Disclaimer: Los personajes y lugares son de la magnifica Suzanne Collins, mía solo es la loca idea
VIII.- La Paz de Tus Ojos
Quiero sentir algo y no sé por donde empezar,
Quiero que mi mundo deje de girar,
Quiero que mis manos tengan fuerza para dar,
Quiero asustarme si no estás.
La Paz de tus Ojos LODVG
Peeta estaba ahí…
-Peeta… – La voz de Katniss estaba pastosa por el llanto y por las horas sin hablar, el solo podía observarla sin querer soltarla, aun tenia la mano de ella en su mejilla, ese calor se sentía agradable mas real que en sus sueños. También estaban grabados en su cerebro esos gritos asustados que le parecían desgarradores, se pregunto que estaría soñando ella, sentía la pregunta en su lengua pero la obligo a bajar tragando en seco; si a ella se le dificultaba decir la verdad de por que había regresado, no iba a ser diferente con ese sueño. Desearía que ella lo viese con confianza, que ella le contara por que su mirada triste, por que su sonrisa rota
-¿Mejor? – El volvió a acariciar esa suave mejilla quedándose prendido de aquellos ojos grises, volvió a recordar esa angustia que sintió en la sala cuando ella empezó a gritar ¿Había estado gritando desde antes o solo había aumentado el volumen? Nunca lo sabría, solo fue consciente de sus pies moviéndose, apenas y se dio cuenta de que los otros lo seguían; en este momento recordaba que estaban ahí parados en la puerta. Pero ¿que más daba? A el no le importaba eso, solo tenia ojos y tiempo para la chica entre sus brazos.
Estaba seguro que de ser otro el momento y otras las circunstancias esa seria una escena completamente diferente, otros serian sus pensamientos, otras serian sus acciones… definitivamente no estarían de nuevo como estatuas. Sacudió de su mente esas ideas impidiendo que avanzaran, que lo nublaran, ¿Cómo podía pensar en hacer reales otros locos sueños si ella estaba así?
-Si – ella se aclaro la garganta con una leve mueca de dolor y se llevo una mano a la misma, el volvió a preocuparse – Ya, ya estoy bien…eh…bueno
La sintió removerse incomoda, el se aparto no sin antes hacer todo un acopio de su fuerza de voluntad y se levanto de la cama, quedándose de pie ahí frente a ella. A ella que solo sintió frio en cuanto el se separo, que volvió a perder la paz, que unas ganas locas de volver a enterrarse en esos brazos la asaltaron; pero todo lo disimulo, aparto la vista ruborizada y se dio cuenta de la oscuridad que los rodeaba, se paso las manos por el rostro y luego por la ropa inmediatamente se puso de pie, quiso hacerlo como de costumbre, de un salto, pero al parecer tanto el sueño como las horas dormida le habían quitado el equilibrio, logrando balancearla peligrosamente pero el la sujeto del brazo y ella solo pudo sonreír de forma tonta
-¿Segura que…?
-Segura, gracias… - El volvió a apartarse ella se sintió tonta sin saber que decir, seguro que no funcionaba un '¿Qué haces aquí?'
Un carraspeo les llamo la atención a ambos, que se giraron hacia la puerta donde Madge y Finnick estaban de pie, parecían preocupados aunque algo les estiraba ligeramente las comisuras de los labios, como si estuvieran presenciando algo relativamente gracioso; Katniss volvió a ruborizarse ¿Alguien mas faltaba?
Madge entro en la habitación, encendiendo la luz en el camino y se abalanzo sobre Katniss, estrujándola en un fuerte abrazo, Katniss correspondió el abrazo y pronto dejo de ver por que Finnick le obstruyo la visión abrazando a ambas chicas y levantándolas ligeramente del suelo. Peeta las observo con una pequeña sonrisa y se dio cuenta de que la chica de rizos rubios le sonreía a el mostrándole discretamente un pulgar; el no lo podía creer hasta en ese momento ella andaba de casamentera, era imposible, el dejo escapar un suspiro y Katniss empezó a quejarse en aquella maraña de brazos que la rodeaban, suficiente contacto físico para ella, suficiente de todo.
-Bien, bajemos a cenar – Finnick soltó a las chicas, Peeta noto como aparecía aquella sonrisa divertida de siempre en el rostro del cobrizo, sin preguntas a su prima, sin mas miramientos salió de la habitación, era sorprendente y a la vez confuso pues Madge siguió el mismo camino
-Si, tengo hambre… Ven Peeta ayúdame con la mesa – Madge tomo del brazo a Peeta y casi a empujones los fue sacando, el estaba apunto de protestar cuando Madge lo interrumpió – Dejemos que Katniss se ponga decente para sus invitados…
El rodo los ojos, y se dejo llevar esperando que en el descanso de las escaleras Madge le pudiera explicar que les sucedía, ¿realmente era normal que Katniss gritara así? ¿Dónde habían mandado esa preocupación del principio?
-Madge… - nada – Madge… - Otra vez nada de nada - ¡Mad, detente! – Por fin la chica se paro y se giro a verlo levantando la vista un poco pues se hallaba dos escalones mas abajo que el
-¿Si? – Esa corta respuesta lo hizo sentir furioso ¿Pero que les pasaba?
-¿Qué carajo les pasa? Primero actúan como si el mundo fuese a estallar y luego como si nada hubiera pasado
Noto contrariado como Madge, en un gesto nervioso, se pasaba la mano por el cabello y miraba hacia arriba, asegurándose que no viniera nadie de la planta alta, la apresuro con un gesto de la mano y ella resoplo casi resignada hablo en susurros
-A Katniss no le gusta que nos preocupemos por ella, por esos sueños, o por cualquier cosa que a ella le moleste – Madge se encogió ligeramente de hombros
-¿Por nada de nada? – Peeta no se la podía creer, no podía ser
-No por lo que tenga que ver con… bueno, no soy yo quien deba decírtelo – La rubia le sonrió con la disculpa gr abada en los ojos y en los labios, así como en cada facción de su bonito rostro – Yo creo, que ella te lo contara cuando este lista para decirte
El asintió, ella se giro para dirigirse a la cocina soltando un leve 'eso espero', el fingió no oírla y decidió que en la cena haría como ellos: como si nada ¿Quién era el para cuestionar a la morena? Después de todo, no era como que quisiera estar recordando el sonido de aquel grito casi interminable o la expresión contraída de dolor dibujada en las facciones de Katniss, así que no, con un ligero estremecimiento que le recorrió los hombros, el iba a olvidar, o a fingir hacerlo. Aunque le encantaría saber que ocultaba Katniss, sabia que esa duda lo mataría.
Arriba, en el cuarto de baño Katniss observaba como los restos de pasta dental desaparecían en el desagüe, tenía esa sensación de ansiedad que le dejaban las pesadillas, aunque estaba segura de no haberla sentido hasta que se quedo sola. ¿Pero que había sido diferente? Siempre Finnick, casi siempre Madge y ¿Hoy?
Peeta estaba ahí, se repitió aquello ya por centésima vez y lo volvió a borrar. No, no podía ser el; en su cabeza apareció de nuevo esa mirada, ese instante en que creyó que estaban solos, esos brazos fuertes y cálidos esa mirada que le dio completa paz. Paz que perdió en el momento en que el se fue. Se paso las manos por la cara y las deslizo hasta su cabeza desordenando su recién peinado pelo ¿Qué le estaba haciendo el? ¿Por qué ahora? Ahora que quería parar, ahora que quería que todo dejara de dar vueltas; ahora tenia que aparecer el, el que la hacia sentir todo lo que aquel otro nunca, ni por asomo, pudo.
-Kat, ¡Baja ya! – Escucho a lo lejos la voz de Finnick, sin miramientos salió del cuarto, bajo con lentitud y en esos escasos minutos que separaban la cocina de su cuarto tomo su decisión, ella no caería otra vez, eso seria como tropezar en la misma piedra ¿no?
Y si ese chico le rompía el corazón, entonces si, ella sabia de algún modo, que jamás volvería a ser la misma, su propia protección era razón más que suficiente para tomar esa decisión, ella primero que nada como la egoísta que sabía era, además no lo necesitaba, no quería necesitarlo…
-Ya, ya aquí estoy - Extendió los brazos al entrar en la cocina y no le sorprendió ver a Peeta ahí, pero en base a su nueva decisión y con un poco de esfuerzo paso de largo, pero para su 'desgracia' sin darse cuenta se sentó justo frente a el; ambos se miraron por un eterno segundo y ella aparto la vista con miedo de volverse a perder en esos ojos, no quiso volver a levantar la vista de su plato, apenas fue participe de la charla a su alrededor; solo deseaba que acabara ya, ya no quería estar ahí, quería salir corriendo de la casa, de la villa, del distrito.
Sintió como sus piernas se movían con ansiedad, tanta como ganas tenía de huir. Pero algo detuvo su nervioso movimiento un golpe, uno que la hizo, no solo hacer una mueca sino también soltar un quejido de dolor; levanto la cabeza, consternada, y miro a su izquierda donde Madge la observaba con los ojos muy abiertos y las cejas totalmente levantadas dándole un aire de desquiciada, miro aquellas pupilas azul noche señalar hacia el frente y ella, ignorante, no pudo hacer mas que fruncir el ceño dejándole claro que no la entendía. Madge rodo los ojos y los entrecerró mandándole su claro mensaje de 'deja de cagarla Kat'
-Las pastillas te ponen tonta ¿no? – Peeta se trago una carcajada al escuchar las palabras de Madge, no sabia ni por que, miro a Katniss que otra vez bajo la mirada al plato al encontrarse con la suya aun tenia el ceño fruncido por las palabras de Madge y el solo podía sentir en ese momento una punzada de dolor en el pecho, lo esquivaba desde que llego incluso había ignorado su pregunta; aunque sospechaba que eso era por que estaba abstraída
-Te pregunte si la habías pasado bien estos días en el distrito – El le volvió a repetir la cuestión logrando que esos ojos grises lo vieran directamente, el los disfruto temiendo que enseguida los apartara pero ella no los aparto y una ráfaga de ligera felicidad lo invadió
Examino cada parte de su rostro y sonrió junto con ella, lo hicieron casi al mismo tiempo y a su mente acudió el recuerdo de ambos sobre aquel árbol, de ella apoyada en su hombro
-Si me la he pasado bien – Ella asintió mientras respondía y luego volvió a apartar la mirada el frunció el ceño sintiéndose de nuevo confuso ¿Qué le sucedía? ¿Por qué le esquivaba? Se volvió a preguntar si era por lo sucedido en el cuarto, por que el hubiera estado ahí en ese momento que a ella ni siquiera le gustaba recordar ¿Lo veía como intruso?
Desde ahí Katniss volvió a olvidarse de los demás en la mesa, pero ya nadie volvió a traerla de regreso, Peeta se instalo con comodidad en las platicas banales de la mesa mientras que de reojo observaba los movimientos que hacia Katniss al comer, la forma en que tomaba lo alimentos y los llevaba a su boca, usando todos los cubiertos, haciéndolo con educación; pero había un deje extraño, como si ella considerase que al día siguiente no habría nada que comer.
Así la cena y el tiempo parecieron viajar con rapidez ignorando ciertos deseos, escuchando los propios de Katniss que aunque no observaba a nadie y mucho menos participaba, no había ignorado todas las palabras, quizá mostrando mas interés por las que decía Peeta, deleitándose en su risa, despidiéndose de algún modo extraño de esas pequeñas acciones, acciones que de vez en cuando captaba de reojo, con cuidado de no cruzar su mirada con la de el. Se dio cuenta de cómo unos pequeños paréntesis se formaban en las esquinas de su boca al sonreír, como el tono de sus ojos cambia levemente de vez en cuando y pensó en que extrañaría perderse en esa mirada que la hacia sentirse tranquila como si nada hubiera pasado…
-Entonces Peeta, ¿te animas a pintar el mar? – Katniss abrió los ojos grande ante las palabras de Finnick ¿Pintor, en que momento habían dicho eso? Estaba segura que no en ese momento había estado pendiente de la plática para evitar otro golpe de Madge
-Puede ser - respondió el aludido, un poco tímido – Si me lo describes a todo detalle
Observo de reojo como Finnick asentía con convicción y otra vez repaso los últimos minutos de plática ¿Cuándo dijo que era pintor? Quizá fue mejor así, de lo contrario se habría delatado en su intento de pasar inadvertida y esquivar a Peeta
…
Katniss y Peeta observaron el oscuro cielo y las estrellas cada uno en su ventana, cada uno hundido en sus propios pensamientos, sin saberlo pensamientos dirigidos al otro, pensamientos que jamás el otro escucharía, pensamientos tan diferentes unos de completo amor y de cierta felicidad aunque teñidos de incertidumbre; otros tristes teñidos de desesperación y pánico ¿Qué iban a hacer? Cada uno deseaba cosas distintas y cosas iguales a la vez.
Peeta concentro su atención de nuevo en el lienzo frente a el, en el lienzo se advertían unas líneas que dejaban adivinar el rostro de una chica, ese rostro que con el paso de los días se había aprendido casi de memoria; en el dibujo ella sonreía, no esa sonrisa genérica y superficial que aprecia darle a todos sino esa sonrisa que pocas veces le había visto, solo expresada cuando hablaba de su hermana menor, esa niñita de cabello rubio que lograba que a Katniss le brillasen los ojos con fervor y que generaba esa hermosa sonrisa sincera llena de ternura, una ternura mas que de hermana, como si ella fuese su madre. Sonrió al lienzo y continúo aplicando en suaves trazos el color oliváceo de su piel; preguntándose en silencio que ocultaban esos ojos grises, que querían olvidar y que tal vez no la dejaban continuar.
Katniss por su parte regreso la mirada al libro que tenia en manos, un libro de historias cortas, historias que se aprendió de memoria cuando su padre se las leía y que luego ella conto a Prim, paso los dedos por la ilustración en la pagina; era la historia de príncipes y princesas, una donde el príncipe rescataba a la princesa en apuros y donde al final con un beso se juraban amor eterno. Hace meses había pensado que la historia era absurda, que esas cosas no ocurrían y había querido olvidarla junto con todo lo demás, en ese momento no sabia que pensar en cuanto a su veracidad, la idea de olvidarla le pareció terrible; hace tiempo que Prim había dejado de pedir esos cuentos y si el libro se perdía, y se ella olvidaba. Deseo poder contarle a alguien esa historia y que la plasmara en otro sitio de modo que aun quedara ese espacio donde la historia quizá no se olvidara, y así, si ella dejaba de recordarla ese alguien se la contaría. El rostro de Peeta cruzo por su cabeza y una sonrisa le estiro los labios. ¿Seria el ese alguien? ¿Y si estaba mandando a la basura a ese alguien?
No, debía seguir adelante con su decisión.
¿Pero como?
Bueno, como es debido actualización en sábado. Esta vez tratare de no faltar como estas semanas pasadas. Se me olvido decirles que antes de publicar el capi anterior y en un impulso maniaco cambie el final del capitulo "Fly away from here" así que tal vez quieran darse una pasada, quizá así cobre mas sentido estos otros capis.
Quiero agradecer los follows y los favs :3 me han dado ganas de terminar este capi a tiempo para sábado así también como los nuevos reviews. Muchísimas gracias :3
También gracias a los que me leen y no dicen nada o tampoco se ven por ningún lado xD muchísimas gracias en serio
Nos leemos el sábado :3
Momento Review
Riley92: Me alegro que te guste, claro que la continuare hasta el final x3 y pues no, esta vez no vas a esperar mucho hahahahahaah pero para la próxima será hasta el sábado n_n
Muchísimas gracias.
AndieDiggory: Hola! Que bueno que te haya gustado esa parte a mi me encanto escribirla, espero leerte pronto muchas gracias por el review
