Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de TheSaintsMistress, yo solo la traduzco.
Holaaaa, vamos con la segunda parte de la visita de los padres. Van a estar en bastantes capítulos más, por lo que aún les queda mucho que "fingir" :)
Capítulo 9 - Los padres, 2ª parte
¿Qué coño había pasado?
No estaba seguro de si debía seguirla como un buen novio haría, pero a juzgar por el silencio cargado que llenaba la habitación, decidí que probablemente era mejor mantenerme al margen de ella. Renee estaba mirando a Charlie con remordimiento y Charlie parecía estar pensando en su huida... tanto como yo en este momento.
La reacción de Bella a las palabras de Renee me tomó por sorpresa, pero no tanto como su explicación del tema. Era evidente por la expresión de Bella y la forma en la que evitó mirarme que le dolía como el infierno hablar de ello y despreciaba la idea de compartir algo tan personal conmigo. Ese hombre, Jacob, le hizo algo, eso estaba claro.
Sin embargo, no debía sentir lástima por ella. Ya sabéis, yo había tenido una pequeña visita de Jessica Stanley hoy. La arrogante que había estado coqueteando conmigo descaradamente en el último año y medio, llegó a mi cubículo justo después de que Bella se fuera a recoger a sus padres. Esperé una nueva ronda de lamida de labios y empujones de pechos en mi cara, pero eso se convirtió en una conversación bastante seria, exponiendo a la mujer a la que le había hecho una de las ofertas más importantes de mi vida y a la perra despiadada que yo sabía que era. Al parecer, Lauren, la secretaria de Aro y compañera, le habló a Jessica acerca de la recomendación que Bella dio de mi libro. Imaginaos mi sorpresa cuando me dijo que Jessica le había hablado de mi libro a Aro el jueves anterior, y que posteriormente Bella le robó el manuscrito a ella. Al principio me mostré reacio a creer la historia de Jessica, pero, cuando me dijo que Bella había llamado a Aro y le había pedido que fingiera que no sabía nada de eso, diciendo que yo era un hombre orgulloso y necesitaba que este asunto fuera tratado con delicadeza, todas las piezas comenzaron a ponerse en su sitio. Le di las gracias a Jessica por la información y le dije que se callara hasta que pudiéramos ver en qué dirección se dirigía esto.
Al principio me sentí traicionado. Me la había jugado la única persona en la oficina que debería conocer bien. Y entonces mis sentimientos de traición se transformaron en ira contra mí mismo. Yo debería haber sabido que esto era demasiado bueno para ser verdad. De todas las cualidades que Bella había mostrado desde que empecé a trabajar para ella, la justicia no había sido sin duda una de ellas. ¿Por qué Bella aún me necesitaba para convencer a sus padres de que tenía novio? Incluso ahora, después de reunirme con ellos, estaba claro que la amaban y eran personas razonables. Ellos hubieran perdonado y comprendido su mentira. Ella incluso podría haberles dicho otra mentira y afirmar que su novio estaba fuera de la ciudad o que se había separado de él. No, ella necesitaba esto para mantenerme cerca, para conseguir este pequeño proyecto sabiendo que yo sería tan dependiente de ella como ella parecía ser de mí.
Salí de la oficina a las cinco, mi cabeza golpeaba con resentimiento. Al principio decidí contarle todo a Bella esta noche, hacer que le explicara su pequeña y sórdida mentira a sus padres y que viera qué se sentía al ser apuñalado por la espalda por alguien en quien habías depositado tu confianza. Hubiera llamado a Emmett para hablarle acerca de cómo había sido engañado, pero no estaba de ánimo para escuchar sus 'te lo dije'.
Tomándome mi segunda cerveza, la inspiración me golpeó. Me presentaría en la velada de Bella, pero lo convertiría en un circo. Yo la avergonzaría como ella me había avergonzado. Me comportaría como un estúpido delante de sus padres, y al final de la noche, les soltaría bruscamente la bomba.
Estaba claro que ese tío, Jacob, era un completo idiota, serle infiel a su novia con su mejor amiga, pero bueno, esas cosas pasaban, y probablemente él estaba cansado de su corazón insensible. Casi podía simpatizar con ese hombre... casi. No estaba diciendo que lo que había hecho estaba bien, pero no podía imaginar que fuera fácil estar en una relación con alguien como Bella. Probablemente merecía lo que le pasó... al igual que lo de ahora. La posibilidad de que eso que hizo Jacob hace años pudiera haber sido la causa del comportamiento de Bella, no me pasó desapercibida. Eso explicaría por qué una chica que fue criada por dos padres buenos se convirtiera en una perra horrible, pero mi capacidad de comprender y simpatizar quedó eclipsada por la amargura construida en mi interior, la cual conseguía alejar cualquier pensamiento de mi mente.
Podría parecer tan frío y despiadado como Bella, pero esta mujer tenía que ser derribada, y yo era el hombre para ese trabajo. No más Edward simpático. A la mierda ella y sus mentiras. Yo ya había terminado con este espectáculo.
Justo cuando estaba a punto de empujar mi silla y decir que me iba, oí a Bella salir de la cocina.
Mis ojos cayeron sobre ella y lo que vi me golpeó y me perturbó. Tenía los ojos inyectados en sangre y tristes. Ella se veía como una niña pequeña rota, y por alguna razón inexplicable eso me provocó un tirón en mi corazón. Nunca había sido bueno con chicas llorando. Yo la miré con recelo mientras ella hacía su camino hacia la mesa, con la cabeza agachada y los hombros caídos. Si este era otro acto de Bella, no iba a ser engañado otra vez.
Silenciosamente tomó su asiento a mi lado y vi a Renee mirar a su hija con los ojos muy abiertos, su padre daba espasmos nerviosos.
La mujer fuerte, decidida y con la personalidad más grande en esta sala, de repente parecía pequeña y vulnerable. Tragué fuerte, internamente rogándole que consiguiera calmarse. Por mucho que yo la odiara ahora mismo, necesitaba que ella fuera la mujer sin piedad y fría que yo conocía. Era la única forma en la que sería capaz de mantener mi decisión. Podía ser muchas cosas, pero yo no era del tipo que dañaba a alguien cuando estaba de bajón.
El silencio en la habitación fue muy pesado y me quedé mirando a las otras tres personas alrededor de la mesa con la esperanza de que alguien dijera algo.
"¿Cuándo?", su voz sonó ronca y rota, probablemente por las lágrimas anteriores. Mis ojos estaban clavados en ella, aunque ella todavía no me había mirado ni una vez.
"El siete de mayo", Renee contestó en voz baja.
"¿Por qué?", fue la siguiente pregunta, su voz salió más fuerte esta vez.
"¿Por qué, qué, cariño?", Renee, con nerviosismo, hizo la misma pregunta que yo me había estado haciendo.
"¿Por qué me lo has dicho, mamá?", Bella finalmente levantó la cabeza y miró a su madre, suplicante, causando un enorme agujero en mi pecho.
"Porque estás invitada. Tenía que decírtelo".
"¿Me han invitado?", y ahí estaba. El sonido de su voz mostró la fuerza dentro de ella, y di un suspiro de alivio. Ella iba a estar bien. Yo no sabía por qué me había preocupado, por qué no había esperado que ella pasara a través de esto, pero lo había hecho. Y mucho. Supuse que cuando habías visto a alguien todo el tiempo que yo había visto a Bella y era testigo de su valor inquebrantable, no quería que fallara. Era como si ese fracaso significara el fracaso de algo grande, algo más grande que tú, algo que habías admirado en secreto. Era como ver a un gran árbol caer después de que lo hayan cortado porque estaba empujando hacia arriba el pavimento. Sabes que tiene que irse, pero una vez que se ha ido, en realidad lo sientes por él... te sientes vacío.
"Sí cariño, por supuesto que lo han hecho. Billy Black es el mejor amigo de tu padre desde hace muchos años, como ya sabes. ¿Cómo puede casarse su único hijo y no invitarte?", Renee estaba hablando con cautela, probablemente tan nerviosa como yo por las consecuencias que pudieran derivarse.
"¿Tal vez porque Jacob Black es un infiel gilipollas? ¿Porque él me rompió el corazón? ¿Porque él era mi mejor amigo y me traicionó de la peor manera posible?", el pecho de Bella estaba agitado debido a su perorata. Era la primera vez que la había oído maldecir, y maldita sea... eso… era... caliente. Para mi propio disgusto sentí mi polla revolverse ligeramente. Miré a la mujer a mi lado desde la esquina de mi ojo y vi el fuego familiar quemar detrás de sus ojos. Esa era mi chica.
Espera. ¿Qué?
"¡Controla tu lenguaje, jovencita!", Charlie frunció el ceño desde el otro lado de la mesa y sentí como si a él le hubieran dado una patada en la espinilla. Creo que las circunstancias justificaba que ella dijera un par de improperios, y a mí personalmente no me importaba escucharla pronunciar esas palabras otra vez. Mi polla estaba totalmente de acuerdo.
"Ahora no, papá", Bella rechazó el reproche de su padre y mantuvo sus ojos en los de Renee.
"Lo siento, cariño", Renee suspiró profundamente y se frotó las sienes con las yemas de los dedos. "Supongo que veros a ti y a Edward juntos, y lo bien que lo has estado haciendo… supuse que te habías olvidado del incidente de Jacob, que manejarías mejor la noticia".
Y ahí estaba. La razón por la que Bella estaba haciendo esto. La realización me hizo sentir como si una luz se hubiera derramado sobre este sórdido asunto y miré a la mujer a mi lado con otros ojos... ojos iluminados. Bella le dijo esta mentira a sus padres porque ella tenía la esperanza de convencerlos de que había superado el tema de Jacob Black... una mentira que no estaba seguro de que ni ella se la creyera.
"Yo lo había superado. Lo había hecho", ella dijo la segunda parte con menos convicción y pude decir que Renee dudaba de la sinceridad de su hija, como yo.
"Por supuesto que sí", Renee sonrió de manera alentadora, pero sus ojos estaban contando una historia diferente.
"Mira Bells" - Charlie empezó y estuve sorprendido de que en realidad tuviera algo que añadir a este drama en frente de nosotros - "tu madre no podría haber previsto tu reacción. Ella probablemente también tenía la impresión de que Edward sabía todo acerca de Jacob", él la miró a ella y luego a mí con recelo, y yo sólo supe que las ruedas estaban girando en su cabeza. Bella me había mencionado que su padre era el jefe de la policía de Forks, y sin duda él podría oler una mentira. No podía culparlo. Uno podría pensar que su novio de dos años sabría todo sobre el estúpido que le arrancó el corazón a su chica.
Miré a Bella implorante. Ella tendría que explicar esta situación, porque yo no había conseguido nada. Ella giró su cabeza para mirarme por primera vez desde que volvió a entrar en el comedor, y pude ver que estaba derrotada y cansada. Casi me sentí mal por ella... casi.
"No se le dije a Edward porque no quería que algo así se cerniera sobre nuestra relación", ella explicó cuidadosamente, pidiendo el perdón que yo no podía darle. No había nada que perdonar, este era su show, no el mío. Que sus padres creyeran en la validez de nuestra relación o no, iba a afectar a su vida, no a la mía. De lo que sí me di cuenta fue que esta noche no era el momento adecuado para hacerla caer por lo de mi libro. Ella se había llevado una buena paliza, y mi venganza tendría que esperar a otro momento.
"Está bien, cariño", le sonreí de manera alentadora. "No cambia nada", yo la tranquilicé, y en su mayor parte no era una mentira. No cambiaba nada. Esto no cambiaba mis planes y sin duda no me iba a disuadir de enseñarle a Bella Swan una lección de modales. Insistí en mis palabras levantando la mano hasta su cara y pasando el pulgar por su mejilla. Era una mejilla muy bonita y había estado esperando la oportunidad de volverla a tocar, aunque eso no significaba nada. Sin embargo, lo que más me sorprendió fue el hecho de que ella se apoyara en mi mano. Fue un movimiento muy pequeño, pero estuvo ahí, y por alguna extraña razón eso provocó un tirón en mí. Sentí un lado posesivo que había estado latente durante años, y por una fracción de segundo quise acercarme y acunarla en mis brazos, decirle que todo estaría bien y que no iba a permitir que nadie le hiciera daño así de nuevo. No lo hice, por supuesto, pero ese pensamiento me hizo soltar la mano bruscamente.
Sus ojos estaban en los míos y la incertidumbre y el miedo estaban ahí. Me aclaré la garganta y desvié los ojos hasta sus padres, quienes estaban mirándonos a nosotros. Renee tenía una expresión serena y pacífica en su rostro, mientras su padre parecía ya sospechar menos… al menos por ahora.
"¿Por eso habéis venido aquí?", Bella preguntó a sus padres, y la mirada de dolor en los ojos de Renee me hizo simpatizar con ella. Ella no era nada como su hija. Sus emociones eran visibles en su cara y no creía que ella fuera capaz de hacer daño intencionadamente a nadie. Sí, su anuncio de la próxima boda de Jacob podría haber sido inoportuno y con falta de tacto, pero sus razones eran justas e inocentes.
"Por supuesto que no, Bella", esa fue la primera vez que oí a Renne llamar a su hija por su nombre. "Hemos venido aquí porque te echamos de menos. Porque nos sentimos separados de tu vida y queríamos ser una parte de ella de nuevo".
Bella miró sus manos juntas con aire de culpabilidad. "Vosotros sois parte de mi vida", ella murmuró.
"No tanto como quisiéramos", Charlie suspiró con voz cansada. La charla le estaba afectando y de repente se vio diez años mayor. "Casi no vienes a visitarnos, y aunque entiendo que quieras evitar encontrarte con Jacob, no podemos verte sólo una vez o dos al año. Por lo tanto, si Mahoma no quiere venir a la montaña, habrá que llevar la montaña a Mahoma".
"Yo trato de visitaros todo lo que puedo", oí el puchero en la voz de Bella, y me habría reído al oír ese sonido característico de ella si no estuviera cautivado por completo por el cambio en su comportamiento normalmente controlado. Creo que nadie era inmune contra sus padres cuando usaban la frase de que no teníamos tiempo para ellos. Conocía la sensación muy bien.
"Lo sabemos, querida", Renee estuvo de vuelta con el apodo de confianza. "Es por eso que pensamos que podríamos ahorrarte el trabajo y venir a verte. Esta visita será larga, ¿te parece?".
Bella asintió con la cabeza y yo sonreí tranquilizadoramente a Renee, quien aceptó mi sonrisa con un gesto agradecido.
"¿No hablemos más de esto, vale?", la voz de Renee se iluminó mientras se acercaba a la mesa y le daba un apretón a las manos de Bella. "Este ha sido un gran día, hemos conocido a Edward y te hemos visto a ti".
"Claro", estuve de acuerdo con un entusiasmo falso. "Sin embargo, tan grande como esto ha sido, se está haciendo tarde y yo probablemente debería irme".
La cara de Renee cayó ligeramente, pero se las arregló para poner una sonrisa comprensiva. Me levanté y Charlie se levantó al mismo tiempo, probablemente muriendo por excusarse de la situación.
"Yo también debería retirarme", él explicó y bostezó para confirmarlo.
"¡Oh Edward, ha sido genial conocerte!", Renee se acercó a mí y me dio un abrazo maternal. Yo respondí abrazándola también y tirándola hacia atrás para darle una sonrisa brillante. Había estado bien conocerla a ella e incluso a Charlie. Eran buena gente.
"Encantado de conocerte también", asentí con la cabeza con entusiasmo y me giré para tenderle la mano a Charlie.
"Supongo que eres un fan de los Mariners, Edward", él preguntó mientras me agitaba la mano con fuerza. El hombre tenía una mano de hierro y estaba seguro de que estaba poniendo un poco más de fuerza en ella como una advertencia. Era Papá Oso y él me estaba mirando. Venga Charlie, ahora déjame ir.
"Sí, señor", dije con orgullo y puse mis manos en mis caderas.
"Bien entonces, tal vez podamos hablar de eso largo y tendido cuando nos veamos mañana", estuve sorprendido por su invitación y parpadeé un par de veces.
"Por supuesto", finalmente le respondí y recibí un guiño estoico de él. Por lo menos estaba claro de dónde no había obtenido Bella su carácter.
"Te acompaño", Bella dijo en voz baja a mi lado y yo asentí para que ella tomara la iniciativa.
La seguí hacia el hall de la entrada con un último saludo a Renee, quien nos miraba como una madre contenida. Mis ojos siguieron el suave balanceo de las caderas de Bella hacia la entrada. Esa mujer sin duda tenía curvas que se prolongaban durante días, y si yo no estuviera tan consternado por su personalidad poco atractiva, su cuerpo estaría jadeando y pidiendo más.
Ella abrió la puerta y se puso a un lado para dejarme pasar. Salí al pasillo de su edificio, y cuando me di la vuelta para despedirme, la encontré de pie frente a su puerta, la puerta estaba ligeramente cerrada detrás de ella.
Ella me miraba a un ritmo medido, retorciéndose las manos a los costados.
"Gracias Edward", dijo ella en voz baja, sus ojos brillaban a la luz de las luces del techo. "Has estado...", ella se desvaneció.
"No hay problema", le dije a la ligera, tratando de descartar la sensación de pesadez sobre nosotros.
"Cuando la noche empezó, yo tenía miedo de que hubieras decidido renunciar a nuestro acuerdo, pero al final... realmente has sabido mantenerlo por mí. Tengo que darte las gracias por eso", parecía incómoda, y me imaginé que debía ser difícil para ella dar las gracias y encima en serio.
"Sí, como he dicho, no hay problema", le contesté de forma rápida y traté de fingir indiferencia.
Ella me miró con escepticismo, probablemente sorprendida por mi respuesta indiferente, y finalmente, asintió con la cabeza, aceptándola.
"Parecías molesto antes, y sé que he dicho que podíamos hablar de ello más tarde. ¿Crees que podrías decirme mañana lo que ha pasado?", ella se mostró reticente, pero sólo porque lo más probable era que no tuviera la fuerza para hablar de ninguna cosa después de la noche que había tenido.
"Hablaremos mañana", confirmé y le ofrecí una pequeña sonrisa. "Buenas noches señorita Swan".
Ella me miró un poco desconcertada por mi despedida formal, pero me contestó igual. "Buenas noches Sr. Cullen".
Y con eso me despedí. Un momento después oí la puerta delantera cerrarse suavemente detrás de mí y me volví para mirar la puerta cerrada.
Bueno, ciertamente no era como me imaginaba que terminaría la noche. Yo definitivamente no llegué a cumplir la venganza que pensaba, pero me dio una muy buena idea de la vida y de los problemas de Bella Swan. Cosa que iba a utilizar a mi favor. El tiempo lo era todo, y mi momento llegaría, sin duda. Me aseguraría de eso.
Esta tarde pensaba poner en evidencia a la señorita Swan, pero parecía que alguien en su pasado ya lo había hecho por mí. ¿Acaso ella había matado toda la confianza que yo tenía en ella? Tal vez ¿Estaba siendo un estúpido empeñándome en romperla tanto como ella me había roto a mí? Claro... ¿por qué no? ¿Sentía lastima por esa mujer? Sí ¿Definitivamente iba a hacerlo? Las normas tenían que cambiar... por supuesto. Se iban a doblar a mi favor... podías apostar tu maldita vida en ello.
Ya ha terminado el primer día en el que tienen que fingir, a ver cómo sigue la cosas ahora. ¡Nos vemos el miércoles! :)
Muchas gracias por seguirme y comentarme en esta historia:
aleshita-luvs-paramore, Milita Cullen, Cullen Vigo, Shibubi, Rosi22, VaNeSaErK, pekascullen, ryomahellsing, AnnBitchCullen, elena robsten, AnnieFP, torposoplo12, anita cullen, Mentxu Masen Cullen, Aleowo, beakis, milisil, Jess Wayland Cullen, Inkdestiny, ludgardita, sophia76, lizco2, JeniZuluCullenM, Konnyxa, ini narvel, DarkWardObsession, Alex-Cullen-Pattinson, Loonydraconian, Luz, Alejandra, Sofy Vicky, DaniiEverdeen, lovebyInspired, HoneyStewart, Cath Robsteniana, Roxcio, SteFi-Art, patymdn, mirylion, Mareenma, LuluuPattinson, Ely Cullen M, ViviORD`Cs, MaxiPau, chusrobissocute, Pamelita, Milhoja, Patchmila Cullen Mellark, felicytas, karenov17, Diana Prenze, Madriguerita, Gusdha, TheDC1809, Mary Cullen, AlejandraZJofre, Kdaniela, fer93vulturi, twilight-love1694, XkanakoX, Heart on Winter, Tita Moon, Naida Lilith, EmilyLuchia, yiyu46, RaqLopez, freckles03, sandra32321, CindyLis, Rocxio, maria moreno, fary03, Babyboo27, Marianixcr, Laucami, janalez, gotik pirata, AlejandraZJofre, larosaderosas, Litha McGuiness, sweetdirtydraco, Rossy- Bells- Cullen, greek- cullen, eli1901, leyswan, Lupita Calvo, Esme Mary Cullen, anamart05, Coco Cu, Cindy M Galvez, Lakentsb, EdithCullen71283, Melania, BarbyBells, mariale24, Milee36, SabiaAtenea, belly bells cullen-salvatore, bitha- granger, Kisara Masen, terewee.
