Buenas noches caballeros, jejeje, hola lectores, eh regresado con el ultimo capitulo de Un Amor Oculto, unan las ultimas pistas, ¿Como? Muy fácil, solo lean de corazón, se los juro, les encantara, les dará una sonrisa, liberaran una lagrima, porque saben bien, lo que la persona escribe.
Sin nada que decir, muchas gracias por sus comentarios, quejas, criticas, pedradas, consejos, opiniones, que se yo, gracias por seguirme hasta el fin y ya pronto terminaremos parte de una pequeña vida, pero tranquilos, el camino sigue por adelante.
Te quiere, Te apoya, Te desea lo mejor, Tu amigo compañero, Tiagoltd
Nuevas Vidas.
"Almas, demonios, ángeles, milagros, tormentos, muertes, vidas.
El ciclo de la vida llega.
Muchos mueren, muchos crecen.
Asi es la vida, pero, también esa regla se puede romper, se puede deshacer.
Matar, no es la elección, pero también forma parte del ciclo.
Iluminar a los que necesitan ser iluminados, eso es parte del ciclo de la vida.
Todos arriesgamos la vida por otras vidas, eso es parte del ciclo de la vida.
Pero…. Lo más milagroso, el regalo perfecto se basa en tres formas.
Tres poderes que el mundo no puede derrotar.
Amor entre hermanos.
El amor de una madre.
Y las Nuevas Vidas…"
Atte: Tiagoltd.
Jamás pensé en los milagros, pensé que moriría, pensé que jamás la vería, pero, al ver que sus lindos ojos se abrían lentamente, volví a creer, volví a ser yo, mi corazón prendía de nuevo y mi linda ave resucitaba de nuevo.
*Tres meses después*
"Es hora" – Dijo Zoe.
"Gracias tesoro, por este milagro que me diste" – Dijo Tiago tocando la linda, suave y emplumada pancita de Zoe, por la cual estaba un poco más inflada.
"Es increíble que ellos estén bien, por lo de mi muerte, pensé que jamás existirían" – Dijo Zoe echando rizas.
"¿Crees que seré el adecuado en todo esto?" – Pregunto Tiago.
"Claro que sí, si pudiste durante tres meses, podrás para toda la vida" – Respondió Zoe.
"Adoro tener este collar, espero algún día heredárselo a un hijo mío" – Dijo Tiago.
"Por supuesto que lo aras, eres un gran líder, siempre lo fuiste" – Dijo Zoe.
"Gracias tesoro…" – Dijo Tiago.
"Cuando la luz toca al mundo, todo es paz y alegría, pero, hay puntos oscuros dentro del mismo mundo, donde habitan los demonios, oscuridad, temores, secretos no revelados, pero, para eso existen, para iluminar esos lados oscuros, para eso son, Ángeles, el destino no lo quiere, solo es demostrar quién es luz quien es sombra, tal vez duela, pero el dolor te hace más fuerte, lo que no te mata, te vuelve más fuerte, a los que pierdes, te vuelves solitario, dolerá, perder amigos, familiares pero, no es destino, es parte de tu vida, demostrar la valentía que tienes, demostrar que tu no estas atrapado en esos huecos oscuros que el mundo te da…" Atte: T. Zane
Tiago salió de su nido dejando a Zoe, pues su poder de líder, tenía que cumplirlo, vigilar la parvada sobre todo a los spix azul que la habitaban.
"Ya quiero que nazcan hijos míos" – Dijo Zoe tocando con su ala izquierda su esponjosa, algo redonda pancita, cubierta de esas lindas, adorables y muy claras plumas de color morado.
"Hola, lamento molestarla, pero solo quería ver como seguía" – Dijo Andru, entrando a espaldas de Zoe.
"Hola Andru, sí, me encuentro de maravilla, gracias por cuidarme" – Dijo Zoe.
"Pues, no de todo" – Dijo Aquel guardián bajando su cabeza.
"Oye… Sabes que ese era el destino, tu no podías hacer nada, al contrario, esa era tu misión" – Dijo Zoe levantando la cabeza de ese ángel.
"Bueno… Se podría decir que es un ¿"Hasta luego", no?" – Dijo Andru.
"Supongo que sí, gracias, por cuidarme, por guiarme, por abrirme los ojos y, sobre todo gracias por hacerme más fuerte" – Dijo aquella moradita abrazando a ese guardián.
Andru dio una sonrisa, muy linda para ser exacta, rompió ese lindo abrazo de guardián a elegido, le dijo la típica frase de todos los ángeles, "Hasta luego", dio la vuelta mostrándole la espalda a Zoe y, salió volando, desapareciendo por los lindos rayos del Sol de un hermoso atardecer.
"No es el destino.
No es coincidencia.
Es fuerza, poder, retos.
Una madre muestra el amor más fuerte de los tres que se pueden dar.
Pero… Hay veces que ellas deben de perder, hay veces que deben de ganar.
Madre, demuestra el amor que das, gritar y pegar no es la respuesta.
Se hacen más daño, porque saben que lastimaron a sus vidas.
Hablar es lo mejor, demuéstrales que se equivocaron de otra forma.
Se una madre, no un demonio, las mamas automáticamente se vuelven ángeles.
Hasta cuando mueren, siguen siendo ángeles, con más conciencia.
Si eres madre, ama a tus hijos, ve y dales un abrazo, da la vida por ellos.
Hijos, también, valórenla, ellas son su vida, estuvieron en ellas mucho tiempo.
Amalas, cuídalas, quiérelas.
Es la fuerza más poderosa de todo el universo, El amor de una madre…" Atte: Tiagoltd
"ahhhhhhhhhh" – Grito Zoe, sintiendo un inmenso dolor dentro de sí – "Creo que es el momento, ¡Tiago! ¡Tiago!
La querida ave, que pronto se volverá una guardiana, gritaba a todo oído, con una fuerza increíble, llamando a su macho, para ver el milagro que Dios les dio…
"¡Tiago!" – Gritaba a todo lo que podía, aquella ave.
"¿Zoe?" – Pudo escuchar a lo lejos, aquella ave que se le consideraba el inmaduro de la parvada.
"Ella te llama, llego el momento" – Dijo Drack, por el cual apareció detrás del futuro padre.
Tiago al oír eso, voló como un cohete, dirigiéndose con su amada ave.
Logro llegar a tiempo, entro a su nido y, vio a su hembra hincada en el suelo, apretando lo más duro posible.
"Por fin llegas, es, es el momento" – Dijo Zoe pujando lo más fuerte que se podía.
"Pero… Pero amor necesitas a alguien más experimental que yo, tal vez a Bia, si, ella te ayudara, deja traerla" – Dijo Tiago todo nervioso, pues no sabía qué hacer.
"¡No! Tu recibirás a nuestros hijos" –Grito Zoe agarrando bruscamente el pecho de Tiago.
"¡¿Yo?! No, estás loca, yo, yo no podre" – Dijo Tiago muy nervioso.
"¡Hazlo o yo mismo te castrare!" – Dijo Zoe muy enfadada, pues, ya no aguantaba ese dolor.
"Este… Eh… Castrar… Eh… Okay lo haré" – Como todo macho, se convenció.
Tiago abrió las garras de su amada ave, dejando exponer su cloaca, separo algunas plumas de ella y le dijo – "Listo, ya, estoy listo"
Zoe empezó a pujar como nunca antes, un dolor fuerte presenciaba en ese momento, peor que el golpe que recibió, peor que haber perdido a su madre, pero, al final, lo valdría.
"¡ahhhhhhh cielos santo!" – Gritaba y pujaba con mucho esfuerzo esa futura madre.
"Eso amor, tu puedes, vamos" – Dijo Tiago animando a su amada, pero por dentro estaba muy muy nervioso.
"Ahhhhhhhhhh" – Pujo lo más fuerte que podía, aquella ave morada.
"Eso... Ya… Ya casi" – Dijo Tiago al ver como se abría, lentamente la cloaca de su amada ave, se empezó a dilatar un poco y por suerte salió el primer huevo recibido a alas de su padre.
"Ahhhhhhhhhh" – Volvió a gritar Zoe, esto aún no se acababa.
"Hay no…." – Tiago dejo cuidadosamente el huevo en unas hojas y puso sus alas con un poco de sangre en la cloaca de su amada.
"¡Ahhhhhhhhhh aquí viene otro!" – Grito Zoe, empezando a pujar de nuevo.
"Vamos amor, puja, yo, yo estoy aquí" – Dijo gentilmente Tiago, tratando de animar a su esposa.
"Ahhhhhhhhhh ¡Aquí viene!" – Dio aviso Zoe.
Tiago volvió a ver como se abría de nuevo la cloaca de su amada, un huevo blanco y pequeño salía, con un líquido rojo en él. Fue asi que Tiago lo tomo con mucha precaución y lo puso alado del otro.
"Termino el tormento….
"Ahhhhhhhhhhhhhhhhh" – Grito nuevamente Zoe.
"¡NO! ¡Ya no!" – Dijo Tiago nuevamente.
"¡Vamos! ¡No seas una marica! ¡Terminemos esto y te prometo el mejor sexo de tu vida!" – Grito Zoe.
"¿Lo juras?" – Pregunto Tiago.
"Lo juro" – Respondió Zoe para después volver a pujar como nunca antes.
"¡Hagámoslo!" – Dijo Tiago más animado, poniendo sus alas de nuevo en la cloaca de su amada ave.
"Ahhhhhhhhhhhhhhhhh" – Gritaba y pujaba Zoe.
"Vamos amor, tu puedes, ¡vamos! Quiero el mejor sexo, ¡Vamos!" – Dijo Tiago más confiado, creo que era claro lo que lo motivaba.
Fue asi, que el tercer huevo, manchado de sangre de la madre, grande y resistente, salió y fue recibido a las alas de su padre, con mucha delicadeza, lo dejo junto a los otros dos.
"Hoy mismo, ama a tu mama.
Dio su vida por la tuya, peleo, perdió y gano.
Te tuvo en sus manos suaves y delicadas, tal vez te sonrió, te dio un beso en la nuca, sobretodo te dijo "Bienvenido, hijo mío".
Valorar lo que más quieres, ellas dan su vida, ponen en juego el ciclo de la vida.
Nuevas vidas… Nuevas almas… Nuevos guardianes.
Corre, abrázala, dale un beso, consiéntela, dile lo mucho que la quieres, que la valoras y sobretodo la respetas, dile "Gracias mami, por tenerme en tus manos, un milagro surgió.
Tal vez pienses que tus papas son, malos, groseros, feos, todo lo negativo, pero no… Lo hacen por tu bien, valóralo, no veas el lado oscuro, ve el lado luminoso, sabes que te corrigen y si ellos se equivocan, perdónalos, nadie es perfecto, hay veces, que, hasta ellos mismos, lloran en las noches, piénsalo, piensa antes de actuar, ellos te aman, dan su vida por ti, no comen por darte a ti, corre y dales…. Las gracias…"
Atte: Tiagoltd.
"Bienvenidos, hijos míos" – Dijo Zoe echando lágrimas de sus ojos, sin importar el dolor recibido, una sonrisa creaba, abrazando con amor y delicadeza a sus lindos hijos, dándoles todo el calor posible.
"…" – Tiago se afónico, una sonrisa en su pico, saber que dejo de ser un niñito inmaduro, a todo un macho responsable, madurar antes de tiempo, pero, aun asi, se sentía feliz, por tener a sus propios hijos.
Era el momento, demostrar lo correcto, la valentía de un padre, de una madre, ¿Dónde había quedado? ¿Qué había pasado? Él no es un demonio, solo sigue ordenes de personas incorrectas.
Baal golpeo por detrás, la nuca de Tiago, con la mitad de su cara quemada, el demonio se veía, se acercó a Zoe con una sonrisa del mal.
"Valla, es increíble, que con un golpe no es suficiente para matarte" – Dijo Baal, muy cerca de donde estaba Zoe, cubriendo sus huevos para defenderlos.
"Sé quién eres, Zane me lo dijo, deja el pasado, déjanos en paz" – Dijo Zoe protegiendo sus huevos, con el pecho en alto, dispuesta a dar su vida por sus hijos.
"Se nota que eres fuerte, hembras como tú, adoro aniquilar, hagamos esto rápido y no te dolerá" – Dijo Baal, sacando garras de sus patas negras y quemadas, clase de ave desconocida, o muy conocida.
Zoe miro los ojos de Baal, habilidad que pocos tienen, saber el dolor de las aves, atreves de las ventanas de los mundos de los ojos.
"¿Qué me miras?" – Pregunto Baal.
"Te siento gritar, pero ninguna palabra llega, hablas por hablar, sin que decir, me críticas, pero no me ganas, dispara y veras, que volveré" – Dijo Zoe, abriendo garras de sus no tan delicadas patas.
"Pendeja, ya veremos quién es el fuerte" – Dijo Baal tronado cuello, forma para atacar.
"No me derribaras jamás, dispárame, dispárame, fuerte soy, aquí me ves, dispárame, dispárame, nunca me veras caes, pues yo, soy un ¡Guardián!" – Dijo Zoe gritando, toda madre, se vuelve guardiana, con energías, poder y fuerza, tal vez pierda, pero jamás se rinde, por lograr, salvar…
Baal soltó el primer garrazo, justo en la cara de Zoe, haciendo que se le formara un poco de sangre en su cara, pero, aun asi, levantada, dispuesta a pelear.
"No lo puedes ver, pero eres tú, el quien va a perder, siento tu voz, quieres herirme una y otra vez" – Dijo Zoe, con parte de sangre en su cara, dando el contra ataque, dañando el estómago de Baal, haciendo que este retrocediera un poco.
"Perra" – Dijo Baal un poco adolorido, con varia sangre en su estómago, pero aun en pie.
"No me derribaras jamás, dispárame, dispárame, fuerte estoy, aquí me vez, dispárame, dispárame, nunca me veras caer, ¡yo soy un guardián!" – Dijo Zoe, llorando por el dolor, pero aun asi, en pie, como toda una guardiana.
"¡Ya muérete!" – Grito y ataco Baal, dañando esta vez el pecho de Zoe, dejando que parte de su ADN saliera de su pecho, pero, para lo más magnifico, ella, seguía de pie.
"Lo sé bien, no me dejare caer, dispárame, que yo seguiré. No me derribaras jamás, dispárame, dispárame, fuerte estoy, nu8nca me veras caer, ¡yo soy un guardián!" – Dijo Zoe dando su mejor garrazo, justo en el cuello de Baal, haciendo que se abriera un poco.
Baal, desangrándose, decidió salir de la batalla, jamás ganaría, Zoe triunfaría.
Drack, Ivi y Zane, aterrizaron lo más rápido a donde se encontraba Zoe, Zoe solo abría y cerraba sus ojos, escuchaba muy bajo, solo vio a Ivi enfrente de ella y sin más que decir, se durmió.
"¿Estará bien?" – Pregunto Ivi, después de haber curado lo más posible, las heridas profundas de Zoe, tapándola con hojas medicinales.
"Ella es fuerte, es una de los nuestro" – Dijo Zane, el cual estaba alado de su querida hija, no le dolía verla asi, al contrario, le daba felicidad que su hija, paso su última prueba, de ser una madre fuerte, que daría la vida de sus hijos.
"Que fuerte es Zoe, mis respetos para tu hija Zane" – Dijo Drack, curando el golpe de su elegido, Tiago, el cual seguía inconsciente, un poco debilucho, pero, fuerte.
"¿Qué pasara con Baal?" – Pregunto Ivi.
"Deberíamos aniquilarlo, para evitar otra situación como esta" – Propuso Drack.
"¡No! Él ya ha sufrido demasiado, Uriel se encargara de ver que no muera" – Dijo Zane.
"¡Aguarda! Dices que ¿lo curara? ¡Estas demente! Ve lo que hizo y tú, solo, lo ayudaras" – Exclamo Drack, furioso y sorprendido.
"Tranquilo, créeme, es lo correcto" – Dijo Zane.
"Lo correcto… Eso dijiste la otra vez… Y mira lo que paso" – Dijo Drack.
"Mira, se terminó, Uriel ara lo correcto y si no funciona, yo mismo lo are…" – Dio su última palabra, Zane, para después, salir volando lejos.
"Bien…" – Suspiro, se levantó y se quedó cuidando la entrada, aquel macho con un corazón en su cuello.
"Que valiente es ella, yo jamás lo hubiera logrado, es una gran guardiana" – Dijo Ivi, por la cual, acariciaba el fleco de Zoe.
"Hay una historia conocida, que me pareció creer que era Zoe" – Dijo Ivi.
"¿Cuál es?" – Pregunto Drack.
"Estuve en una de las parvadas más grande de la soviética, durante el terremoto más grave que ha sufrido ese lugar. Formé parte de las brigadas de rescate, varios ángeles guardianes, dirigidos por Zane. Se derrumbaron cientos de árboles, nidos de muchas aves y murieron más de 5000 aves.
Era el invierno de 1998. Una hembra, llamada Susana, fue a llevarle fruta a su hija Gina; estaban en el nido, casi como el de Roberto, cuando comenzó el terremoto. La pequeña se había asustado. Se escucharon tronidos de los arboles cayendo, golpes, etc. La estructura del árbol comenzó a crujir. Susana alcanzó a Gina para protegerla. Todos gritaban aterrorizados. De repente, el árbol se fracturó como una hoja de papel. Susana y su hija cayeron por el agujero. El árbol, el más grande de todos, se desplomó en unos segundos.
Nadie alcanzó a salir. Muchas aves murieron aplastada bajo una montaña de árboles y rocas. A cincuenta centímetros sobre Susana y Gina, quedó un gran pedazo del árbol con algunas piedras. Gina estaba ilesa y podía moverse en una pequeña área. Susana quedó acostada de espaldas. Tenía una enorme rama muy cerca de la cara que le impedía levantarse.
Debajo de ese cerro de escombros, todo era oscuridad. Se escuchaban los gritos ahogados de muchas aves pidiendo auxilio. -"Mamá"- dijo Gina llorando - "estoy muy asustada."
Susana contestó: "Acércate, hija, ¿te duele algo?"
La polluela, de solo cuatro meses de nacimiento, se acurrucó contra el cuerpo de su madre. No dejaba de llorar. El ambiente estaba helado y Gina triste, todavía no se le formaba por completo sus plumas de su cuerpo. Susana, haciendo un gran esfuerzo, moviéndose apenas, logró, después de mucho tiempo, logro tapar a su hija con sus alas.
"Mamá"- dijo Gina - "tengo mucha sed."
La oscuridad y el frío congelante le impedían explorar lo que había cerca. Aun así, estiró las alas y tanteó a su alrededor, con la esperanza de encontrar alguna fruta que había traído. Encontró un pequeño mango que le había traído, lo abrió y se lo dio a su hija. Eso le calmó la sed y el hambre por el momento. Susana sabía que iba a morir, pero deseaba que su hija viviera, por eso, no tomó para ella ni una pizca de mango.
Pasaron las horas. El frío se colaba por entre el cascajo en leves corrientes pero, a veces, el aire dejaba de fluir y el ambiente se congelaba. Faltaba oxígeno - "Procura no moverte, hija"- le dijo Susana- "si puedes, duérmete".
"Mamá, tengo sed" - Susana volvió a buscar con sus alas. No había nada más que pudiera comerse o beberse.
Perdieron la noción del tiempo. La madre comenzó a sufrir pesadillas. Se imaginaba que estaba en el ártico, extraviada entre las nieves perpetuas, desfalleciendo. El hambre y el frío la despertaban y volvía a la realidad. Tenía la piel entumida y la boca seca. Escuchaba entre nubes la voz de su hija que cada vez sonaba más débil: "Mamá; tengo mucha sed"
Habían pasado dos días y dos noches. Susana tuvo un pensamiento claro: si no hacía algo pronto, su hijita moriría. Estaba desesperada. ¿Qué podía hacer para salvarla? La polluela necesitaba un líquido caliente, pronto... Guardó el aliento y un estremecimiento le recorrió la piel al razonar que contaba con ese líquido: su propia sangre. Sin pensarlo dos veces, con su pico aun afilado, se cortó una parte de su ala. Se lo ofreció a la polluela. Gina lo chupó con gran desesperación -"Más, mamá"- dijo la pequeña -"dame más..."
Susana volvió a cortarse. La sangre salió de nuevo y su hija pudo beber. Perdió la noción de cuántas veces se cortó, pero Gina estuvo bebiendo la sangre de su madre durante los siguientes días.
Cuando, al fin, la brigada de rescate pudo levantar todas las piedras que las cubrían, hallamos a un ave moribunda y a una polluela que aún respiraba... Las llevamos a los veterinarios más cercanos, los cuales fueron dirigidos por un señor Monteiro. Estuvieron muy graves, pero sobrevivieron. Fue un verdadero milagro. Lo dramático del caso es que la madre compartió con la polluela su propio aliento de vida para salvarla.
Ahora, con este ejemplo en la mente, piensen en alguien muy grande y poderoso que, aunque podía haber juzgado y condenado a muerte a la humanidad por sus rebeldías, inexplicablemente, prefirió perdonarla y regalarle su aliento de vida... Ustedes tienen poderes extraordinarios, porque hace más de dos mil años, el Padre dio a su propio Hijo, para que todo aquél que en Él crea, no tenga miedo nunca más. Dios mismo entregó hasta la última gota de su sangre purificando la de ustedes. Así fue como brindó a las aves, esa sangre de guardianes. No por sus merecimientos, sino por gracia. Es decir, como un regalo..." – Dijo Ivi.
"Wow… Qué lindo… Esas aves eran…" – Dijo Drack, pero fue interrumpido por Ivi.
"Si…" – Respondió Ivi.
"Hija mía, bella y hermosa.
Hoy diste tu vida, por otras.
Te has vuelto la más valiente de la familia.
Aun tienes un largo camino por recorrer.
Eres una guardiana, fuerte y poderosa.
Tus hijos, serán los mejores.
Tu marido, valiente, amoroso y sobretodo, peligroso.
Tu hijo, diferente, esa, será mi misión.
Tu hija, diferente, esa, será mi misión.
Estaré más cerca de lo que tú crees.
No llores si pierdes, es parte de la vida…."
Atte: Alice.
Muchas gracias por querer leer, creo que la pequeña historia les gustara, los milagros suceden, espero y si, hayan leído de corazón, muchas gracias y suerte...
Te quiere, Te apoya, Te desea lo mejor, Tu amigo-compañero, Tiagoltd
