Capitulo 9
Sin fuerzas
Sentada en su mesa de trabajo, con cientos de papeles a su alrededor... llenos de apuntes, sitios , de fechas y horas . No sabía que hacer para encontrar algo, alguna pista que la llevase hasta Keyko, parecía que se la había tragado la tierra. Por décima vez se frotó la parte de atrás de su cuello y estiró su cuerpo adolorido, su visión también se estaba nublando pero decidió ignorarlo. Su mente estaba demasiado ocupada realizando conclusiones como para notar el dolor de su cuerpo. Ya no sabía que más hacer ¿dónde buscar? solo tenía una pequeña hipótesis pero... ninguna prueba.
Todos los informes decían lo mismo : cortes profundos, victimas en coma, culpable desconocido, ninguna pista de la habilidad utilizada, etc…Todo eso ya lo sabía, se había pasado los últimos cinco días sin dormir para descubrir lo mismo o incluso más de lo que estaba escrito en esos informes.
En su interior tenía una mezcla de emociones. Por un lado estaba feliz de que no hubiesen encontrado nada sobre Keyko, para no involucrar a mas gente. Por otra parte , estaba frustrada y molesta con sus compañeros por no haber descubierto nada de nada.
Aunque, era comprensible, cualquiera pensaría que fue una pelea normal entre bandas. Siempre han habido algunas diferencias por temas de territorios en las que, más de uno, ha llegado al hospital con heridas graves y en estado de coma. Seguramente pensaron que no merecía la pena investigarlo. Sin embargo, como se produjesen más ataques en los mismos distritos... ella estaría en problemas, por varias razones.
Con un suspiro se recostó en el respaldar de la silla y dedicó un momento a descansar sus ojos. Los abrió de nuevo para mostrar lo perdidos que estaban, enfocados en la pared blanca, como si su mente se hallara en un lugar a miles de kilómetros de allí
Detuvo todo lo que hacía, simplemente se quedó quieta, concentrada en su respiración, mirando al vacío y dando rienda suelta a los pensamientos que la asaltaron de la nada, aquellos que provenían del pasado.
Por algún motivo recordó la imagen de su hermana y ella juntas en el jardín, riendo y jugando, de cuando todavía estaban unidas por algo más que el... odio.
Sacudió su cabeza para detener los recuerdos, no necesitaba volver a aquellos tiempos y tampoco podía, Keyko había cambiado, todo a su alrededor había cambiado, incluso ella misma... ya no era una niña indefensa.
Tenía que detener a Keyko o si no... mucha más gente sufriría, era su deber . Justo cuando estaba por volver a releer los informes la puerta de la oficina del Judgment se abrió , dejando oír unas risas conocidas. Con gran agilidad cerró todas las ventanas en el ordenador y teletransportó las notas a una esquina de la habitación.
Luego, se dedicó a fingir ignorancia, aparentando escribir un informe sobre un caso reciente o cualquier cosa que se le ocurriese .
Por la puerta entraron dos de sus amigas , las cuales, como siempre, se "peleaban" de una forma cómica y amigable.
- ¡Mou!... Saten-san te he dicho que dejes de levantarme la falda ¡es vergonzoso!.- Se quejó una muy sonrojada Uiharu mientras agitaba sus brazos como una niña pequeña.
- Pero entonces no podré verte la ropa interior que llevas hoy- Dijo con una expresión de fingida preocupación y confusión.
- ¡No tienes por qué verla! - Le gritó con ojos llorosos por la verguenza - Además siempre lo haces en lugares con mucha gente...
- Entonces la próxima vez lo haré en un lugar con menos personas - Dijo golpeando su puño contra su otra palma abierta. Su expresión era la de alguien que había encontrado la mayor respuesta de su vida, con mirada seria y determinada.
- gracia...¡Eso no es lo que quería decir! Simplemente no lo hagas - Suspirando se giró para notar que no estaban solas en la oficina.
- Si, si , no lo volveré a hacer~...- Contestó, aún sin darse cuenta de la presencia de Kuroko en la habitación- bueno al menos hasta mañana...- Susurró con una sonrisa traviesa.
- Shirai-san ¿Hay algún caso nuevo? -Preguntó Uiharu al ver que Kuroko estaba "trabajando" en su ordenador. Se acercó hasta ella tranquilamente, seguida por Saten-san pero la teleporter lo apagó rápidamente no dejando sino una pantalla negra y sin color.
- ¡Ah! No, solo es una carta de disculpas por lo de la semana pasada- Dijo girando la silla con una sonrisa fingida.
- Ya veo...- Contestó un poco preocupada al notar la palidez y las ojeras en la cara de la teleporter.- Shirai-san ¿estás bien? te ves muy cansada.
- Es verdad estás muy pálida - Respaldó Saten-san con preocupación.
- No es nada... estoy bien...me voy a patrullar un rato- Justo antes de Teletransportarse las fuerzas le flaquearon y pensó que sería mejor salir por la puerta. Sin embargo, no dio ni más de cuatro pasos hacia ella cuando la dudosa voz de Uiharu logró pararla en seco.
- Por cierto Shirai-san ¿por qué estabas en el Distrito 23?
-¿C-cómo?- Preguntó, intentando aparentar el menor nerviosismo posible, aunque su voz la traicionó. Ella no había estado en el Distrito 23 así que la única razón lógica para esa pregunta era...
Keyko...
No otra vez, ¿Por qué todo el mundo lograba verla menos ella?
Sus piernas comenzaron a temblar y utilizó todas sus fuerzas de voluntad para no girarse y preguntarle todo lo que ,en ese momento, pasaba por su cabeza.
- Si...llevabas una sombrilla ¿no?. Estaba cruzando la calle y te vi...pero no estoy segura - Relató con expresión pensativa y ojos cerrados.
- N-no..., no fui yo- Repitió recuperando su voz normal- seguramente estabas en tu propio mundo de nuevo- Dijo mostrando una mueca burlona.
- Joo... estoy casi segura de que eras tú - Dijo inflando los carrillos y haciendo un lindo puchero.
- Bueno...y ¿dónde me viste? Si de verdad lo hiciste, claro- Preguntó, complacida de que su amiga fuera tan fácil de engañar.
- Pues en el Distrito 23 , en el área comercial, cerca de los molinos - Respondió cruzandose de brazos y girándole la cara, mostrando una pose orgullosa por haberse acordado, a pesar de lo despistada que es.
- Ya veo, me has pillado, estaba comprando nueva lencería para sorprender a Onee-sama - Dijo levantando las manos como si fueran a detenerla - Espero que no tenga que hacer esto de nuevo- La imagen de ella siendo detenida por Uiharu le provocó una leve sonrisa, que no pasó desapercibida por la pequeña de la corona de flores.
- Mou... Shirai-san ¿te estás burlando de mí?
- No... solo pensé en algo divertido - Respondió con un poco de melancolía.
Lo que Kuroko no sabía era que durante toda la conversación Saten-san estaba mirándola fijamente, estudiando sus expresiones. Se había dado cuenta de que algo pasaba, algo que seguramente la teleporter no quería contarles. Por el rabillo del ojo logró notar la presencia de una cuarta persona, la cual se encontraba escondida en una de las paredes, al lado de la puerta.
Kuroko se giró para irse definitivamente, tenía que darse prisa. A lo mejor Keyko seguía por el Distrito 23...
Si me teletransporto, podré llegar más rápido, tengo que conseguirlo...- Haciendo uso de las pocas fuerzas que le quedaban , intentó ignorar el dolor y utilizar su habilidad, pero no pudo...Su vista se nubló más de lo normal, su cuerpo perdió el balance, un dolor agudo le traspasó la cabeza...
Lo último que logró sentir fueron unos suaves brazos, agarrándola firmemente , impidiendo que se golpeara contra el suelo y las voces de sus amigas que se iban alejando a medida que todo se llenaba de penumbras.
