Candy Criss: Blaine no la ha pasado bien y verás que podrá pasarla peor... aunque puede que todo mejore... ya verás si es posible. Puck realmente puede ser muy malo, pero ya verás que Blaine es bastante débil... en parte, porque tendrá que llegar el momento que sea más fuerte y tenga que pelear, pero en ese minuto tuvo que unirse a Puck... necesidad de sobrevivir más que nada. Ahora verás de lo que es capaz Kurt y sabrás lo que pasa con Dave... no todo es tan bueno ni feliz... no todo es como uno quisiera. Espero te guste lo que sigue, nos leemos pronto! suerte en todo! =)
DracoWings: Fue necesario que Sam sea malo, pero ya se verá más de este personaje, pero en otros capítulos. Espero te guste lo que sigue, gracias por leer y comentar!
Gleek-CRISSCOLFER: Blaine la pasará realmente mal... esperemos te guste lo que sigue, gracias por leer y comentar! nos leemos!
Marierux: ¿Quién no se devoraría a Kurt así? Es increíble! Ahora verás qué pasa con Karofsky... qué es capaz de hacer para tener de vuelta a Kurt, espero te guste tanto como a mí me gustó escribirlo. Muchas gracias por leer y comentar! espero te guste lo que sigue, nos leemos, un abrazo! suerte en todo!
Rorren: Todos son unos cobardes de una u otra forma, pero ahora verás que las cosas pueden mejorar... aunque sea un poco, pero no todo será tan bueno. Kurt hará muchas cosas con Blaine, porque ya se ha equivocado lo suficiente como para no hacer algo bueno por él. Ahora verás que Kurt siente más de lo que te imaginas, espero te guste lo que sigue, muchas gracias por leer y comentar! suerte en todo, qué estés muy bien!
Lamento mucho la demora. Espero les guste lo que sigue, ya que este capítulo desencadenara todo lo que resta de este fic. Gracias por comentar y leer, realmente espero sea de su agrado!
Gracias por leer!
Anixita
Lentamente comenzó a abrir los ojos y a ser consciente de dónde estaba, movió sus manos y sintió el roce con otra piel ¿qué había estado haciendo? Su cerebro no lograba encenderse del todo, por lo que no recordaba mucho, por eso decidió mirar bien y se encontró con una grata sorpresa al tener a Blaine envuelto en sus brazos, pegado a su cuerpo. Sonrió dulcemente al verlo aferrado a él, sus brazos pasando por su cintura y las piernas enlazadas con las suyas, una pose bastante comprometedora. Pero no habían hecho nada como para justificarla, por lo que hizo que su cerebro automáticamente descartara cualquier cosa que estaba pensando.
Se quedó mirándolo por varios segundos y comenzó a acariciar su cabello suavemente, le agradaba ver al moreno tan tranquilo y sin dolor en su rostro, se veía confiado y como si todo fuese a estar bien. Ojalá pudiera prometerle que las cosas mejorarían y todo iría mejor, pero de momento sólo podía cuidarlo y evitar que alguien más lo dañara como lo habían hecho Sam, Joe, Jeremy y Puck, aunque nadie se las podría llevar gratis. Los guardaespaldas serían despedidos, a Sam le habían propinado sus buenos golpes la noche anterior y Puck se había escapado de él, pero ya ajustarían cuentas, porque nadie se iba sin su merecido.
No podía creer que en su ausencia le habían hecho eso a Blaine, sino hubiese llegado ese día tal vez lo mataban. Sólo podía pensar que las cosas debían mejorar, al menos para el moreno, porque si lo estaba pasando mal era su culpa, él lo había arrastrado ahí. A él se le había ocurrido aceptar la oferta de su vendedor, había sido un idiota y en algún momento tendría que confesarle todo a Blaine. Se había perdido en sus pensamientos, por lo que cuando comenzó a sentir que el ojimiel se removía entre sus brazos, se asustó, lo miró y notó que comenzaba a despertar.
-Hey-susurró con una suave sonrisa y notó como el moreno alzaba el rostro.
-Kurt-murmuró sonriente y sonrojándose con fuerza casi al instante-yo…-intentaba justificarse, pero sintió como el castaño lo abrazaba con fuerza.
-Tranquilo-murmuró besando su frente-todo está bien-dijo con una sonrisa y sintiendo las manos del moreno pasando por su cintura.
-Gracias-dijo algo avergonzado y escondiendo su rostro en el pecho del castaño.
-¿Por qué?-preguntó sintiéndose cómodo con la posición que tenían.
-Por ayudarme anoche y porque a pesar de cómo actué contigo antes no me…
-¿No te hiciste daño?-inquirió con una ceja alzada, sólo obtuvo un gesto afirmativo por parte del pelinegro-te equivocas Blaine-suspiró agotado e intentó soltarse del moreno, pero no lo logró. A cambio tuvo la mirada de cachorro más adorable de todas, le pedía respuestas y él estaba dispuesto a dársela-no estarías aquí si no fuera por mí-dijo mirando a otra parte.
-Entonces ¿es cierto?-dijo bajando la mirada apenado, soltó un poco su agarre y se atrevió a mirarlo a los ojos.
-Lo sabes desde un principio, yo te compré y por mi culpa estás aquí-dijo con una mueca en los labios.
-¿A quién me compraste?-dijo frunciendo levemente el ceño.
-No te puedo decir-dijo suspirando pesadamente y abrazando con fuerza a Blaine.
-¿Por qué no?-dijo el ojimiel intentando separarse del agarre.
-Porque esa fue una de las condiciones cuando te vendieron a mí, lo siento-dijo sin soltarlo y sintiendo como el moreno dejaba de forcejear por separarse.
-Si…-intentó decir el ojimiel, pero no podía.
-Dime-susurró Kurt intentando escuchar el movimiento que se estaba produciendo fuera de su habitación, porque no era común lo que estaba escuchando.
-Si te pregunto algo ¿me contestarás?-susurró suavemente, a los segundos sintió los labios del castaño sobre los suyos, era un beso suave y casto.
-Lo juro, sólo contestaré lo que sea posible-intentaba mirar a los ojos a Blaine, pero el rehuía su mirada, se veía avergonzado y terminó por esconder completamente el rostro en su pecho.
-¡Dónde está!-escucharon un fuerte grito proveniente de afuera.
-Kurt no está aquí-dijo Sue furiosa-te lo pasamos por una semana y no sabes tenerlo contigo-dijo reprobatoriamente.
-Sé que está aquí ¡Lo sé! ¡Dime dónde está o los hago caer a todos!-gritó furioso el hombre.
-Debo ver qué ocurre-susurró Kurt mirando a Blaine, quien observaba temeroso la puerta-todo estará bien, lo prometo-dijo besándolo suavemente y quedándose por más tiempo junto a sus labios.
-Te esperaré-murmuró el ojimiel sentándose en la cama. Vio como Kurt se ponía un pantalón negro y sus botines del mismo color, luego tomó una camisa de color azul y se la puso sobre la camiseta blanca. Suspiró algo cansado y caminó hasta la puerta, la abrió y miró hacia afuera. Se quedó por un par de segundos en esa posición y luego cerró la puerta, dejando a Blaine completamente solo.
No podía creer lo que estaba pasando. Puck y Sam sujetaban fuertemente a Dave Karofsky, mientras Sue le gritaba, pero él forcejeaba y respondía de igual forma. Sabía que tenía que detener todo eso, pero no se atrevía, porque eso significaba dejar solo a Blaine y bajo el cuidado de Puckerman y el resto, realmente no quería volver a dejarlo a su suerte, no ahora que las cosas podían ir bien de algún modo.
-Dave-habló el ojiazul y notó como todas las miradas se fueron encima de él.
-¿Kurt?-dijo el médico sintiendo como era soltado y caminó hasta el castaño-¿por qué te fuiste? Pagué por una semana y…
-Lo sé, lo lamento, sólo…-suspiró cansado-¿puedo ahorrarme las razones?-dijo con una mueca y vio como el hombre ante él asentía suavemente.
-Pero ¿no volverás conmigo?-dijo con una mueca de disgusto y esperando su respuesta.
-¿Podemos hablar en privado?-dijo mirando al resto de los que se encontraban ahí. Al instante Sue le indicó al castaño su oficina, para que entraran y pudieran solucionar todo eso calmadamente. Ambos caminaron hasta la puerta y el primero en ingresar fue Dave, ya que Kurt había sido retenido por Sue.
-¿Qué mierda ocurre?-dijo furiosa y presionando su brazo.
-No te metas-dijo fieramente-yo lo arruiné, yo lo soluciono, así de simple-dijo soltándose.
-Más te vale, no permitiré más errores.
-¿Y sino qué?-dijo el castaño mirándola desafiante.
-Si no te daré donde más te duele-dijo con una sonrisa amenazante y se retiró.
Kurt entró a la oficina y ahí vio a Karofsky sentado en una silla, él ocupó otra que estaba junto a él y se miraron por unos segundos. Dave intentó acercarse, pero el castaño no se lo permitió, por lo que el silencio permaneció por otros minutos más.
-¿Me tendrás aquí hasta que me desespere?-dijo el médico con una mueca de molestia.
-No-suspiró el ojiazul y cogió una de sus manos-Realmente lamento haberme ido de esa forma, sé cómo me encontraste, porque…
-Sí, te he seguido otras veces hasta aquí y a pesar de que no es sencillo llegar lo logré-dijo con una suave sonrisa.
-No era necesario-susurró seriamente-realmente no, te deje una nota…-dijo con una mueca.
-Lo sé, pero ¿qué querías que hiciera si parecía que todo estaba bien entre nosotros? Creí que eras feliz conmigo, que realmente la pasabas bien y que…
-¿Qué?-dijo seriamente el castaño.
-Que…-intentó decir, pero el silencio lo embargó. Comenzaron a escuchar lo que ocurría fuera de esa oficina. Pero no era nada relevante, solo algo de rutina y ya.
-Dave-dijo firmemente Kurt-si no vas a ser claro no puedo saber qué es lo que tratas de decir. Realmente lamento lo sucedido y si quieres un modo para repararlo, dime. Yo sinceramente te aconsejo que le pidas parte de tu dinero de vuelta a Sue y ya-dijo de una vez, pero al instante el médico lo miró reprobatoriamente, al parecer no era eso lo que quería decir.
-Kurt-suspiró con pesar-quiero llevarte conmigo, quiero comprarte y hacerte feliz, sé que podríamos estar juntos siempre, no te faltaría nada-dijo cogiendo ambas manos del castaño y atrayéndolo más a él.
-¿Crees que soy un objeto que puedes comprar y amoldar a tu medida?-dijo soltándose del agarre y cruzándose de piernas, luego se levantó de golpe y comenzó a caminar por el lugar-Realmente no tienes idea de lo que he pasado y aún así me quieres contigo, aún así pretendes que me vaya con un completo desconocido, porque no por habernos acostado un par de veces somos algo más que un cliente y un puto-dijo fríamente.
-Kurt, así no son las cosas, no eres un objeto para mí-se levantó de su lugar y caminó hasta él-yo realmente siento cosas por ti y desde hace muchos años que no sentía algo tan fuerte por alguien. Eres todo lo que necesito, lo que esperaba encontrar, eres el chico ideal y quiero mi vida junto a ti. Te quiero sacar de todo esto, de toda esta miseria para que vivas feliz conmigo, tendrás tu espacio, tus cosas, podrás hacer lo que quieras, si quieres trabajar o estudiar podrás hacerlo. Te juro que así será todo, te cuidaré siempre y no permitiré que nadie te haga daño-dijo cogiéndolo por el rostro y mirándolo atentamente. Los ojos azules estaban brillantes y algunas lágrimas luchaban por escapar.
-¿Dices la verdad?-susurró en un hilo de voz.
-Totalmente, te amo Kurt-dijo suavemente y notando como el miedo se veía en los ojos azules.
-¿Me amas?-dijo soltando las lágrimas, las que corrían suavemente por sus mejillas-¿Amas a un puto? ¿Amas a alguien que tiene sida y ha pasado por otros hombres? ¿Amas a la peor escoria del mundo? Porque tú no sabes todo de lo que he sido capaz, no tienes idea de todo lo que he hecho para salvar mi pellejo y arruinar al resto-dijo de una vez y alejándose de Dave-no me conoces, no sabes quién soy.
-No importa-dijo acercándose de nuevo a él y mirándolo a los ojos-tendremos tiempo de sobra para conocernos y saber qué le gusta al otro y qué necesitamos-susurró con una sonrisa.
-¿Y si no te gusto?
-Imposible, Kurt, es imposible que encuentre algo que no me guste de ti, te amo-dijo con una gran sonrisa y sujeto firmemente su rostro, acercó sus labios a los del castaño y lo besó suavemente, sintiendo el sabor salado de las lágrimas que caían por sus mejillas y rozaban los labios.
El ojiazul se sujetó del cuello del médico y correspondió el beso, sintiendo como Dave pasaba sus manos por su cintura y lo atraía más hacia sí, realmente comenzaba a sentir una calidez en su pecho, algo que hace muchos años que no sentía. A penas se separaron sonrió, sonrió como hace mucho no hacía y sintió que podían resultar las cosas, que tal vez esta era su oportunidad de ser feliz y de que todo saliera bien, porque después de todo las cosas iban mejorando.
-¿Qué dices?-murmuró Karofsky con una dulce sonrisa.
-Me gustaría conocerte mejor-susurró con una suave sonrisa y sintiendo como un hormigueo recorría su cuerpo, realmente se estaba sintiendo como una de esas chicas de película romántica, en la que el muchacho más guapo la elige y le promete la felicidad eterna ¿acaso él podía ser la heroína de una película? Le encantaría que las cosas fuesen así, que él tuviera su opción de un final feliz, sólo esperaba que las cosas se dieran.
-Eso ya es algo-dijo con una sonrisa-¿Debo hablar con Sue para pagar por ti?-dijo mordiendo su labio inferior y notando el movimiento afirmativo de cabeza del castaño-Bien, eso haré ahora mismo-dijo con una sonrisa.
-¡Suéltenme!-escucharon como alguien gritaba-¡Kurt!-fue un solo grito y luego escucharon un fuerte golpe.
Tanto Kurt como Dave se miraron, fue solo un segundo el que pasó y luego ambos corrieron a la puerta, el ojiazul iba adelante y el médico atrás de él. A penas abrieron pudieron notar que el pasillo estaba lleno de muchachos. Algunos mirando la escena y otros rodeando a alguien que estaba en el suelo, eso mientras Sue daba órdenes.
-No lo dejen salir, Puck tú serás su celador, tú te encargarás de enseñarle lo que debe saber y de…
-¡Blaine!-gritó Kurt que se había movido por entre medio de los muchachos y logró ver a quien rodeaban-Blaine-susurró quedándose a un lado de él, estaba inconsciente, al parecer lo habían sacado a la fuerza de su habitación. Estaba de boca al suelo y salía bastante sangre de la parte posterior de su cabeza-¡Dave!-dijo el ojiazul buscando al médico, quien al instante estaba arrodillado junto a Kurt y Blaine.
-Necesito algo con qué tapar la herida y luego lo curaremos-dijo bastante tranquilo.
-¡No lo toquen!-gritó Sue caminando hasta ellos.
-¿Qué?-dijo Dave poniéndose de pie-Kurt presiona con algo la herida en su cabeza para que la sangre deje de salir. El castaño se sacó la camisa y la enrolló en un ovillo, la puso en la herida y presionó. Todos lo observaban sorprendidos-No puede pretender que no lo ayudemos-dijo el médico enfrentando a Sue.
-Ustedes no tienen nada que ver con él, es mi mercancía y yo veo si se muere o no. Además, no es como si fuera bueno en nada, realmente no me ha servido en mucho.
-No puede hablar así de…
-¿Un puto? Realmente no tienes idea de lo que aquí hacemos, no sabes nada de nosotros y lo que podemos llegar a hacer-dijo con una sonrisa de soberbia.
-No me interesa realmente lo que hagan, tengo que salvar a este muchacho y ya.
-No lo sacarás de aquí y si es por mí que muera desangrado.
-Sé que amenazarla no es una opción, pero estoy dispuesto a pactar con usted-dijo seriamente.
-¿Qué propones?-dijo interesada.
-¿Qué quiere?-dijo seriamente.
-De ti nada, porque no eres más que un cliente, puedo obtener más como tú-dijo cruzándose de brazos y sonriendo abiertamente.
Se quedaron en silencio por unos segundos y fue el castaño quien rompió ese momento, ya que llamó a Dave para que lo ayudara un poco. En ese momento el médico se arrodilló junto a él y vio lo que había estado haciendo.
-Ya detuviste la sangre, ahora debo encontrar un modo para que…
-Sácalo de aquí-dijo Kurt bajito y sin dejar de presionar la herida del moreno.
-¿Qué?-dijo extrañado y mirándolo con una ceja alzada.
-Compra a Blaine, sé que estará bien contigo y…
-¡No!-dijo Karofsky molesto y sin comprender.
-Es la única forma de salvarlo, es el único modo que hay para que él se salve y…-vio como el rostro del médico se descomponía y lo miraba con molestia.
-No quiero, no quiero comprarlo, quiero llevarte a ti-susurró cogiendo una de sus manos. Se levantó de su lugar y suspiró pesadamente por un momento luego caminó hasta donde seguía parada Sue y la miró con detención.
-¿Algo que decir? ¿O ya te quedaste sin argumentos? A menos que ya se haya muerto y en ese caso me harías un gran favor tirándolo a la basura, porque eso es lo que hacen los médicos, torturan al cuerpo y luego lo dan por perdido.
-Quiero comprarlo-dijo seriamente-¿Cuánto cuesta?
-¿Qué?-dijo ella con una mueca en los labios-No te sirve-dijo sin razonar mayormente la propuesta de Dave.
-Quiero comprarlo.
-No lo conoces, no sabes quién es ni como se llama.
-No me interesa, quiero comprarlo.
-No está en venta.
-No te sirve de nada, tú lo dijiste, lo compro y así te deshaces de él, no tendrás que saber más.
-Hay sólo una condición-dijo Sue mirando a Kurt por un momento y luego a Dave.
-¿Cuál?-dijo el médico sintiendo como estaba a punto de perder lo que realmente quería.
-Compras a alguien y no puedes usar más nuestros servicios, no puedes devolver a quien compraste ni comprar a otro.
Todos se quedaron en silencio, observando los gestos de Dave, esperando aunque fuera una reacción de su parte, pero no obtuvieron nada, solo la seriedad y calma que mantendría un médico en una situación difícil.
-Así será-dijo firmemente y sin mirar a Kurt, sabía que con eso lo perdía todo. Perdía las promesas hechas y el futuro que había estado planeando durante los pocos días que estuvo con el ojiazul. Pero no podía negarle nada a quien quería, por eso haría lo que le pedía, ya vería qué ocurriría después, de momento necesitaba hacer así las cosas.
-Tenemos un trato-dijo Sue con una gran sonrisa-acompáñame a la oficina para firmar el acuerdo y luego te puedes llevar tu mercancía-dijo con una sonrisa y se fue junto a Dave.
Todos se quedaron boquiabiertos ante las acciones de Karofsky, nadie conocía a ese tipo, pero ver que compraba a Blaine por compasión era mucho decir, algo demasiado extraño estaba ocurriendo ahí. Kurt simplemente seguía sujetando su camisa contra la herida del moreno y pensaba en lo que acababa de hacer Dave, de ahora en adelante le debía todo.
-¿Por qué mierda hiciste eso?-dijo Puck poniéndose a un lado del ojiazul.
-No es tu problema, no te metas-dijo seriamente.
-Es mi problema, era mí…
-¿Juguete?-dijo con burla-Ya no más, Blaine se va de aquí y queda en buenas manos-susurró el castaño y sintió que ahora las cosas podrían mejorar, si es que eso era posible.
