Oooops, tenía el capítulo hecho y se me ha olvidado subirlo. Ha sido debido a la fiebre que me ha invadido estos tres últimos días... Lo siento!

PD: He inspirado este capítulo en mi gripe, solo podía pensar en eso, me ha dejado roto XD


No he vuelto a ver a Xanxus en todo el día, he preferido dejarle pensar para que intente encontrar una respuesta a todo esto de su hermana. El está convencido de que su "padre" no tiene más hijos, pero todo apunta a que se equivoca ¿por qué iba a mentir esa arpía de Ca? es muy fácil saber hoy en día si alguien es tu padre biológico o no… pero sé que el jefe está asustado, él no es hijo del noveno, así que si esta chica aparece en el tablero, su nombre pasa a estar un puesto más atrás en la lista de sucesión… es todo tan complicado. Aquí no sirve la regla de la imposición del más fuerte, esto es estrategia, fama, renombre y sobre todo muchos contactos y apoyos, y Xanxus lo sabe.

La noche ha llegado y no me atrevo a subir con él, no ha dado señales de vida en todo el día y su agresividad de antes me obliga a esperar pacientemente a que me llame… pero eso no ocurre y ya ha entrado la madrugada, así que me meto entre mis mantas y dejo que llegue un nuevo día, quizás esté de mejor humor.

El día de la llegada de Sawada y sus guardianes transcurrió con normalidad, se agenciaron como base de operaciones temporal el cuarto en el que Lussuria les había hecho esperar cuando llegaron y pasaron allí todo el día hasta que la noche cayó y se fueron a dormir a las habitaciones que les habían preparado.

Squalo abrió los ojos y salió de la cama con pereza, un escalofrío le recorrió todo el cuerpo al darse cuenta de que el nuevo día había amanecido bastante más frío que el anterior y llamó muy cabreado para que alguien se dignara a poner la calefacción. Salió de su habitación, saludó por el pasillo a varios de sus subordinados y se dirigió como todas las mañanas a la sala de estar que frecuentaban los asesinos Varia para comer y relajarse. Mientras se sentaba esperando que alguien trajera su desayuno Belphegor le llamó por teléfono diciendo que su misión había finalizado con éxito y que regresaría al medio día. El capitán decidió omitir por el momento lo de los nuevos huéspedes temporales y darle una sorpresa… sin duda Bel sabría divertirse con ellos y amargar su estancia un rato.

Su desayuno llegó por fin y justo cuando iba a hincar el diente al primer trozo de tortilla caliente con queso su teléfono sonó otra vez… era Xanxus. El cosquilleo en el estómago y su pulso acelerado ya empezaban a ser una constante cada vez que hablaba con él o le miraba, así que suspiró y contestó sin dilación.

-VOOOI ¿Qué quieres a estas horas? Estoy desayunan…-

-Ven inmediatamente-

-Pero… ¿Xanxus?... ¡Xanxus!... Le voy a…-

Apretó sus puños cabreado al ver que le había colgado y caminó con su bandeja de desayuno en la mano hasta la habitación de su jefe, entró con su habitual euforia y antes de que pudiera gritarle lo vió en la cama tapado hasta arriba con la manta.

-¿Estás bien?-

-No, me estoy muriendo- comenzó a toser y Squalo se sobresaltó -¿Xanxus está constipado? esto si que es novedoso-

-E-eeh ¿qué te pasa?-

-Tengo frío, me duele la cabeza y siento que mi cuerpo está destrozado-

-Tienes una… emm… una gripe o algo de eso, no vas a morirte-

-Yo nunca he tenido esas mierdas-

-¡Pues ahora sí! ¿Qué va a ser sino?- se acercó a la cama despacio y se inclinó para tocar su frente poco a poco, pero el jefe apartó su mano con brusquedad.

-No soy un niño, déjame, se me pasará-

-VOOI ¿Y para qué me has llamado?-

Xanxus se quedó en silencio pensativo… ¿para que le había llamado? ni él podía contestar a esa pregunta, así que salió del paso como pudo.

-Llama a un médico que sepa, no quiero tu ignorante diagnóstico, esto que tengo no es una simple gripe-

-¿Ignorante… diagnóstico? no hay que ser médico para saber que significan esos síntomas, pero si su majestad lo desea, su siervo llamará al médico… quién sabe, a lo mejor me equivoco y alguien conspira contra tu vida, VOOOI ¡a lo mejor ese alguien soy yo!-

Mientras Squalo llamaba al médico Xanxus sonreía sin querer, le gustaban esos momentos con su capitán, los buscaba provocándole para oírle hablar de esa manera, y él picaba siempre el anzuelo complaciendo su deseo sin ser consciente.

-Ahora viene- se sentó en la mesa de su jefe a comer su desayuno, pero el líder Varia no se aburría nunca de torturarlo.

-Fuera de mi mesa, basura-

-Tsk… hoy no puedes hacer nada- dijo a la vez que masticaba un trozo de la tortilla.

-No me subestimes, ni siquiera así puedes conmigo-

-Pues inténtalo y lo comprobamos- dijo poniendo los pies encima de la mesa para provocarlo hablando con la boca llena.

Xanxus se incorporó con esfuerzo, pero sintió una enorme jaqueca que taladró su cerebro, así que con una mueca de dolor volvió a tumbarse y suspiró diciendo:

-Qué te jodan merda di squalo-

Squalo se reía victorioso cuando el médico llamó a la puerta, le dieron permiso para entrar y mientras el capitán finalizaba su desayuno terminó el exámen clínico revelando el diagnóstico:

-Tiene gripe, señor-

-¡JA!- Squalo se cruzó de brazos a los pies de la cama mirando con una sonrisa de superioridad a su debilitado jefe.

-¿¡Gripe!? ¿Estás seguro?- Su mirada fulminante heló la sangre del nervioso doctor.

-S-s-sí, jefe… e-eeeh, tiene que hacer r-reposo durante una semana y tomar paracetamol para la fiebre, a-ahora mismo la tiene bastante a-alta, señor. A-además debería estar b-bajo vigilancia por si acaso subiera más de la cuenta. En tal caso d-deben avisarme lo a-antes posible-

-Lárgate- incluso así de débil Xanxus infundía respeto y temor a sus subordinados.

El médico dejó las medicinas encima de la mesa y salió tan rápido como pudo.

-Vaya, tenía yo razón… oh todopoderoso inmortal Xanxus… hasta los dioses tienen gripe- dijo elevando sus brazos al cielo.

Squalo se disponía sonriente a salir del despacho, pero su voz ronca le frenó en seco amenzadoramente.

-El médico ha dicho que necesito vigilancia… ¿a dónde te crees que vas, rata?-

-E-eh… no… NO, yo no me quedaré aquí todo el día aguantándote, ¡eso lo puedes tener muy claro!-

-Por supuesto que lo harás. Ven aquí-

La sonrisa del tiburón desapareció de su cara y una mueca de terror la sustituyó… tendría que pasar todo el día con un Xanxus enfermo… las cosas se habían puesto bastante feas.

Mientras tanto Lussuria paseaba aburrido por los pasillos, la mayoría estaban fuera de misión y los dos que quedaban no daban señales de vida, por eso decidió ir al despacho de Xanxus, para pedir algún trabajo y despejarse, subió las escaleras, llamó educadamente como siempre y entró al recibir la contestación de Squalo.

-¡Hi, hi!... Boss yo… ¿Oh, qué le pasa?-

-Tiene gripe- dijo el tiburón cruzándose de brazos irritado.

-¡Que no tengo gripe!-

-VOOOI ¡Vale! no tiene gripe, se lo ha inventado el médico-

-Oh… ya veo… eeeeh, boss ¿no tiene ningún trabajo para mí?-

-Sí-

-¡Oh, genial!-

-Tráeme un café caliente-

-¿E-eh? Y-yo me refería a…- su mirada no le permitió seguir y aceptó suspirando -Está bien, está bien, enseguida subo-

Cuando el luchador salió cabizbajo Squalo se acercó a la cama y se sentó en el borde diciéndole:

-Eres un maldito dictador-

-Te gusta-

-No, no me gusta-

-No era una pregunta-

Agarró la cintura de Squalo y le metió debajo de las sábanas con él.

-V-VOOOI ¡I-idiota! Lussuria va a subir ahora y…-

-Me dijiste que se lo habías contado-

Su mano se puso en la entrepierna de Squalo que intentaba quitarla de ahí desesperadamente mientras se endurecía.

-Deja de luchar, solo consigues ponerme más cachondo-

-¿¡Pero tú no estabas muriéndote!?-

-¿Morir follando?... me gusta-

La mano se deslizó por debajo de los pantalones hasta el agujero del tiburón, que seguía forcejeando y agarrando la mano con fuerza para intentar sacarla de allí, pero cuando un dedo se introdujo dentro inmediatamente la soltó y agarró la camiseta del pijama de Xanxus con fuerza, gimiendo cuando lo empezó a sacar y meter rápidamente.

-Xa-Xanxus-

-Me gusta lo sumiso que te has vuelto. Te gusta que te haga esto ¿eh?-

Sus respiraciones se aceleraron y justo cuando otro dedo acompañó al segundo Lussuria apareció por la puerta.

-Bueeeeno, aquí tie… ¿oh? y-ya me voy- dijo cuando vio a Squalo debajo de las sábanas con la cabeza pegada a la camiseta de su jefe.

-Espera-

-¿Qué? ¿espera? ¿qué pretendes ahora boss estúpido?-

Sin sacar sus dedos y moviéndolos con rapidez le preguntó:

-¿Están dando los niñatos problemas?-

-N-no… jefe-

-Dile al arcobaleno que tengo que hablar con él inmediatamente-

Antes de que Lussuria pudiera decirle nada, golpeó la próstata de su tiburón con sus dedos, Squalo se retorció e intentó ahogar su gemido sin demasiado éxito. El luchador sonrió mientras notaba su hombría endurecerse y decidió salir de allí corriendo antes de acabar dejándose llevar por el impulso que le decía que se uniera a sus dos líderes.

-Sí, jefe, a-ahora se lo digo-

Cuando la puerta se cerró Squalo dejó salir los gemidos que estaba reprimiendo mediante un grito y acercó más su erección al cuerpo de Xanxus acariciando su espalda mientras se dejaba llevar por el placer que le proporcionaban sus dedos.

-Aaaaah SI, mete otro dedo Xanxus… quiero más-

El jefe sonrió y le complació moviendo su mano tan rápido como podía, el tiburón estaba muy cerca de su límite y se restregaba constantemente contra el cuerpo que le estaba haciendo llegar al clímax, pero cuando ya estaba preparado y jadeando impaciente Xanxus retiró los dedos bruscamente y se llevó las manos a la cabeza con un gruñido de dolor sentándose en la cama.

-Aaah ¡mierda! me va a explotar la cabeza-

-Xa-Xanxus-

-Hazlo tú solo, algo me está taladrando el cerebro-

Squalo vaciló, pero le había dejado en un punto en el que necesitaba acabar, así que comenzó a masturbarse mientras su jefe se tumbaba de nuevo con sus manos en la cabeza. Se corrió a los pocos segundos y se levantó inmediatamente para irse a limpiar mientras maldecía la situación.

Cuando volvió Xanxus dormía incómodo, su respiración era acelerada y sonora y estaba empezando a sudar copiosamente. El tiburón le tocó la frente y vio que su temperatura había subido bastante, con una maldición agarró el termómetro y se lo puso, dando gracias de que estuviera dormido ya que de otra manera no se hubiera dejado. Cuando sonó el pitido lo retiró y con una exclamación de sorpresa corrió a la mesa a por una pastilla de paracetamol, se la puso en la boca a Xanxus intentando que se despertara para tragársela y al final la tuvo que triturar y dársela con un poco de agua.

Se sentó en el trono de Xanxus y le miró suspirando.

-No me asustes así, no estoy acostumbrado a verte tan débil-

Nunca le he visto así de vulnerable, mientras le miro me doy cuenta de que también es humano y no puedo evitar sonreír contemplando su rostro. Me acerco a la cama y acaricio su pelo, en sueños se acerca hacia mí y rodea con un brazo mi cintura, parece que la fiebre es peor de lo que me imagino ya que un Xanxus normal jamás haría una cosa así. Me tumbo a su lado y me acurruco entre sus brazos cerrando mis ojos, él aprieta su brazo y hunde su cabeza en mi pelo mientras le oigo murmurar algo que no puedo distinguir con claridad… nunca me he sentido tan a gusto… en momentos así entiendo porque le quiero tanto.

.

Un golpe, dos, tres… alguien golpea la puerta y Squalo se incorpora con un sobresalto dándose cuenta de que se ha quedado dormido. Va hacia donde proviene el ruido después de tapar mejor a su jefe con la manta y abre la puerta pero no ve a nadie hasta que oye:

-¡Ciaossu!-

Mira al suelo y saluda con desgana al arcobaleno que no ha esperado invitación para entrar en el despacho de Xanxus.

-VOOI ¿Qué quieres?-

-Lussuria me ha dicho que Xanxus quiere hablar conmigo-

-Mierda, es verdad- -Pues ahora no puede, tiene mucha fiebre y está durmiendo-

-Hm- Reborn emite su típica risa breve logrando irritar al tiburón Varia.

-VOOOI ¿De qué te ríes?-

-¿Y tú estás cuidándole?-

-¿¡Q-Qué!? ¡No! Y-yo… e-estoy-

-Cállate ya, escoria. Deja de gritar-

-Xanxus- Squalo fue hacia la cama para saber como estaba -¿Cómo estás?-

-Bien, no vuelvas a darme algo tan asqueroso ¿no hay pastillas que sepan mejor?-

-¿E-estabas consciente?- empezó a notar un sudor frío recorrer su cuerpo mientras aguardaba la respuesta.

-Claro-

-Pe-pero te-tenías los ojos…-

-Cállate, tengo que hablar con él-

-O-os dejo, voy a…-

-No, quédate-

Squalo estaba nervioso, no sabía si Xanxus le había abrazado queriendo o si había sido un delirio de su fiebre, pero esa sonrisa suya, la que tanto odiaba, estaba plasmada en su cara todo el rato.

-Escucha, lo he estado pensando… de hecho, creo que esto es lo que me ha puesto enfermo- Tosió unos segundos y después de maldecir en Italiano siguió hablando -Creo que sé quién es, el nombre me sonaba y al final después de darle mil vueltas y revisar mis papeles encontré esto-

Le tendió a Reborn una hoja de reporte de misión en la que escribía los nombres de los que le habían recibido en el aeropuerto de Moscú cuando fue a realizar un trabajo para el noveno, el nombre de la chica era Crystin.

-Hm… así que ha trabajado para los Vongola en otras sedes-

-Eso parece, tampoco puedo asegurar que sea la misma-

-¿Puedes hacerme una fotocopia Xanxus?-

-No hay nada relevante, pero si quieres no tengo inconveniente- le tendió el papel a Squalo, que seguía en silencio, para que hiciera la fotocopia mientras Reborn le explicaba porque lo quería.

En

-Es para tener pruebas, quiero ir a hablar con Dino y así tengo algo que enseñarle-

-Hmm, haz lo que quieras, pero mantenme informado-

-Claro Xanxus- Squalo le dio la fotocopia al arcobaleno -¿Qué te pasa Squalo? es raro no oir tu voz- dijo con tono sarcástico.

-Déjame- se sentó en el trono de su jefe y se cruzó de brazos bastante irritado.

-Bueno, te informaré de lo que sé cuando vuelva. Ciao-

Xanxus salió de la cama, lo que le había dado su segundo al mando le había animado un poco y tenía ganas de caminar. Se levantó y se sentó en el borde de la mesa mirándole.

-¿Qué pasa, escoria?-

-¿Acaso te importa?-

-Cuando me molesta al verte, sí-

-VOOOI ¿¡te molesta verme enfadado!?-

-Sí… me irritas a mi también… Dime qué te pasa-

Squalo cambió su expresión y le miró nervioso. No sabía si era prudente sacar el tema de nuevo, pero la duda le carcomía por dentro y necesitaba saber si Xanxus le había abrazado porque quería.

-¿Por qué finges que estás dormido? Me molesta que me engañes-

-No fingía que estaba dormido, TÚ creías que estaba dormido-

-Tsk… eres muy molesto Xanxus-

-¿Pero?-

-¿Q-qué?-

-Parece que ibas a decir algo más-

-N-no- -Mierda, ¿qué quiere? Hay veces que olvido que ya le he dicho que le quiero ¿querrá oírlo de nuevo?-

-Va bene- se dio la vuelta dándose por vencido y se puso sus zapatillas de deporte para salir de la habitación y dar una vuelta, pero cuando puso un pie fuera el tiburón le siguió de cerca.

-¿Vas a seguirme?-

-E-eh no, solo voy a salir también-

Le miró recuperando su mirada asesina y salió dirigiéndose a la cocina… estaba hambriento.

Squalo salió de la casa a dar una vuelta y a despejarse de estar toda la mañana encerrado en el despacho con un Xanxus enfermo, no puso un pie en la nieve sorprendido, hace unas pocas horas no había ni rastro de nieve y ahora le cubría los tobillos.

-Vaya… ha debido caer con ganas-

-¡Sí! Ha nevado bastante, pero parece que ya ha parado, no sabía que nevaba en Italia de esta forma-

El tiburón dió un respingo… la voz de Yamamoto le sobresaltó.

-VOOI ¡Mocoso de la katana! Quiero estar tranquilo ¡Déjame!-

Escuchó la risa del guardián de Tsuna mientras se daba la vuelta para caminar por las inmediaciones de la mansión seguida de una pregunta:

-¿Puedo ir contigo?-

-Mientras estés en silencio puedes hacer lo que quieras-

-¡Vale!-

Squalo caminaba incómodo, sentía su mirada posada sobre su cuerpo todo el tiempo y estaba empezando a enfadarse con su indiscreción, apretó sus dientes y se giró para gritarle.

-VOOOI ¡Mocoso! ¿¡Me estás mirando el culo!?-

Yamamoto se rió de nuevo y le contestó poniéndose a su lado:

-Venga, Squalo ¿Por qué estás tan enfadado?-

-Porque me irritas, tu presencia me incomoda-

-Pero si solo estamos caminando, no he hablado como me has dicho-

-¿Por qué se ríe de todo? Qué feliz es este chico- pensó Squalo mientras le gritaba de nuevo.

-¡Pero eres molesto! ¿¡Por qué me sigues!? ¡Es que no sabes cami…!-

No pudo terminar su frase porque su cuerpo fue acorralado entre un árbol y unos brazos que no conocía, con una expresión de sorpresa se quedó mirando la mirada tan agresiva que no parecía propia del siempre sonriente niño sin saber que hacer a continuación.

-¿Qué te crees que estás haciendo… basura?-

Un sudor frío recorrió su cuerpo cuando escuchó la voz de Xanxus a su espalda, incapaz de moverse ni de articular palabra se quedó quieto mientras Yamamoto reculaba con cautela sin entender porqué el líder Varia parecía tan enfadado.

-¡E-ey, Xanxus!-

El jefe seguía mirando a Yamamoto sin moverse, esperando que se fuera de allí antes de que su ira le obligara a sacar sus pistolas y atravesar su cabeza con ellas.

-Emmm, voy a ver si Tsuna me… me necesita-

Cuando se fue corriendo los dos siguieron sin moverse, Squalo tenía el corazón desbocado y no fue consciente de que Xanxus estaba a su lado hasta que alguien acarició su pelo con suavidad.

-¿Te ha tocado?-

-No… puedo defenderme solo-

-No lo parecía ¿acaso querías que te tocara?-

-¡No!-

Xanxus tiró de su pelo con fuerza hacia atrás y juntó su cara a la de su tiburón.

-Dime a quién perteneces-

-¡Su-suéltame!-

-Dímelo… Squalo-

-¡Tuyo! ¡Mi-mierda! ¡Soy tuyo!-

El beso que le devoró no era como ninguno que hubiera sentido en su boca antes, este beso era apasionado, tierno, salvaje y dulce. Squalo gimió en el acto, agarrando con desesperación su camiseta para sentir su cálido y musculoso cuerpo contra el suyo mientras Xanxus le sujetaba por encima de su trasero con una mano. No supo decir cuánto duró, pero lo que sabía es que no quería que acabara nunca, metió sus manos por dentro de la camiseta de su jefe y comenzó a acariciar su piel, una de ellas se deslizó por dentro de los pantalones y agarró su semi-erección masturbándole despacio, pero Xanxus le agarró por los hombros rompiendo el delicioso beso y le dijo jadeando:

-Larguémonos de aquí… quiero abrazar tu cuerpo debajo de mi cálido edredón de plumas como antes-

-Xa-Xanxus...-