¡Hola a todos!

Muchas gracias a toda la gente que se toma la molestia de leerse este fanfic porque ya he superado las mil visitas y, por supuesto, a aquellos que djáis reviews de esta historia.

HelenMartinelli: Gracias. La verdad es que es bastante complicado pensar como lo harían los personajes y, en especial, como Zoro, ya que me parece bastante complejo. Yo no suelo ser tan seria o reservada como él, así que tengo que esforzarme bastante en pensar qué haría él. Y, bueno, tampoco soy tan rápida jajaja Posteo una vez a la semana, que creo que es un buen ritmo. También es verdad que estoy de vacaciones desde mayo, así que tengo muuuuucho tiempo libre xD

Rina Higurashi: Me alegro mucho que te guste el fanfic. Yo encontré hace unos meses esta página y desde entonces soy adicta xD Y gracias también porque te guste Yua, me preocupa bastante eso de hacer un personaje perfecto, que no tenga defectos, pero creo que en este capítulo se van a ver varias de sus debilidades, así que ya me dirás qué te parece ;)

SakuraLovely15/Guest: No hace falta preparar paquetes de cleenex. Sí, es drama, pero no muere nadie ni nadie sale herido (no al menos de nuestros protagonistas jajaja).

Este capítulo es el más largo que he escrito hasta ahora. Pasan muchas cosas, así que espero que sea de vuestro agrado. Sé que hay cosas que puede que sean un poco raras, pero más adelante lo entenderéis todo. Lo prometo :)

En este capítulo vuelve a aparecer Law porque no podía hacer un fanfic en el que él no saliera siendo uno de mis personajes favoritos. No sabría decir quién me gusta más, si él o Zoro, así que por ahí andan los dos, peleando por el primer puesto jaja

¡Disfrutad de la lectura!

One Piece y sus personajes no me pertenecen, sino a Eiichiro Oda.

Capítulo 9

Yua se dejó caer con suavidad en el respaldo de la silla y pasó la página del libro. Era la primera vez que leía algo sobre arqueología y, para su sorpresa, le estaba resultando bastante interesante, a pesar de que había varias cosas que no entendía.

"¡Diviso una isla!", tan pronto como Zoro gritó desde la parte de arriba del nido del barco, Trafalgar Law apareció en la cubierta. El capitán de los Heart Pirates prefería viajar con su tripulación en el submarino, pero, de vez en cuando, utilizaba su habilidad para llegar al Sunny y comunicarse con ellos.

"Ya veo que os habéis enterado. Estamos llegando al próximo destino", el capitán de los Heart Pirates se apoyó desinteresadamente sobre la barandilla del barco y miró a Yua. Ésta le apartó la mirada y continuó con su lectura, mientras que por el rabillo del ojo vislumbró cómo éste chasqueaba la lengua y se metía las manos en los bolsillos de su pantalón vaquero.

Luffy apareció seguido de Usopp y Chopper, emocionado por tener una nueva isla que explorar. Nami le golpeó en la cabeza y apretó los puños con fuerza.

"¡Ni se te ocurra separarte del grupo!", Luffy se rascó el chichón y apretó los labios.

"¿Necesitamos provisiones?", preguntó Robin mientras cerraba el libro que estaba leyendo y se levantaba para caminar hacia el resto de la tripulación.

"Quizá haya que comprar carne y algo más, pero por si acaso", respondió Sanji dando una calada a su cigarrillo.

"Lo mejor es que nos dividamos en grupos, como siempre", todos asintieron ante la sugerencia de Nami.

"Genial. Yo puedo ir con Sanji a comprar", Yua siguió a Robin y se acercó al resto.

"Ah Yua-san… Me encanta que quieras pasar tiempo conmigo", Sanji comenzó a revolotear alrededor de Yua rodeado de corazones.

"De eso nada. Tú no vas", Law se interpuso entre ella y Sanji.

"¿Pero quién te has creído que eres para darme órdenes?", Yua se cruzó de brazos. Todos observaron con atención lo que sucedía e intercambiaron miradas de incredulidad.

"Soy tu médico y si digo que no estás recuperada, es que no estás recuperada y, por lo tanto, debes de quedarte en el barco".

"¡Estoy bien! Chopper me dijo que me quitará las vendas dentro de poco. ¿Qué voy a hacer aquí?"

"No vienes porque serías una molestia", Zoro se puso a la altura del resto, pero antes de que Yua le contestara continuó hablando, "Sigues recuperándote de una herida grave y hasta el momento no has demostrado tener ninguna habilidad en combate en caso de que la cosa se ponga fea. No vienes".

Sanji rodeó a Yua con su brazo y la miró con una sonrisa, "Tengo que ponerme del lado de estos dos idiotas, Yua-san. Tu bienestar es lo más importante".

Yua chasqueó la lengua y miró a otro lado. ¿Cómo iba a integrarse completamente en el grupo si no la dejaban participar en sus aventuras?

Finalmente todos se repartieron tareas y Nami decidió que Brook y Yua se quedarían en el barco cuidando de su tesoro. Cuando todos se marcharon, Yua retomó su lectura, pero su frustración la impedía concentrarse. Brook se encontraba en la cubierta junto a ella, tocando el violín.

"Brook", le llamó. El esqueleto apartó el instrumento a un lado y la miró con curiosidad, "¿crees que podrías componer algo para cuando haga mi espectáculo para todos vosotros?"

"Claro que sí, Yua-san. ¡Yohohoho! No sabía que todavía pensabas en eso"

Yua se sonrojó, "Bueno… Es una promesa que le hice a Luffy. He estado pensando en varias cosas para hacer. Puedo hacerte una demostración, a ver si encuentras inspiración".

"No te esfuerces, Yua-san. Chopper-san quiere que tu herida esté completamente curada antes de que hagas nada"

Yua se puso en pie, "No te preocupes. Estoy bien, además, haré los ejercicios más simples".

"Perfecto. Entonces…", Brook se puso también de pie frente a ella con el rostro serio. Yua parpadeó varias veces, intrigada por lo que el esqueleto la quería decir, "Yua-san, ¿crees que ahora podría ver tus bragas?"


Zoro miró hacia los lados y se rascó la cabeza. ¿Dónde se habían metido todos? Se suponía que tenía que acompañar a Usopp y a Franky, pero se había despistado durante una fracción de segundo y ninguno de los dos estaba ya junto a él.

Aquella isla despertaba su curiosidad. La mayoría de las tiendas estaban dedicadas tanto a armas de fuego como a espadas. Decidió entrar en una de ellas para preguntar por la clase de espadas que tenían y consultar diferentes precios, aunque no las necesitaba.

Su mirada se deslizó por un modelo algo más grande que las que él llevaba y cuya empuñadura estaba recubierta de piedras preciosas. Resultaba ostentosa, pero las piedras estaban talladas de tal manera que convertían a esa espada en una joya.

"¡Oi!", dijo llamando al dueño de la tienda, "¿Cuánto cuesta esta espada?"

El hombre sonrió de medio lado, "Posiblemente más de lo que un pirata como tú pueda pagar"

Zoro frunció el ceño, "Eso no es de tu incumbencia. Te he preguntado cuánto cuesta".

"Costará lo mismo que lo que recibiría cualquier cazador de piratas de recompensa por vuestro barco, Roronoa Zoro", el espadachín agarró su Wado Ichimonji, "¿No sabéis dónde estáis verdad? Habéis llegado a la Isla Dallah, también conocida como la Isla de los Marines".

"¿¡Qué!?", el hombre emitió una carcajada y Zoro salió corriendo por la puerta. Si alguien les reconocía, como ese hombre, todos estaban en peligro y eso quería decir que, en esos momentos, el barco era un blanco fácil. Necesitaba encontrar el puerto, pero por más que corría por las calles, no conseguía dar con él.

Maldita sea, pensó mientras se paraba para tomar aire. Varios marines pasaron a lo lejos y Zoro decidió seguirles, pues con un poco de suerte se dirigían al mismo sitio que él. No se equivocaba.

Maldición, pensó al ver el Sunny rodeado de marines, algunos subiendo a cubierta. Zoro desenvainó sus espadas y se acercó a los marines caminando despacio, sonriendo de medio lado.

"¡Eh! ¿No os han dicho nunca que hay que avisar antes de hacer visitas?"

"¡Es el cazador de piratas, Roronoa Zoro!", los marines que se encontraban en el puerto corrieron hacia él, pero antes de que le alcanzaran, Zoro giró sobre sí mismo.

"¡Tatsu Maki!", una espiral provocada por la violencia del ataque lanzó por los aires a los marines. Los cuerpos cayeron con fuerza sobre el asfalto y Zoro corrió hacia el barco antes de que despertaran y pidieran refuerzos. Esperaba que el resto de sus nakamas estuviera al tanto de la situación y, por supuesto, que Brook y Yua no hubieran sido capturados.

Zoro acabó rápidamente con los pocos piratas que había en cubierta y se quedó parado, en silencio. No escuchaba nada y ni Brook ni Yua salieron a su encuentro. El espadachín inspeccionó el barco con cuidado. Entró en la cocina y recorrió con la mirada la habitación, pero no había rastro de ninguno de los dos. ¿Dónde demonios se han metido?, se preguntó mientras apretaba los dientes con fuerza. Estaba preocupado. Yua no estaba recuperada y la chica pondría en desventaja a Brook si habían tenido que enfrentarse a alguien.

Zoro escuchó un crujido a su espalda y desenvainó Wado rápidamente para apuntar al lugar del que provenía el ruido. Yua levantó los brazos, sosteniendo dos cuchillos de cocina de Sanji.

"¿¡Dónde demonios estabas!?", se acercó a ella dando grandes zancadas.

"¡Estaba asustada por los marines! Me escondí de ellos en el baúl mientras Brook fue a buscaros".

"¿¡Cómo se te ocurre esconderte y dejar el barco a los marines!?", Zoro comenzó a zarandearla con fuerza, "¿¡Qué clase pirata deja de lado su barco!? ¡El Sunny es nuestra casa! Si se lo hubieran llevado, ¿¡qué crees que habríamos hecho, eh!?", Yua miró al suelo, sin contestarle, "¡RESPÓNDEME!"

Yua le abofeteó. Zoro abrió los ojos sorprendido y apretó el brazo de Yua con fuerza cuando ella intentó zafarse de su agarre.

"¡No soy valiente como vosotros! ¡No sé cuántas veces tendré que repetirlo, pero si a tu maldita cabeza hueca le entra por un oído y le sale por otro te lo diré aún más claro para que lo entiendas! ¡NO SOY UNA PIRATA!". Los ojos de Yua se llenaron de lágrimas, pero antes de que Zoro respondiera, la puerta de la cocina se abrió de golpe y varios marines armados con espadas les rodearon.

"Vaya, vaya, vaya… Creo que hoy es mi día de suerte…", dijo uno de los marines mientras se acercaba a ellos. Zoro se colocó dándole la espalda a Yua, pero el marine, en vez de acercarse a él, le ignoró y caminó hacia ella, "¿Pero y esta preciosidad?", Zoro fue a girarse, pero el resto de hombres que le rodeaban se movieron en una advertencia para que no lo hiciera, "Eres nueva, ¿verdad? Porque no estamos informados de que Mugiwara tenga un nuevo miembro en su banda".

"No es una pirata", respondió Zoro por ella. El marine miró a Zoro y sonrió de medio lado.

"Ya lo veo, Roronoa Zoro. Una delicadeza como ésta no debería juntarse con gentuza como vosotros…", Zoro vio a través del rabillo del ojo cómo el hombre se aproximaba a Yua más de lo normal, incluso se atrevía a acariciarle el rostro. Aquel acercamiento le hizo apretar los dientes, se estaba sobrepasando con ella. "Eres una chica muy debilucha, ¿no crees? Tu entrada en los Sombrero de Paja solo demuestra que el maldito Monkey D. Luffy deja entrar a cualquiera en su tripulación. Las mujeres como tú no deberían hacerse a la mar".

El marine emitió un sonido gutural y cayó de rodillas al suelo. Zoro se giró rápidamente, aprovechando la confusión, y el resto de marines se acercaron para atacarles. Zoro se deshizo de ellos con varios movimientos, intentando proteger a una Yua inmóvil. Cuando todo hubo terminado, el espadachín se giró. Yua seguía parada en el mismo sitio. Su mano derecha estaba ensangrentada y sostenía uno de los cuchillos de cocina de Sanji.

"¡Yua!", Zoro agarró su rostro. Su mirada, que parecía perdida en el vacío, volvió en sí ante su tacto para clavar sus preciosos ojos verdes sobre él. Zoro la soltó y miró al suelo, donde el marine seguía agonizando, mientras se palpaba el abdomen.

"¿Qué he hecho?", susurró Yua mientras dejaba caer el cuchillo al suelo.

"¿Estás herida?", Zoro tomó su brazo ensangrentado y lo observó con detenimiento. A pesar de que en un primer momento su agarre había sido más fuerte de lo normal, aflojó su mano en torno a su brazo al sentir cómo temblaba la chica.

"Yo… Yo le he… ¿Qué he hecho?", repetía Yua una y otra vez en un tono de voz casi imperceptible.

Zoro abrió la boca para intentar tranquilizarla, pero escuchó movimiento fuera y salió de la cocina. En vez de haber marines, Law, Luffy y Nami, acompañados de Brook, miraban incrédulos los cuerpos inconscientes de algunos miembros de la Armada sobre la cubierta.

"¿Qué ha pasado aquí?", preguntó Nami.

Brook dio un paso adelante, "¿Yua-san está bien?"

"Hemos venido en cuanto Brook nos ha dicho que los marines estaban asaltando el barco, pero Zoro se ha llevado toda la diversión", protestó Luffy.

"¡Hay que zarpar cuanto antes! ¡Zoro, Brook, a las velas!", Nami comenzó a dar instrucciones.

"¿Y el resto?", preguntó Luffy.

"Espero que estén de camino. Les estaremos esperando preparados justo para zarpar", Luffy asintió y comenzó a recoger los cuerpos de los marines que había en el barco para irlos echando fuera.

Una vez extendidas las velas, Zoro entró en la cocina y sacó los cuerpos que había en ella. Yua seguía de pie, pero, tan pronto como Zoro salió cargado de marines, ella le siguió. Nami, que continuaba dando instrucciones, se quedó en silencio, horrorizada por el aspecto de Yua.

"¡Yua-san!", gritó Brook mientras se llevaba las manos a la cara.

"¿¡Qué te ha pasado!?", preguntó Nami mientras se acercaba a ella, "¿Estás herida?"

Yua negó con la cabeza, pero antes de continuar con el interrogatorio, escucharon gritos abajo. El resto acababa de llegar.

"¡Yua-san! ¿¡Estás bien!?", Sanji se acercó rápidamente hacia ella, "¡Brook, tenías que protegerla!"

"Lo que haya pasado no es culpa mía. Yo fui a buscar ayuda mientras ella se escondía en el barco. Cuando llegué estaba con Zoro-san"

"Maldito Marimo…", Sanji se aproximó a Zoro, encendido de rabia, "¿Es que no eres capaz de proteger a Yua-san? ¿No ves que es una delicada flor?"

"¡Cállate idiota!", Zoro apretó los dientes con fuerza, "¡Se había escondido de los marines! ¿Y si se hubieran llevado el barco? No podemos ir por ahí…"

Sanji no le dejó terminar, "¿Y qué me importa el barco si Yua-san está en peligro?"

Zoro desenvainó sus espadas y Sanji se alejó, preparando su pierna para comenzar una pelea con el espadachín cuanto antes.

"¿¡Por qué no te quedaste dónde estabas!?", los dos olvidaron su enfado momentáneo cuando Law se acercó a Yua, "¡Podían haberte matado! ¡Tienes que dejar de poner tu vida en riesgo, maldita sea! ¡No estaré yo siempre para salvarte!", Yua apartó la vista, pero Law aferró su cara y la obligó a mirarle, "¡Escúchame cuando te hablo! ¡No te vas a volver a quedar sola cuando lleguemos a la próxima isla, si es necesario te vendrás con mi tripulación! ¡Te lo prohíbo!"

El rostro de Yua cambió de tono. Zoro clavó sus ojos en ella. Sus mejillas estaban encendidas y apretaba sus puños con tanta fuerza que sus brazos temblaban por la ira.

"¡No! ¡El que me va a escuchar eres tú a mí!", Yua apartó las manos de Law, que todavía le sostenían la cara, de un manotazo, "¿¡Quién demonios te has creído que eres!? No eres nadie para prohibirme lo que tengo o no tengo que hacer. No necesito tu compasión, no necesito tus malditos consejos y no necesito que te preocupes por mí", sus ojos se llenaron de lágrimas y dio un paso al frente, acabando con la escasa distancia que les separaba, y golpeó a Law con fuerza en el pecho, "No actúes ahora como si me conocieras de toda la vida o como si hubiera alguna relación entre nosotros. ¡Deja de actuar como si fueras mi hermano mayor porque no lo eres! ¡TÚ NO ERES MI HERMANO!"

El grito de Yua sonó desgarrador y, tan pronto como emitió aquellas palabras, su llanto se volvió incontrolable. Golpeó incansablemente a Law en el pecho, mientras él permanecía inmóvil, con la mirada oculta bajo su sombrero.

"¡BASTA!", el grito de Luffy fue suficiente para hacerla parar. Yua se dejó caer sobre Law, apoyando su cabeza en su torso y escondiendo su rostro en su pecho. Sus lágrimas caían por sus mejillas y resbalaban sobre la piel del capitán de los Heart Pirates, que continuaba sin moverse, exactamente en la misma posición desde el momento en el que Yua había roto a llorar.

Usopp se acercó a Yua y la tomó por los hombros con delicadeza, alejándola de Law. Tan pronto como Yua se aferró a Usopp, el cirujano de la muerte se esfumó del barco. Yua escondió su rostro ocultándolo en Usopp, abrazándose a él. Éste puso una mano en su espalda y le dio unas palmaditas, intentando reconfortarla. Aquel silencio que siguió a su discusión con Law fue el mayor castigo que Yua podía haber sufrido de la tripulación de los Sombrero de Paja y, después, su indiferencia.

"Voy a preparar la cena", Sanji se encendió un cigarrillo y se dirigió a la cocina.

"¡Sanji, haz pulpo!", gritó Luffy extendiendo los brazos al aire con una sonrisa.

"¡Comerás lo que haga, cabeza hueca!"

El barco comenzó a moverse y Yua se separó de Usopp. Se marchó rápido a la habitación que compartía con Robin y Nami y cerró la puerta tras de sí. No se atrevió a mirar a su amigo a la cara, no después de aquello. Desde que había decidido embarcarse con los Sombrero de Paja solo les había causado problemas y ahora también había creado una situación incómoda con sus aliados.

Maldito Usopp, Zoro chasqueó la lengua y miró a otro lado. Algo en su interior deseaba haber sido él el que la hubiera abrazado.


Ay cuánto drama... Esta Yua es un poco exagerada y también llorona jaja

El próximo capítulo será algo más tranquilo, pero se comenzará a ver un atisbo de cambio en la actitud de Yua. Después del espectáculo montado, no será la misma, aunque también Robin y Nami tendrán mucho que ver con eso. Adoro a nuestras dos mugiwaras, aunque si me dan a elegir entre ambas me quedo con Nami, pero, bah... Eso es secundario. Son solo gustos ;)

Ya sabéis, no tengáis miedo dejarme vuestros comentarios. Siempre y cuando sean constructivos sirven para cambiar cosas y, por supuesto, mejorar.