Salvedad para Amar.

Por Cmils.


Capítulo 9.

POV Bella

El viaje a caballo había sido absolutamente desagradable.

Sentir el cuerpo de otro hombre casi pegado a mío me había parecido tan extraño, tan inadecuado e inverosímil que era verdaderamente difícil de soportar. Sobre todo después de haber estado con mi marido conformando un solo ser hacía tan poco, entregándonos mutuamente y sintiendo de nos pertenecíamos en cuerpo y alma.

Durante ése intertanto mi mente parecía haberse cerrado por completo y parecía que recién ahora volvía a funcionar.

Jacob ni siquiera me estaba tocando de manera inapropiada y yo me sentía invadida tan sólo al oírlo respirar en cerca de mi oído.

Pensar en mi marido y saberle con vida, me consoló y tranquilizó. Incluso me dio fuerza para soportar lo que viniera.

No sabía exactamente donde estábamos pero no nos habíamos demorado mucho gracias a la manera de cabalgar del señor Black.

La noche abrazó con frío nuestra llegada a unas improvisadas caballerizas ubicadas en medio del bosque. Caminamos por un corto sendero que conducía a una pequeña cabaña vieja encerrada en medio de unos frondosos árboles. Nos acercamos a ella a paso lento.

Jacob sostuvo mi mano y me escoltó hasta la puerta para dejarme entrar primero. Dentro de ella, había un pequeño sillón, tres sillas, una mesa en donde había velas que él mismo Jacob encendió cuando avivó el fuego de la chimenea que también funcionaba como estufa.

También, hacia la derecha, había un ropero, un estante en donde había algunas provisiones y en el fondo de la habitación había una cama para dos desarreglada y prendas de vestir que daban a entender que aquí vive o vivía un hombre.

-Siento lo precario del lugar pero sólo será por unos días-Señaló-Calentaré un poco de guisado para que comas-Dijo sacando una cacerola que contenía algo de comida.

-No gracias. No tengo apetito-Respondí sin interés.

-Debes comer, mi vida. Quiero que la madre de mi futuro hijo esté en plenas condiciones para engendrarlo.

No dije nada. No quería pensar en ello.

Afuera se pudo oír llegar otro caballo a las caballerizas.

Ángela.

Me asomé por la ventana y pude ver que el hombre llamado Mike Newton la arrastraba hacía acá mientras ella intentaba zafarse de su agarre. Él la miró con ojos de depredador en celo y optó por acercarse a ella más de lo debido. Al parecer, intentaba besarla. Ella no se lo permitió, y éste, alterado, la empujó hacia un costado del sendero, casi llegando a la cabaña, haciendo que ella se cayera a la tierra húmeda y golpeara su cabeza con una piedra.

El hombre la siguió al suelo deshaciéndose de un par de prendar, acorralándola.

Me horroricé. La iba a tomar a la fuerza.

Ángela comenzó a reaccionar y poco a poco empezó a forcejear.

Me dirigí corriendo a la puerta pero Jacob me detuvo antes de que llegara.

-¡Jacob, haz algo!-Avisé-¡Detén a tu aliado!

-No.

-¡Por favor!-Apuré desesperada-¡Él quiere hacerle daño a Ángela!

Ángela no paraba gritar pidiendo auxilio desesperadamente.

Jacob negó con la cabeza.

-Sí la ayudo, podrías intentar escapar y mi prioridad es cuidar de ti, querida.

-No lo haré. Te lo prometo-Juré-No escaparé pero ayúdala.

Él lo pensó un instante.

-No-Dijo reteniéndome y haciéndome girar y mirar la escena por la ventana-Además… Mike necesita un poco de diversión… -Añadió restándole importancia.

Sentí un asco gigantesco al oír esas palabras. El señor Black que yo había creído conocer no existía.

Mi atención sin tener opción volvió a ir hacia el exterior.

Ángela le dio un par de golpes y varios arañazos para frenar los movimientos aquel hombre, pero él, con un hábil movimiento se las arregló para desintegrar la parte superior de su vestido exponiendo su pecho con la navaja que tenía en la mano.

Las suplicas de Ángela parecían divertirle.

Me revolvía el estómago ver algo así y no poder hacer nada para evitarlo. Jacob me tenía retenida. Quería llorar, quería gritar, quería ayudarla y no podía.

A esta altura el hombre tenía ganada la batalla porque logró inmovilizarla con un solo brazo amenazándola con el cuchillo en la yugular.

Aquel hombre era despreciable.

Ambos eran unos canallas.

Luego, le subió la falda y rápidamente desarmó y bajo sus pantalones.

Miré a Jacob suplicante pero él sólo hizo una mueca. Aún me tenía sujeta por el brazo, obligando a ser testigo de una violación.

-Lo siento, querida. Pero prefiero no tener problemas con Newton-Se disculpó al fin.

-No eres el caballero que pensé cuando te conocí.

-Soy un caballero-Contradijo.

-¡Entonces, sálvala!-Supliqué.

Jacob no respondió y tampoco se movió. Para mí, él era también un verdadero cobarde.

Ángela lloraba rogándole que no lo hiciera pero él no se inmutó y comenzó a frotar su miembro con la mano para terminar de excitarse.

Intenté girar el rostro para no ver cómo aquel hombre entraba en ella pero el grito que emitió Ángela fue suficientemente desgarrador como para saber que lo que imaginaba ya había ocurrido.

Cuando volví a mirar aquella escena Mike seguía encajándose en ella sin consideración y Ángela había dejado de luchar.

Gemidos fieros salían del hombre mientras se movía sobre ella con mayor rapidez.

No pude contener las lágrimas.

Un minuto después todo terminó. Newton se descargó, salió de ella y se levantó cómo sí nada acomodándose su ropaje.

Ángela estaba temblando en el suelo, asustada, adolorida y deshonrada.

Verla en esas condiciones destrozó mi corazón.

Mike Newton por acto-reflejo observó hacia dentro de la cabaña, percatándose de que había tenido audiencia durante su vil y salvaje acto. El hombre retrocedió dos pasos queriéndose liberar de algo de culpa. Jacob le hizo un gesto y éste, inmediatamente se alejó y desapareció entre los arboles terminando de arreglar sus pantalones.

-Déjame ayudarla, por favor-Supliqué.

-Por supuesto, querida.

Salí de la cabaña corriendo en dirección a ella con Jacob siguiéndome los pasos.

Ángela intentó cubrirse infructuosamente.

-Me duele… Bella-Fue lo primero que me susurró cuando me reconoció.

Ella se avergonzó al mirarme y ambas no pudimos contener las lágrimas.

Se veía desgarrada y no era para menos...

-Perdóname- Le rogué. Esto era mi causa. Por mi causa Ángela había sido ultrajada.

Me apresuré para ayudarle a incorporarse y a cubrirse correctamente. Caminamos hasta la casa a paso lento y entramos, la llevé directamente a la cama. Jacob cerró la puerta detrás de nosotras. Ángela se notaba absolutamente traumada, frágil, estaba a punto de quebrarse. Ni si quiera percibió que la recostamos en la cama y la cubrimos con las mantas.

Mi problema era atender a Ángela en estas condiciones.

Creo que Jacob se apiado un poco de ella porque rebuscó en el estante algunos trapos para limpiar las heridas y trajo una jarra con agua tibia. Sus heridas físicas eran leves pero las del alma no se borrarían nunca.

Eso me dolía.

Le pedí al señor Black que se sentara lo más lejanamente posible para poder atender a Ángela sin que se sintiera observada. Jacob accedió de buena gana, sorprendiéndome puesto que yo había esperado alguna negativa de su parte.

Hice todo lo que estaba en mis manos para curarle. Suavemente limpié cada una de sus heridas. La de la cabeza era la que más me preocupaba porque aún estaba abierta y un hilo de sangre persistente recorría su sien derecha. Cambie parte de sus ropas desgarrada y le puse una camisa de hombre que estaba limpia y que había encontrado por ahí antes de volver a cubrirla con las mantas de la cama.

Ángela estaba consciente de cada movimiento mío pero seguía traumada. Luego, le di un par de cucharadas de la sopa que había calentado Jacob para que su temperatura corporal subiera un poco y luego ella se acurrucó en la cama cerrando los ojos.

Se veía más tranquila luego de un rato. Necesitaba que ella se recuperara lo más pronto posible para escapar a penas existiera una pequeña posibilidad.

-Gracias, Bella- Susurró sin una pizca de rencor antes de caer rendida en un sueño profundo.

Mi pena crecía al ver lo vulnerable que se veía. No pude evitar las lágrimas que comenzaron a caer por mis mejillas. Me sentía tan culpable de su desgracia. Sobre todo por no ayudarla cuando más me necesitó.

Debía hallar el modo de escapar con Ángela lo más pronto posible.

-Déjala descansar, Bella-Dijo Jacob sin alzar la voz incorporándose y viniendo hacia mí.

-Esto es mi culpa-Lamenté sollozando-Ella pagó por algo que no le correspondía y que ni siquiera entiendo.

-Ven, siéntate junto a mí-Dijo mientras me guiaba al sillón.

A pesar de mi miedo de estar al lado de él no protesté y nos sentamos. Jacob quería consolarme pero no sabía cómo, se notaba un tanto incómodo. Cosa que me sorprendió en él por segunda vez.

-Isabella, escúchame bien-Dijo sereno para que le prestara atención-Tú no tienes ninguna responsabilidad con lo que le ha sucedido a la mujer. Fue Newton quien la forzó. Tú estás aquí porque eres a quien escogí para ser mi mujer.

-¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué yo?

-Porque eres la mujer más hermosa que he visto, porque sé que eres la única dama que está a mi altura en cuanto a reputación y porque ya te agregué como mi cónyuge en la documentación para recibir mi herencia. Debes ser tú.

Lo miré impávida pero algo me dijo que debía estar tranquila y seguirle un poco el juego.

-Realmente siento haber procedido de la forma en la que actué pero las circunstancias me obligaron-Suspiró un poco cansado.

-Las circunstancias-Repetí serena-¿Te refieres a mi matrimonio?

Él asintió más relajado por mi actitud.

-No lo esperaba, pensé que sería difícil tenerte pero al final lo logré-Dijo con satisfacción- Todo salió casi como lo había planeado… hay algo que debo saber, Isabella mía ¿Llegué demasiado tarde?

Fruncí el ceño al no entender sus palabras.

-Me refiero ¿Te tocó?-Señaló aclarando se garganta-¿Alcanzaron a consumar el matrimonio completamente?

Mis mejillas se encendieron respondiendo por mí pero Jacob esperó mi confirmación en palabras.

-Si, Jacob. Edward me hizo el amor, ya no soy doncella-Afirmé y él se descompuso-Era lo que querías saber-Continué sintiéndome absolutamente orgullosa de lo ocurrido entre mi marido y yo.

-Demonios…-Se exaltó incorporándose y haciendo crujir sonoramente las tablas del piso y despertando a Ángela-No podré alegar la anulación.

-No, no puedes-Concordé con tranquilidad intentando de que Jacob volviera a fijar su atención en mí- ¿Qué vas a hacer?

Él analizó la situación unos minutos.

-Tendré que poner en marcha mi segundo plan y modificar algunas cosas.

-¿A qué te refieres?

-¿Quieres saberlo, mi amor?-Preguntó ilusionado.

Asentí un poco indecisa.

-Mentiré y pregonaré al mundo que también te hice mía.

-Edward no te creerá-Le contesté sin poder evitarlo.

-Le sembraré la duda, a él y a su familia-Respondió-Diré te me entregaste voluntariamente después de ver lo que le pasó a tu sirvienta a manos de Mike.

Lo miré horrorizada.

-Quizás podrías haber quedado embarazada de Cullen-Sonrió-Alegaré que quizás ese hijo también podría ser mío… la duda los matará-Añadió-De todas formas, un embarazo tuyo me viene bien, puesto que también necesito un crio para asegurar la entrega total el dinero que está condicionado.

Sonrió.

-Seguramente tus padres y los Cullen te repudiarán pero no te preocupes querida, yo te reclamaré de inmediato como mi esposa.

Contuve el aliento. Jacob tenía que estar de remate para planear algo así.

-Nos mudaremos a París, te daré una vida llena de lujos-Continuó-Tendremos más hijos y seremos felices.

Quería despertar de esta pesadilla y no lo lograba.

POV Emmett.

La suerte estaba a nuestro favor.

El rastro para seguir a los caballos estaba fresco. Ideé rápidamente un plan y lo puse en marcha. Seguramente se esconderían en el bosque.

Ordené a Benjamín separar a uno de los caballos más fuertes para dejarlo a mi disposición. Era mejor sí los perseguía en solitario ya que estaba seguro que yo podría doblegarlos a los dos sin mayor esfuerzo mientras mi hombre de confianza y mi adorada Rose irían más cerca de la ciudad para alertar lo sucedido y pedir ayuda.

Estábamos a punto de partir cada uno por su lado, cuando, de pronto, desde el cruce de los caminos, el mismísimo Edward junto a un par de hombres, todos armados, aparecieron siguiendo los pasos de Black.

Fue un verdadero alivio. Tenía el apoyo que necesitaba.

Se veían un poco alterados pero decididos a llegar hasta el fin del mundo para ir en busca de Isabella.

Nos unimos a ellos de inmediato, preocupados y continuamos el camino con Rosalíe y Benjamín siguiéndonos el paso en el carruaje detrás y a una distancia prudente.

Edward me informó que en plena noche Black y un par de secuaces habían asaltado su propiedad, y que después de una lucha muy reñida, de la cual, por cierto, salió uno de ellos herido con fuego, un sinfín de destrozos y este secuestro.

Me indigné al saber los motivos que había dado Black para llevarse a Isabella. Eran absolutamente delirantes y descabellados.

Edward dijo que por un descuido finalmente fueron obligados a dejarlas ir, pues Black se escabulló y con un arma cortante amenazó de muerte a la ama de llaves forzando a Isabella a aceptar irse con él. Ella no tuvo más remedio que aceptar irse con él para salvar la vida de la mujer. Por eso, Black, pudo dominar la huida dejando a Edward y a uno de los hombres que ahora venía con él imposibilitados. Razón por la cual, también pudieron escapar con ambas y sin problemas.

Por suerte para Edward, a los minutos había aparecido Garrett otro de sus empleados y los había ayudado a liberarse partiendo enseguida al rescate de sus damas.

Nos encontrábamos recorriendo los caminos del bosque cuando nos encontramos frente a quien todos reconocimos como aliado de Black. Venía solo, cabizbajo y acomodándose sus pantalones, por lo que no se dio cuenta de nuestra presencia. Actuamos de inmediato. Él se percató del grupo a su alrededor e intentó huir pero en pocos segundos lo teníamos atrapado.

Era mi turno para intervenir.

Me bajé de mi caballo y lo reduje sin problemas. Gracias a mis métodos lo desarmé y le obligué a hablar. No tardó mucho en confesar la ubicación exacta de Black antes de haberlo atado de manos.

Estábamos muy cerca. Según Newton, ellos se encontraban en una cabaña que pertenecía al hombre que había sido herido en casa de Edward, un tal Jared. Era para ellos, el escondite perfecto.

Newton eligió colaborar por las buenas al verse atrapado.

Cruzamos el sendero que llevaba a ella con calma.

Prácticamente la cabaña estaba escondida entre los generosos árboles que la guardaban. Decidimos extender la redada por fuera de la entrada casa y en silencio. No tenían oportunidad de huir.

Nos preparamos para entrar. Utilizaríamos el elemento sorpresa.

Me acerqué con un Newton resignado a la puerta y la abrió despacio. Edward, Ben y yo estábamos detrás de él mientras se revelaba lo que había en el interior.

Black no se alteró al ver aparecer a Newton pero cuando se dio cuenta de que no venía solo, se incorporó de inmediato e intentó llegar hacia donde se encontraban las mujeres pero fue tarde. Irrumpimos todos y él fue capturado por Ben y por Garrett mientras yo seguía vigilando a Newton para que no escapara.

Edward corrió para llegar junto a Bella. Ella suspiró audiblemente cuando se tocaron. Él la tomó entre sus brazos acogiéndola gentilmente y sin poder evitarlo y ante la presencia de nosotros se besaron cómo sí la vida dependiera de ello. Fue realmente conmovedor.

Jacob Black no paraba de gritar, reclamar e insultarlos. Decía que Isabella era suya, que pronto la recuperaría y se la llevaría lejos.

En poco tiempo teníamos a Black en el suelo, amordazado para que dejara de decir estupideces y amarrado de pies y manos. Tal cual cómo él mismo había ordenado hacer antes con Edward.

Mi cuñada estaba bien, un poco sorprendida por nuestra llegada pero se veía bien, sin ningún rasguño. Situación que contrastaba con la de su sirvienta. La mujer en cuestión se encontraba recostada en la cama. Un poco alterada, traumada y sin fuerzas. Nos observó a todos y luego comenzó a sollozar.

No había que ser un genio para entender que había sido atacada brutal y deshonrosamente.

-¿Angie? ¿Amor?-Dijo Ben preocupado.

-Ben…-Dijo reconociéndolo y avergonzada intentó incorporarse.

El aludido reaccionó de inmediato se acercó, la tomó en sus brazos y la consoló.

-¿Quién es el responsable?- Inquirí con voz seca.

Ella miró a Newton y soltó el llanto ahogado que tenía.

Me enervé.

Al segundo siguiente tenía a Newton en el suelo e inconsciente antes de que ninguno de los presentes intentara llegar hasta él.

-Lo pagará caro-Afirmé.

-Bastardo… malnacido-Añadió Garrett.- ¿Cómo pudo hacerle una cosa así a Ángela?

-Debería matarlo ahora mismo por lo que le hizo a mi mujer…-Dijo Ben con rabia.

-No-Dijo Edward- No te ensuciaras las manos con éste animal. Ambos serán denunciados y puestos a disposición de las autoridades inmediatamente. Me encargaré personalmente de fundirlos en prisión.

Todos asentimos y nos organizamos.

-Rosalíe y Benjamín están a fuera-Le dije a Bella y ella asintió y se preocupó de abrigar a la mujer que ya estaba en brazos de quien supe, era su marido.

Jacob Black se negaba a avanzar.

-Será mejor que permanezca en silencio y coopere señor Black-Le dije con hielo en la boca-De lo contrario terminará peor que su cómplice-Quien por cierto, aún no reaccionaba del par de suaves golpes que le di hace unos instantes.

Finalmente y aunque con un poco de resistencia, el hombre cooperó pero no volvió a decir palabra. Seguramente planeando su defensa con lo poco que tenía a su favor pero sabiendo que no le convenía hablar por ahora.

Rosalíe, nos esperaba. Emocionada corrió y abrazó a Bella y a su cuñado apenas salimos de todos de la cabaña.

Bella entre lágrimas agradecida le dijo que ella estaba bien, que gracias al cielo habíamos llegado a tiempo para evitar una tragedia mayor pero que quien le preocupaba era Ángela, pues, era ella quien necesitaba asistencia médica tras un cobarde acto del cual fue víctima aquella dama.

Mi Rose no necesitó mayor explicación ambas fueron junto a ella mientras nosotros nos encargábamos de subir a Newton y a Black al carruaje. Garrett se ofreció a vigilarlos adentro para evitar cualquier escape. Benjamín partió primero y nosotros lo seguiríamos a corta distancia.

Me dejó más tranquilo saber que Bella estaba bien y que mi Rose gracias a eso volvía a recuperar el aliento y la paz teniendo a su hermanita a su lado sana y salva.

Edward ayudo a subir a una Ángela con mejor semblante al caballo de Ben, para luego, buscar a su esposa, capturándola nuevamente en un abrazo y suspirando profundamente al saberla entre sus brazos después de todo lo sucedido esta noche. Lo entendía perfectamente. Me imagino lo que debió haber sentido cuando se la arrancaron de su lado. Y ahora. Me podía imaginar la felicidad irradiaban ambos al estar juntos nuevamente.

El amor era el mejor remedio contra el mal, se notaba a leguas que gracias a ello habían logrado sobrellevar todo esto.

Y hablando de amor. Mi amada al notarme distraído viendo a la feliz pareja, me sorprendió lanzándose a mis brazos, capturarme para sí, dándome las gracias por mi actuar con un sinfín de pequeños besos que recorrieron mi mandíbula hasta llegar a mi boca. Le respondí con el gran amor que sólo ella despertaba en mí aunque tuve que poner a prueba toda mi fuerza de voluntad para poder sepárame de ella para así poder continuar con mi compromiso de entregar a estos malhechores a la justicia y dejarlos tras las rejas del peor calabozo existente en Londres.

Si. Esta noche aún no terminaba y estaba seguro que sería muy larga. Al menos, estábamos juntos, a salvo y dispuestos a declarar cada detalle de lo acontecido en las últimas horas.


Hola! Siiii aparecí después de harto. Es que voy trabajando entre dos historias al mismo tiempo, esta y ¿Todavía hay amor?. Me costó harto la parte de Ángela y Mike. Espero que les haya gustado. Me encantaría saber que piensan, sí les parece cómo va y claro que se aceptan todas las sugerencias para que así también sean parte de esta historia.

Ojo, Jacob no se quedará así. ¿Qué estará tramando ahora?

Aquí van los agradecimientos:

A mi queridas BABYBOO 27, (gracias por siempre estar presente) Edybell (Un abrazo y por supuesto que la seguimos :) jijiji) Janalez (Al fin se encontraron y están juntitos otra vez, Edward merecía un poco de tranquilidad, muchos cariños para ti y nos leemos como siempre) Stefanny93 ( Por ti hice el POV de Emmett, así que te lo dedico especialmente, espero haber podido disipar la incertidumbre. Un abrazo) Beka (Nenaa te doy las gracias dobles por tus mensajes vía rew y vía correo, siempre tomo en cuenta tus palabras. Cariños) Natalie. (Hola bonita! jijiji, me alegraste el día y la semana con tu rew, y le puse empeño para que saliera algo digno. Te mando mis besito jijiji) Rosemmett (Te consentiré y Habrá Rose en la próxima actualización)

Infinitas gracias a todas por darse ese tiempito e escribirme.

Un abrazo y mil gracias también por los favoritos y alertas.

Nos leemos.

Cami.