Capitulo Nueve

-.-

William abrió la puerta y en cuanto quiso entrar intente patalear todo lo que los pies atados me dejaban, evite que entrara un par de veces, pero al final consiguió entrar, seguí forcejeando pero él me doblaba en fuerza, además tenía las manos atadas en la espalda, no podía resistirme mucho.

— Esta vez no te vas a escapar de mi Candy, llevo días queriendo hacer esto y siempre has logrado huir de alguna forma, pero hoy será distinto, hoy por fin te voy a hacer mía— y sin ninguna delicadeza me rasgo la blusa y me toco bruscamente los pechos sobre el sostén, de verdad que quería vomitar

— ¡Suéltame! ¡Me das asco!—

— ¡Cállate!— grito mientras me daba una cachetada

— ¡Me das asco, me das asco, me das asco!— grite con más fuerza

— ¡Maldita perra! Ya te voy a mostrar un par de cosas que sí que te darán más asco— dijo sonriendo con malicia mientras se desabrochaba el cinturón e intentaba hacer lo mismo con los pantalones, no lo dude ni dos segundos y volví a forcejear, me retorcí todo lo que pude, ni loca me entregaría tan fácil, iba a tener que matarme antes de poder hacer algo conmigo. Pero antes de que William se bajara la cremallera, el sonido de autos acercándose a toda marcha se escuchó bastante cerca— ¡Demonios!— su expresión cambio a una de terror e incorporándose rápidamente me jalo sin delicadeza y me saco del auto, tomo su arma del asiento del piloto, una navaja, corto las cuerdas de mis pies y me arrastro hasta la bodega

— ¿A dónde vas?—pregunte nerviosa, en una situación así, el maldito de William podría hacer cualquier locura

— Debe ser la maldita de Miena, y no dudaría que también estuviera tu noviecito, así que no pienso dejarte, si yo muero, tú mueres conmigo— dijo mientras sacaba unas llaves del bolsillo de su pantalón e intentaba abrir la puerta de la bodega

— ¡Eres un demente!— exclame llena de miedo, en ese momento varios autos nos rodearon y William no alcanzo a abrir la puerta cuando un montón de hombres vestidos de negro nos apuntaban con todo tipo de armas

— ¡Mierda!— dijo rápidamente y apunto su arma a mi cabeza mientras me cruzaba el brazo por el cuello y me usaba de escudo, de entre los hombres apareció Miena y Terry, él tenía su ceño tan fruncido como nunca lo había visto, me miro unos minutos y luego miro a William

— ¡Suéltala!— le ordeno, William soltó una carcajada

— ¿Y después ver cómo me llenan de plomo? Sigue soñando hijo de puta—

— De todas formas vas a estar lleno de plomo, más tarde o más temprano, pero de que lo vas a estar, puedes jurarlo— hablo Miena con la ironía de siempre, sentí como William se estremecía

— Por eso prefiero llevármela conmigo, ¿O que esperabas Grandchester? ¿Qué la dejara ir tan fácilmente para que después puedas follártela hasta el cansancio? Sabes que no soy tan bueno, si quieren matarme, tendrás que matarla a ella también—

— Déjala ir y te prometo que no te torturare tanto como lo estoy deseando— dijo Terry cada vez con tono más frio, William de nuevo se estremeció

— Me importa una mierda Grandchester, igual van a matarme, así que prefiero llevarme un premio—

Yo no tenía ganas de ver cómo seguían negociando mi vida, de todas formas estaba en peligro y prefería arriesgarme y tratar de hacer algo por mí misma, que esperar a que el desquiciado de William decidiera soltarme, cosa que que no haría. Así que dando un fuerte suspiro, mire fijamente a Terry, trate de explicarle lo que haría con mi mirada y cuando pude notar en sus ojos que me entendía, pero que estaba totalmente en desacuerdo mordí el brazo de William con todas mis fuerzas y no podía esperar a que las cosas empeoraran, así que aun en contra de los deseos de Terry patee su tobillo.

— ¡Maldita perra!— pego un grito e instintivamente me soltó, corrí con todas mis fuerzas lejos de él mientras escuchaba cientos de disparos retumbando en mis oídos

— ¡Candy!— escuche la voz de Terry y luego sentí sus brazos a mi alrededor, los disparos habían cesado

— Fue tan fácil como matar una rata— escuche la voz de Miena, al parecer William había muerto, pero no quise girarme a comprobarlo— ya saben qué hacer con él— ordeno

— ¡Me encontraste Terry! — dije llena de alegría

— Todo fue gracias a ti y a que atendiste mi llamada, gracias a eso Anthony pudo rastrearlos— dijo mientras me daba un beso en los labios y me ponía el saco sobre los hombros para tapar mi pecho semidesnudo

— Luego vas a tener que decirme quien es el famoso Anthony — él asintió y sonrió

— Ven, vamos a desatarte— dijo mientras me guiaba a la limosina de Miena, antes de subir uno de sus hombres corto las cuerdas con una navaja, yo le agradecí pues por fin sentía la sangre circular normalmente, me coloque bien el saco de Terry y después él me ayudo a entrar

— Que bueno que estés bien querida— dijo Miena sonriendo, su alegría parecía sincera

— Siento mucho lo de García— ella suspiro

— En este mundo y mas sabiendo cómo era él, me esperaba la noticia en cualquier momento, si no era asesinado, será por una sobre dosis— dijo resignada— ahora lo importante es que tu estas bien y que el maldito de William pronto estará unos cuantos metros pudriéndose bajo tierra, el muy desgraciado ha sido muy escurridizo pero por fin tiene lo que se merece— yo trate de no sentirme feliz, pero era inevitable no sentir aunque sea una mínima tranquilidad de saber que William ya no estaría amargándome la vida y tratando de hacer dinero a cuesta mía, que Dios me perdonara pero sinceramente William se merecía cada balazo recibido— además te tenemos excelentes noticias— dijo sonriendo

— ¿Cuáles?— pregunte con curiosidad

— Dile tu Terry —

— Charlie atrapo a John luego de que matara a García, así que recupero La dulce Candy— yo sonreí

— Me alegro mucho Terry , ahora las tienes de nuevo contigo, tu padre debe estar muy feliz— Terry asintió

— Aunque como había acordado con Miena, se las voy a vender, ya suficientes problemas han causado esas piedras, y no pretendo conservarlas más de lo necesario—

— Mañana hablaremos de negocios Terry , por ahora será mejor que lleves a Candy a descansar, ha pasado suficiente por un día, además aun tengo asuntos que arreglar con John, pero yo misma los llevare hasta tu departamento—

— Gracias Miena—

— No tienes por qué agradecerme, pero si quieres hacerlo, lo único que tendrás que hacer, será decirle que si a lo que te proponga después Candy— yo me sonroje pero luego recordé a que se refería Miena, Terry me miro como preguntando que era, yo simplemente negué con la cabeza

— Luego te digo, son cosas de chicas— él sonrió y asintió simplemente, luego de unos minutos estuvimos en su departamento

— ¿Quieres darte un baño?— me pregunto cuando estuvimos solos

— Si, pero creo que me gustaría más si me haces compañía— dije cruzándole los brazos por el cuello

— ¿Esto es a lo que tengo que decir que si?— pregunto sonriendo divertido

— En realidad no, pero si dices que si, estaría encantada— a modo de respuesta Terry me tomo en sus brazos y me llevo hasta el baño, puso a llenar la bañera, él mismo me quito la ropa, hizo lo miso con la suya y cargándome de nuevo se metió en la bañera conmigo

— Casi me muero cuando pensé que te perdía— dijo mientras me enjabonaba los hombros— no te encontraba por ningún lado y no atendías el teléfono, pensé lo peor—

— Por un momento pensé que no te volvería a ver Terry , William estaba como un loco—

— Ya no importa, no hablemos de esto nunca más, no es necesario, de ahora en adelante no tendremos porque preocuparnos más— dijo dándome un beso en la frente

— Terry — lo llame mientras tomaba su rostro en mis manos y lo miraba fijamente— ahora que todo esto termino, necesito decírtelo— dije y tome un poco de aire— yo, Terry , yo te amo, te amo y quiero pedirte que me dejes formar parte de tu vida de ahora en adelante, quiero que empecemos una vida nueva, pero quiero que me incluyas en ella, por favor, dime que me aceptas en tu vida— él me miro fijamente por unos minutos, sus ojos brillaban con intensidad y una sonrisa radiante se formo en su rostro

— Ni estando loco dejaría que te marcharas Candy— yo sonreí llena de felicidad— te amo, yo también te amo— y sin mediar mas palabras me beso

Después de un rato estábamos en la habitación, acostados en la cama, mientras nos acariciábamos y besábamos con amor y con pasión.

— Te amo— le dije mientras lo miraba fijamente

— Yo también te amo— me respondió y luego empezó a besar mi cuello. De pronto recordé algo importante

— Terry, ahora que lo pienso esta mañana no tome la píldora, con todo lo que paso no tuve tiempo—

— No me importaría si tenemos un hijo— dijo de pronto muy feliz, yo sonreí— ¿Qué me dices si lo intentamos?— yo asentí

— Por favor Terry , hazme tuya— le rogué y no tuve que pedirlo una segunda vez, pues sentí como él entraba en mí de una sola vez

Un fuerte gemido escapo de los labios de ambos cuando estuvimos unidos, Terry empezó a moverse lentamente sobre mí, demasiado lento, yo me sentía algo impaciente el día de hoy y lo mire pidiéndole que aumentara la velocidad, pero me ignoró y continuo yendo lento, así que le cruce las piernas en la cadera y moví las mías a la par suya pidiéndole de nuevo ir un poco más rápido, Terry soltó una risita divertida mientras me tomaba de las caderas y cambiaba nuestras posiciones continuando aun unidos y me dejaba a mi arriba.

— Ya que estas tan impaciente, esta vez vas a tener que hacer el trabajo duro— dijo con una sonrisa burlona, yo no respondí, simplemente lo mire llena de deseo y apoyándome en su pecho con las manos, levante las caderas hasta casi sacarlo de mí y luego me deje caer con fuerza sintiéndolo en lo más profundo, Terry borro su sonrisa y un fuerte gemido escapo de sus labios

— Estaré encantada de hacer el trabajo duro— comente mientras me movía lentamente sobre él, provocándolo como él había hecho conmigo

— Deja de jugar Candy—dijo con voz ronca

— ¿No te gusta lo que te hago?— pregunte mientras repetía el movimiento de hace un rato, Terry volvió a soltar un jadeo

— Creo que el problema es que me gusta demasiado y si sigues haciendo eso, no me voy a poder controlar después— yo me recosté por completo sobre él y le hable al oído

— Entonces, tu deja de jugar y hazme el amor como estás pensando justo ahora— Terry jadeo de nuevo y girándonos, me regreso bajo su cuerpo a la vez que entraba en mi con fuerza y velocidad, feliz de por fin tenerlo como quería, lo abrace por los hombros y me pegue todo lo que pude a él, Terry seguía embistiéndome con fuerza mientras que yo no paraba de jadear en su oído, y creo que lo deje sordo cuando al llegar por fin al clímax solté un gemido que retumbo por toda la habitación, casi al instante Terry también tuvo su momento de cumbre y jadeando roncamente se dejó caer sobre mí— Fue increíble— dije cuando recupere el aliento, Terry se acostó a mi lado y aun trataba de regular su respiración

— ¡Dios, Candy! Nunca más vuelvo a provocarte— yo sonreí

— ¿Acaso no te gusto?— pregunte haciéndome la ofendida

— Casi me matas de placer, pero tengo que decir que me encanto— dijo acercándome a su pecho y dándome un beso en los labios

— Tú mismo me dijiste que es así como se supone que sea—

— Y creo que nunca lo había tenido tan claro como hasta ahora— yo reí

— Por cierto Terry — él me miro— ¿Por fin vas a decirme quien es Anthony ? Todo el tiempo lo has mencionado— Terry rio

— Es mi primo, es un genio en la computación, puede hacer casi cualquier cosa que le pidas, por ahora es quien se está encargando de la empresa en mi ausencia, aunque ahora que las cosas terminaron, pienso volver y hacerme cargo junto a él— yo sonreí

— Me alegro mucho, Miena me dijo que tu padre va a estar muy feliz cuando de nuevo retomes tu vida—

— Miena es una gran persona, desgraciadamente por cosas del destino se crio en el lado equivocado de la moneda y ha tenido que llevar sobre sus hombros un peso muy grande, mi padre siempre lo decía y cuando la conocí un poco me di cuenta de que tenía razón—

— Es una lástima, ¿Pero porque nunca renuncio a esa vida?—

— No cualquiera puede ser jefe de la mafia, y ella sabe que si alguien como William o Neil ocupan su puesto, harían de todo un desastre y una guerra, ella por el contrario trata de controlar que no se hagan guerras innecesarias y que todo sea sumamente discreto, si ella se va, todo se hará un caos y será mucho peor—

— Ya veo… oye Terry — él me miro esperando que continuara— ahora que William no está, ¿Crees que pueda ingresar en la universidad? Ya sabes que él me falsifico todos los certificados de admisión y la verdad es que me gustaría mucho empezar a estudiar de nuevo—

— Claro que puedes ingresar, aunque lo primero que tienes que hacer es reclamar la parte de la herencia que queda, y después y si quieres puedes casarte conmigo, después puedes empezar la universidad— yo abrí los ojos sorprendida y dudando de haber escuchado bien

— ¿Cómo dijiste?— él se sentó y me tomo de las manos

— Lo que escuchaste… dime Candy ¿Quieres casarte conmigo?— yo sonreí ampliamente y me lance a sus brazos

— ¡Por supuesto que sí! Y si quieres podemos hacer primero eso y después mi herencia y la universidad— Terry soltó una carcajada

— Sera como tú quieras— y dándome un beso me acostó de nuevo en la cama— pero dime ¿No te gustaría de nuevo hacer el trabajo duro?— yo negué

— Me gusta más cuando esa parte la haces tú— él rio

— Entonces tendré que sacrificarme— y después de muchas horas comprobé que los sacrificios de Terry eran increíblemente placenteros, tal vez me animara y para la próxima me sacrificara un poco yo también

FIN