con Trevor.
―Hola… Caroline ―saludó por igual.
―Bueno, quieren regresar, lo sé.
Rose no dijo nada pero no hubo necesidad, ella lo sabía.
―Nosotros…
―Solo tienen que prometer no hacer daño a Klaus ―dijo Caroline interrumpiendo―. Sé que le odian.
―Lo hemos olvidado ―aseguró Trevor―. Cuando estás aquí… incluso aquí hay paz.
Caroline asintió.
―Nos alejaremos ―continuó la mujer de cabellos cortos.
―Él no se acercara ―prometió.
Y desaparecieron, lejos de Mystic Falls y empezando una vida nueva.
―Que tierna… ¿los regresaste a ellos y a mí no? Ellos me convirtieron ―dijo la melosa voz de Katherine tras de ella.
Caroline rodó los ojos.
― ¿Quieres regresar, Katherine? Lo puedes pedir.
Katherine hizo un mohín.
―No quiero nada de ti.
―Tú te lo pierdes, El Grill ha puesto una nueva hamburguesa en su menú ―dijo encogiéndose.
Katherine aventó los ojos al cielo.
―Solo llévame de vuelta. Prometo no cruzarme en el camino de ninguno de ustedes… trataré de empezar una vida lejos… en Europa. Me gusta Italia.
Caroline suspiró.
―Siendo honesta, me están diciendo cosas acerca de ti ―dijo recibiendo cosas extrañas en su cabeza―. Si… no te quieren fuera, aunque…
Katherine levantó una ceja, un gesto que hacía recordar a Caroline que la mujer que estaba frente a ella no era Elena.
― ¿Aunque? ¿Qué? ¿Qué te están diciendo?
―Me dicen que puedes hacer algo para emendar tus errores ―se encogió.
― ¿Qué? ¿Qué quieren que haga? ―dijo con fastidio.
―Tienes que pedir disculpas a todos los que están aquí… y Wow, son muchos, y la mayoría los has convertido tú. Y también los has hecho hacer cosas antes de convertirlos… y te has alimentado de ellos.
Katherine rodó los ojos con exageración, suspiró con fastidió y lanzó un sonido de desesperación al aire.
― ¡Stefan y Klaus son peor que yo! ―gritó con enojo.
Caroline negó levemente.
―Ellos no están muertos… así que haz lo que digo o no podrás salir, lo siento, sus reglas, no mías.
Katherine se desapareció de ahí con enojo mientras que Caroline sonreía e iba divagando por ahí.
