Capítulo 9

El roce de los labios de Harry sobre los suyos fue apenas un segundo, pero fue suficiente para hacerla sentir fuera de este mundo, con la novedosa sensación de ser deseada o requerida. De pronto comenzó a estar deseosa de mas, de mucho mas…

Tanto así fue, que al escuchar el carraspeo que hizo que Harry diera un salto hacia atrás, tuvo el impulso de lanzarle lo primero que tuviera a mano a la inoportuna recién llegada.

Una joven con rasgos asiáticos muy bella, de largo y reluciente cabello negro estaba parada muy rígida en la puerta de cristal que daba al balcón. Tenía una evidente sonrisa forzada y miraba a la pareja con los ojos brillosos de pura envidia.

Detrás de ella estaban Luna y Sonny con idénticas muecas de desagrado.

-Si tuviera tan solo un ápice de educación sabrías que no se debe interrumpir de esta forma a una pareja, Chang.

La muchacha ignoro a Choky y con descarada decisión salio al balcón bañado por la luz casi extinta del atardecer. Se abalanzó sobre Harry para abrazarlo con innecesaria fuerza.

Ginny no pudo disimular una pequeña sonrisa de satisfacción al ver que el fotógrafo se quedaba de piedra con cara de fastidio.

-¡Oh Harry te he extrañado tanto!- le aseguró Cho Chang con una enorme sonrisa.- ¿Y tu? ¿Me has echado de menos?

Choky soltó una risita que pudo ocultar rápidamente con un pequeño ataque de tos, mientras veía a su primo luchar con el fuerte deseo de decirle a Cho que no la había extrañado para nada o mentirle para ser educado.

Al final no tuvo que elegir ninguna. Ya que Ginny, harta de que Chang la ignorara de una forma tan evidente, se colocó entre "su novio" y la recién llegada. Embozando una sonrisa hipócrita le ofreció la mano con un gesto dulce y educado.

-Hola, me llamo Ginny Weasley, soy la NOVIA de Harry. ¿Tu quien eres?

Cho también sonrió de una forma venenosa.

- Son Cho Chang.- le estrechó la mano.- Sabes, creí que Harry no tenía novia….

-Pues no eres la única.-Rió Ginny alegremente.- Solo los amigos mas cercanos lo sabían… aunque ahora ya todo el mundo esta al tanto. Al fin y al cabo, Harry me invitó a venir para que conociera a su familia.- La pelirroja disfrutó malvadamente todo aquello. Si Hermione le había dicho la verdad, y estaba segura de que así era, Cho sentía aquellas palabras como bofetadas.

Casi suelta una carcajada al ver que la morena trataba de disimular una mueca de asco al escuchar que Harry la había presentado él mismo a sus padres.

-¿No es maravilloso?- le sonrió sádicamente Sonny.- ¿No hacen una bonita pareja?

-Si…hermosa.- respondió entre diente Cho, un tanto forzada.

Harry tuvo que morderse el labio para no echarse a reír ahí mismo. Su prima, su mejor amiga y su novia falsa, estaban disfrutando con descaro el enojo hirviente de su ex.

-Harry, adivina quien llego hace unos minutos con este basilisco… ¡quiero decir! Con Chang.- se apresuró a corregir su "error" Choky, sonriendo con pereza.- ¡Parkinson!... Ya decía la abuela ¡Las desgracias siempre llegan juntas!

-¿Vinieron juntas? – se sorprendió Harry, mirando a Cho con preocupación. Que sus dos peores ex se aliaran no pronosticaba nada bueno para él.

-No tontito.-soltó una risita atontada la morena, tratando de ignorar todas las palabras cargadas de veneno que le había lanzado Choky.- Solo nos encontramos en la puerta. Por lo visto es una chica encantadora.

-Eso me recuerda otra frase de la abuela: ¡El diablo las cría y ellas solitas se juntan!

El moreno volvió a morderse el labio con fuerza. Sonny, tan dulce como siempre, lo tentaba a casa cinco segundos con sus comentarios irónicos rebosantes de resentimiento hacia Cho.

-Creo que es mejor que vayas a saludarla Harry.- Opinó Luna hacinado un esfuerzo para no comenzar a reír.- Esta adentro hablando con Draco.

-Está bien.- aceptó el hombre de mala gana y tomando de la mano a Ginny, añadió- Ven Amor, quiero que conozcas a una conocida… de la familia.

Tiró de ella con suavidad para regresar al estudio. Al pasar junto a Cho, esta le lanzó una mirada de desafío a la pelirroja, la cual sin movérsele un pelo le devolvió multiplicada por mil.

Antes de abandonar el balcón, Ginny pudo escuchar con claridad a Choky decir:

-Ginny es inteligente, bella, graciosa y muy cautivadora… En fin, no se párese en nada a ti. ¡Creo que el problema neuronal que mi primo sufría cuando salía contigo, lo ha superado totalmente!

La pelirroja soltó una risita, Sonny Black le caía cada vez mejor.


Parsy Parkinson no era para nada lo que Ginny esperaba con tanta preocupación.

Aquella muchacha esbelta de cabello negro, no se comportaba para nada como Cho. Al ver a Harry entrar al estudio solo lo saludo con un reseco "Hola", sin abrazarlo no darle ningún beso en la mejilla. Es mas, lo miraba con tan poco interés que la pelirroja dudo muy seriamente que esa mujer hubiera tenido algo que ver con Harry.

Ginny por un momento creyó que tal indiferencia hacia Harry era provocada por el resentimiento, pero enseguida notó que la chica estaba muy tranquila, sentada en una butaca entre la señora Malfoy y Draco, con una taza de té en la manos, hablando muy animada mente con el rubio, que por primera vez desde que Ginny lo conocía, hablaba en un tono agradable y parecía estar prestándole verdadera atención a su interlocutora.

-¿Dónde esta papá?- le preguntó después de un rato Harry a su madre al notar la ausencia de este.

La mujer sonrió con misterio.

-Creo que esta en el recibidor.

El moreno se extrañó con el comportamiento risueño de su madre y se sorprendió un poco más cuando esta le guiñó un ojo.

-Tengo que hablar con mi padre.- le informó Harry en un susurro a Ginny.- Mantente cerca de Choky y Luna, y tal vez puedas sobrevivir en este zoológico.

Aprovechando descaradamente el hecho de que Chang los observaba, Harry la beso. Dejándola nuevamente aturdida y acalorada. Al instante Ginny rechazó el impulso de echársele encima ¡Hacerlo seria bochornoso y insultante para el genero femenino! ¡Tenía que tener un poco de dignidad!

Mientras Harry abandonaba el estudio, Ginny no pudo quitarle los ojos de encima. Se preguntaba si aquel pequeño beso en el balcón había sido provocado, como este último, por la presencia de Cho y los demás.

Tal vez Harry se había percatado de la llegada de la morena, y por eso se había atrevido a besarla…. Solo para molestar a su ex.

La pelirroja no sabía si esa idea la molestaba o no.

Tampoco besar a Harry era un sacrificio. A pesar de ser besos inofensivos eso no les quitaba el enorme valor que podían tener para ella.

Suspiró, Harry solo la utilizaba para mantener a raya a sus ex. De solo pensar eso se le revolvió el estomago.

Casi dio un respingo cuando Choky apareció a su lado y le rodeo los hombros con un brazo.

Al instante se dio cuenta que había quedado con los ojos fijos en la puerta por donde había salido Harry; Tal vez con una mirada que podía ser confundida con una soñadora o de niña enamorada.

-No sabes lo feliz que me hace ver la forma en que amas a mi primo.

Ginny miró los brillantes ojos grises de la joven antes de sonreír de forma sincera.

Al menos en eso no tenía que mentir. Ella en verdad amaba a Harry.


Al abandonar el estudio, Harry lo hizo con una punzada de culpabilidad en el estomago. Se estaba aprovechando demasiado de su amiga.

Pero lo que más le perturbaba de todo eso era el hecho de que una parte de él pensaba seguir aprovechándose hasta las últimas consecuencias.

Ginny era todo lo que había deseado en estos últimos cinco años, tanto así que había perdido todo el interés en las demás mujeres, ante sus ojos ninguna llegaba a ser tan hermosa o divertida como aquella pelirroja.

Y ahora la tenía ahí fingiendo ser una mujer enamorada, poniendo a su disposición sus labios carnosos y sus abrazos cargados de fingido cariño.

Desde el principio supo que aquel plan no tenía ni pies ni cabeza, había sido un idiota en escuchar a Percy…. No, no, el plan estaba bien, el problema radicaba en que había escogido justamente a la mujer que mas lo tentaba para llevarlo acabo. Tal vez si no hubiera elegido a Ginny todo seria mas sencillo y ahora no estaría pensando en el catastrófico beso que le había dado y en lo deseoso que estaba en que aquel inocente rose de labios se volviera en algo mas.

Al llegar al vestíbulo comprendió rápidamente porque su madre había estado tan interesada en que él fuera donde estaba su padre.

En el umbral junto a James Potter había un hombre alto, bastante guapo, de grandes ojos grises y una cabellera negra que le llegaba hasta los hombros.