Disclaimer:los personajes son obra de la maravillosa S.M., la historia si es mía.
Summary:Bella tiene una relación de tres años con Jacob, sin embargo no se sentía completa. Hasta que llega de Londres un chico de cabellos cobrizos. ¿Será él a quien inconscientemente esperaba? / M por futuros Lemmons. Todos humanos.
.
Inconscientemente era a ti a quien esperaba.
Capitulo anterior:
Cuando volví a tener consciencia, nuestras respiraciones estaban más que agitadas, Edward aun no había salido de adentro mío, estábamos en una posición más que íntima, no reconocías donde empezaba un cuerpo y donde terminaba el otro. Cuando él salió sentí un gran vacío, nos acomodo de forma tal que yo estuviera recostada sobre su pecho y atravesando una mano mía en éste, mientras él me tenía abrazada de la cintura.
Nos miramos a los ojos y nuestros rostros se acercaron como imanes, nos besamos de forma lenta, suave. Este beso demostraba lo que sentíamos, porque por más que no lo tuviéramos claro -al menos de mi parte- entre nosotros pasaba algo especial difícil de ignorar.
- Eres maravillosa – me dijo Edward con su hermosa voz, pero yo estaba tan exhausta que no tenía fuerzas para responderle.
Sentía mis parpados cansados y en un murmullo le dije buenas noches a Edward y me dormí, lo último que sentí fue un beso en el tope de mi cabeza y un "descansa princesa" salir de sus labios.
.
Capitulo 8
POV BELLA
Nunca me sentí de esa manera y eso me asustaba muchísimo. Todavía recordaba cómo se sentía su cuerpo unido al mío, sus manos recorriendo cada centímetro de mi piel, sus labios amoldándose perfectamente a los míos y nuestras lenguas sincronizadas.
De solo recordarlo mi cuerpo empezaba a reaccionar por los recuerdos tan vividos de la noche anterior.
Al sentir unos labios deslizándose por la sensible piel de mi cuello me desperté. Al abrir los ojos me encontré con un Edward sonriente y con una mirada intensa y brillante.
- Buenos días mi Bella – me saludo acariciando mi pierna por debajo de las sabanas. "Mi Bella" que bien sonaba.
- Buenos días – le dije respondiéndole al saludo.
Edward se acerco a mi rostro y nos comenzamos a besar lentamente. Cuando el beso se volvía más apasionado y con intensiones de más, de reojo visualice el reloj y abrí los ojos desmesuradamente, me aparte de Edward suavemente recibiendo un gruñido de su parte.
- ¿Ya viste qué hora es? Vamos a llegar tarde – dije apurada yéndome al baño olvidando mi desnudez.
Abrí el grifo y deje el agua cálida caer sobre mi cuerpo. Agarre el jabón y comencé a pasarlo por mi cuerpo, cuando me lo estaba pasando por mi cuello hice una mueca de dolor, me ardía muchísimo. Al sentir unas manos en mi cintura pegue un brinco debido al susto.
- ¡Edward! ¿Qué haces aquí? – pregunte sobresaltada.
- Si queremos llegar a tiempo será mejor que nos bañemos juntos ¿no crees? – me dijo Edward con una maldita sexy voz en mi oído. Al darme cuenta de la situación mi sexo se humedeció completamente. Estábamos Edward y yo solos en una ducha completamente desnudos. Por supuesto que la sesión del mejor sexo de mi existencia de anoche no era suficiente.
Me arrebato el jabón de las manos y comenzó él a pasármelo por todo mi cuerpo deteniéndose en las partes más sensibles, pero sin profundizar el toque. Yo, por mi parte, no podía parar de gemir, sentía mi sexo húmedo y latente.
Me dio la vuelta y yo quede de frente a la pared con Edward detrás mío. Comenzó a repartir besos por mi cuello y a morder suavemente el lóbulo de mi oreja, mientras que dos de sus dedos viajaban al sur de mi cuerpo metiéndose en mi interior. Mis manos se aferraban a la fría pared tratando de mantener mi cuerpo en equilibrio. Cuando no aguante más, como pude me di la vuelta y estampe mis labios a los de Edward en un beso apasionado. Lleve mis manos aventureras al sur de su cuerpo y comencé a acariciar toda la longitud de su hombría. Edward, por su lado, comenzó a masajear mis pechos sedientos de su atención con una mano, mientras que la otra me acariciaba mi hinchado clítoris. En un rápido movimiento Edward me levanto y me estampo a la los fríos azulejos, mi espalda sufrió un estremecimiento debido al cambio de temperatura, pero no me importo en absoluto. Instantáneamente enrede mis piernas en su cadera, en ese rápido movimiento nuestros sexos se rosaron y soltamos un sonoro gemido al unísono.
Al mover mis caderas en busca de fricción, el pene de Edward entro en mí en una fuerte y precisa estocada que hizo que ponga los ojos en blanco. Comenzamos con el exquisito vaivén, mis manos despeinaban aun más el cabello de Edward, mientras que él seguía estimulando mi clítoris. La situación era más que excitante y el agua hacia que sintiera más placer en mi cuerpo.
Cuando Edward profundizo los movimientos, sentía los músculos internos de mi vagina encerrarse en torno a él y el nudo en mi bajo vientre crecer.
- Ed… Ward… - trate de decir en gemidos – no… uhm… estoy…. Cerca
- Déjate… ir… mi Bella – me dijo de la misma forma aumentando sus penetraciones.
- Mas… fuerte…
Comenzó a moverse frenéticamente con movimientos certeros, apretó fuertemente mis nalgas y dejo de besarme para enterrar su rostro entre mis senos, soltando un sonoro gemido. Llevo una de sus manos y comenzó a pellizcarme mi botón de placer. Cuando no pude aguantar más debido a las innumerables sensaciones que pasaba mi cuerpo el poderoso orgasmo me atravesó, me hizo llegar al cielo gritando su nombre fuertemente. El luego de dos estocadas mas llego se vació en mi interior gritando mi nombre en su culminación.
Nos quedamos unos momentos en la misma posición, yo apoyada en la fría pared enrollando la cadera de Edward con mis piernas y él sosteniéndome aguantando todo mi peso. Me dejo sobre mis propios pies, y nos terminamos de bañar en silencio, con caricias inocentes y besos cariñosos salimos de la ducha para cambiarnos e ir a la reunión de despedida con Aro y Alec Volturi.
…
- ¡Buenos días mis jóvenes amigos! – nos saludo Aro – es una pena que sea su ultimo día en este maravilloso país.
- Ya es hora de volver a nuestro hogar Aro – le dijo Edward – muchas gracias por confiar en nuestra empresa.
- Oh, de eso nada, son la mejor empresa de construcción. Soy yo el que agradece su presencia y el haber venido hasta aquí. Bella mándale saludos de mi parte a tu padre.
- Seguro Aro – le respondí – bueno, nosotros nos tenemos que retirar nuestro vuelo sale en poco tiempo.
- Fue un gusto conocerlos, son unos profesionales maravillosos. Espero verlos pronto.
- Cuando el proyecto se termine seguramente nos daremos una visita. Hasta entonces – saludo Edward estrechándole la mano.
- Hasta luego Aro – me despedí recibiendo un beso en mi mano.
- Adiós, hermosa pareja – dijo y nos fuimos.
Cuando nos encaminábamos hacia la salida, apareció Alec.
- Espero que no estén pensando en irse y sin saludarme – dijo con enojo fingido.
- Estábamos buscándote – le dije - Fue un gusto trabajar contigo Alec – agregue sinceramente – ya sabes cuando quieras ir para Estados Unidos solo avísame.
- Claro Bella, será un placer. Me encanto conocerte sos una persona maravillosa y excelente profesional. – me ruborice ante tantos halagos.
- Nos volveremos a ver oportunamente Alec – le dijo Edward con voz contenida estrechándole la mano. Alec le dijo algo en un murmullo, fue imposible escuchar una palabra.
- Adiós Bella – me dijo Alec dándome un fuerte abrazo, al que yo se lo correspondí.
Luego de eso nos fuimos en silencio tomados de la mano hacia el hotel a preparar nuestro equipaje.
Al llegar a nuestra habitación empecé a armar mi valija rápidamente mientras que Edward pedía el almuerzo. Por mi parte me resultaba muy difícil hablar con él, no sabía cómo quedaban las cosas entre nosotros, yo era consciente que me gustaba y mucho y que por su parte yo no le era indiferente, pero no podía hablarle todavía, era todo muy prematuro.
Mis pensamientos dieron un vuelco al darme cuenta de cómo cambiaron las cosas en solo en una semana. Yo hace seis días tenía un novio, al que quería un montón, pero no funcionaba más y lo dejamos. Cuando tuvimos la discusión con Jacob que desencadeno el rompimiento fue por Edward, mi exnovio creía que yo lo estaba engañando con él, claro que eso no era verdad, en ese tiempo Edward y yo solo éramos buenos amigos. Eso no había cambiado, ¿o sí?
Pero en nuestra estadía en Londres juntos y solos no se que fue exactamente lo que paso. Solo sé que me di cuenta que Edward me gustaba mucho, nos dimos nuestro primer beso, fingimos ser novios e hicimos el amor dos veces. Muy bonito ¿no? Por más que haya sido al poco tiempo de terminar una relación larga junto a Jacob, no me arrepentía y difícilmente alguna vez lo haga. Me acorde de unas de las charlas que tuve con Alice al decirme que Edward era un candidato perfecto para mí y yo solo le discutía que él y yo difícilmente pasáramos la línea de la amistad.
- Bella ya está el almuerzo. – me dijo Edward desde la sala.
Me dirigí con pasos lentos hasta la sala, donde había unos sillones y una mesa, y me senté a comer. Durante todo el almuerzo ninguno de los dos omitió palabra alguna, se escuchaba el sonido de la televisión y yo sentía una mirada fija en mí, pero era incapaz de mirar a la cara a Edward.
- Bella… - empezó a decir Edward – con respecto a lo que paso entre nosotros… yo… - agrego nervioso y al subir mi rostro lo vi jalándose los pelos de su cabeza.
- Edward… todo es muy raro ahora, no sé realmente como sucedió, bueno si se cómo pero no sé exactamente como se desencadeno…
- ¿Te arrepientes? – me pregunto mirándome fijamente.
- Difícilmente me arrepiento de las cosas que hago, Edward. – le dije sinceramente - ¿tu?
- Nunca me arrepentiría – contesto - ¿Qué va a pasar ahora?
- Sinceramente no lo sé, yo termine una relación muy larga y necesito un tiempo para mi
- Entiendo, eso quiere decir que…
- Es mejor que sigamos como amigos… ¿Qué opinas?
- Realmente, me va a ser muy difícil mirarte como solo una amiga. Pero si es lo que tú quieres…
Luego de esa pequeña charla empezamos a terminar de juntar nuestras cosas y prepararnos para partir en pocas horas.
Londres es uno de mis lugares favoritos, la ciudad es mágica y muy hermosa que te dejaban con ganas de volver en poco tiempo. Era una pena que ya estos cinco días aquí hayan llegado a su fin.
Seguía rondando en mi cabeza la conversación que tuve con Edward. La verdad era que me moría de ganas empezar una relación con él, pero sentía que todavía no estaba preparada y era muy rápido empezar con otra persona una nueva relación. Seguramente si Alice supiera esto me diría que por una vez en la vida piense en mí y me enamorara perdidamente de alguien, porque si presentía que de un hombre como Edward seria de quien me enamoraría perdidamente, pero soy una cobarde y me da miedo. No podría cortar todo tipo de contacto con Edward, por eso quería mantener al menos la amistad que creamos juntos. "Eres una idiota" me dijo la vocecita de mi mente y creo que no tenía nada que replicarle.
Entre al baño para darme una placentera ducha, cuando termine luego de una media hora escuche a través de la puerta a Edward hablando en un murmullo, sin darme cuenta me quede con la oreja pegada en la madera escuchando lo que decía.
- ¿Y tú te crees que a mí me hace gracia? – dijo Edward – no puedo creer como pude haber estado con ella, me repugna. – continuo diciendo Edward ¿De qué carajos hablaba?- el dinero hace la felicidad amigo. Engancharse al hijo de un importante dueño de una empresa mundial es el combo redondo – ¿Acaso él…? No, no podría ser, Edward demostró que no era igual a los demás, a él no le importaba el dinero, su familia estaba posicionada bien económicamente hasta donde yo sabía – si, si no te preocupes que yo voy a tratar de llevar a cabo el plan. Esta vez no nos va a ganar. – espero a que le respondieran del otro lado del teléfono y agrego – ni se espera el golpe que se va a llevar, pero caer en ese jueguito tan básico es de perdedores. Es obvio que te endulzo el oído y caes. Hasta el matrimonio no para. - ¿Entonces todo era una farsa? ¿Solo buscaba dinero engatusándome a mí?- claro hermano, cuando sepa algo nuevo te aviso. Adiós.
Me aparte de la puerta y deje de escuchar lo que estaba hablando. Cuando me di cuenta por mis mejillas caían innumerables lágrimas. No podía creer lo que acaba de escuchar. Él solo quería acercarse a mí para tener total acceso a la fortuna de mi padre, fue paciente hasta que yo idiotamente caí en su jueguito, al final todo lo que parecía ser era una máscara, y yo que pensaba que era diferente a los demás y por fin podría encontrar al hombre indicado de recibo ese golpe por su parte. Siempre me decía que nunca iba a llorar por un hombre, y ahora así me encontraba, encerrada en el baño de nuestra habitación, la que fue testigo de nuestra pasión y de su engaño. Pasaron varios minutos y yo no podía calmar mi llanto, me sentía humillada, dolida y engañada por el hombre que inevitablemente se estaba metiendo en mi corazón.
- Bella, ¿Estás bien? Llevas más de una hora metida ahí – dijo la voz preocupada de Edward. Si como no, ya no le creía nada.
- Sí, estoy bien, ya salgo. – le dije con voz firme.
Me lave la cara y me maquille un poco tratando de esconder los rastros del llanto de mi rostro. Salí con pasos firmes, nunca me mostraría vulnerable en su presencia, me puse mi perfume y ya estaba lista para ir rumbo al aeropuerto.
Luego de una hora de salir del hotel, estábamos sentados en nuestros lugares esperando que despegue nuestro avión, desde que salimos no le dije ni una palabra. Edward trataba de entablar conversaciones conmigo pero solo recibía monosílabos por mi parte. Me puse mis auriculares a un volumen altísimo y cerré los ojos tratando de que el sueño viniera a mí, pero era inútil. Tenía rabia, enojo acumulado conmigo misma, no podía creer lo ingenua que fui. Pero no se la iba a dejar fácil, yo misma me encargaría de hacerle pagar su engaño.
En algún momento del vuelo me quede dormida y para mi suerte el resto del viaje paso sin sobresaltos. Faltaban menos de media hora para poder bajar y volver a mi hogar.
Los altos parlantes anunciaban que debíamos abrocharnos los cinturones para el aterrizaje, así lo hicimos todos los pasajeros hasta que el avión por fin aterrizo. Fuimos a buscar nuestras respectivas maletas y salimos a tierra firme.
- ¡Bella! – chillo una voz alegre y me vi envuelta en dos delgados brazos - ¿Cómo te fue? ¿me trajiste regalos?
- Hola Alice me fue bien y si, te traje regalos – le dije con voz monótona y me agradecí el haber ido en busca de regalos para todos dos días antes de volver.
- ¿Qué paso? – a la gran Alice no se le escapa nada.
- En casa te lo digo, no tengo ganas de hablar ahora Allie – le dije y mis ojos se aguaron, mire hacia arriba tratando que las lagrimas no descendieran - ¿Viniste sola?
- Nop – contesto marcando la "P" – vine con la mamá de Edward – y al mirar hacia su dirección ahí estaba una sonriente Esme abrazando a su hijo. Ella tan dulce y maternal y el hijo era un completo sínico, aprovechador de mujeres.
- Hola Bella – me saludo con voz maternal Esme una vez que dejo de abrazar a Edward, quien ahora estaba saludando a Alice - ¿Cómo estuvo el viaje?
- Muy bien Esme gracias por preguntar. Por suerte pudimos cerrar el contrato, luego no pasó nada más importante – le dije respondiéndole como robot.
- Es un alivio que ya hayan vuelto, los extrañábamos muchísimo.
Luego de despedirnos de ellos, por mi parte solo con un asentamiento de cabeza hacia Edward, nos fuimos en el coche de Alice al departamento, le agradecía infinitamente que durante el trayecto hacia el edificio no me preguntara nada. Cuando llegamos entre a la ducha y deje que mi cabeza descansara, pero era inútil todos mis pensamientos retrocedían a nuestra estadía en Londres y lo que hicimos en ella. Todo lo que me decía, las caricias que me daba era una farsa sin mencionar su acercamiento para ser "amigos", todo lo tenía planeado hasta que la estúpida de Isabella Swan sea tan ingenua y se acercara y confiara en él, y si al final lo consiguió, gracias a mi conocía información de la empresa que solo manejábamos mi padre, Emmet y yo. Claro que Emmet confiaba ciegamente en él al igual que Charlie, cuando se enteren de su traición no iban a dudar en cortarle la yugular. Salí del baño y lo único que quería era dormirme en mi cama y dejar que los días pasaran y así poder tratar de desenmascarar a Edward de una vez por todas, se que iba a ser difícil, pero me iba a ocupar que al menor descuido de su parte saltara todo a luz. Iba a ser difícil, lo sé, pero no era imposible.
- ¿Bella? ¿estás dormida? – me pregunto Alice en un murmullo.
- Allie, ¿Podemos hablar mañana? La verdad es que ahora estoy cansada – le pregunte casi en suplicas.
- Si, Bella pero mañana no te me escapas. Esta tu mamá en el teléfono, ten – me dijo entregándome el aparato.
- Hola – dije
- ¡Hija! Qué suerte que estas de vuelta como te extrañe corazón, y dime ¿cómo te fue? – me pregunto una eufórica Renée.
- Muy bien mamá, cerramos el contrato así que las empresas de Aro van a edificar su hotel con nosotros.
- Me alegro mucho cariño, tu padre te manda saludos y dice que vuelvas a la empresa luego de haber descansado todo, - te lo mereces, hiciste un trabajo estupendo
- Muchas gracias, la verdad es que me viene muy bien. Estoy muy cansada – le respondí bostezando y con mi voz monótona.
- Me imagino, bueno hija mañana paso por allá y te saludo bien. Descansa. Te quiero mucho
- Yo más, hasta mañana – le respondí y corte la comunicación entregándole el teléfono a Alice.
- Bella no se que habrá sucedido, pero sabes que puedes contar conmigo para lo que sea – me dijo una sincera Alice – por cierto, tu experro estuvo mandando muchísimas flores, están todas en la cocina, le dije que parara de enviarlas o sino nuestra sala seria un vivero, pero fue inútil. Mañana te fijas. Que descanses – me dijo acercándose a darme un beso en la frente.
- Gracias Alice, por todo. Te quiero mucho amiga. – le dije con los ojos cerrados.
- Yo también Bell's. Buenas noches. – se despidió y se fue a su recamara.
Estaba por quedarme dormida cuando el sonido de un nuevo mensaje en mi celular hizo que me sobresaltara. Me acerque a la mesa de luz para fijarme de quien se trataba.
"Mi princesa: La cama es muy grande sin ti, se que te prometí que seriamos amigos, pero no puedo sacarte de mi cabeza, me tienes hechizado. Con afecto, Edward".
Tenía ganas de ir y pegarle, no podía creer hasta donde llegaba su mentira, ¿Es tan ambicioso el ser humano que hace lo que sea por tener dinero? Apague el celular con rabia y ni siquiera se me cruzo por la cabeza contestarle. Cerré los ojos con fuerza y trate de dormir, pero las lagrimas volvieron otra vez a hacerse presente. Me odiaba a mi misma por ser tan débil, pero no podía evitarlo.
Esto no podía quedar así, la buena Bella iba a desaparecer, al menos para él, Edward Cullen se iba a arrepentir por haber jugado conmigo y con mi familia. Lo prometo. Con ese pensamiento me quede profundamente dormida.
.
.
.
Hola a todos! Estoy de vuelta.
Que les pareció el capitulo? Merece un review?
Gracias a todos lo leen, los favoritos, alertas y reviews!
Como ya dije si quieren el adelanto no duden en pedirmelo!
Nos leemos el miercoles.
Besos a todos!
/Love with a vampire.
