Capítulo 9

Kate abrió los ojos y pestañeó, todavía estaba oscuro y por unos segundos, le costó hacerse a la idea de donde estaba…

Pero no tardó en darse cuenta de que estaba con él y el calor de su cuerpo la resguardaba del frío de la madrugada… su aroma… ese que era solo suyo y que ella ya reconocía…

Todavía no había amanecido y Kate se movió un poco para saber qué hora era… se inclinó sobre la mesa de luz, apenas pasaban de las cinco…

Suspiró, todavía había tiempo para descansar un rato y cuando pensaba sumergirse otra vez en los brazos de Rick, sintió sus manos atrapándola de la cintura y su boca húmeda a la altura de su nuca…

-Mmm… no te me escapes…- le dijo él cerca de su oído mientras desplazaba una de sus manos a su pecho y lo acariciaba lánguidamente mientras Kate sentía su deseo creciendo por ella en su espalda baja…

-Sólo quería saber la hora…- dijo ella en un tono bajo, marcado por la ansiedad que experimentaba por sus caricias…

-¿Se te hace tarde?- le dijo presionando un poco y haciéndola jadear de placer.

-No… para nada…- dijo ella y cuando giró, él se colocó sobre ella y la besó…

-Me vuelves absolutamente loco…- le dijo él y ella entreabrió sus piernas para recibirlo.

-¿A… a qué hora sale el sol aquí?- le preguntó cuando lo sintió parte suya.

-Cerca de las seis…

-Tenemos un rato entonces…- le dijo y él la miró sonriente.

-¿Para ver el amanecer?- preguntó él y comenzó a moverse suavemente.

-Sí… ¿no era eso lo que querías?

-Sí…- dijo él y fue lo más profundo que pudo- pero ahora quiero otra cosa…

-Yo también…- dijo y lo tomó de los glúteos para empujarlo hacia ella…

Rick la besó húmedamente mientras establecía un ritmo parejo y mientras la escuchaba jadear de placer.

Kate levantó su cabeza y comenzó a murmurar en su oído cosas que lo hicieron excitarse aún más y su cuerpo convulsionó cuando lo sintió llegar al clímax, cálido, húmedo en ella…

Rick se desplomó sobre ella y besó su hombro casi por reflejo, en ese instante sentía que no podía moverse.

Kate intentó calmar su respiración, como aún seguían conectados, todavía podía sentir como sus paredes internas se estrechaban alrededor de él…

Ambos sonrieron con placidez y Rick se incorporó para besar sus labios, antes de desconectarse de ella cuando por fin pudieron calmarse…

Rick quedó acostado boca arriba y ella se acurrucó a su lado, apoyando su cabeza en su hombro…

-Fue un hermoso despertar…- dijo él todavía agitado y la escuchó reír.

-Increíble…- dijo ella y se mordió el labio, su mirada perdida en el techo.

-Tú eres increíble…- dijo él y la apretó en sus brazos.

-Tú me haces sentir así…- dijo ella- parece mentira… pero lo haces desde que nos conocimos…

-¿Hablas en serio?

-Sí…- dijo Kate- yo tenía una vida aburrida antes… y desde que tú llegaste… me dijiste que era algo así como…

-Mi musa…

-¿Tienes idea de lo que significa para una mujer ser la inspiración de un hombre? Ser la inspiración en general es casi abrumador… pero inspirarte a ti… creo que sentí que volvía a vivir… que a alguien le interesaba algo de lo que yo podía hacer…

-No sé por qué crees que no podrías ser la inspiración de alguien… más allá del deseo… que existió desde el minuto cero…- alzó la ceja y ella sonrió- y no es solo por tu profesión… eres una mujer equilibrada, que pones absolutamente todo en tu trabajo, pero a la vez tienes firmeza y delicadeza, compasión… un corazón enorme… y tengo que admitir que hay dos cosas que me enloquecen de ti… además de ese cuerpo increíble que tienes…

-¿Ah sí? ¿Cuáles?

-Los interrogatorios… por un lado… créeme que si me interrogaras te confesaría lo que me pidieses…

-Sucio…- dijo ella divertida.

-Y la forma en que te concentras cuando no puedes encontrar pistas… me pasaría horas mirándote… ¿cómo crees que no podrías inspirarme? Me he pasado la vida buscándote… y siento que te encontré y que encima ahora, además de mi musa…- dijo y se interrumpió.

-¿Qué?- preguntó ella.

-Nada… me siento muy bien aquí contigo… pero no puedo evitar pensar que esta es una etapa de transición… y que un día me dirás que todo estuvo muy lindo pero que quieres que dejemos de estar juntos…

-¿Por qué crees eso? ¿Piensas que yo podría jugar así contigo?

-No… no es eso… hay veces en que durante un momento límite… uno se aferra a la vida como puede… y creo que yo podría ser algo así como tu tabla de salvación…

-Y por eso me aferro a ti… sin sentir nada…

-No, no es eso… yo no dudo de que sientas cosas… pero…

-Pero crees que podrían no ser tan profundas…- dijo y se incorporó un poco para poder mirarlo a los ojos, aún en la penumbra- yo estoy enamorada de ti, Castle… y si me fui a vivir a tu casa estos días es porque no puedo estar lejos de ti… y porque necesitaba que me dieras la oportunidad de estar juntos…

-¿De verdad este no es uno de esos momentos en los que uno se desespera y hace cosas solo para sentirse mejor?

-Es uno de esos momentos, pero yo tengo la suerte de tenerte cerca y descubrí que somos maravillosamente compatibles… también en la cama… y en la piscina… y en la bañera… y bajo la ducha…- dijo y sonrió.

-¿Quieres decir… que…

-Quiero una relación contigo… quiero despertar contigo todos los días… y que sonrías para mí y… no quiero seguir haciéndome ilusiones porque me ha costado hacerlo durante toda mi vida… pero te juro que aprenderé… porque sé que vale la pena a tu lado…

-Kate…

-Esta situación límite me sirvió para darme cuenta de que esos sentimientos que tenía, no podían esperar más… que este fuego en mi corazón cada vez que estás cerca es más importante y merece que lo aprovechemos… porque podríamos morirnos… sin saber lo que es disfrutarlo como corresponde…- dijo con los ojos llenos de lágrimas.

-Dios… ¿cómo podría no amarte luego de lo que acabas de decir?

-¿Tenías dudas?- le preguntó ella sin comprender.

-Del amor que siento, no… pero sí de que no fuera recíproco… de que me hiciera sufrir…- dijo y sacudió la cabeza.

-No te haré sufrir… te lo prometo…- dijo ella y besó sus labios con ternura.

Rick se levantó de un salto y ella lo observó sonriente.

-Ven… apúrate que nos perderemos el amanecer…- le dijo y ella se levantó de golpe.

Él tomó una manta y ambos se sentaron abrazados en el sillón frente al amplio ventanal en donde el horizonte comenzaba a ponerse rojo…

Se besaron dulcemente hasta que sintieron los primeros rayos de sol que los iluminaban. Rick la acarició y la escuchó suspirar de placidez…

Sus ojos se perdieron en el paisaje delante de él, todavía estaba sorprendido por las confesiones de Kate… pero finalmente, parecía no haber ninguna duda entre ellos…


Esto parece una pequeña luna de miel... esperemos que todo siga siendo así de romántico, sobre todo ahora que las dudas se están alejando. Gracias por leer!