Disclaymer:No, Twilight no es mío –I wish- Pertenece a Meyer.
Summary:Después de seis meses de que Edward la abandonó, el primer día del mes de Marzo, Bella ve el Volvo en la escuela. Ahí se encuentra Edward, pero de la mano de otra persona ¿Qué hará Bella? ¿Cómo podrá sobrevivir? New Moon, final alternativo.
9.- Capítulo.
"Cayendo"
Un Amor Imposible
By Mommy's Bad Girl
"Sometimes I wish for falling
Wish for the release
Wish for falling through the air
To give me some relief
Because falling's not the problem
When I'm falling I'm in peace
It's only when I hit the ground
It causes all the grief" Florence + The Machine
Y luego, algo extraño, pero esperado, sucedió.
Sus labios se posaron dulcemente sobre los míos.
Sabía tan… diferente. Era como si todo fuese perfecto pero a la vez supiese que la vida completa estuviera mal.
Sabía que estaba besando a Anthony, pero en mi mente apareció la imagen de Edward.
No quería seguir… pero tenía que olvidarlo.
Así que seguí besándolo.
Un carraspeo se escuchó detrás de mí, evitándome seguir besando Anthony.
—Hola, Bella— La voz de Emmett sonaba seria. Sus ojos observaban hostilmente a Anthony.
—Em, Hola… ¿Qué haces por aquí? — Mi voz empezó a temblar, y mis mejillas se tornaron rojas. Era extraño que Emmett estuviera aquí y no Jasper y Alice. Algo extraño estaba pasando.
—Oh, tú sabes… lo normal— Seguía con la misma expresión seria—. Alice y Jazz me han mandado. Creo que deberías de venir conmigo, Bella—Examinó una vez más a Anthony y volvió su mirada hacia mí—. Así que será mejor que nos vayamos.
—¿Qué? ¿Por qué? — Definitivamente algo extraño estaba pasando.
—Por Victoria— Contestó y yo sentí que la vida se me caía a los pies.
Volteé con Anthony, quien me observaba con ojos ansiosos.
—Te tienes que ir ¿Verdad? — Suponía que mi expresión me había delatado.
—Me parece que sí, es que ha sucedido una emergencia.
—No importa— Sonrió fugazmente pero la felicidad no le llegó a los ojos—. Lo entiendo, pero me debes otra salida, eh—Dijo con un tono de voz juguetón—. Por cierto, gracias por el beso. — Susurró en mi oído.
—Claro, cuando quieras salimos— Lo tomé de la mano y sonreí, aunque fue bastante forzado.
—Bueno, princesita— Me dio un beso en la frente—, cuídate mucho y nos vemos mañana.
Odiaba dejar a Anthony de esa manera, pero no lo podía poner en peligro a él tampoco. Las personas a mi alrededor iban a terminar heridas si no acababa con esta situación de una vez por todas.
—Adiós Anthony— Lo besé en la mejilla y me fui.
—¿Lista? — Emmett me sacó de mis cavilaciones con su tono de seriedad.
—Esto… sí, Em ¿Qué vio Alice? ¿Por qué estas tú aquí y no ella? — Entrecerré un poco los ojos.
—Creo que deberías de esperar un poco, hasta que lleguemos a la casa. Alice te lo explicara todo ahí— Parecía nervioso.
—Oh, vamos, Em. ¡Escúpelo ya!
—No lo sé, Bells. Creo que deberíamos de esperar…— Pensó un momento y luego asintió.
—Dímelo ya— Puse mi mejor tono de demanda, esto me estaba asustando realmente.
—Pues… no, Bella. Mejor esperemos. No sé si yo podre ser capaz de decírtelo— Sus ojos analizaban mi cara mientras salíamos del cine… yo aun traía el sweater de Anthony. Su olor me impregnó… mi corazón latía mas rápido que antes y mis manos se empezaron a poner sudorosas al recordar el beso que nos dimos, pero algo más me tenia nerviosa: la actitud de Emmett. Sabía que algo andaba mal.
—¿Es algo malo, verdad? Muy, muy malo— Susurré.
La piel se me puso de gallina mientras una gota de sudor surcaba mi nuca. Sabía que algo extraño sucedía.
—Vamos— Me subió en su espalda y echamos a correr.
Emmett no dijo nada durante todo el trayecto, ni yo tuve ganas de preguntarle, estaba demasiado ensimismada en mis pensamientos como para prestarle atención a otras cosas. ¿Qué habrá sucedido? ¿Victoria ya vendría a matarme? ¿Qué habría visto Alice? ¿Estaría en peligro Charlie?, esta última pregunta hizo que me diera cuenta de la gravedad de todo esto. Sabía que Victoria vendría a buscarme, sabía que ella reconocería mi olor en este pueblo, y sabia que todas las personas a mi alrededor estarían en peligro. Solo podía pedir que Ang, Jess, Anthony, Charlie y todos estuvieran bien…
Sabía que muy pronto ella estaría cerca de mí, lo podía sentir. Sabía que si no se acaba todo esto de una vez por todas las personas que quería resultarían expuestas a este mundo mitológico.
Pero un sentimiento más allá del miedo me volvió a llenar… era culpa, por haber besado a Anthony, sentía como si estuviese engañando a Edward de alguna manera. Sabía que no había hecho nada que él no hubiera hecho frente a mí, pero en mi interior tenía ese sentimiento que me decía que esta vez si me había pasado de la raya.
Por extraño que parezca seguía teniendo una conexión con Edward, aunque muy poco visible… la seguía teniendo. Sufría cuando Edward sufría, me alegraba cuando Edward se alegraba, en fin… no soy Jasper ni Alice, pero podía sentir sus estados de ánimo, aunque él no sintiera lo mismo.
Sabía bien lo que pasaría después de que los Cullen acabaran con Victoria, o que en todo caso ella acabara conmigo. De nuevo un escalofrió recorrió mi espalda, y no específicamente porque iba como mono araña de la espalda de Emmett mientras este corría por el bosque, sino por el miedo que me daba este pensamiento que había alejado de mi mente con tanto esfuerzo.
Sabía que Edward se terminaría marchando y haciendo su vida, esto nada mas era una parada en su existencia. Pero por más raro que esto pareciera, no me importaba… con haber pertenecido por lo menos a una parte de su larga existencia me reconfortaba, con saber que había formado parte en algún momento de su vida y que hice un pequeño cambio, me animaba a seguir adelante. Así fuera que estaba casi un 50% segura de que Victoria terminaría matándome.
El viaje se me hizo muy corto, o sería que yo iba ensimismada en mis pensamientos. De un momento a otro ya nos encontrábamos en frente de la casa Cullen, todas las luces estaban prendidas y se veía un gran movimiento adentro. Em no se paró hasta que estuvimos en la sala y me depositó gentilmente en uno de sus sillones.
—¡Vaya!, hasta que por fin llegan. Me estaban matando del susto— La voz melodiosa de Esme se escuchaba preocupada.
—Todo está bien, mamá. Nadie nos siguió— Decía Emmett aun serio.
—¿Qué es lo que está sucediendo, Alice? — Mire a Alice sentada enfrente de mí observándome tristemente con la cabeza sobre las manos.
—Bella, lo siento mucho— Decía una y otra vez—. En serio que lo siento, Bella.
—¿"Sentir" qué, Alice? Me estas asustando—Mi corazón dio un brinco al ver que sus ojos se llenaban de tristeza.
—Todo va a estar bien, te lo prometo— Cada vez me empezaba a sentir más nerviosa, Jazz al sentir mi estado de ánimo me empezó a mandar hondas de tranquilidad.
—Char… Charlie esta en el hospital, Bella. Victoria lo ha atacado pero por suerte llegamos antes de que lo mordiera— Los ojos de Alice se llenaron de ira.
Deje de escuchar en ése momento.
Y ahí fue cuando me deje ir, no sabía dónde estaba y no me interesaba ir a ninguna parte. Me deje ir en el abismo negro que gritaba por mi ausencia… y ahí me quede por largo rato.
Charlie, No, No, Charlie no… era lo único que me repetía una y otra vez, ¿Cómo había pasado esto? ¿Por qué Charlie? ¿Por qué no yo?... mi mente volaba en diferentes direcciones, sentía como si me estuvieran sacando el corazón… el dolor cada vez se fue apoderando de mi, y me deje llevar en ese dolor. No quería salir de ahí.
—Alice, ¿Qué le pasa? Hazla reaccionar— Sollozaba Esme.
—No puedo, Mamá. Está en shock.
—Hablémosle a Carlisle— Murmuró otra voz.
—Está atendiendo a Charlie ¿Recuerdas? — Por primera vez después de mucho tiempo escuche la voz de Rose.
Y me deje caer de nuevo en mi mente, no podía hablar ni moverme. Me encontraba en un estado de duermevela con cansancio. Sabía que estaban hablando alrededor mío, pero no le encontraba sentido a sus palabras. Lo único que en este momento me importaba era Charlie, y saber como estaba, quería ir a verlo, pero no podía salir de este estado.
El dolor me envolvió de nuevo y las lágrimas comenzaron a salir por mis ojos, lo extraño es que no las podía controlar, era como si no pudiera mandar en mi propio cuerpo. Y me quede ahí inerte e inmóvil por quien sabe cuánto tiempo.
Fue como si el tiempo se hubiese detenido
...
Tiempo después sentí un gélido contacto en mi cara. Mis ojos enfocaron dos grandes ojos color caramelo y un mechón de pelo cobrizo, pero aun así no podía salir de mi estado. Conforme fueron pasando los minutos, me volví a enfocar en los ojos que tenía enfrente, me observaban con desesperación, ira, ansia y tristeza.
Poco a poco fui volviendo a mi cuerpo, mientras esos grandes ojos seguían clavados en los míos y sus manos gélidas seguían tocando mi cara.
—Bella regresará en si en 16 segundos— Murmuró Alice.
Y como dijo, justo 16 segundos después, parpadeé por primera vez después de quien sabe cuánto tiempo estar así. Sentía los ojos irritados, pero los ojos de Edward no me dejaban salir del todo de mi estado catatónico.
—Charlie— Fue lo que alcancé a decir en un susurro casi inaudible.
—Bella, cariño. Todo va a estar bien— La voz maternal de Esme se escucho muy lejana.
Aquellos ojos color caramelo seguían clavados en mi cara, y su aterciopelada voz se escucho casi junto a mi oído.
—Bella, regresa. Por favor, no me hagas esto— Su voz sonaba ansiosa, si es que el terciopelo podía escucharse así.
—Edward— Enfoqué mis ojos con los suyos— Charlie, ¿Dónde está? Quiero verlo.
—Calma, Bella. Charlie va a estar bien— Mientras lo decía me puso sobre su regazo y empezó a hacer pequeños circulitos en mi espalda.
—Quiero verlo— Mi voz era un simple susurro.
—Carlisle lo ha llevado a una clínica en Seattle, Bella— La voz de Esme lleno aquél incomodo silencio.
—Pero va a estar bien— Rose intentó poner una sonrisa en su cara, pero esa alegría no le llegó a los ojos.
—Edward— Puse mis manos en su rostro—. Por favor llévame a verlo, quiero verlo— Empecé a sollozar mientras las lagrimas caían por mis ojos.
—Sh, Bella. Tranquila— Me susurró en el oído. Su frío aliento me hizo estremecer.
—No— Dije, intentando levantarme—. Llévame ahora mismo, yo tengo… yo quiero… por favor. Solo llévame, ¡por favor!
Me levanté como pude e hice ademan de caminar hacia la puerta, pero las frías manos de Edward me tomaron de la cintura y me acercaron a su cuerpo para poder abrazarme. Una extraña sensación me recorrió el cuerpo, además del dolor que sentía por Charlie, muy en el fondo me sentía feliz, porque aunque fuera por un fugaz momento estaba en los brazos de Edward, del vampiro de mis sueños… aunque él lo hiciera por diferentes razones, por un solo momento sentí que me quería.
—Bella— El simple sonido de su voz me tranquilizo—, Charlie está bien. Estamos esperando a que Carlisle nos hable para poder llevarte, pero te aseguro que todo va a estar bien— Todo esto me lo dijo con un susurro en el oído, mientras que una de sus manos me tomaba de la cintura y la otra me sostenía la cabeza contra su pecho.
—Bella, lo siento mucho— Si Alice pudiera llorar, sabría que lo estaría haciendo—. Es que no lo vi, pero te aseguro que Charlie estará bien.
No supe cuanto tiempo pase llorando en el regazo de Edward, lo único que él podía hacer era abrazarme cada vez mas fuerte a su pecho. Fue una noche demasiado larga, lo extraño era que yo sabía que por la mañana la situación estaría igual, Edward me dejaría de un momento a otro.
Charlie estaba en el hospital y Victoria estaba a un punto de matarme y para mi desgracia tenía el maldito sentimiento de culpabilidad por haber besado a Anthony… este ultimo pensamiento hizo que tuviera un ataque más fuerte de lágrimas, en el que Edward se asustó y me apretó más a su pecho.
Sabía que les estaba haciendo demasiado daño a las personas que estaban a mi alrededor, a los Cullen, a Charlie –Y en el que más me dolía pensar- a Edward, sabía que él no se merecía ni tenía por qué estarme cuidando, él ahorita debería de estar con Tanya.
Un pensamiento empezó a rondarme por la cabeza. Sería todo más fácil si me entregara a Victoria. En si, nada me detenía aquí en Forks, o más bien nada me detenía en esta vida para irme. Charlie estaría mucho más seguro y Edward por fin podría ser feliz.
Y ahí en medio de los brazos de mi amado fue cuando lo decidí, lo mejor sería entregarme a Victoria para que todo esto acabara. No sabía bien ni cómo ni cuándo hacerlo, pero sabía que habría alguna posibilidad, tenía que haberla.
Una sensación de Déjà vú me llegó al cuerpo. Esto era casi lo mismo que cuando estuvo la situación de James, solo que ahora si nada me unía a la vida.
Mientras estaba perdida en mis pensamientos sobre el regazo de Edward, sentí que se puso rígido y todos a mí alrededor también. Alice soltó un chillido en ese momento.
—Isabela Marie Swan, ¿Qué demonios te ocurre? — Su voz sonaba enfadada.
—¿A qué te refieres Alice? — Intenté sonar de lo más casual.
—Lo acabo de ver. Tu decisión— Sus ojos flamearon.
—¿Alguien nos puede explicar qué está sucediendo? — La voz de Emmett sonaba cansada.
Mientras que sentía las miradas de todos sombre mi, Edward acercó sus labios a mi oído.
—Podríamos hablar afuera ¿Por favor? — Lo conocía demasiado bien como para saber que debajo de esa tranquilidad se cocinaba algo.
Asentí. Edward me levantó del sillón y me tomó de la mano, mientras gruñía.
—Alice, explícales a los demás. Voy a tener una plática con Bella— Hizo una mueca.
Alice asintió mientras Edward me jalaba hacia la puerta trasera aun tomándome de la mano. Su tacto hizo que tuviera una descarga eléctrica en todo mi cuerpo, como la primera vez que me tocó en aquel salón de clases.
Caminamos hacia el rio y ahí en el borde nos sentamos en unas piedras. Todo estaba en silencio. Edward tenía dos dedos tomándose el puente de la nariz y respirando entrecortadamente. Abrió los ojos y me miró firmemente.
—¿En qué demonios pensabas? — Exigió.
No dije nada y me quedé observando las hondas de agua que se formaban el el rio. Una de sus manos tomo mi barbilla para obligarme a verlo.
—Contéstame— Su voz sonaba demandante y ansiosa.
—Todo sería más fácil así, Edward— Me zafé de su mano y volteé a ver el rio—. Sabes que sí. Dejaría de estorbar.
Todo se quedó en silencio por algunos minutos hasta que sentí unos brazos que me levantaban y me abrazaban. Recargó su barbilla con mi cabeza y suspiró.
—Bella, ¿Cómo se te ocurre pensar una cosa así? ¿Qué no sabes que eres demasiado importante? ¿No te ha quedado claro aun? — Su voz sonaba dulce y ansiosa a la vez.
—Edward, por favor… eso lo dices para que no me sienta miserable en este momento, pero sabes bien lo que va a pasar cuando me ustedes se vayan y yo me quede con Charlie. Mi existencia va a volver a ser vacía y sin sentido.
Me apretó más contra él y suspiró.
—¿Y qué hay de Anthony? ¿Acaso no es tu novio? — Su voz tomó un matiz de enojo.
—No, solo somos amigos— Murmuré contra su pecho. Mis mejillas se tornaron un poco más rojas.
—¿Y entonces por qué lo besaste?
Eché mi cabeza para atrás para poder observarlo. Tenía los ojos cerrados y la mandíbula apretada, tenía una suave arruga en la frente.
—Para poder olvidarte—Susurré.
