hola a todas, escribi este capitulo con mucho trabajo en verdad, si ven algun error de dedo disculpenme pero tenia mis ojos llenos de lágrimas, espero sus comentarios.


Albert regresó con Candy y Terry algo pálido y débil, habían terminado los análisis y en unas horas les dirían si Albert era compatible y podía donarle sangre a Michael.

- Albert, necesito ir con las niñas, pero no quiero dejar solo a Michael

- Ve tranquila Candy, yo me quedaré aquí, las niñas deben estar preocupadas por ustedes-

- ¿en verdad?

- Claro-

- Te acompaño Candy- dijo Terry

- Gracias- dijo y los dos salieron del hospital. Llegaron a casa y como era natural Helen y Kate corrieron con su madre.

- Mamá- dijo Helen y la abrazó con fuerza- ¿a dónde fuiste? ¿por qué papá no ha llegado?

- Vengan, necesito hablar con ustedes- les dijo mientras las llevaba a la sala- niñas, no quiero que se asusten, pero su padre tuvo un accidente y está en el hospital-

- ¿qué le pasó?- preguntó Kate asustada

- Un auto chocó contra él- dijo Candy abrazando a la niña-

- ¿va a estar bien?- preguntó Helen

- Sí, no se preocupen, dentro de poco papá estará con nosotras de nuevo-

- ¿podemos verlo?-

- No, recuerda que al hospital no pueden entrar niños-

- Pero-

- Pero nada, no deben preocuparse, papá estará bien- Candy abrazó a sus dos hijas y con las mismas palabras que uso para darle confianza a sus hijas las repitió para sí misma. Candy y Terry estuvieron con las niñas un momento cuando sonó el teléfono- Albert, ¿qué ocurrió?... gracias a Dios… voy para allá… colgó el teléfono- Albert es compatible con Michael-

- Qué alivio- dijo Terry- ¿nos vamos?

- Si-

- Mamá, quiero ir- dijo Helen

- Hija, por favor entiende que no puedes ir-

- ¡pero mamá!

- Helen, te parece si yo me quedo con ustedes, dejamos que tu mamá vaya al hospital y nos llamará para decirnos cómo está tu papá- intervino Terry, ya que sabía que si dejaba que siguieran hablando Candy y su hija terminarían peleadas

- Está bien- contestó la niña no muy convencida pero al final dejó que su madre saliera

- Gracias Terry- le dijo antes de salir

- No tienes nada que agradecer- le sonrió y cerró la puerta

- Helen, ¿papá va a estar bien?-

- Si Kate, papá va a regresar bien, no te preocupes- le dijo jugando con su cabello- tenemos que hacer la tarea- le recordó

- Ya voy- dijo mirando las escaleras- ¿me ayudas con la de matemáticas?

- Si, ahora voy, adelanta lo que puedas- Kate subió las escaleras y entró a su recamara, miró la fotografía que tenían donde estaban los cuatro juntos y rezó para que su papá regresara a su lado.

Terry vio como Helen trataba a su hermana, a pesar de ser pequeña y de tener también miedo se mostró valiente con Kate, justo como lo hacía su madre. Helen se sentó en un sofá y apoyó su cabeza en el respaldo cerrando los ojos.

- ¿se pondrá bien?- preguntó de pronto a Terry, y este no supo que contestar- dime la verdad-

- No lo sé Helen-

- No quiero que le pase nada malo- Terry se sentó junto a ella y tomó su mano

- No te preocupes, es un hombre fuerte y está en buenas manos- Helen le sonrió y se arrojó a sus brazos llorando. Terry sintió un gran dolor al ver a su hija sufrir pero su corazón dio un vuelco por la emoción al sentir el abrazo de su hija.

A la mañana siguiente como era de esperarse ni Helen ni Kate querían ir a la escuela, pero convencidas por Terry y por Candy este las fue a dejar, prometiéndoles que él iría a recogerlas. Después de dejarlas Terry alcanzó a Candy en el hospital, por fortuna Michael ya estaba fuera de peligro y las visitas ya estaban permitidas.

- Señora, ¿puedo hablar con usted?- dijo el doctor

- Sí, claro- dijo Candy saliendo de la habitación de Michael, donde también estaba Terry.

- Terry- se escuchó la voz de Michael

- ¡Michael despertaste!-

- Desde hace más de una hora-

- ¿por qué no abrías los ojos?-

- No quería que Candy me viera, necesito hablar contigo

- ¿sobre qué?-

- Sabes de qué, el momento está cerca, estoy seguro-

- Michael no digas eso, el doctor dijo que te estas recuperando muy bien-

- Por favor, soy doctor también y sé lo que tengo, y tú también-

- Michael no, por favor-

- ¿cumplirás tu promesa?

- No necesitaré hacerlo- dijo nervioso

- Por Candy- dijo el doctor

- Y por las niñas- concluyó el actor

- Gracias-

- ¿Por qué no le dijiste nada?-

- Para no preocuparla, no quería que sufriera pensando que en cualquier momento yo…- Michael se vio interrumpido por la llegada de Candy

- ¡Michael! Despertaste-

- Si Candy-

- ¿cómo te sientes?-

- Mejor- suspiró aliviado

- Llamaré al doctor- dijo dando media vuelta para salir de nuevo

- ¿crees que sea justo ver sufrir ese rostro?- preguntó Michael

- No- fue lo único que dijo Terry.

Una semana después Michael ya estaba en casa con sus hijas y su esposa. Candy como buena enfermera trataba a Michael con sumo cuidado. Tenía que guardar reposo, aún estaba débil por la pérdida de sangre y necesitaba recuperar todas sus fuerzas para según Kate volver a ser el súper papá que era. Esas palabras habían sido demasiado dolorosas para él, sabía que su tiempo se agotaba, podría decirse que tenía los minutos contados.

- ¿en qué piensas?- le preguntó Candy al verlo con la mirada perdida en algún punto de la habitación

- En lo feliz que he sido todo este tiempo- le sonrió y siguió hablando- recordé cuando nació Helen y cuando me dijiste que estabas embarazada de Kate-

- Te pusiste pálido- sonrió Candy

- Tú también lo estabas- le recordó

- Gracias Michael- dijo Candy

- ¿por qué?-

- Por hacerme tan feliz, sin ti, no sé qué habría hecho-

- Salir adelante como es tu naturaleza. Ven aquí- le extendió la mano para que se recostara a su lado- siempre has sabido ser valiente y luchar por lo que quieres, nunca, nunca dejes de hacerlo- la abrazó y se le llenaron los ojos de lágrimas- te amo Candy, siempre lo haré y quiero que seas muy feliz, siempre- Candy se abrazó a él y se sintió protegida como era siempre que estaba a su lado

- Yo también te amo Michael- estuvieron abrazados un rato y permanecieron callados- es hpra de tus medicinas- dijo Candy viendo el reloj- ahora vuelvo, iré por un té para que duermas bien- se levantó de la cama y salió de la habitación. Michael la vio salir con una sonrisa y grabó ese tierno e inocente rostro en su mirada, de repente muchos recuerdos llegaron a su mente, desde el día que la había conocido en casa de Eliza. La vez que la vio en aquella fiesta en el hospital, la primera vez que la vio con su uniforme de enfermera y la primera vez que la vio atender a su paciente con tanta dedicación. Cuando le pidió que fuera su novia, su primer paseo, cuando regresó de Nueva Orleans con el corazón destrozado por haberlo engañado. Cuando le propuso matrimonio cuando su pequeña Helen nació, su primer cumpleaños, su primer resfriado y su primera caída. El nacimiento de Kate había sido uno de los días más felices de su vida, su hija había decidido nacer en el momento menos oportuno, cuando los tres estaban en un día de campo, lejos de cualquier hospital y lejos de cualquier cosa que hiciera las cosas más fáciles, pero Kate había nacido sana y era lo más importante para ellos, recordó cuando Kate lo llamó papá por primera vez y cuando la fue a dejar al colegio con lágrimas en los ojos pidiéndole que no la dejara.

- Volveré por ti amor- le dijo con un abrazo- siempre volveré por ti

- ¿lo prometes?-

- Lo prometo- le dijo con una sonrisa que le dio valor a la niña

- Gracias Candy, gracias por haberme hecho tan feliz, estoy seguro que Terry sabrá hacer lo mismo a tu lado, te amo Candy, no importa a donde vaya, siempre estarás en mi corazón- fueron las palabras de Michael antes de darle un intensó dolor en el pecho, un dolor insoportable que su corazón no resistió más.

En la casa en la que siempre habían risas y que estaba llena de felicidad, estaba de luto, un buen hombre había partido para no volver más. A la casa llegaron amigos y conocidos de Candy para darle el pésame. Ella estaba desecha, se sentía sola, se sentía como un niño que se ha perdido en la calle, sin encontrar a sus padres. Había llorado mucho en toda su vida, pero eso no impedia que más lágrimas brotaran de sus ojos, esos ojos que Michael adoraba, "son como esmeraldas" era lo que siempre le decía. A su lado estaba su familia, Albert dándole su incondiconal apoyo como siempre

- Todo estará bien Candy- la abrazó y Candy siguió llorando

- ¿qué voy a hacer ahora?-

- Salir adelante como siempre lo has hecho pequeña, salir adelante- Albert se separó un poco para verla, con su pañuelo limpio sus lágrimas y ella respiró profundo.

- Adelante- dijo ella

Archie y Annie también estaban a su lado, apoyándola en todo.

- Lo que necesites no dudes en avisarnos- había dicho Archie

- Gracias.- lo abrazó y sintió todo el apoyo que le brindaba su primo y hermano

- Candy lo siento tanto. Fuero las palabras de su amiga

- Gracias por estar aquí Annie, gracias- se abrazaron y Candy se sintió querida y por un momento acompañada.

Terry estaba a su lado, desde ese momento no la dejaría, cumpliría la promesa que le había hecho a Michael la primera vez que se vieron en el teatro.

- buenos días- dijo extrañado- ¿le puedo ayudar?-

- quisiera hablar con usted un momento-

- ¿es usted el reportero que enviaron del periódico?-

- no señor, soy el esposo de Candice-

Terry se quedó frío, supuso que le había ocasionado un enorme problema la noche anterior con las flores para sus hijas- acompáñeme por favor- dijo señalándole un camino que conducía a los camerinos, entraron en uno donde solo había un escritorio y unos sillones- tome asiento-

- gracias- Michael se sentó y Terry hizo lo mismo quedando frente a frente- en primer lugar quiero agradecerle por el obsequio que hizo ayer a mis hijas, ambas estaba muy emocionadas con su gesto-

- fue un placer, pero espero no haber ocasionado un disgusto con Candy, perdón con Candice- se le hacía absurdo llamarla así

- dígale Candy, todos lo hacemos- sonrió el doctor- y descuide, nadie se molestó con nadie por eso-

- me alegra oírlo, pero creo que no vino a agradecer por un par de ramos de flores ¿cierto?

- así es señor, de hecho vine a pedirle un favor-

- ¿un favor?- preguntó extrañado-

- sí, disculpe mi atrevimiento, pero lo que le pido será para Candy- contestó serio

- lo escucho- dijo interesado

- sea honesto conmigo, ¿aún ama a Candy?- preguntó sin rodeos

- si- contestó serio y decidido

- me alegro-

- ¿qué?

- Candy también lo ama, y es una alegría para mí saber que corresponde a su amor-

- disculpe, pero, ¿en serio es el esposo de Candy?-

- no lo parezco-

- ningún hombre estaría tan tranquilo al escuchar que su esposa ama a otro hombre y que este le corresponde-

- tiene razón, pero yo también amo a Candy, y quiero que sea feliz-

- con usted ha sido feliz, ¿no?-

- sí-

-¿entonces?-

-quiero que siga siendo feliz, y tal vez yo ya no pueda darle esa felicidad que merece-

- a qué se refiere- preguntó

- mi tiempo en esta vida se agota señor-

- No le entiendo

- Voy a morir señor Grandchester, tengo cierto problema en el corazón que en cualquier momento me puede matar

- Cuanto lo siento- dijo con el rostro pálido

- Sí, yo también pero no hay nada que hacer más que esperar a que esto termine y por eso quiero pedirle algo muy especial

- Sobre Candy

- Así es-

- Dígame

- Si usted todavía la ama no permitirá que ella sufra ¿cierto?-

- No, esta vez no lo haré

- Lo que yo le pido es que se acerque a ella, y que el día que yo falte usted sea el apoyo que yo ya no podré ser

- ¿sabe lo que me está pidiendo?

- Que haga feliz a la mujer que los dos amamos, eso es lo que le pido-

- Pero… ella no me aceptará-

- Ella aun lo ama, usted lo sabe y no quiero que ella siendo tan joven se cierre a la posibilidad de comenzar de nuevo con la persona que ha amado durante tanto tiempo- Terry recordaba esas palabras perfectamente, una a una se habían clavado en su corazón y en su mente, Michael estaba preparado para todo y él había llegado en el momento justo a la ciudad.

- Señora ya le dije que no puede pasar- se escuchó la voz de una mucama

- Quítate de mi camino- dijo Eliza

- ¿qué quieres aquí?- se escuchó la voz de Candy que al oír el ruido había ido al recibidor

- Vine a dar el pésame y a preguntarte cómo mataste a tu esposo para quedarte con el actor

- ¡lárgate de aquí!- gritó Candy- ten un poco de respeto y déjame en paz-

- Así tratas a todos los que vienen a acompañarte en tu duelo- Candy no lo toleró más y abofeteó a Eliza

- Te dije que te largaras de aquí, no tienes nada que hacer en mi casa-

- Te equivocas, Michael era mi amigo-

- Entonces por respeto a él vete de aquí con dignidad antes de que te eche a patadas- amenazó Candy

- No me intimidan tus amenazas, pero me voy- tomó una de las tantas flores que había en ahí y jugueteando con ella dijo- pero no te preocupes, cuando menos te los esperes volveré con grandes noticias para tus pequeñas-

- ¡Eliza vámonos de aquí!- la voz de su esposo resonó desde la puerta, la había seguido desde que había salido de su casa- no puedo creer lo que estás haciendo, ¡ven acá!- la tomó por el brazo y se la llevo a rastras hasta su auto.

GRACIAS A:

Amparo de Grandchester-. hola, aquí esta ya el cap. espero tu comentario, y pues tenias razón, Michael sabia cosas :( un saludo

Margarita.- hola, bienvenida a "Reencuentro" me alegra saber que te guste la historia, espero me sigas con lo que viene, un saludo y gracias por leer.

Gema Grandchester.- hola, pues Michael no se recuperó pero lo unico bueno que salio de aquí es que fue feliz ¿no? gracias por leer, hasta el próximo capitulo

Oligranchester-. hola, pues si ya lo veias venis ¿cierto? y si, primero es Terry, tanto que me volvi asesina en este fic, me siento tan mal, pero sino la historia no avanzaba, gracias por leer, hasta el proximo cap, :)

Carmen: hola, creo que ya se aclaró tu duda vdd? y que buena idea que me has dado para los dialogos, un saludo

Lorena- hola, pues lo voy a someter a votación, aunque con lo que acaba de pasar no se si sea la mejor opción, aunque podriamos... tal vez... jeje ya me gusto el drama y mi cabeza ya haciendo muchas cosas, un saludo y gracias por leer

Samanta- hola, grcias por cometar, que bueno que te guste la historia, a tu pregunta Candy sigue amando a Terry pero tambien amó o ama a Michael sino no se hubiera casado creeme, saludos

Mariana- hola! no eres egoista por querer ver feliz a Terry, en serio, gracias por tus cometarios, :)

Yeyaho- hola, gracias por leer, yo tambien hubiera preferido que Terry solo tuviera un hijo o ninguno de plano pero en la canción en la que me base el autor dice que tiene hijos entonces... nada que hacer, y sobre su participacion si con los hijos se llevaran una sopresa los adultos, :)

HOLA, DEBIDO A LOS COMENTARIOS DE LORENA Y MARIANA QUE ME PIDEN LE PONGA UNA PAREJA A TERRY QUISIERA SABER SU OPINIÓM, RECUERDAN QUE LES DIJE QUE ESTA HISTORIA LA ESCIBIRIAMOS JUNTAS, ASI QUE LES PREGUNTO, ¿LE PONEMOS NOVIA A TERRY? ESPERO SUS RESPUESTAS. UN SALUDO Y GRACIAS POR LEER.