Primer día de viaje
Tenemos a 4 personas y un gran enredo. Como todos los enredos amorosos, hay sufrimiento, confusión, esperanza y mucha diversión… para aquellos que son ajenos a él.
Nakora amaba a Kakashi, pero no creía que fuera posible que él correspondiese sus sentimientos, y si lo hacía, estaba segura de que no se basaría en amor real, como lo que ella sentía. Kakashi había pasado ya el proceso de aceptación y había comprendido que amaba a Nakora, aun así, decidió someterse a sí mismo a una prueba de comprobación; antes de dar el primer paso quería cerciorarse de que la chica sintiese lo mismo y que él mismo podía cuidar de ella en vez de aprovecharse de cualquier situación que se le presentase.
Aunque Kakashi tenía una ligera sospecha de que podía terminar muy contento al final de ese viaje, Nakora no sospechaba absolutamente nada. Pero peor estaban Bijin y Surippa. Aunque Bijin no quisiese admitirlo, encontraba a su compañero de equipo muy diferente; cada día más atractivo, gracioso, ocurrente y aterradoramente interesante. Lo único malo de ese maldito viaje era que Nakora había ido. El objeto de afecto de SU objeto de afecto, estaba ahí; estaba ahí y le quitaba la atención de Surippa.
Estúpido pervertido aprovechador de menores Kakashi estornudó tres veces, parecía que alguien estaba pensando mal de él. Surippa estaba más que molesto, se sentía furioso. Para empezar, la tonta rubia lo había metido en problemas de dimensiones planetarias, sus hermanos y toda la aldea se burlaban de él por el incidente del psiquiátrico, Bijin estaba molesta con él y… suspiró hondamente. No sabía porqué la rubia estaba tan rara con él y le preocupaba. Se había ido llorando la otra vez y la habían castigado horriblemente, lo sabía; la miró de reojo y notó que ella le devolvía la mirada. Giró lentamente la cabeza y luego la sacudió. ¿Por qué le miraba así? Bueno, tenía 5 días para resolverlo todo y, además, lograr que ese pérfido destructor de la nobleza y bondad se alejase de Nakora y conquistarla.
Esta es la inmunda aldea.
Rapamaru había llegado a Konoha. Se había parado en la puerta. Cuando estaba en camino se había detenido a preguntarle a un joven enmascarado con un corte de cabello muy extravagante:
Oye, amigo, disculpa; ¿dónde queda Konoha?
Sigue el camino de frente y llegarás a la aldea… ¿vas por alguna misión?
Nada importante, en busca de aventuras y, quién sabe, alguna chica que rente el lado izquierdo de mi camita.
Ve con cuidado, las kunoichis de Konoha no son muy amistosas con los extraños.
Se habían despedido y luego había visto a tres adolescentes ir detrás del joven, Rapamaru se preguntó cómo alguien a su edad podía tener tres hijos de esa edad y además tan serios y parcos.
Bueno, tres hijos; probablemente él y su esposa no tenían televisor en su casa
Había ido pensando eso y luego se había reído. Cuando llegó a las puertas de la aldea, dos ninjas le recibieron. Uno tenía un peinado incluso más raro que el del otro tipo del camino, y el otro usaba algo raro en la barbilla.
Detente, identifícate.
Soy Rapamaru, viajero de la aldea de La Lluvia.- Idiotas, podría matarlos. Pero debo actuar amablemente, órdenes del viejo.
Tus papeles.
Aquí están.
Todo correcto Rapamaru, pasa.
Gracias.- Ignorantes cuernudos, lo primero que haré será cargarme a sus novias.
Y se adentró en la aldea. Rapamaru recorrió todos los lugares, observó a todas las mujeres, pero ninguna le fue vagamente familiar. Desperdició media tarde ahí, rondó por los restaurantes, los hoteles, los clubes, y no encontró nada. Tal vez debió de revisar, oh, no sé, lugares donde una chica de 15 años que había sido recientemente traumatizada se encontrase como su casa.
Fue por todas las zonas residenciales, pero no halló nada. Vio entonces a un tipo en traje verde y unas ridículas medias naranjas. Se le acercó y le preguntó, como quien no quiere la cosa, por una chica castaña de unos quince con una gran melena.
¿Una bonita con un lunar cerca de la boca?
¡Sí, ella¡ ¿La conoces? ¿Sabe donde está?
Tú eres su…
Méndigo metiche Soy alguien que a ella le alegrará ver.
¿Dijiste estatura promedio, pelo largo y marrón con tonalidades amarillas y…
¡Sí, eso mismo¡ ¿La conoce?
No.
.
El viaje era demasiado aburrido e incómodo. Habían pasado ya media tarde caminando. Cuando le dijeron que era todo pagado, él imaginó que también hablaban del viaje, no del último día solamente; ahora faltaba que, además, ni les hayan pagado el alojamiento. Por suerte, Kakashi había traído dinero.
Kakashi sensei, no hemos visto más personas aparte de ese tipo que iba hacia la aldea, ¿seguro que éste es el camino?
Sí, Bijin, por millonésima vez, sí, este es el Puto, condenado y mísero camino correcto.- Dijo, intentado mantener la calma.
Deberíamos parar ya a descansar.- Sugirió Surippa, que tenía una ligera lesión en la pierna, recuerdo de un doloroso entrenamiento.
Si seguimos caminando llegaremos en la noche a la infeliz, decadente y súper mega puta feria.- Contestó, con un ligero matiz de hastío en la voz.
Sensei, Surippa tiene una lesión y Bijin debe aplicarle una pomada, de repente podrí…
Miren, ahí hay un árbol en el cual descansar.
Kakashi no había podido ocultar el tintineo de felicidad en su voz. Nakora le había pedido que parasen, y por Dios, que si ella lo pedía irían a parar; de hecho, si le pedía que se tatúe su nombre en el pecho y que luego cante El Matador con coreografía incluida, lo haría.
Ahí sí, ¿no? Pero espérese, aguarde nomás, que pronto vamos a arreglárnoslas usted y yo Pensó Surippa.
Siéntate Suri, prepararé la pomada.- Dijo tristemente Bijin al notar cómo su amigo miraba con rabia a Kakashi.
Iré por agua.- Dijo el mayor, notando también la cargada mirada. Se paró y fue.
Nak, necesitamos leña para hacer la fogata. Ve por madera, ¿podrías?- Dijo, dubitativa, cuando el hombre ya había profundizado en el bosque
Pero qué… Bijin, mi idea es mantenerlos separados, no juntarlos para que se vayan solitos a buscar cualquier cosa.
Está bien.- Nakora miró a su amiga y le quiñó el ojo en señal de agradecimiento.
Kakashi ya estaba caminando, había cruzado de un salto un charco; en eso, escuchó pasos suaves pero rápidos, casi imperceptibles, pensó que lo estaban siguiendo. Se agachó como si nada pasara y llenó varias cantimploras. Una sombra se acercó y sintió un extraño calor emanar de ese cuerpo. Sacó una kunai, la guardó en su mano, se levantó y tiró el agua de la primera cantimplora al extraño. Éste retrocedió y se cubrió con los brazos, Kakashi levantó la kunai y cuando la clavó, se escuchó un ¡puf¡
El Ninja se posicionó en un árbol cercano, con tan mala suerte que la rama se rompió y cayó al lago. Kakashi aprovechó el momento e hizo un jutsu…
¡Maldición¡ ¿Quieres parar?
¡Nakora¡
¿Qué es esto? ¿Qué tienes?
La chica estaba muy enojada. Había ido corriendo al encuentro de su sensei y luego pensaba darle una sorpresa. Nunca lo había visto sorprendido, quería asustarlo y así poder reírse juntos… pero no salió muy bien.
¿Por qué no caminas como la gente normal?
¿De qué hablas?
De no aparecerte a las espaldas de las personas, caminando como si fueras un gato, haciendo jutsus, apareciendo y desapareciendo…
Kakashi, si no cambiaba de lugar, me matabas.
Si no te acercabas sigilosamente, no me hubieses alarmado.
Estás muy tenso.
Deja de tutearme ¿quieres?
Lo peor que se puede escuchar de alguien, de una persona a la que estás intentando conocer mejor, es que te pida que la trates con más respeto. Eso demostraba que él no quería romper esa barrera entre alumna-sensei que supuestamente ya no debería haber, era chunnin demonios, ya era hora de cambiar las cosas. Pero, para ella, eso fue una negación.
Tenía tanto coraje, no había sido capaz de cumplir con lo que había prometido delante de Guy; debes cuidarla, le dijo, y él respondió afirmativamente. Y ahora, de no ser por el rápido movimiento que la chica había hecho, podría haberla matado y arruinarlo todo porque… Si matas a la mujer de tus sueños, entonces ya no puedes tener nada con ella… genial, Kakashi, haz alcanzado un nuevo nivel de estupidez Pensó, al darse cuenta de su tonta acotación mental.
La ayudó a levantarse del río, pero Nakora no estaba dispuesta a ceder tan fácilmente; cogió la mano de su sensei y la jalo con todas sus fuerzas… y él no tuvo más que abrir la mano y dejarla caer nuevamente. ¡Mierda¡ ¿Por qué eres tan torpe? Se reclamó Kakashi, ya que su movimiento involuntario al descubrir el intento de la chica, fue abrir la mano y soltarla.
Te amo, Dios sabe que sí. Pero tengo poquísima paciencia, y no sé por cuanto más pueda contener las ganas de patearte el…
Trasero que tiene. Desde acá arriba el agua distorsiona la imagen y me da algunas ideas de…
Movimientos estúpidos, no debí de acercarme detrás de él. Solo quisiera que se aproximara, que bajara esa barrera. Parece como si tuviera el brazo extendido, no me deja acercarme a él ni siquiera para…
Cogerla de la mano, no dejarla caer, no dejarse llevar por el momento y dejar de imaginar cosas obscenas. Sobre todo ahora que no es seguro porque ni siquiera he traído ninguna clase de…
Protección contra daños o seguro, si me clavaba la kunai mi pobre madrecita no tendría ni como pagar el hospital.
Ambos coincidían en algunos pensamientos, pero no cuadraban bien sus movimientos.
Bueno, ¿me saca o no me saca del agua?
¿Me vas o no me vas a jalar para que caiga?
Ya no lo haré, lo siento. Pero tú… ajum, usted, comenzó.
Ven aquí.
La jaló y la sacó. Estaba molesta, mojada y la noche comenzaba a caer, y junto a ella, el aire frío. La vio tiritar un poco, así que le sobó los brazos y la acercó hacia sí para secarla. Su chaleco verde estaba ya casi empapado. Hecho de algodón súper absorbente, con suerte lograré que no te resfríes Aunque él no quisiera reconocerlo, actuaba más como un padre preocupado que como el conquistador erótico que era a veces, en ciertas ocasiones, cuando se le presentaba la oportunidad.
Esto está mejor. Pensó alegremente Nakora, recargada en el pecho de su sensei y dejando que él la secase con el chaleco verde militar. Ella no quería reconocerlo, pero se sentía excitada con solo verlo sentado leyendo, y ahora, que lo tenía realizando mil y un movimientos muy cerca de ella, estaba a mil por hora. Si eso no acaba pronto, una de dos, o quedaba en ridículo diciéndole que lo amaba y que cada vez que lo veía sus neuronas morían porque se le congelaba el sistema nervioso, o lo empujaba a un lado para evitar cometer una idiotez.
Listo. Creo que ya estás completamente seca.
Mi pelo aun está mojado.
Bueno, entonces casi seca.
Y mis pies y piernas también.
Media seca entonces.
Y mi ropa interior…- Pero ¿cómo…? ¿Qué pretendes, Nakora? ¿Qué te desvista y te seque también en zonas en las que solo debes secarte tú misma?
…- Si quieres conservarte virgen, no hables delante mío de tu ropa interior
Perdón, creo que, creo que… me faltó recoger la leña.
Te ayudo.
Yo puedo sola, usted lleve el agua.
Kakashi dio media vuelta, consternado por la situación y algo alarmado por el esfuerzo que tuvo que hacer para mantener el control. Estaba seguro de que ese comentario había sido completamente inocente, que no fue intencional; pero algo le había parecido raro ahí, como si el momento hubiese sido esperado no solo por él, sino también por ella. Quería sacarse las dudas El que no arriesga no gana Pensó, dándose ánimos. Giró y se dirigió hacia Nakora, se plantó delante de ella, levantó una mano y se la puso en la cabeza.
Puedes llamarme Kakashi a secas.
Puso su mano sobre uno de los hombros de la chica y, ante el nuevo contacto, la vio enrojecer instantáneamente. ¡No lo puedo creer¡ ¿Será posible? Ella… ¡basta pervertido, deja de pensar esas cosas¡… lo prometiste delante de Guy, bien, mucho mejor, más tranquilo. Me ama, punto, yo la amo, punto, estoy jodido, punto.
Sensei, tal vez sí pueda ayudarme con los leños… yo, la verdad es que…
Dilo Nakora.- Di que me amas y así puedo decirlo yo también y ser el shinobi más cursi de la historia.
… es que yo nunca he recogido leños para hacer una fogata.
^.^!
Y éstos ¿cuándo aparecen?
Suri, entiende, ella no te quiere.
Tú siempre piensas que lo sabes todo.
No, solo sé lo que ella me dijo.
Pero, ¿qué tiene él no tenga yo?
¿Por qué será que todos me preguntan lo mismo? Renegaba silenciosamente Bijin. Está demás decir que era una chica muy guapa y encantadora, y que no le faltaba atención del sexo opuesto; había tenido muchos pretendientes, admiradores e incluso una cadena de televisión le había ofrecido a su madre hacer un reality estilo The Bachelorette que se llamaría ¿Quién ama a Bijin? Pero ella se había negado.
No lo había hecho porque no le gustaba esa atención, no apreciaba esa atención y le disgustaba tremendamente. Se sentía fastidiada, no la dejaban en paz, recibía cartitas de algún pobre diablo anunciando que la iba a secuestrar, que mataría al que fuese su enamorado y que ella era su único amor. Boberías, abajo el amor. Ella quería conocer el mundo, viajar como su padre alguna vez había hecho, no deseaba ser un objeto de decoración y depender de su futuro esposos, como su madre, porque no todos los hombres eran como su padre y no todos los matrimonios tenían lo que el de ellos tenía: Amor.
Pero era muy tarde. Desde que se fijó en Surippa, había rechazado de forma más sutil a todos sus pretendientes; todos y cada uno de ellos la tenían podrida con su bendita pregunta: Pero ¿qué tiene ÉL que no tenga YO? Escuchar a Surippa decir lo mismo solo la llevó a tomar una decisión, decírselo seca y crudamente.
Para mí él no tiene nada que tú no tengas.
Entonces, ¿por qué está tan interesada en él?
No mandamos en nuestro corazón…
Sí lo hacemos, yo me obligo a amarla aunque ella no me ame. Pero es mi decisión.
Entonces sufre pero no jodas.
No puedo evitarlo, joderte es uno de mis hobbies.
Pues podrías pensar en joderme de mil formas diferentes, además de molestarme, para variar.
Ok, ¿WTF?
Es más, podrías joderme ahora mismo.
… no te entiendo
Tú nunca entiendes nada, porque no quieres.
Bi, eres mi mejor amiga, claro que deseo entenderte.
¡Entonces esfuérzate, porque más claro no te lo puedo dejar¡
Bijin agarró de los hombros a Surippa y le estampó un gran beso. Al comienzo, fue algo tímido, pero al pensar en el solo hecho de la forma como Bijin parecía entregarse, detonó. Surippa se recostó en la tierra y cargó a Bijin, luego la tiró al suelo y se posicionó encima de ella. La besó con hambre, con pasión, con ¿amor?
Bijin quería evitarlo. La idea era solo darle un casto beso y retirarse corriendo para que tuviese tiempo de pensar, pero Surippa no le dio tiempo. Estaba en el suelo y sentía una deliciosa presión en todo el cuerpo. Aunque Suri era delgado, tenía los músculos de los brazos, piernas y el abdomen, muy desarrollados. Su espalda era ancha y era tan alto como ella. Podía acariciar casi toda la extensión de sus brazos y escuchaba la forma como sus gemidos se mezclaban juntos en el aire. La idea era correr, pero ya no había salida.
Un agobiado viajero estaba medio ebrio en un bar.
¿Dónde carajos se ha metido esa niña?
Decía, entre hipos.
¿Y ahora, cómo la encuentro?
Repetía a media voz.
¡Quiero otra cerveza¡
Está bebiendo sake, señor.
Maricones de mierda, ¡quiero cerveza.¡
Ya no estaba medio borracho, estaba totalmente borracho. Trató de ponerse violento cuando el camarero le pidió que se retirase porque incomodaba al resto de los clientes, pero Rapamaru se había puesto de pie y había tratado de golpearlo. Ante esto, unos shinobis que no estaban en servicio, lo tiraron fuera del bar.
Tenía náuseas, dolor de cabeza, y estaba muy borracho como para ver hacia dónde iba. Sin querer, se había metido en un enorme coliseo, con pasto, paredes enormes, graditas por ahí, arbolitos, dos cosas distorsionadas que no sabía si eran personas o aparecidos, nubes que caían del cielo, sonidos muy fuertes que le retumbaban en los oídos y, después, vomitó en la gran puerta.
Neji estaba muy ocupado entrenando. Tenten estaba intentando darle con unas churikens, pero él se movía muy rápido; le había alcanzado algunas veces, pero como las churikens estaban con la punta vendada, no le causaba ningún daño.
Yo hubiese querido ir a La Feria del Amor.- Dijo ella, algo triste.
Pero qué tontería, ¿una misión de cuidar a dos enamorados mientras se hormiguean el oído mutuamente? Vergonzoso.- Había concluido el chico.
Ah, sí, sí, eso mismo. Yo quería ir para estar contigo, aguafiestas.
Pero es muy raro que Guy sensei haya declinado esa misión.
Sí, es verdad. Él y Rock Lee estaban muy emocionados porque vallásemos.- Claro, desde que se enteraron de lo que había pasado en la última misión. Dijo, recordando un inesperado y anhelado encuentro con Neji.
Era de esperarse, ellos se emocionan por todo.
Lo que me parece más increíble es que se lo haya pasado a Kakashi sensei..
A quién le importa.
A mí De repente ahora Surippa se anima y le dice por fin a Nakora lo que siente.- No como otros que no quieren admitir sus sentimientos
Pensó enojada Tenten. Y acto seguido tiró con más fueza de lo normal una kunai a un lugar donde no se estaba permitido apuntar. Neji se quedó paralítico cerca de un árbol ahogando una voz sumamente ridícula que nadie jamás le había escuchado.
Feria del Amor, Nakora, ¿para eso vine a esta mugrienta aldea? Pensó Rapamaru furioso y se dirigió a la puerta de Konoha, sabía donde se ubicaba esa feria.
