En un lapso de medio mes, Xanxus había cambiado. Y en el lapso de una semana, todo se había ido al caño.

Al día siguiente en el Conservatorio, algo muy extraño sucedió.

-¿Serena Superbi?- pregunto un muchacho por ella en el jardín de la escuela

-Si, soy yo- miro al joven, estaba bien vestido pero no lo reconoció por ningún motivo

-Soy de una joyería, me han mandado a entregarte esto. Disfrútalo-

El muchacho se fue, y Serena se quedo completamente de pie con una pequeña caja negra entre sus manos. La abrió y realmente no puedo creer lo que esta viendo, un fino collar de oro blanco con pequeñas incrustaciones de diamantes.

-Pero…- adentro de la caja había una nota, un pequeño papel con una X firmada –Acaso, ¿Xanxus?-

Si fuera Dino, tendría una carta muy larga de tres hojas, pero este solo era un papel con una X, y la única persona que conocía con esa inicial, era Xanxus. Rápidamente lo guardo en su bolsa antes de que algunas de las muchachas chismosas lo notaran.


-¿Me puedes explicar que es esto?- Serena entro con algo de brusquedad a la "oficina" de Xanxus.

Xanxus tenia en un ala de casa Vongola una especie de "biblioteca" donde almacenaba cualquier cosas, desde libros, hasta información sobre familias tanto enemigas como amigas, tenia un par de archivos sobre otros lideres Vongola, por obvias razones, era un cuarto con muchos lujos, tan solo el escritorio parecía ser completamente de oro.

El joven Vongola, se encontraba como siempre mal sentado, ambas piernas encima del escritorio con un par de papeles en las manos, miro de reojo a Serena y regreso la vista a lo que estaba leyendo.

-Es un regalo, pero parece que no es lo suficientemente obvio para que tú lo notes-

Serena no pudo evitar sentirse ofendida por la sarcástica manera en la que Xanxus le había contestado

-Me refiero, ¿Por qué?-

-Porque me dio la gana- contesto sin mirarla

Algo dentro del cerebro de Serena se harto –Ya basta- lo dejo caer bruscamente en el escritorio –No lo quiero. No necesito que me regales algo solo por un capricho tuyo- Serena se dio la media vuelta con toda la intención de salir, pero la selección de palabras de Xanxus la dejo perpleja.

-Creía que a las mujeres les gustaba que sus parejas les dieran regalos sin razón alguna- aquello, la dejo completamente helada –No se te ocurra dejar eso allí, estará en tu habitación de todas formas-

Serena suspiro resignada, tomo de nuevo la caja del collar y miro a Xanxus, quien se encontraba inmerso en sus papeles, salió sin decir palabra alguna.

Al joven Vongola le había enojado bastante aquella escena que Serena lo quiso armar, el collar de diamantes había sido idea de su padre, pensó que seria bueno como una tregua para "comenzar a llevarse bien con su futura esposa". Pero estaba cabreado, al final, decidió no comenzar él una escena en la que su ira como siempre, le habría tirado a mal, nunca había tenido problemas en conquistar a una chica, pero había olvidado que Serena era diferente: le tenía miedo y lo había enfrentado, así que estaba a la defensiva, seria algo difícil.


Se tiro a la cama, repasando una y otra vez aquellO "Creía que a las mujeres les gustaba que sus parejas les dieran regalos sin razón alguna" ¿Había escuchado bien? ¿Esa palabra, pareja, había salido de la boca de Xanxus? Por mas que le diera vueltas al asuntos o lo pusiera de cabeza, no comprendía que le había dado al Vongola en ser detallista, primero ir por ella, ahora le regalaba un collar de diamantes, ¿acaso quería llevarse bien con ella?.

Toda aquella semana, le estuvieron lloviendo rosas.

No hubo un momento en la que ese mismo mensajero bien vestido no se presentará a donde ella estuviera y le diera una rosa blanca con una X escrita en un papel, incluyendo la sala donde tenia su piano en casa, empezaron a aparecer adornos, flores, pequeños relojes, cualquier cosa, incluso su habitación fue sepultada con muebles nuevos, tocador nuevo, su guardarropa fue saboteado con prendas nuevas. Al final de esa semana, Xanxus se apareció de nuevo, como siempre con los brazos cruzados y recargado en su Mercedes, pero hubo una variación, aquel mensajero se encontraba con una caja negra en sus manos, se la entrego y se fue. Serena la abrió y había dos hermosos aretes en forma de corazón, no estaba segura que joya era pero no se notaba nada barato. Miro a Xanxus unos momentos, el no hizo afán de moverse.

-Gracias…-susurro

Xanxus solo sonrío de lado.

La quería conquistar. Por placer, por orgullo, por capricho, por no ser desheredado, porque la quería, por cualquier razón, pero la quería conquistar. Quería tenerla a su lado, a su futura esposa y aunque Serena no lo quisiera aceptar, algo dentro de ella de igual manera estaba cambiando.

Ese día ella se encontraba ensayando como de costumbre y Xanxus entro a la sala, y como siempre, se sentó en un gran sillón, espero hasta que ella terminara de tocar para hablar.

-¿Te han gustado tus regalos?- dijo algo burlón

-Son bonitos- contesto sin hacerle mucho caso a la manera de hablar de Xanxus -¿A que se deben?-

-Te lo he dicho antes, no tengo intenciones de repetirte las cosas, niña tonta-

Serena frunció el ceño e ignorando completamente a Xanxus, regreso a lo suyo. Por su parte el sucesor Vongola se puso de pie y se acercó hacia ella, tomándola de los hombros, por unos momentos Serena se heló completamente pensando que tal vez para Xanxus seria divertido romperle el cuello, no pudo evitar quedarse inmóvil y dejar a medias lo que estaba tocando.

Aunque no lo veía, Xanxus sonrío de medio lado de manera triunfal. Con lentitud fue bajando su rostro hasta llegar al nivel de cuello. Serena dio un pequeño brinco, la respiración de Xanxus era cálida, aquella cercanía la hizo sentir extraña, su corazón comenzó a latir rápidamente y sus mejillas se pusieron rojas. ¿Qué le sucedía?

Una de las manos de Xanxus comenzó a subir r y bajar por uno de sus brazos, y la otra mano se deslizo hasta su barbilla, haciendo que girara hasta él y se vieran fijamente. La mirada de Xanxus era tranquila, no estaba repleta de ira como en otras ocasiones, simplemente calmada. Serena se sentía completamente sin peso, como si en cualquier momento su cuerpo fuera a volar de lo ligera que estaba. Lentamente Xanxus se acercó hacia los labios de Serena y con cuidado, le deposito un beso en ellos.

Serena no supo que hacer, por instinto se hizo hacia atrás pero eso no impidió que Xanxus lograra su cometido.

Era diferente, no como las veces que la había besado con brusquedad, esta vez, se sentía que la besaba de verdad. Por primera vez puso sentir esa calidez en los labios de Xanxus que nunca había sentido, esa ternura con la que la estaba besando, se estaba dejando llevar.

Se separaron y Xanxus la miro de una forma que Serena no podía describir, sonrío para sus adentros y se fue dejando a la chica confundida.

Serena realmente, no sabia que había pasado y prefirió no indagar mas, puesto hoy veria a su padre.


Matteo Superbi era el nombre del padre de Serena y Squalo, era un señor de casi 60 años, uno de los viejos amigos de Timotheo Vongola y sobre todo, su Guardián de la Niebla, pero desde hacia tiempo estaba desaparecido. Con sus hijos crecidos y en la casa de Vongola, decidió darse un tiempo para él, el cual se convirtieron en años, literalmente habían pasado varias años desde la ultima vez que vio a sus hijos, pero al menos con Serena, había mantenido contacto por cartas hasta hace apenas unos meses que ella dejo de recibirlas.

Se haría una cena en el salón mas grande de la casa Vongola, no era formal, era algo que se hacia de vez en cuanto varias veces al año para convivir con las familias aliadas.

La seguridad estuvo al tope puesto no solo había guardias Vongola, sino también de las demás familias. Allí se encontraban Xanxus con sus dos miembros de elite de Varia a falta de los demás, los tres iban de traje negro, Lussuria llevaba una camisa morada y una cadena de oro en vez de corbata, Levi estaba perfectamente abotonado y con la corbata impecable, por su parte Xanxus también estaba fajado, pero la corbata la tenia floja, al igual que su camisa gris, estaba desabotonada hasta la mitad, así que su bien trabajado pecho se asomaba.

Odiaba esos eventos porque tenia que estar allí todo el tiempo al ser el hijo del noveno, pero le gustaban porque podía deleitarse con la vista, a su vez, podía observar a los aliados de las familias, aunque fuera por un par de horas, podía adivinar sus defectos y fortalezas, algo que como futuro jefe de familia debía saber, si una familia era demasiado débil tendría que dejarla ir o incluso dejarla caer en las cenizas.

En esos momentos se encontraba al lado de su padre mientras platicaba con el jefe de otra familia aliada, pero esa noche Xanxus estaba algo distraído, buscaba con la mirada algo pero no estaba seguro que era.

-..si, ella también esta aquí. Serena querida, acércate-

El nombre de la chica le resonó, en cuanto lo escucho giro la cabeza, y pudo ver como se acercaba ante la petición de su padre.

Serena caminaba con una copa de champagne en la mano, tenia un hermoso vestido rojo puesto, completamente ceñido a su cuerpo, halter, con la espalda totalmente descubierta y al mismo tiempo, el vestido estaba abierto por un lado por lo que sus piernas se asomaban sigilosamente, su cabello estaba totalmente recogido y algunos mechos caían por delante y detrás de sus orejas, sus labios tenían un leve tono de rosa y a duras penas se notaba que estaba maquillada, sus zapatillas negras la hacían lucir mas alta y esbelta, podía notar como uno que otro muchacho la veía fijamente y luego su mirada se clavó en algo que lo hizo sentir satisfecho por dentro. El collar que anteriormente ella le había despreciado, era la prenda de joyería que llevaba puesta y que la hacia lucir aun mas elegante.

-Ella es Serena, la hija de Matteo y prometida de mi hijo-

Serena estrecho la mano de quien quiera que fuera aquella persona con una sonrisa.

-Es un gusto- dijo amablemente

Timoteo Vongola continuo hablando de alguna cosa sin mucha importancia con aquella persona, Xanxus se puso del lado de Serena y la tomo con suavidad por la cintura, ella miro donde había posado su mano rápidamente y luego a Xanxus quien tenía una expresión como siempre seria.

El Noveno Vongola seguía presentándolos como "Mi hijo Xanxus y su prometida Serena" A pesar de que faltaban al menos unos 3 años antes de casarse, pero pareciera que quería que a todos les quedara claro que Serena Superbi, tenia que ser intocable de ahora en adelante. Todo ese rato Xanxus la mantuvo agarrada de la cintura, sin inmutarse ni un momento, en realidad, él se sentía cómodo de aquella manera. A simple vista para todos los demás, eran una pareja más de muchachos enamorados.

Al cabo de unos momentos Xanxus fue jalado por un grupo de señores bien vestidos y ella quedo libre para recorrer todo el salón, pero en ningún momento pudo encontrar a su padre

Al final no vino pensó algo melancólica

La ultima carta que su padre le envió hace unos meses decía que la vería pronto, aunque nunca especificando cuando, ella pensó que tal vez en ese momento social el haría acto de presencia. A pesar de tener toda esa atención esa noche, nunca desde que Squalo partió a una misión secreta, se había sentido tan sola.

-Disculpe señorita, yo sé que esto no es un baile pero me gustaría tomarle de la mano y sacarla aunque sea al jardín-

Giro rápidamente y se topo con Dino

-Olvide que vendrías- le saludo con un beso en la mejilla

-Sabes, ahora que examino bien esta situación, no te vez nada mal junto a Xanxus. Hasta pareciera que son realmente novios-

-¡Dino!- Serena le regaño en voz baja, pero no pudo evitar sonrojarse –No digas ese tipo de cosas…- volteo el rostro a cualquier otro lado-

Dino solo río por lo bajo –Vamos, ¿Qué eso no seria lo mejor? ¿Qué tú y Xanxus realmente se quisieran? Oh vamos, deberías de hacer el intento-

Serena bajaba la mirada pues sentía que la sangre le hacia hervir la cara y probablemente ya estaba roja, anteriormente hablar de Xanxus le hubiera puesto los nervios de punta.

-¿Ah? ¿Acaso veo rubor en tu rostro cuando digo la palabra con X…? ¿Qué no me has contado Serena Superbi?-

Serena suspiro –Tomo la manía de regalarme cosas y hoy me beso…-

Dino sonrío sorprendido –Vaya, ahora realmente tengo ganas de ir al jardín a que me cuentes todo-

A pesar de estar enamorado de ella, Dino sabía que un "ellos" nunca iba a existir, así que lo que hacia ahora era ayudar a su amiga a no morir en el intento de tener una buena vida.

Xanxus había regresado con sus lacayos, tenía un trago en la mano y con la mirada buscaba a Serena, estaba tranquilo hasta que Lussuria abrió la boca.

-Maaa, la hermana de Squ se ve hermosa esta noche, ¿no lo cree jefe? Es difícil de asimilar que sea su gemela cuando son a la vez tan diferentes. Aunque hora que lo pienso, Sere-chan tiene el cabello mas claro y ondulado que Squalo, ¡Oh! Y ella tiene el cuerpo curvilíneo que muchas chicas incluyéndome envidiamos.-

Xanxus no dijo nada, solo dio un sorbo a su trago.

-Aunque se vería aun mas hermosa tomada de su brazo jefe, en vez de haber salido al jardín con el muchacho Cavallone- termino de decir burlonamente.

Xanxus apretó la quijada, no le caía muy bien Dino pero era de una familia aliada, aunque no iba a permitir que de nuevo, le intentara "pedalear la bicicleta". Sin decir ni una palabra dejo a Lussuria hablando solo y discretamente se dirigió al jardín.

-Jefe, ¿A dónde va?- escucho decir a Levi pero decidió ignorarlo completamente.

Lussuria sonreía ampliamente para sus adentros.

-Oh los jóvenes de ahora que no dejan salir sus verdaderos sentimientos…-

Serena estaba a las risas con Dino y a Xanxus no le agrado mucho eso. La muchacha le estaba platicando a Dino las cosas que habían sucedido con Xanxus los últimos días, y para Cavallone le resultaba mas que extraño, solo inusual.

Xanxus se acercó hacia a ellos e inmediatamente Dino lo vio.

-! Oh, Xanxus!- fingió estar confundido y miro de reojo a Serena -Sera mejor que los deje solos-

Antes de que Serena se pudiera quejar o decir algo, Dino dio un sorbo a su copa y regreso hacia la casa Vongola.

Serena dio un vistazo rápido a Xanxus quien tenia dos copas llenas en sus manos, se acercó hacia ella y le dio una.

-Gracias.-

Xanxus no dijo ni una palabra, se limito a observarla. En lo mas profundo de su ser sentía el deseo de tomarla y hacerla suya, pero ya se había dejado llevar por ellos anteriormente y no termino en nada agradable para ninguno de los dos.

-No te agradecí nunca lo del collar. Es muy bonito, gracias-

Xanxus seguía callado y a una considerable distancia de Serena, le dio un sorbo más a su copa y la dejo en un pequeño escalón que tenia la puerta del jardín.

Serena desde aquella tarde había pensando en muchas cosas, su cabeza daba vueltas.

Llego a la conclusión de que si su corazón no hubiera fallado, ella seguiría en esos momentos en Varia, en la sección más pequeña, los interrogatorios. Serena no asesinaba, no estaba en ella, a diferencia de su hermano Squalo, su poder mental era la clave para esa sección puesto nadie la tenia. Y si ella siguiera en Varia, difícilmente un compromiso se hubiera hecho.

Le gustaba la música, de cierta manera era algo que se le daba pero siempre sentía que le faltaba algo, tal vez por haber crecido en ese mundo de mafias, estaba demasiado acostumbrada.

La cabeza le dolía, asumió que era el chongo que tenia en el cabello, así que decidió deshacerlo y soltar su cabello. Giro hacia Xanxus y él la miró fijamente, su mirada era tan penetrante, Xanxus tenia la habilidad de hablar con ella. Se cazarían en tres años…

-Nunca he sabido, tu verdadera opinión de este matrimonio arreglado, tal vez falte mucho pero, queramos o no estaremos juntos el resto de nuestras vidas-

Xanxus no dijo nada, le tomo por sorpresa el repentino cambio de tema y prefirió solo escucharla.

-Sé que no cambiaste tu manera de ser conmigo por que mágicamente te hayas sentido mal, se perfectamente que tu padre te debió de haber amenazado con algo-

Xanxus solo frunció el ceño –Ciertamente fui amenazado por mi padre, pero después de un tiempo he decidido dejar de ser brusco contigo por mi propia cuenta. Tu nivel como soldado es lo que me ha hecho cambiar de opinión, es una lastima que tu corazón no te permita hacer mucho, aun así derrotaste a Lussuria y sobreviviste a los ataques de Levi, te ganaste mi aprobación-

Serena suspiro pesadamente, Xanxus era un hombre con la cabeza demasiado metida en su cargo de jefe, pero esa era su vida, además, eso tal vez seria el único halago que recibiría por parte de Xanxus en mucho tiempo.

-Seria una carga vivir con alguien que te tenga miedo todo el tiempo, no es lo mismo a que te tengan respeto, por eso he decidido darle una oportunidad a todo esto-

Serena se preguntaba si lo que Xanxus decía era lo que realmente significa, que se daría la oportunidad de ver cuanto cariño se podían tomar el uno con el otro.

-Voy a admitir que yo había pensado en algo drástico- se acercó hacia estar frente a él –Realmente…espero poder amarte con tus virtudes y defectos, yo sé que suena estúpido pero…no quiero casarme solo porque no sirva para otra cosa. Así que he decidido que también comenzare a mostrarte las cosas que te puedo ofrecer como pareja y espero que me muestres las tuyas. Sé que no se puede obligar a dos personas amarse pero intentarlo me bastaría, de verdad, no quiero vivir toda mi vida una farsa. Espero que podamos pasar el suficiente tiempo juntos para lograrlo-

Mientras hablaba no lo miraba a los ojos, no quiero por accidente entrar a su mente y saber lo estúpida que sonaba para Xanxus en esos momentos. Y aunque ella no lo mirara fijamente, Xanxus tenia sus ojos clavados en los de ella, tan azules y cristalinos, la tristeza que la chica tenia era sumamente desgarradora, probablemente había pensando en un sinfín de cosas hasta llegar a la decisión de obligarse a amar a alguien que le humillaba, incluso en todo lo que la llevo a ese matrimonio arreglado.

Tenia que demostrar a su padre que era un hombre de familia, digno de una familia mafiosa.

Sus palabras habían causado algo en su pecho, de alguna manera lo tocaron. Le tomo de la barbilla y el azul se vio frente a frente con el escarlata, por impulso o por lo que fuera sus manos comenzaron a recorrer la espalda desnuda de Serena haciéndola estremecer y fue acercando su rostro cada vez mas hacia el de ella, de un momento a otro Xanxus se encontraba besándola y ella comenzaba a corresponder –dudosa- aquel beso tan inesperado, las habilidosas manos de Xanxus comenzaron a recorrer su figura haciéndola estremecer aun mas.

La pego mas hacia su cuerpo aun sin dejar de besarla, su lengua se hizo paso hacia la boca ajena y de vez en cuando con los dientes mordisqueaba sus labios, haciéndola gemir; era música para sus oídos.

Algo en la cabeza de Serena reacciono al sentir como las manos de Xanxus subían por sus piernas, acariciaba su trasero y se hacían paso por su cadera y cintura hasta el costad de sus senos una y otra vez, lo ultimo en su mente era acostarse con Xanxus, pero en ese momento eso estaba quedando enterrado.

-Jefe...Oh, lo lamento..- fueron bruscamente interrumpidos.

Levi salió a buscar a Xanxus y termino interrumpiéndolos, por su parte el jefe Vongola miro de una no muy buena manera a su lacayo, se acomodó la camisa y se limpio la boca, por su parte Serena giro hacia otro lado, se encontraba sumamente avergonzada. ¿En que estaba pensando? Cualquier pudo haberlos visto.

-¿Qué quieres basura?- pregunto Xanxus bruscamente

-Su padre, el 9º lo esta buscando- De mala gana Xanxus entro de nuevo al salón seguido de Levi.

Serena iba a hacer lo mismo pero de repente, un gran mareo la invadió, sentía como si el piso se hubiera movido, afortunadamente no cayo al suelo, se llevo la mano a los ojos y tallo con suavidad para seguidamente ver su ensangrentada mano.

-¿Pero que…?- Se toco la nariz y estaba sangrando, pero no solo eso, sentía un sabor a hierro en su boca, verifico y su encía también estaba sangrando.

Pensó rápidamente en que hacer, no quería entrar al salón y causar una especie de alboroto, así que se quito las zapatillas para tener un poco mas de equilibrio y comenzó a caminar por el jardín, hacia el otro lado de la casa y entro por una puerta secundaria. Subía las escaleras hacia su habitación, los corredores estaban vacíos pero las cámaras de seguridad encendidas, procuro caminar con normalidad hasta que llego a la paz de su alcoba.

Tiro los zapatos por algún lado y rápidamente se dirigió al lavamanos a limpiar la sangre de sus manos, hizo lo mismo con la de su rostro el cual lavo completamente. Se miro fijamente en el espejo, no sabia bien que le estaba sucediendo, probablemente el cansancio que tenía le estaba jugando una mala pasada.

-Eso es…debo de irme a dormir…-

Se quito el vestido para ponerse algo mas cómodo y tirarse a la cama, donde, por primera vez en mese sentía alivio, un peso había salido de su pecho.


¡Hola! Espero el capitulo haya sido de su agradó, fue mas corto que el anterior pero la intención es lo que cuenta xD !

Voy a aclarar que Xanxus se encuentra hasta el momento atraído hacia Serena por sus habilidades de combate y bueno nuestra chica solo quiere tener una vida bonita ;3; esperemos que Bossu lo entienda, también espero les haya gustado la idea del padre de los gemelos, se me ocurre y sentí que era bastante apropiada.

Acerca de Dino, tenia muchas ganas de introducirlo de igual manera ;_; pensé que lo mejor seria aquí, el Potro saldrá aun mas a partir de ahora -en algún momento haré un drabble de DinoxSerena jojojo-

Hum, supongo que ya no tengo otra cosa que comentar, solo quiero agradecer por los bonitos mensajes y los Reviews.