Notas: Pues el capítulo que explica casi todo en este fic, es largo y espero no sea tan fastidioso.

Kryogen es un personaje de mi creación.

Como advertencias: referencias a cirugía y al examen ginecológico.


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Capítulo 9: El Ascenso.

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El viaje hasta el oasis no fue tan accidentado, la mayoría valoraba más su existencia y pensaba dos veces antes de enfrentarse al poderoso primer halfa quien justo ahora era más letal pues llevaba a Phantom en sus brazos; ellos sabían que no dudaría en volver ectoplasma a quien se metiera en su camino. Al llegar, Kryogen ya le esperaba y de inmediato le guió por los pasillos hasta una habitación especialmente equipada para el proceso que vendría. Vlad no recordaba mucho de su propio Ascenso pero algunos de los materiales que estaban sobre la mesa se le hicieron familiares. Daniel lloriqueó adolorido y estaba casi congelado cuando le dejó en la cama.

"Creí haberte dicho que le ayudaras con tu energía." Dijo el médico en tono de regaño al ver la gravedad del problema. "Incluso te di un poco de medicamento…"

"Lo sé, hubo un accidente." Vlad explicó aunque el otro parecía no escucharle, concentrado en su nuevo paciente. Kryogen colocó en la boca de Daniel un objeto similar a un termómetro que Vlad reconoció como un lector de energía y aún con halfa menor siendo un bloque de hielo, tocó con su pulgar ciertos puntos, examinando cosas que sólo él comprendía.

"Sus síntomas aparecieron hace unos dos meses ¿no?" interrogó el fantasma. Vlad asintió con la cabeza. "Está en una etapa avanzada, lo que es bueno pero tendré que hacer el procedimiento ahora. Mientras preparo el inhibidor, transfiérele un poco de tu energía para estabilizarle."

"¿Estás seguro que deba?" preguntó con indecisión.

"Solo tómale de la mano y deja que absorba tu energía." Aun cuando Kryogen era un fantasma dedicado a su profesión y que existía para cumplir el juramento, se dio el lujo de gozar la expresión de Plasmius. Sospechando, presionó un poco más. "¿Acaso ustedes han…?"

"No, claro que no." Vlad cortó la pregunta, el otro aún le miraba de forma acusadora así que no tuvo más opción que confesar. "De acuerdo, sí… nos tocamos y ya, te juro que no pasó más. Me detuve."

"Más te vale," dijo el médico mientras mezclaba medicamentos en una jeringa y en un rápido movimiento lo inyectó en el muslo de su paciente. "Este chico es el protegido de Clockwork. Créeme, no querrás tener a ese relojero en tu contra."

Comúnmente no realizaba procedimientos invasivos sin consentimiento explícito del paciente, este caso sería la segunda excepción que haría. Con intangibilidad despojó al muchacho de sus ropas para examinarle con mayor facilidad dejando solo una sábana sobre la parte inferior de su cuerpo. Poco a poco Daniel dejó de estremecerse, quedando dormido gracias al efecto de los medicamentos y de la energía que el otro halfa le transmitía por sus manos unidas. Kryogen consultó el lector de energía con el entrecejo fruncido.

"¿Cuánto me dijiste que es su nivel de energía?"

"8.7"

"Sabes que el ascenso requiere un mínimo de 10." Comentó el fantasma. "Tiene ahora 10 punto 2, no te sorprendas tanto, al estar conviniendo mucho con él es normal que no lo hayas notado. El inhibidor le mantendrá dormido y podré hacer el procedimiento."

"De acuerdo."

Sus hábiles y experimentadas manos colocaron los electrodos sobre el pecho del paciente y el monitor vino a la vida con el lup-dub de los latidos, en la mano izquierda localizó un canal de retorno de energía, coloquialmente llamados venas, colocando una venoclisis para reponer ectoplasma. Acercó un poco la mesa corroborando el instrumental que necesitaría: guantes, bisturí, tijeras, pinzas, gasas y suturas. Lanzó última mirada a Plasmius notándole agotado, algo entendible considerando las múltiples peleas que tuvo en la semana además ahora le absorbían su energía. Kryogen mezcló otras medicinas y entregó a Vlad un frasco.

"Tómate esto…" ordenó. "Necesito que estés calmado y que seas fuerte para lo que viene."

Sin cuestionar, Vlad ingirió el brebaje y apretó la mano de Daniel concentrándose en la forma que sus energías danzaban para no mirar cuando las enguantadas manos de Kryogen realizaron una incisión en el abdomen del menor. Acarició los cabellos blancos con la mano libre, susurrándole palabras de aliento al verle estremecerse en sueños mientras su interior era manipulado por el médico. Dio un bostezo, su cuerpo comenzó a ceder ante el medicamente de Kryogen, sintiendo su mente relajada y no le importó posar sus labios en la frente de Daniel.

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Despertó con la sensación de que algo no estaba bien en su cuerpo, como si algo estuviera fuera de lugar, algo había cambiado. Notó que su abdomen no dolía como antes sino que ahora sentía ardor y a excepción del vendaje abdominal, estaba desnudo bajo las sábanas. Una máquina marcaba continuamente sus latidos, creando una armoniosa música de fondo. En la mano izquierda tenía un catéter conectado a una solución verdosa. Ectoplasma. A su derecha Vlad dormía en una silla junto a la cama, tenía la mano entrelazada a la suya lo que explicaba la agradable corriente que le recorría. Se sonrojó, pero no sintió deseos de cortar la conexión. Las paredes eran blancas y había un horrible olor a desinfectante y medicinas. Un hospital. A juzgar por la energía que se percibía en el ambiente, estaba en la Zona fantasma.

"Me alegra ver que ya estás despierto, Danny Phantom." Dijo alguien, Danny miró al fantasma que flotaba en el marco de la puerta. Sus ojos rojizos le analizaban detrás de unos anteojos, transmitiéndole sabiduría, autoridad y gran confianza. Era como mirar a los ojos de Clockwork. "No rompas la conexión con Vladimir. Sería desastroso."

"¿Quién eres?" Preguntó Danny, la bata blanca del fantasma contrastaba con su piel azul-grisácea y un estetoscopio que colgaba de su cuello. Debía ser el médico del hospital, así que obedeció y apretó más su agarre con Vlad.

"Soy Kryogen, un estudioso de las ciencias médicas. Vladimir te trajo a mí, debes estar agradecido… no atiendo a cualquiera." El fantasma miró a Vlad, sus ojos rojos brillando de color naranja por unos segundos, Vlad gruñó siendo afectado por cualquiera que sea el poder de este sujeto. "Él estará dormido unos minutos más, así que podemos platicar. ¿Cómo te sientes?"

"Adolorido…" respondió incapaz de elaborar.

"Es normal que tengas un poco de dolor." Kryogen sonrió. "Todo salió bien, aun cuando es la segunda vez que hago esto en un ser que es humano y fantasma a la vez. La cirugía fue exitosa."

"¿Cirugía?" Sus ojos verdes se abrieron desmesuradamente bajando a su abdomen, a pesar de la venda que le cubría sentía el picor de las suturas.

"Déjame examinarte, luego contestaré tus dudas."

Algo en los ojos del médico le daba tanta confianza que incluso sin saber nada de este fantasma, Danny asintió. Pasó una luz por los ojos y por la boca, después sintió el estetoscopio en su pecho y espalda, el toque del médico era cuidadoso, ligero y no dolía. Descubrió la herida quirúrgica y el halfa se sorprendió de su tamaño, iba desde la boca de su estómago hasta el lado derecho de su ingle. El médico presionó levemente a los lados de la herida, el dolor era tan escaso que Danny apenas lo sintió; al llegar a la parte inferior, se percató qué sentía diferente en su cuerpo. Juntó las piernas bruscamente mirando atemorizado al fantasma.

"¿Qué me hiciste?" Su voz temblaba y no estaba seguro si era miedo o furia.

"Clama," Kryogen le sonrió. "No voy a revisarte allí, por ahora."

"¿Qué está pasando?" Fulminó con la mirada al fantasma. "Me hiciste una cirugía y ahora esto… quiero que me expliques… qué es esto…"

"Me disculpo," el fantasma le cortó. "Pero tu Ascenso estaba tan avanzado que no podía esperar, si no hacía el procedimiento podrías haberte desestabilizado y por consiguiente, morir. Sin duda fue desencadenado por el crecimiento que sufriste después de hacer intangible toda la tierra. Llevas dos meses con sintomatología que cedían cuando estabas en forma fantasma ¿O me equivoco?"

"Si, también se calmaban cuando Vlad me tocaba en alguna parte," confesó ya más calmado. "Incluso cuando solo me daba palmadas en la espalda… eso me ayudaba mucho. Era diferente de cuando Skulker me dio energía."

"Debes tener cuidado. ¿Entiendes lo que ese gesto significa?"

"Un poco…" admitió, sus ojos desviándose a la mano que estaba entrelazada a la de Vlad.

"Skulker es un cazador, conoce bien el cuerpo espectral y sabe cómo tocar sin ser indiscreto. Por desgracia, no puedo decir lo mismo de Vladimir." Le guiñó un ojo, Danny se sintió sonrojar. La expresión de Kryogen se volvió seria y comenzó su explicación. "Ascenso. Solo ocurre en fantasmas con alto nivel de energía, incluso así algunos no logran sobrellevarlo. Los que lo consiguen son considerados privilegiados y especiales. De allí el término, pues pasan a un nivel evolutivo mucho mayor que lo demás. Tarda entre tres a seis meses en concluir, los síntomas varían dependiendo de la especie. Todo esto porque el cuerpo cambia preparándose para su nuevo objetivo. La reproducción."

"Pubertad fantasmal, en otras palabras." Danny soltó un bufido, se escuchó una alarma en el monitor.

"Oh, parece que tu núcleo ha reiniciado su actividad." Dijo con voz triunfal.

"¿Cómo?"

"¿No te habías percatado?" rió el fantasma. "Vladimir te mantenía con vida porque tuve que inhibir tu núcleo casi en su totalidad para la cirugía o tus poderes iban a activarse en defensa propia. Por eso no podías soltarte de su agarre, ahora puedes hacerlo si quieres pero es probable que te sientas débil…"

Las palabras del médico le asustaron, preguntándose hasta qué punto estuvo vulnerable ante este desconocido. Un poco temeroso, Danny dejó ir la mano de Vlad en seguida se sintió cansado como si haya corrido una gran carrera; el halfa mayor por su parte soltó un gruñido mientras volvía involuntariamente a su forma humana cayendo flácido en la silla al punto que Kryogen tuvo que sostenerle pues estaba por resbalar a suelo.

"Qué demonios me diste, Kryogen" murmuró Vlad, abrió los ojos y al mirar al otro halfa sonrió con alivio.

"Daniel, me alegra ver que estás mejor."

"Mejor que tú, al parecer." Danny rió un poco. Vlad parecía sorprendido de estar en su forma humana.

"Fuiste fuente de energía para Phantom por un largo periodo." Explicó el médico. "Incluso para un fantasma de tu nivel es algo agotador."

"¿Cómo está Daniel?" preguntó Vlad al médico, como si Danny no estuviera allí. "¿El Ascenso se acabó?"

"La cirugía fue exitosa, los órganos ya estaban casi listos solo tuve que hacer las conexiones." Kryogen respondió, "Fue más fácil, pues ya sabía qué debía unir con qué. Todo es más fácil la segunda vez."

"¡Sigo aquí!" Reclamó el muchacho. "Y por cierto, Fruitloop, gracias por informarme sobre la pubertad fantasmal que casi me mata."

"Lo lamento." Se disculpó Vlad, reacomodándose en la silla. "Pero creí que Kryogen lo explicaría mejor."

"No es pubertad," el médico frunció el ceño. "La pubertad, para los humanos es el periodo donde los órganos sexuales maduran, dependiendo del sexo a una determinada edad se inicia la cadena de hormonas. En el ascenso, esta cadena es iniciada por el nivel de energía y el cuerpo tiene que crear de la nada órganos para la reproducción, la cual se ocurre…"

"Dime que no me darás la versión fantasma de la charla," interrumpió el adolescente, mortificado.

"¿Alguien te la ha dado?" preguntó el médico, cuando Danny negó con la cabeza, lanzó una mirada a Vlad quien murmuró un lo siento. Kryogen suspiró en resignación. "Como debes saber, Daniel, los humanos se reproducen por medio de la unión de gametos que llevan información genética de cada padre. Los fantasmas siguen ese mismo principio pero lo que se unen son fragmentos del núcleo de cada padre, hay una ruptura de la pared nuclear que es tan peligrosa que ocurre una vez en toda la existencia de un fantasma. El Ascenso proporciona órganos para incubar a este nuevo núcleo hasta que sea estable y pueda existir por sí mismo."

"Interesante, pero porqué estoy pasando por ello. Soy hombre. No puedo incubar nada." Danny sintió la necesidad de aclarar. El médico y Vlad tuvieron el descaro de reírse.

"Los fantasmas se reproducen independientemente del sexo," continuó Kryogen. "Usualmente uno funciona de reservorio y el otro de protector. La pareja decide durante el apareamiento qué papel tomará cada quien. El problema de ustedes, es que en su ADN llevan la información sobre cómo se supone debe ser la reproducción. Su cuerpo reacciona al ascenso creando algo similar a un útero y un canal de parto, porque es eso lo que está escrito en su ADN."

"Espera," Danny cortó antes que pudiera decir algo más, su rostro lleno de pánico. "¿Me estoy convirtiendo en mujer?"

"No te convertirás en mujer, Daniel." Vlad intervino luego de estar callado durante toda la explicación del médico.

"Útero y vagina…" Danny se llenó de ansiedad. "Suena a mujer. Para mí suena muy femenino. Estas son las cosas que esperaría que me dijeras desde el primer día, Vlad."

"No seas ridículo Daniel," Vlad rodó los ojos. "No te convertirás en mujer."

"Entonces porqué…" calló sin poder explicar lo que sentía en sus partes bajas.

"Los humanos complican todo," Kryogen soltó un gruñido, comenzando a perder la paciencia. "Como dije, su ADN humano es lo que les obliga a formar esas estructuras. Tuviste dolor y vómitos fuertes en tu forma humana porque tu cuerpo no es tan maleable, para tu sistema fue una revolución. Tuvo que crear nervios nuevos, vasos sanguinos nuevos y hormonas nuevas. Con la cirugía ayudé a acelerar los cambios internos y externos. En un mes o dos, externamente será como si nada hubiera pasado y el canal de parto no aparecerá a menos que vaya a ser útil."

"¿Útil?" Danny sintió un fuerte escalofrío ante la posible respuesta.

"Si, el apareamiento y el parto. Obviamente." Se encogió los hombros y Danny pudo ver que incluso Vlad no estaba cómodo con esa idea. Kryogen se encaminó hasta el monitor que marcaba los latidos así como otros datos que el joven halfa no comprendía. "Vladimir, te encargo la vigilancia de los números…"

"¿Te irás?" preguntó Vlad con incertidumbre.

"Fue una cirugía de ocho horas, tengo derecho a unos minutos de descanso." El médico se sobó las sienes y señaló el monitor. "Escucha con atención. Los latidos cardiacos, el número rojo de aquí, no deben de estar por debajo de 20; el nivel de energía, este número verde, debe mantenerse arriba de 9.5 y la temperatura, el número azul, no debe bajar a 15. Cualquier eventualidad me llamas."

"Entiendo," Vlad miró el monitor analizándolo un momento, Kryogen se aseguró que la venoclisis esté funcional y después se dispuso a salir dejando a los halfas a solas con un silencio incómodo reinando entre ellos. Danny aún tenía problemas procesando toda la información que acaba de recibir.

"¿Cómo esto no te perturba?" Danny rompió el silencio, "¿Qué hay de la forma humana?"

"Fue impactante al principio." Dijo con voz calmada y comprensiva. "Me dejó en shock ver los cambios externos, aunque solo los tenía como Plasmius, para el segundo mes después de la cirugía todo volvió a ser como antes. Como Kryogen dijo, nada cambia por fuera mientras no tengas pareja."

"¿En serio podré… embarazarme?" había temor en su voz. Danny era un adolescente, apenas comenzaba a explorar su sexualidad, si bien nunca había estado interesado en hombres no se oponía a la idea, tenía que admitir que convivir demasiado con Vlad estaba despertando su interés. El halfa mayor no era fácil de ignorar, así como no lo eran algunos de sus compañeros de escuela. La posibilidad de concebir, abría un abanico de posibilidades que asustaba.

"En teoría, sí. Aunque por obvias razones no podría asegurarlo," Vlad rió. "Hace unos años, junto a Kryogen analizamos hipotéticamente las posibilidades. Podría ser posible si tu pareja fuera fantasma. Es casi imposible si fuera un hombre humano pero en teoría nada te impediría procrear con una mujer humana."

"¿Si tuviera un hijo, también sería halfa?" no resistió la pregunta.

"Es probable que dependa del otro progenitor." Vlad percibía lo mucho que esto inquietaba al otro, así que no ahondó en el asunto. "Solo encuentra a alguien que te haga feliz, Daniel. Lo demás… lo descubrirás tú mismo a su debido tiempo."

"Es horrible y confuso." Murmuró y dio un gran bostezo sintiéndose agotado, se cubrió con las sabanas lo más que podía sintiéndose demasiado expuesto. "No quiero averiguarlo pronto."

"Claro que no, tienes 16." El mayor sonrió. "Descansa, Tejón. Fueron interminables horas de cirugía y tu cuerpo debe recuperarse antes que puedas volver a casa."

"Gracias por traerme, por ayudarme." Dijo ya con un pie en el mundo de los sueños. Pudo haber soñado la caricia de buenas noches que Vlad le dio. Así como soñó que le besan en la frente.

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El resto del día, Daniel lo pasó durmiendo con Vlad haciendo guardia casi sin despegar la vista del monitor. Kryogen entraba para examinarle cada hora, les advirtió que no debía volver a su forma humana hasta que su cuerpo fantasma se haya recuperado. El segundo día el muchacho despertó temprano, se le veía con más fuerzas así que Kryogen retiró los sensores y la venoclisis. Le entregó un poco de ectoplasma líquido para que bebiera en pequeños sorbos. Dado la expresión que puso era claro que nunca había probado el ectoplasma.

"Creí que sería tóxico." Murmuró mirando con suspicacia la sustancia verde oscura.

"En grandes cantidades y en forma humana, puede dañarte." informó Vlad, pues sabía que en cuanto lo probara no resistiría consumirlo de nuevo. Los ojos verdes se abrieron ante el sabor, comenzó a devorar la sustancia con gran ánimo.

"Vaya, es lo mejor que he probado," dijo el halfa joven.

Vlad sonrió, ahora que no tenía que tener los ojos en el monitor se distraía leyendo uno de tantos libros que poseía el médico. Un rato después, vio de reojo que el muchacho dejó el tazón e hizo a un lado las sabanas, la bata de hospital cubría muy poco y el aroma del ascenso aún salía de él como si fuera un pan recién salido del horno, Vlad estaba tan interesado en las piernas del menor que no se percató de sus intenciones sino hasta que fue tarde.

"¿A dónde pretendes ir?" preguntó al verle dar pasos lejos de la cama.

"Al baño." Respondió, Vlad arqueó una ceja pues esas trivialidades no eran necesidad en su forma fantasma. "Solo… necesito dejar de sentirme como un moribundo."

Las ordenes de Kryogen eran que no lo dejara a solas, porque podría desmayarse. Sabiendo que Daniel no apreciaría que lo sobreprotegiera, dejó que fuera al baño por sí mismo. Tratando de no caer en la tentación de mirar lo que se veía por la abertura de la bata. La puerta del cuarto de aseo se cerró y Vlad soltó una maldición entre dientes, sus afilados colmillos cortando su lengua. No era la primera vez en su vida que estaba cerca de un fantasma en pleno ascenso así que no entendía por qué su cuerpo reaccionaba con Daniel. Quizás por el vínculo emocional, quizás porque ambos eran halfas o quizás porque había tenido una pequeña probada de lo delicioso que era tener ese cuerpo contra el suyo, de unir sus energías… escuchó un fuerte sonido en el baño.

"¿Todo bien?" preguntó golpeando la puerta un par de veces.

"S-si…" la voz de Daniel su voz se quebró. Vlad apoyó la cabeza contra la puerta, escuchando los sollozos. Sabía lo que Daniel estaba pasando, él también lo sufrió en su momento. Saber que hay cambios internos era una cosa pero sentir, tocar y ver los cambios externos era abrumador. La preocupación tomó primer plano en su mente y siendo humano travesó la pared. Encontró al muchacho hecho bolita en una esquina, las lágrimas salían de sus ojos verdes.

"Daniel, debes volver a la cama…" le llamó, hincándose junto a él. Pero el otro solo lloraba con vergüenza y frustración, tratando de cubrirse lo más que podía, Vlad le tomó en sus brazos levantándole. Ignorando el hecho que Daniel se apoyaba en su hombro, humedeciéndolo con lágrimas.

"¿Qué está mal con nosotros?" la pregunta apenas se escuchó, siendo amortiguada por la tela de la camisa de Vlad.

"Nada, Daniel." Respondió con firmeza, esperando no dejar lugar para dudas. Le dejó en la cama ayudándole a cubrirse con las sabanas. "Esto es lo que somos y es hermoso."

"Vlad…" el otro halfa le sujetó de la manga de su camisa mirando directo a sus ojos. "Promete que no me dejarás sólo."

Estuvo aturdido por unos segundos, el tiempo suficiente para que el menor afianzara su agarre, sus dedos cerrándose sobre su antebrazo. La energía fría invitándole a unirse a ella, en esa danza que Vlad encontraba adictiva. Y con esos ojos verdes mirándole como si él fuera la solución a todo, no pudo negarse.

"No te dejaré, Danny." dijo la promesa, al mismo tiempo que dejaba su energía correr hacia el otro halfa, quien sonrió con alivio en sus facciones. Daniel tiró de su brazo atrayéndole y Vlad dejó que le manejaran, terminó sentado junto a él en la cama, su hombro fue usado como almohada, sus manos entrelazadas despidiendo luz como señal de la unión entre ellos.

"Estaba mintiendo." Daniel murmuró. "Yo te perdoné. Por todo. Si me dices que no le quieres hacer daño… te creeré."

"Sí, he buscado a Danielle" Admitió. "Pero no para hacerle daño. Hay detalles de su formación que aún le provocarán problemas en el futuro. La mantengo en observación. Kryogen y yo trabajamos en ello."

"¿Por qué no me lo dijiste antes?"

"Temía que no me creyeras." Vlad dijo al aire. "Era más fácil ser enemigos, ¿no crees?"

"No quiero que seamos enemigos." Daniel apretó su agarre, removiéndose para poder mirarle a los ojos. "Eres genial cuando no estás siendo un gran fruitloop…"

Ambos rieron, disfrutando de esta nueva faceta de su relación. Vlad sonrió cuando le sintió recargarse de nuevo en él. Así, sin un contacto directo sobre su núcleo, la energía era amistosa, relajante. Daniel sin duda ya había aprendido a diferenciar los diversos tipos de conexiones que pueden darse entre fantasmas, esto le mortificaba un poco. A pesar de ser mayor, no tenía mucha experiencia en este tema así que no se percató pronto de lo inapropiado que fue al tocar a Daniel los días anteriores.

"Perdona si te incomodé." Dijo luego de un rato de silencio. Daniel dejó salir un sonido de interrogación, como un mmm? Por lo que tuvo que explicarse. "Antes… en casa. No debí tocarte así, abusé de tu confianza. Solo buscaba alguna forma de aliviar tu problema."

"Ambos somos culpables." Daniel declaró, "No hice nada para detenerlo. Mejor, dejémoslo por la paz."

Rió en aceptación, cerró los ojos disfrutando de la compañía del otro halfa. Sintiendo como poco a poco su cuerpo se hacía flácido, conforme quedaba dormido.

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Despertó de un sobresaltó cuando un sonido similar a una sirena golpeó sus tímpanos. Saltó y su almohada también saltó, soltando un gruñido. Danny tomó la sábana para cubrirse, Vlad ahora estaba en el suelo. Kryogen sostenía una trompetilla y les miraba con desaprobación.

"¿Qué pasa contigo?" gruñó el halfa mayor poniéndose de pie, su cabello plata más desarreglado que nunca.

"La pregunta aquí Vladmir, es ¿qué pasa contigo? Aunque pensándolo bien, no quiero ni saberlo." El médico bufó y le extendió un trozo de papel. "Toma. Ve por estás cosas al mundo humano, mientras examino a Phantom."

Vlad adquirió su forma fantasma, tomando la lista de Kryogen salió de la habitación. Danny estaba divertido, no había precio para la forma en que Vlad se callaba sus quejas y obedecía al médico sin chistear. Claro que también estaba avergonzado, les habían descubierto dormidos juntos en una cama con Danny vistiendo tan solo una bata de hospital así que… incómodo. El examen comenzó como todos los anteriores que había tenido, luego Kryogen informó que retiraría los puntos. La herida era enorme y Danny temía que dejara una gran cicatriz pero cuando los puntos salieron era casi imposible saber que alguna vez hubo alguna herida allí. El médico dijo que "eran puntos subcutáneos de profesional" y que las cicatrices que tenía eran por un mal manejo de sus heridas anteriores.

"Hay un examen delicado que debo hacer. Eso decidirá si ya puedes cambiar de forma." Comentó el médico ante lo cual el rostro de Danny se iluminó porque según Vlad, los cambios externos no los tendría siendo humano. "Si no das tu autorización no te forzaré, pero cualquier complicación ya no será mi responsabilidad."

"¿Qué tipo de examen?" preguntó con temor.

"Sé que esto será difícil para ti." El médico explicó. "Pero es importante que revise cómo quedaron las estructuras del canal externo, asegurar que no haya inflamación o salida de ectoplasma. Tendré que tocar pero seré lo más gentil que pueda y si te incomoda mucho nos detendremos."

Sentía sus mejillas rojas, la idea que alguien más viera lo que el ascenso hizo en su cuerpo le avergonzaba mucho. La forma en que Kryogen le miraba inspiraba confianza, entendía que este fantasma era un médico y que solo hacía lo mejor para él así que asintió con la cabeza.

"Acepto, el examen."

"Bien. Dobla las rodillas y deja que las plantas de tus pies toquen la cama." Indicó el fantasma, Danny obedeció y aún con la sabana cubriéndole se sintió expuesto, su corazón se aceleró con temor. Extrañamente deseaba que Vlad estuviera allí con él, que le sostuviera la mano y su energía le calmara. El médico se colocó unos guantes y tocó una de sus rodillas. "Separa las rodillas, déjalas caer a los lados."

"¿Va a doler?" preguntó, su voz reflejando el temor que sentía.

"Un poco." Kryogen dijo con expresión seria. Danny hizo lo que le pedían y la sabana que le cubría fue levantada. Sintió la mirada del hombre sobre su cuerpo, analítica y clínica. "Aún hay un poco de inflamación, no parece haber salida de ectoplasma así que por dentro ha cicatrizado. Relájate, voy a tocar."

Tomó una respiración honda pero aun así saltó cuando sintió la mano de Kryogen tocar sus ingles, tamborileando sobre los huesos de la pelvis. Ignorando lo que no había cambiado, se centró en el nuevo canal externo, como lo llamaba el médico, analizando las estructuras con el ceño fruncido. Le presionó en la parte baja del abdomen, corroborando que no haya dolor. Con eso Kryogen dio por terminado el examen y Danny juntó las rodillas abrazándose protectoramente.

"No lo pienses mucho, en cuanto el efecto del ascenso se acabe todo volverá a su lugar y no quedará rastro de estos cambios. A lo mucho serán dos meses."

"Entonces…" Danny dudó en preguntar, el médico le dedicó una sonrisa animándole. "¿Cómo sabrá mi cuerpo que… será útil?"

"En los fantasmas el cambio lo estimula la pareja, una vez que se decide quién será el reservorio." Explicó Kryogen, al ver al halfa pensativo agregó con tono de advertencia. "Por mucho que me haría feliz ayudarte a cursar un embarazo. Escucha con atención: NO te embaraces pronto. Tu caso es complicado. Eres mitad humano y aún joven. Hay demasiadas cosas que podrían salir mal."

"No es como si tuviera pareja," Danny rodó los ojos, ante lo serio que se escuchaba el médico. "Soy de los menos populares en la escuela y en la Zona Fantasma más de la mitad me odia."

"No estés tan seguro," Kryogen suspiró. "Podrás preocuparte por ello después. Ahora, dado que no encontré algún problema, quiero que trates de cambiar a tu forma humana."

Emocionado con la orden, Danny le dio dramatismo al cambio, cerró los ojos centrándose en la ligera chispa que era su humanidad. Lanzando el frio hacia atrás, sus poderes se durmieron, su corazón soltó al comenzar a bombear sangre. Cuando el anillo de luz se disipó, lo primero que hizo fue mirar su cuerpo.

"Oh, gracias al cielo, nunca creí que serías tan feliz de ver mis bolas." No pudo evitar la exclamación y Kryogen de nuevo rompió su profesionalismo riendo a carcajadas.

"Es exactamente lo mismo que Valdimir dijo," comentó entre risas el médico, luego se recompuso y con seriedad agregó. "Perdona mi indiscreción, Daniel."

El halfa se carcajeó, podía decirse que nada podría arruinar la felicidad que sentía ese día. Después de la incomodidad del examen Danny permaneció en forma humana, casi una hora luego Vlad llegó con varios alimentos, agua y otras provisiones del mundo humano. Kryogen dijo que a pesar de que físicamente estaba bien, lo mejor era que no volviera al mundo humano hasta que sus niveles de energía estuvieran estables, resignado Danny aceptó el consejo del médico.

Mientras comían Vlad le comentó lo mucho que Amity Park extrañaba a su héroe. Danny aún se sorprendía de la audacia del mayor para caminar por la cuidad de la cual alguna vez fue alcalde y donde reveló su identidad. Le sorprendía más que la gente pueda ser engañada solo porque ahora ya no vestía ropa cara, ni trajes sino una simple camisa blanca y pantalones negros que Danny le compró en el Wolmart durante los primeros días que estuvo de refugiado. Esa noche, Kryogen no permitió durmieran en la misma por mucho que ambos halfas aseguraron que su relación no era lo que el médico creía.

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"¡Gané!" gritó Danny haciendo un gracioso baile de triunfo. "Eres lento, viejo."

"¿Viejo?" Vlad arqueó una ceja, "No tientes a tu suerte, Tejón."

Casi había perdido la cuenta de cuanto llevaba viviendo en el oasis. Según el calendario eran ya diecisiete días, pero se sentía como el doble. El tiempo en la Zona era muy confuso. Danny ya se había ajustado a la idea que al ser Phantom habría cambios en su cuerpo y como Kryogen autorizó que realizarán pequeñas justas para ayudar a su recuperación, los halfas reiniciaron su entrenamiento. A Vlad le parecía gracioso que Danny presumía de su nivel de energía actual. 10 punto 6. Uno de sus retos favoritos del menor era la carrera de vuelo desde la sala hasta el otro lado del oasis, pues su cuerpo más pequeño y su cola espectral le daban una significativa ventaja sobre Plasmius.

"¿Qué haremos hoy?"

"Puedes intentar ganarme de nuevo, Danny." Vlad propuso.

El halfa menor sonrió, no podría decir cuándo dejaron de llamarle Daniel, pero le gustaba esta nueva cercanía. Aceptó la propuesta pues disfrutaba estos combates pues no tenía que contenerse, Vlad siempre era capaz de detener sus ataques o en su defecto evadirlos. Así que podía lucir cada técnica que había aprendido del mayor. Como siempre Vlad dejó que Danny lanzara el primer puño, siendo respondido con rayos de ectoplasma. Se agachó para esquivarlo a duras penas.

"Pelea con todo lo que tienes. Quiero ver ese 10.6 de energía que se supone tienes."

"Te lo mostraré entonces."

Concentrando energía en sus manos, Danny lanzando un rayo poderoso, al mismo tiempo que Vlad usaba uno para contrarrestar el ataque. Cuando sus rayos se chocaron hubo una gran explosión, la onda expansiva le hubiera lanzado un par de metros si no hubiera tenido los pies bien firmes en la tierra. Cuando el polvo pareció bajar fue sorprendido por Vlad quien le atacaba con puños y patadas, eran tan fuertes que apenas podía bloquearlas. En cuanto tuvo oportunidad lanzó otro ataque de ectoplasma al mayor quien alcanzó formar un escudo.

"Usa tu elemento o no tendrás oportunidad contra mí."

"Ya lo sé." Gruñó Danny, juntó ambas manos formando una esfera de ectoplasma verde que rápidamente cambio azul cuando el hielo se incorporó. Vlad fue sabio al esquivar y no intentar detener el ataque porque cuando la esfera chocó contra el agua del oasis, el estallido formó una ola de varios metros de altura, los ojos de Danny brillaron azules para que el hielo cediera. Intercambiaron un par de rayos más, los ataques del menor debilitándose a cada momento.

"Vamos, Tejón… ¿no me digas que es todo?" Vlad le provocaba desde su posición en el aire, preparando un nuevo ataque, esta vez traía dentro su poderosa electricidad. Quería ver a Danny realizar una técnica que aprendió hace tan solo tres días.

Phantom esperó a que el rayo de electricidad se dirigiera hacia él, extendió las palmas como si fuera a formar un escudo pero en vez de repeler el rayo dejó que este entrara en su cuerpo, haciéndolo suyo, recargando su debilitado núcleo. La electricidad en su cuerpo se sentía extraña siendo su elemento el hielo. Respiró hondo y expulsó la energía hacia Vlad. El halfa mayor no alcanzó moverse a tiempo, el ataque le golpeó tumbándole contra el suelo volviéndolo humano.

"¿Feliz?" preguntó Danny caminando hacia donde Vlad se ponía de pie con dificultad, sonrió con gran orgullo en su mirada azul.

"Veo que lo has logrado, felicidades."

Ambos estaban exhaustos a pesar de lo corta que fue la pelea. Dando por terminado su entrenamiento, se sentaron a orillas del lago mirando el agua espectral reflejando el cielo verde. Danny volvió a su forma humana pues se sentía mucho más cómodo así.

"Kryogen dijo que ya podemos volver a Amity Park." Vlad informó, los ojos azules de Danny se iluminaron con gran alegría y abrazó al otro por el cuello.

"Ya era hora." Exclamó Danny. El mayor rió ante el entusiasmo del muchacho que se recargó en su hombro, así que le sostuvo rodeándole por la cintura para atraerle más. Era difícil conectarse cuando estaban en forma humana pero eso no se los impedía.

"¿Te molesta?"

"No, es relajante."

El halfa menor hundió su cara en la curva del cuello de Vlad quien se estremeció, recordando la advertencia de Kryogen sobre lo involuntariamente receptivo que estaría por el efecto de su reciente Ascenso. Motivo por el cual a Vlad se le negó dormir en la misma habitación, a pesar de esa medida, ellos estaban volviéndose más atrevidos a cada día que pasaban entrenando en ese oasis. Iniciaron con tomarse de las manos, luego un abrazo y una caricia fugaz. Ahora Vlad no se sorprendía cuando Danny le acariciaba el pecho, sus dedos danzando sobre los botones.

"Cambia." Danny murmuró contra su oído haciéndole soltar un suspiro.

"No creo que sea una buena idea." Respondió, felicitándose por haber construido una frase coherente pese a las caricias del otro halfa, quien soltó risilla. En un rápido giro, la espalda de Vlad chocó contra el suelo, Danny estaba prácticamente sentado sobre su regazo mirándole desde arriba con travesura en sus ojos que brillaban verdes contrastando con su cabello negro, por la sonrisa del chico podía apostar que los suyos estaban rojos.

"¿Cambio yo?" le miró sugestivamente. Vlad deseaba más que nada poder jalarle y besar esa sonrisa burlesca. Quizás una de las cosas que más le frustraban era que el menor sabía perfectamente lo mucho que este juego le afectaba. Porque eso era para el adolescente, un juego que solo tenía como objetivo explorar esta recién descubierta fuente de placer. Pero para Vlad, por mucho que lo disfrutara era un golpe a su corazón, para él no era un juego.

Si este hubiera sido un día como los anteriores, Danny se hubiera detenido allí. Pero hoy sería el último día que pasarían en ese paradisiaco oasis así que se aventuró un poco más de lo normal. En vez de retirarse, activó su transformación. El anillo de luz destellando en su cintura, recorriéndole casi de forma sensual, el traje negro que se le pegaba a la piel y el aroma del ascenso fue demasiado para el halfa mayor. Sus caderas se movieron casi por voluntad propia, empujando ligeramente contra la pelvis del menor, sus colmillos se extendieron deseosos de enterrarse en la piel del otro fantasma. Danny se inclinó, mirando directo a sus ojos, sus manos en sus hombros tentándole con energía.

"¿Por qué no me besas y ya, Vlad?" La pregunta de Danny le tomó por sorpresa, encendiendo la parte racional de su mente como la alarma de un auto. "Hagamos esto un poco más interesante."

"Hay un límite, Danny." Respondió, zafándose del agarre de Danny. "Mejor volvamos."

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Estaba furioso y hasta cierto punto humillado. Danny no podía creer que se haya ofrecido a Vlad y este simplemente le rechazara, él sabía que no era un supermodelo pero por un momento creyó que había capturado la atención del halfa mayor. Porque una cosa era segura, Vlad le tenía capturado a él. Había tandas cosas que quería probar, lamentablemente al otro parecía no interesarle tanto. Terminó de recoger las cosas que había acumulado en la casa de Kryogen y salió del que había sido su cuarto por todos estos días. Recorrió los pasillos en busca del médico y de Vlad, escuchó voces que discutían en el laboratorio; la curiosidad le dominó y caminó lo más silencioso que pudo, aprovechando que en su forma humana su presencia era casi imperceptible.

"…mala idea. Seis veces, Vladimir. No me hagas tener que abrir tus entrañas una séptima vez. Podrías no sobrevivir."

"Si es la única solución, estoy dispuesto a hacerlo." La voz de Vlad estaba cargada de culpa.

"Continuaré trabajando un antídoto." Hubo una pausa. "Te tengo demasiado aprecio como para arriesgar tu vida de esa forma, entiendo que es tu hija y que quieres salvarla pero aún con el soporte de Phantom tu cuerpo no toleraría una cirugía más. El trasplante sigue siendo la última opción."

"En dado caso, si algo me pasara, Danny Phantom será el responsable directo de la niña. Él está muy encariñado con ella."

"La genética llama, ¿eh? Bien, que así sea."

Escuchando sus pasos acercarse, Danny salió corriendo de allí refugiándose en la sala. No había que ser un genio para saber que hablaban de Danielle, pero lo demás parecía confuso y le preocupaba. ¿Qué cosas Vlad tenía en mente ahora? Vio a los dos fantasmas aparecer y sonrió como si nada. Se despidió de Kryogen agradeciéndole todo lo que hizo por él, el médico dijo que el precio sería la promesa de que él sería quien llevaría la vigilancia prenatal, si o cuando se embarace. Abandonar el oasis fue mucho más difícil de lo que él creyó, el lugar ya representaba seguridad y amistad para el joven halfa.

Mientras iban volando de regreso a casa, algunos fantasmas les miraban como si meditaran la posibilidad de atacar pero todos se retractaban. Un silencio incómodo reinaba entre ellos, que comenzó desde que dejaron el oasis. Vlad iba por delante guiando el camino, no hablando más que para dar indicación de que debía girar a la derecha o a la izquierda. Danny sospechaba que tenía que ver con lo que ocurrió horas antes, al parecer había sido culpa suya.

"Oye…" inició.

"Espero estés aprendiéndote bien el camino." Vlad le cortó, su voz distante y en advertencia. "Puede que necesites hacer otras visitas en el futuro."

"Espera…" Danny se giró y tomó del brazo al otro fantasma para que se detuviera, Vlad tenía una expresión de enojo. Tomó la mano que le sostenía separándola bruscamente de su cuerpo. "¿Qué pasa contigo, Plasmius?"

"No hay tiempo para perder," gruñó tratando de reiniciar su vuelo. Pero Danny tenía otros planes, sin aviso lanzó un pequeño rayo que golpeó al mayor haciendo que se estrellara contra una isla cercana.

"Basta de evadirme." Gritó, repentinamente sintiendo furia. "¿Tanto te molestó que te haya pedido un beso? Si es así dímelo. Aunque no sé por qué tanto problema. Solo era una broma."

"Ya no estamos tan lejos del portal" Vlad comentó, se incorporó ignorando por completo a Danny quien aterrizó a su lado. La tensión era grande entre ellos, que varios fantasmas incluso salieron huyendo temerosos de que estallara una batalla entre los halfas.

"¡Responde la maldita pregunta!" dijo con irritación. "¿Te molestó lo del beso?"

Pasó saliva cuando los ojos rojos se posaron en él, su expresión ilegible. Vlad dio un par de pasos y le tomó de la mano, tirando levemente de ella. Danny se tranquilizó un poco y siguió a Vlad hasta estar cerca de la orilla de la isla.

"De ese lado…" señaló a la derecha. "Si continuas volando llegarás al FarForzen. En el medio no hay más que pequeñas islas, no debes tener mucho problema para llegar."

"Vlad…" Danny quiso interrumpirle, pero se detuvo cuando sintió al mayor atraerle un poco más. Había algo en la mirada de Vlad que le comenzaba a preocupar.

"Mírate ahora, Danny." Dijo en voz baja, como si estuviera contando un secreto. "Haz aprendido tanto. Para un fantasma de tu nivel casi nadie es una amenaza. Además has sobrevivido al Ascenso… estoy feliz por haber sido parte de tu crecimiento. Agradecido, porque me permitiste, aunque sea un poco, disfrutar de tu amistad…"

"¿Por qué hablas así?" Danny interrumpió mirándole confundido, "Suena a despedida."

Sintió la otra mano de Vlad posarse en su rostro, acariciando levemente haciendo que sus miradas se conectaran. Sus ojos verdes temblaron ante lo que vio en los rojos, cerró los ojos y sin pensarlo mucho se abrazó al torso de Vlad, queriendo retenerle allí. El mayor le tocó los cabellos con una mano y la otra se fijó en su cintura.

"Es lo que es, Danny." Vlad dijo. Su voz no reflejaba emoción, pero Danny sentía cómo su respiración se cortaba.

"No." Negó con la cabeza, apretando el abrazo. "No, dijiste que no me dejarías solo. ¡Lo prometiste!"

"Lo lamento." Vlad murmuró contra su cabello, dándose el lujo de acariciarle un poco. "No podemos continuar con esto."

"¿Continuar con qué?"

"Sabes a qué me refiero."

Sintió a Vlad querer separarse, pero no le dejó. Con su mano derecha buscó el pecho del mayor, posándola justo donde sentía el palpitar. Su energía de hielo fluyó hacia el otro y le escuchó soltar un respingo de sorpresa, la electricidad fluyó hacia él casi en forma instantánea.

"¿Por qué?" preguntó Danny contra el cuerpo de Vlad, "¿Por qué te hace feliz? Ambos lo disfrutamos no veo por qué no debamos…"

"Entiende que este juego tuyo no puede seguir." Vlad gruñó, sujetándole las muñecas para alejarle. Inmovilizándole.

"Nunca fue un juego para mí," Danny dijo. "¿Lo era para ti?"

Se miraron a los ojos un momento, los verdes estaban desafiantes mientras los rojos se llenaron de agua. Danny se sorprendió porque ni siquiera en el futuro alterno había visto al mayor con lágrimas en los ojos. Lo siguiente que sintió fue el roce de los labios del otro contra los suyos. Un roce tan fugaz que le dejó con ganas de mucho más, era tan diferente de todas las veces que había besado a alguien. Y sin importarle las consecuencias futuras busco de nuevo esos labios antes que se alejaran, capturándoles en una súplica silente. El otro le correspondió con igual fervor, siendo dominante y desesperado, bebiendo de los leves gemidos que se le escapaban al menor.

Los brazos de Vlad se aferraron a su cuerpo y Danny le abrazó, gozando el beso que nunca creyó llegaría. Sintió a Vlad dejar sus labios, rosando su mandíbula con sus labios en una leve caricia que buscaba su cuello. Mantuvo los ojos cerrados, relajándose y dando más lugar para que Vlad le besara. Las caricias de sus manos despedían pequeños toques eléctricos y los colmillos rozaron su cuello, sintiendo deseos de que le mordieran. Un toque de energía fría sobre la espalda de Vlad fue todo lo que necesitó para conseguir su objetivo, los afilados dientes se hundieron en la base de su cuello. Danny gimió alto ante el placer y al parecer, eso fue lo que Vlad necesitó para volver a la realidad pues se apartó bruscamente, aun lamiéndose el ectoplasma de los labios. Sus ojos rojos abiertos con sorpresa y culpa.

"Perdona, no debí…" murmuró, ambos respiraban agitados y Danny tenía las piernas temblando.

"¿Bromeas?" soltó una pequeña carcajada. "Fue increíble."

"No. En serio no debí." La voz de Vlad se quebró, su mirada llena de emociones. Su frente se posó en el hombro del lado contrario al que había mordido. Danny le sintió temblar así que le sostuvo, dejando que llorara sin decir nada por un rato, quiso usar su energía para calmarle pero Vlad no le dejó. "No, no lo hagas, por favor… no me hagas enamorarme más de ti. No lo soportaría."

"¿Vlad?"

Estaba tan impactado por la confesión del otro halfa que no reaccionó sino hasta que le sintió convertirse en humo en sus brazos. Parpadeó aturdido, mirando a su alrededor al tiempo que caía en cuenta que estaba solo. Por mucho que intentaba sentirle, no percibía ni rastro de su firma ectoplásmica. Vlad había usado su tele transportación para huir de la pequeña isla. Para abandonarle.

"Eres un cobarde, Vlad Plasmius." Murmuró con rabia y dolor.

Cubrió con una mano la herida que aun supuraba ectoplasma, sintiendo humedad en sus mejillas y un dolor en el pecho tan fuerte que le hizo caer de rodillas. Lamentablemente sabía que este dolor no pasaría con los brebajes de Kryogen. Estuvo allí, sollozando por varios minutos sintiéndose perdido. Algo le decía que Vlad no pretendía volver a él.

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Notas: ¿Y qué tal estuvo?

Pues iba a dividir este capítulo pero preferí uno largo a dos cortos. En fin. En la próxima sabremos qué pasó en Amity mientras Danny no estaba. Recuerden que Maddie piensa que le secuestraron.

Quiero felicitar a la persona que prácticamente adivinó con gran detalle qué es el ascenso y no te preocupes, habrá yaoi! Danny no se embarazará solo por el aire XD.

Un gran saludo a todos y gracias por leer.

¿Comentarios?

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EDIT 01-12-15.